Aniversarios DC – 80 años de Sandman

Este 2019 DC Comics celebra el nacimiento de uno de los personajes de la Edad de Oro que mejores historias pulp ha protagonizado. Y lleva por nombre uno de los más conocidos de la industria.

Aunque la obra de Neil Gaiman, estrenada el 29 de noviembre de 1988 es infinitamente más popular, el nombre de Sandman fue usado por primera vez en DC Comics hace 80 años. El Sandman original, encarnado por Wesley Dodds, apareció en el especial New York World’s Fair Comics #1 en enero de 1939, con fecha de portada de abril de aquel año, en una historia de diez páginas creada por el legendario Gardner Fox y Bert Christman. Aunque el hecho de que ésta sea la primera aparición es controvertido, pues se cree que Adventure Comics #40, en donde aparece una historia de seis páginas titulada The Tarantula Strikes, con fecha de julio del 39, fue escrito y dibujado antes en las oficinas de la editorial. Sea como sea, es más extendida la idea que dice que la antología dedicada a la Feria de Nueva York llegó antes a los kioskos.

Wesley Doods fue el primer héroe en usar el nombre de Sandman. Es un personaje hoy en día muy olvidado en DC, pero es justo recordar su origen y sus primeras aventuras, pues fue un fiel representante del género pulp y noir de finales de los años 30 y principios de los 40, con unas historias que le hacen ser casi su máximo exponente. Sus historietas detectivescas, publicadas de manera regular en la cabecera Adventure Comics hasta el ejemplar #102, protagonizando las portadas de casi todas ellas, presentaban una gran dosis de novela negra, realismo, crítica a la sociedad de la época y entretenimiento. A la vez que Superman iba creciendo más y más en popularidad, habitaba en las páginas de DC un justiciero callejero mucho más verosímil que el entonces emergente Batman, coetáneo y compañero de andanzas nocturnas en la cabecera hermana, Detective Comics y a la postre mucho más popular que nuestro protagonista.

En aquel New York World’s Fair Comics #1, el primero de los dos que se publicaron para conmemorar la feria de la Gran Manzana, firmado por Larry Dean, el seudónimo tras el cual estaban Gardner Fox y Bert Christman, ofrecía en su lista de historias una pequeña e intensa aventura de presentación de Wesley Dodds, The Sandman, un misterioso justiciero ataviado con una máscara antigás, una pistola, capa y sombrero, vestido con un elegante traje. En la primera viñeta de la primera de las de diez páginas de extensión, se introducía al personaje como una “extraña figura nocturna” y se decía que “su arma trae el sueño, sus andanzas, justicia en un mundo injusto”. Y además, ya contaban que tenía un bagaje a sus espaldas. “Él es buscado por las fuerzas policiales de dos continentes, sin embargo nunca ha cometido un crimen. Un moderno Robin Hood amigo de los afligidos”. Podríamos decir que fue uno de los primeros justicieros nocturnos encapuchados que obraba al margen de la ley.

En aquella primera andanza, Wesley, quien era el heredero de Dodds-Bessing Steel Corporation, un millonario playboy e inventor, estaba desarrollando un arma lanza rayos que debía presentar al gobierno de Estados Unidos en la gran feria. Era curioso ver que el argumento giraba en torno a la presentación en dicha convención, respondiendo al contenido que el título del cómic estaba prometiendo. El joven Dodds se mostraba temeroso por las posibilidades del arma que estaba desarrollando, ya que temía que pudiera caer en manos equivocadas que buscaran hacer el mal con ella. De todas formas, acudía a una reunión organizada por un ejecutivo de su empresa, quien le prometía que la cita era totalmente segura y las personas con quien se iba a reunir eran gente de fiar. Además, el encuentro iba a realizarse en una habitación sin ventanas ni más puertas que la de entrada, por lo que la seguridad estaba, valga la redundancia, asegurada.

