LOS MUERTOS VIVIENTES: LO QUE MÁS ANHELAS, de Robert Kirkman y Charlie Adlard

 

Edición U.S.A.: The Walking Dead: The Heart’s Desire TPB (núms. 19 a 24 de la serie regular); Image Comics.
Edición España: junio de 2006; Planeta DeAgostini Cómics.
Guión: Robert Kirkman.
Dibujos y entintado: Charlie Adlard.
Grises: Cliff Rathburn.
Formato: tomo recopilatorio de 144 págs.
Precio: 7’50 €.

 

Teóricamente, este sábado iba a reseñar El Último Asalto, arco argumental que cierra la etapa de Mark Millar al frente de Marvel Knights: Spiderman, pero un cómic se cruzó en mi camino. Un cómic de los que enseguida enganchan, de los que da la sensación que compras desde que tienes uso de razón, de los que ansías la publicación del próximo número. Uno de mis favoritos. Ni que decir tiene que Los Muertos Vivientes encajó dentro de esta categoría desde que tuve la oportunidad de leer el primer tomo recopilatorio publicado por Planeta DeAgostini Cómics. Y precisamente esta semana, con motivo del Saló Internacional del Cómic de Barcelona, se ha publicado una nueva entrega: Los Muertos Vivientes: Lo que más anhelas, con Robert Kirkman y Charlie Adlard como máximos responsables de una de las mejores colecciones que actualmente su publican en España.

Robert Kirkman (Kentucky, EE.UU.; 1980) realizó su primera incursión en el mundo del cómic profesional en el año 2000, autoeditando la polémica serie Battle Pope bajo el sello Studio Funk-O-Tron.
A partir de ese momento, este brillante guionista de apenas 25 años comenzó a llamar la atención de las grandes editoriales.
En 2002, y tras realizar una serie limitada de Superpatriot, escribió para Image Comics la miniserie Tech Jacket, a la que un año más tarde le seguirían las geniales Invencible y Los Muertos Vivientes.
Asentado en la industria, y aumentando de forma constante y exponencial su legión de seguidores, Kirkman afronta los próximos años con una agenda repleta de proyectos, entre lo que destacan la realización del guión de la adaptación al cine de Invencible para Paramount Pictures, así como los diversos encargos que ha recibido de Marvel Comics (Capitán América, Marvel Knights: 2099, Fantastic Four: Foes, Marvel Team-Up, Marvel Zombies, Ant-Man…).

Sin duda, ha dejado de ser una promesa para convertirse en uno de los grandes guionistas del cómic mainstream americano.

Charlie Adlard (Shrewsbury, Inglaterra; 1966) comenzó su formación artística en Maidstone, Kent, donde estudiaría cine y vídeo. Posteriormente, decidió centrar sus esfuerzos en el mundo del comic.
Tras dar sus primeros pasos en el viejo continente, encargándose de títulos como Judge Dredd, Bill Savage o Armitage (publicados de la mítica revista 2000AD), dio el salto al mercado editorial americano. Allí realizaría muchos y muy variados encargos, para multitud de editoriales: Nobody, The X-Files, Shadowman, Mars Attacks!, Hellblazer, The Crow, White Death, Astronauts in Trouble, The Hellfire Club, Warlock, Batman: Gotham Knights, Green Lantern / Green Arrow, Blair Witch: Dark Testaments, Codeflesh, o The Establishment, sin hacer mención a su trabajo como entintador, que en el año 2001 le valió la nominación al Premio Squiddy al Mejor entintador, concedido por un veterano foro on-line de cómics.

Actualmente trabaja en las series Savage (2000AD), Los Muertos Vivientes (Image Comics), y la novela gráfica Rock Bottom, escrita por Joe Casey.

SINOPSIS: “Situaciones desesperadas requieren medidas desesperadas. Tanto Rick Grimes como el resto de los supervivientes son cada vez más conscientes de lo implacable que resulta este aforismo, precisamente cuando la convivencia entre los miembros del grupo no pasa por su mejor momento. Ahora, más que nunca, tienen que ser conscientes de la situación por la que está atravesando. Si quieren sobrevivir.”

Ya hemos enumerado en anteriores ocasiones las bondades de esta colección, pero la facilidad de Kirkman para sorprender al lector es impresionante, y aunque hay quienes no están plenamente convencidos con los derroteros por los que está discurriendo la historia, a mi entender ésta mejora número a número.
En Seguridad tras los barrotes pudimos apreciar un significativo cambio de tono respecto a los anteriores arcos argumentales, debido en gran medida a la reducción de los escenarios en los que se desarrolla la acción, limitándose fundamentalmente a los muros de la prisión. Esta tendencia tiene continuidad en el tomo que hoy comentamos, propiciando la creación de una atmósfera opresiva, un ambiente malsano, viciado, cargado de tensiones, miedos y resentimientos que afloran a medida que los dramáticos acontecimientos se suceden, mostrando los aspectos más imprevisibles, volátiles y frágiles de la condición humana. Ahora, más que nunca, los zombies ceden todo el protagonismo a la comitiva encabezada por Rick Grimes, en un implacable viaje a los límites de la cordura.

Cada personaje es una caja de sorpresas, mostrando diversas facetas y comportamientos en función de las circunstancias. Y esto, que parece una perogrullada, viene a ser una de las grandes virtudes de Los Muertos Vivientes. Más aún si comparamos esta colección con otras, ya que a diferencia de la mayoría de los guionistas del cómic mainstream, Robert Kirkman le dedica grandes dosis de esmero y atención a dotar a sus personajes de la tridimensionalidad imprescindible a la hora de llevar a buen término sus planteamientos argumentales. Por eso resulta tan creíble y verosímil la dura historia narrada: porque entendemos a los personajes, los hemos acompañado durante 24 números y comprendemos sus cambios, su evolución, y las fluctuaciones en su estado anímico.
Sin concesiones, sin piedad, con una crudeza inusitada, directo al estómago del lector, “Lo que más anhelas”“viene a ser la enésima demostración empírica del talento de este joven guionista, quien con apenas 25 años ha alcanzado cotas de calidad sólo soñadas por escritores de mayor renombre y experiencia.

En relación al trabajo realizado por Charlie Adlard, comentar que, tras unos inicios titubeantes en la serie, ha protagonizado una evidente progresión, hasta el punto de haberse ganado el derecho de ser juzgado por sus propios méritos, en lugar de recurrir a las odiosas comparaciones con Tony Moore, su predecesor en el puesto de dibujante regular de la colección.

Resumiendo: una compra imprescindible que, a la espera de conocer futuras líneas argumentales que eviten un estancamiento en la historia, propicia grandes momentos de entretenimiento. Mi nota, una vez más: un rotundo, indubitado y merecido 10/10.

Reseñas de la colección publicadas con anterioridad en Zona Negativa:

- Los Muertos Vivientes: Días Pasados.
- Los Muertos Vivientes: Muchos kilómetros a las espaldas.
- Los Muertos Vivientes: Seguridad tras los Barrotes.

Un saludo y hasta la semana que viene! (eso espero)