Pero durante la presentación sentía una sensación de inseguridad conforme iba hablando y, discretamente, escondía unos planos decisivos para construcción antes de terminar la presentación de cómo funcionaba dicha arma. Y sus sospechas se veían confirmadas. En el momento en que iba a entregar los documentos a su contacto, un tal George Henry, del servicio secreto de los Estados Unidos, la luz se marchaba durante unos segundos, suficientes para que los documentos desaparecieran. A partir de aquí, Wesley comenzaba su investigación de lo ocurrido…como Sandman. Y página a página vemos cómo descubre que Henry era un impostor, que el auténtico estaba atado y escondido y que su ejecutivo era un traidor. Y el lector descubría que la pistola que llevaba lanza un gas que duerme a quien lo inhala. Finalmente destapaba los intereses acerca del arma que estaba desarrollando, mandaba a todos los implicados a dormir, llamaba a la policía, recuperaba sus documentos y se los enviaba a sí mismo, para que el joven ingeniero recibiera públicamente la ayuda del justiciero y pudiera culpar a su contacto. Y, como colofón, lograba presentar el proyecto en la feria como el inventor Wesley Dodds.

En el relato de presentación en Adventure Comics #40, de seis páginas de duración, firmado también por Larry Dean, Wesley Dodds investiga el rapto de la actriz Vivian Dale, por la que el criminal conocido como Tarántula pide un rescate de medio millón de euros. La búsqueda de Sandman le llevaba a casa de la acrtiz, donde descubría que el secuestrador era en realidad uno de sus invitados llamado Crossart, quien la tenía encerrada en una habitación secreta. En esta aventura, donde también nos encontrábamos con un miembro del reparto culpable, que en apariencia era inocente, podíamos presenciar el sigilo del héroe, su metodología a la hora de observar sin ser visto, disparando su gas del sueño en el momento preciso. Aparecía, resolvía el caso y desaparecía sin ser visto. Y también nos encontrábamos con un villano enmascarado e inteligente. Sin embargo éste no volvería a aparecer hasta casi cuarenta años después, en All-Star Squadron Annual #3, la cuál sería la última vez. Pero el nombre de Tarántula ha vuelto a estar vinculado a los enemigos de Sandman, pues en ese mismo especial apareció otro, llamado Jonathan Law, así como en Sandman Mystery Theatre #1, en el primer arco argumental de la serie de Vertigo, volvió a estar protagonizado por un villano del mismo alias llamado Roger Goldman.

Wesley Dodds era un detective que operó en solitario hasta Adventures Comics #69, cuando Mort Weisinger y Paul Norris rediseñaron el concepto del personaje. Le añadieron un sidequick, Sandy The Golden Boy, que era el sobrino de su novia, Dian Belmont. Esta era una jugada clásica de la época, pues estaba de moda que los superhéroes tuvieran un acompañante adolescente. Además, su célebre imagen también fue cambiada. Sin dañar su esencia y personalidad, le cambiaron el traje característico con sombrero y capa, le quitaron la carismática máscara de gas y le pusieron un uniforme más acorde con la imagen de los superhéroes. Éste look fue inspirador para la reinvención del personaje por parte de Jack Kirby y Joe Simon, cuando crearon a Garrett Sanford, el segundo Sandman, en The Sandman #1 de diciembre de 1974. El original volvió con su traje clásico en Justice League of America #46, durante el crossover anual entre Tierra 1 y Tierra 2, donde habitaba Wesley, de 1966. Por cierto, ese número estaba escrito por, como no, Gardner Fox. Ésta fue además su reaparición en una serie, pues desde aquel Adventure Comics #102 de 1946 hasta la reunión JLA/JSA de veinte años después permaneció retirado, sin dar mayores explicaciones en su momento. Hubo que esperar casi 30 años, cuando al fin se supo que un accidente mientras experimentaba con una nueva arma provocó que el cuerpo de Sandy quedara transformado en un monstruo de silicio, lo que le llevó a encerrarlo en una celda para cuidarlo y retirarse de la lucha contra el crimen, siendo víctima de sus lamentaciones al culparse por lo ocurrido a su compañero. De esta historia hablaremos dentro de unos párrafos.

Sandman, con el traje renovado, y Sandy the Golden Boy.

Las posibilidades atractivas del personaje, su ambientación noir en cada aventura, el momento de popularidad que atravesaban esas historias en los años 40 y tal vez la curiosidad que levantaba el detective con una pistola de gas que dormía a los malos lo llevaron a formar parte de la primera formación de la Justice Society of America. Y para la posteridad quedó su presencia en esa mítica portada del All Star Comics #3 de diciembre de 1940, en la que aparece sentado como uno de los fundadores del primer equipo de superhéroes de la historia. Entre los que se encuentran sentados en la mesa, sin duda Sandman es el personaje de corte más callejero y detectivesco. Tal vez junto al Átomo y Hourman, pero éstos tienen un perfil más luchador y menos investigador que Wesley Dodds. Puede que esa fuera la característica que buscaba Gardner Fox para combinar las destrezas y habilidades de todo el equipo y al ser éste una de sus creaciones decidió darle presencia en el grupo.

Sin embargo, pese a ser uno de los primeros justicieros y una estrella en la primigenia Edad de Oro de los cómics, su nivel de popularidad no le ha acompañado durante el paso del tiempo. La modificación que sufrió al cambiar de traje y recibir un acompañante le alinearon con los héroes de la época. Al igual que Green Arrow y Batman, sus historias transcurrían en la calle y éstos alcanzaron un reconocimiento aún mayor que el suyo. Sea como fuere, los veinte años que pasó dormido, ironías del destino, le sentaron mal y aunque volvió a la acción en los 60 no lo hizo como un personaje destacado. Participó como miembro de la recuperada Sociedad de la Justicia durante las reuniones anuales con la Liga en la serie de ésta en los años 60 y 70, pero fueron simplemente eso, participaciones anuales. No había una continua presencia del personaje en una serie regular. Aunque adquirió bastante protagonismo en el Justice League of America #113, (historia a la que hacíamos referencia un poco más arriba) cuando desveló su secreto al resto del grupo acerca de Sandy en la historia titulada The Creature In The Velvet Cage!, escrita por Len Wein y publicada en octubre de 1974, en la que por fin se llenaba el vacío de su historia. En aquel número se explicaba cómo Sandy escapaba de su celda y se convertía en un peligro.

Portada de Justice League of America #113, el número que llenó el vacío en la biografía de Sandman.

Tan secundario quedó su caché que apenas fue usado por Paul Levitz en su brillante etapa al mando del grupo en los años 70, teniendo un efímero papel en tan solo cuatro números de la veintena guionizada por el ex presidente de DC. Su situación cambió algo con su inclusión en la serie All-Star Squadron de los años 80. Este título estaba dedicado a los héroes de la Edad de Oro, miembros de la JSA mayoritariamente. Apareció en 30 de los 67 números que duró la serie entre septiembre de 1981 y marzo de 1987. Apareció también en la historia de 1986 que contó los últimos días de la JSA, una maniobra de DC para eliminar al equipo de la continuidad post-crisis, incluyéndolos en aquel apaño que fue la dimensión Ragnarok. Más adelante, en 1994, aparecería en el evento Hora Zero.

La clásica imagen de Sandman.

Como puede observarse, desde su creación en 1939 hasta el final de su participación en All-Star Squadron #65 de enero de 1987, habían pasado 48 años y el bueno de Wesley Dodds no había sido el protagonista absoluto de ningún título. Y, sin embargo, los lectores de DC de los 70 se encontraron con la serie The Sandman de Kirby y los de finales de los 80 con la legendaria obra maestra de Neil Gaiman. Esta injusticia histórica con el detective gaseador de la Edad de Oro se palió en abril de 1993, con el primer número de Sandman Mystery Theatre, la serie del sello Vertigo que por fin tuvo a Wes como personaje indiscutiblemente principal. En este enlace tenéis un artículo maravilloso acerca de aquella serie. Tan perfecto que no puedo añadir mucha más información, salvo recordar que aquella cabecera dignificó por primera vez a este Sandman en mucho tiempo.

Sandman Mystery Theatre, de Matt Wagner y Guy Davis, fue sin duda una de las mejores series pulp que ha publicado DC. Es una opinión muy personal. Mi compañero Pablo Menendez ha hablado mucho sobre el género en dos grandes artículos últimamente (Parte I y Parte II) y podrá tener otra opinión. Para mí, en aquel teatro misterioso, Wesley Dodds se movió como ningún otro personaje, sacando a relucir todos los elementos de la novela negra, así como la oscuridad de la sociedad americana de los años 30, década en la que se enclava el argumento. La criminalidad, la corrupción, organizaciones mafiosas, guerras tribales en la calle, diferencias de clases, otros justicieros e incluso la II Guerra Mundial aparecieron en el argumento de los 70 números que duró la serie, que concluyó en febrero de 1999. También tuvo importancia una habilidad de Sandman añadida con el tiempo: los sueños proféticos.

Y esta habilidad fue detonante en la historia que contó el triste final del personaje. En agosto de 1999, apenas medio año después de que terminara Sandman Mystery Theatre, una obra clave para el sello Vertigo, DC y los cómics de los 90 en general, se produjo la triste muerte de Wesley. Pasó de ser un personaje con cierta importancia en la editorial a morir. Como todos los grandes héroes, o la mayoría de ellos, dejó una triste fecha en su biografía. Asistimos en JSA Secret Files and Origins #1 al fallecimiento del Sandman original. Por supuesto que no supuso el final definitivo, pues volvió a la vida en Blackest Night como Black Lantern junto a otros personajes, además de tener alguna aparición en la JSA de Johns, pero ya no ha vuelto a ser el mismo personaje.

La muerte del Sandman original.

Su muerte se debió a un enfrentamiento con el señor oscuro Mordru y los planes de éste de averiguar quién era el nuevo Doctor Fate. Wesley había soñado con el nuevo receptor del poder Nabu, algo de lo que Mordru quería aprovecharse. Había soñado con que el malvado iba a torturarle hasta conseguir la información, por lo que, después de mandar un mensaje a través de su amigo Speed Saunders a la JSA, buscó la salida más trágica para impedirlo: lanzarse al vacío desde un acantilado para morir y proteger secreto de la de la identidad con su vida. Todo esto después de haberle distraído con su pistola de gas y haber ganado tiempo para avisar a sus compañeros. En sus últimos pensamientos vio que en la otra vida estaría libre de pesadillas y se reuniría con su amor, Dian. Además, Sandy, ahora adulto, le relevaría como miembro de la Sociedad de Justicia de América y recibiría el don de sus sueños proféticos. Un trágico final que fue seguido de un honorífico funeral. Aunque tuviera un final heroico, sacrificándose por su equipo, no deja de ser una pena que no llegara a entrar en el siglo XXI como miembro regular de la JSA ni con su propia serie.

La última etapa en la biografía del Sandman Dodds transcurre en la serie de los New 52, Tierra 2, con una nueva versión del personaje, nueva imagen y nueva biografía. En esta serie era un comandante militar canadiense al frente de una fuerza llamada los Sandmen, expertos en habilidades de sigilo y teletransportación, que apoyan al ejército mundial. Tuvo sus momentos, sobre todo durante los acontecimientos que siguieron el ataque de Solomon Grundy y en la lucha contra Brutaal, pero, como pasaba con la mayoría de personajes de esta serie, dejaba una sensación de demasiada reinvención, alejándole de su esencia. Tenía el nombre y se agradece su inclusión en la serie, pero no se sentía al Sandman que conocíamos. También apareció en Earth 2: Society.

El Sandman de los New 52.

Hoy en día todos los que tenemos cariño a este personaje que tiene sueños proféticos, con su inigualable imagen, trajeado, ataviado con capa (a veces gabardina), sombrero y esa pistola de gas, a veces conduciendo un 1938 Plymouth Coupe negro, seguimos echando en falta su presencia en el Universo DC. Ya sea con su serie en solitario (ojalá llegue algún día) y como miembro de la JSA. Siempre hay rumores acerca del regreso del primer equipo de la historia, por lo que crucemos los dedos y esperemos que llegue el momento. Mientras, soñaremos con él.

Y ahora damos paso a las palabras de unos compañeros de ZN que han querido sumar su granito de arena a este especial homenaje:

Sandman: Un Nombre con gran poder, por Raúl Gutiérrez Martínez

Cuando pienso en Sandman y en el mundo del cómic, automáticamente viene a mi cabeza la magnífica, excelsa e insuperable serie de Neil Gaiman. Pues bien, el nombre de dicha serie, y uno de los muchos nombres de su protagonista, que no era otro que Morfeo, señor y Dios del Sueño, tomaba referencia directamente de este Sandman que cumple 80 años, de este Wesley Dodds tan desconocido para muchos fans del mundo del cómic pero que sin embargo tan determinante fue en la creación de una de las novelas gráficas serializadas de mayor éxito. Paradojas de la vida. Así fue como yo conocía a Sandman, a Wesley Dodds, y he de decir que, desgraciadamente, y a día de hoy, no he leido nada del personaje, pero la serie de Gaiman ya nos define muy bien y casi sin quererlo las lineas maestras de este clásico personaje de DC Cómics.

Así, el Sandman que es un dios, y que comienza su periplo en el mundo del cómic encerrado por el ambicioso y torpe Roderick Burgess, posee tres objetos de gran poder que contienen parte de su esencia, de los cuales dos de ellos, recuerdan muchísimo al bueno de Wesley Dodds. Así, Morfeo tenía una curiosa máscara que se parecía mucho a la máscara de gas con la que Dodds se protegía del efecto de sus propias armas, y a su vez, un polvo del sueño, algo muy similar a lo que Dodds utilizaba para acabar con sus enemigos.

Tal parecido no era casual, y es que cuando Gaiman quiso vender la idea de Sandman a DC pretendía, como había hecho poco antes con Orquídea Negra también junto a Dave Mckean, dar su propia versión de Wesley Dodds. Al final, dicha versión se alejaba tanto de la original que tuvo que crear un personaje nuevo, pero en el que homenajeaba constantemente en sus primeros números al Sandman original del que tomaba el nombre y las influencias principales. De hecho, en la propia serie de Vértigo se decía que Wesley Dodds había sido inconscientemente inspirado por Morfeo, cuyo encierro involuntario tenía como uno de sus curiosos efectos en la humanidad el que surgieran aguerridos héroes que tomaran su figura para aterrorizar a los criminales que perseguían.

En la serie de Vértigo, Dodds, volvería a aparecer, en un One Shot especial de la serie Sandman Mistery Theater en el que ambos Sandman se daban la mano, durante la visita de Wesley Dodds a la mansión de Roderick Burgess en la que se encontraba un Morfeo encerrado por éste último, al que Wesley Dodds llegaba a conocer brevemente, llegando a tener aquel fortuito encuentro un efecto demoledor para el personaje mortal.

Con esta pequeña reflexión no hago si no manifestar que quizás no haya leído apenas aventuras del Sandman original, pero que este desconocido y desapercibido personaje dentro del amplio cosmos de DC Comics, no puede ser tan olvidable cuando su sola figura ha inspirado a una de las novelas gráficas más influyentes del Siglo XX, que existe y toma forma gracias a un héroe que hoy cumple ochenta años y que decidió un buen día dormir a sus enemigos como marca de su estilo y como cierta canción solía decir…

El teatro de medianoche, por Pablo Menéndez Fernández

Debía tener diez o doce años cuando descubrí por primera vez Sandman Midnight Theatre, la colección de Matt Wagner y Steven T.Seagle. Hacía poco que había descubierto los comics de Vértigo, y los recopilatorios de The Sandman, y no era realmente capaz de distinguir la obra madre de Neil Gaiman y su spin-off pulp. Solo sabía que pertenecían al mismo mundo gótico, terrorífico e increíblemente sexi para un chaval depresivo que gustaba de llamar la atención gritando que era ateo en las clases de religión.

Si soy sincero, realmente no entendía nada de lo que ocurría en aquellas historias. Pero hubo dos cosas que se me quedaron grabadas a fuego en el sótano oscuro del inconsciente. Uno: Las tremendas frases que adornaban las portadas. Dos: Las aventuras de Wesley Doods transcurrían en el mismo mundo en el que John Constantine correteaba detrás de demonios (o era perseguido por ellos) pero en una época anterior. ¡Aquel mundo de cuero tenía su propia lógica interna!

No es algo de lo que ahora me sienta especialmente orgulloso, pero en aquel momento mi calenturienta mente pre-adolescente se sentía en posesión de un saber oculto y glamuroso, y no tardé en agarrar todos los comics de Vértigo que por entonces tenía (pocos) y confeccionar una especie de cronología que abarcaba desde los primeros números de The Sandman hasta los últimos episodios de Transmetropolitan. Todavía conservo esa lista, guardada entre las tapas de un tebeo. Todo esto, por supuesto, no es más que una manera ñoña de provocar en los lectores una especie de sentimiento nostálgico, una suerte de evocación de un pasado mejor. No es importante.

Lo importante es que Wesley Doods está de cumpleaños y que en la mente de todos aquellos que una vez fuimos niños y disfrutamos con sus aventuras, aunque no las entendiéramos, sigue provocando oscuras pesadillas en el corazón de los hombres malvados con su pistola de gas. Eso es un motivo de alegría para mí. Y todavía me alegra más poder dedicarle estas palabras a uno de mis héroes preferidos del pulp desde Zona Negativa, la casa donde recordamos a los héroes en el día de su nombre, para así no dejarlos morir en los procelosos gases del olvido.

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TheBaldRockerVíctor José RodriguezMateh Recent comment authors
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Mateh
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Mateh

Una maravilla de artículo. Sabía de la existencia del personaje, pero eran conocimientos muy superficiales. Un gran artículo, sin dudas. Eso sí, noté la ausencia de menciones a su breve aparición en Kingdom Come, al principio de la obra.

TheBaldRocker
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TheBaldRocker

Excelente artículo y un más que merecido homenaje al bueno de Wesley Doods y a su alter ego, el Sandman original.
Debo decir que el de Gaiman no es para mí. En cambio, este clásico de la Edad de Oro más Pulp me encanta. Me hice con toda la obra de Matt Wagner y el nunca lo suficientemente valorado Guy Davis, y es una autentica joya. Incluido, eso sí, ese famoso one shot de ambas series. No puedo más que recomendarla desde aquí.
Y pagaría gustoso por un buen recopilatorio de sus historias originales, para complementar bien la obra de Wagner, aunque esto último me temo que es muy complicado.
Por otro lado, para hacer con él lo que perpetraron en los New52, prefiero que lo dejen dormir el sueño de los justos.
Repito, excelente trabajo y opiniones de los tres autores del artículo *

Rockeros Saludos.

* Y es cierto que los tres enlazados son muy buenos. Especialmente el primero, una autentica joyita.