#ZNMesMorrison – Zenith, de Grant Morrison y Steve Yeowell

El camino del superhéroe británico

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Edición original: Zenith (2000 AD, 1987)
Edición nacional/España: Zenith (ECC Ediciones, 2016)
Guion: Grant Morrison
Dibujo: Steve Yeowell, Manuel Carmona y Jim McCarthy
Traducción: Francisco San Rafael Simó
Formato: Cartoné. 128-160 páginas
Precio: 14,95-16,95€

La primera piedra de una fulgurante carrera

“¿Por qué crees que los superhumanos nunca hemos intentado conquistar el mundo? Porque seguro que podríamos. El caso es que nadie quiere tanta molestia. No gobernarías el mundo. Te gobernaría él a ti.

2000 AD es una revista de cómics británica de periodicidad semanal que nació en 1977 para dar cabida a historias de ciencia ficción, acción y aventuras, ofreciendo cobijo a los autores más prometedores de las islas. En sus páginas se publicaron algunas de las primeras historias realizadas por leyendas del medio del calibre de John Wagner, Carlos Ezquerra, Pat Mills, Bryan Talbot, Alan Moore, Jamie Delano, Alan Davis, Brian Bolland, Dave Gibbons, David Pugh, Neil Gaiman, Garth Ennis, Alan Grant, Steve Dillon, Peter Milligan, Kevin O’Neill, Dan Abnett, Al Ewing y, por supuesto, Grant Morrison. A manos de estos autores nacieron en las páginas de estas revistas títulos que desde su creación han sido santo y seña de esta publicación, como Judge Dredd, Judge Dredd, Strontium Dog, Future Shocks, Slaine, D.R. & Quinch, Button Man, o la propia Zenith.

Desde finales de la década de los 70, Morrison compaginó su carrera musical como integrante de la banda The Mixers con sus primeros escarceos en el mundo del cómic, como las tiras protagonizadas por Gideon Stargrave para la revista Near Myths (en la que se publicaba Las aventuras de Luther Arkwright, de Bryan Talbot), la tira diaria de Captain Clyde, un superhéroe desempleado de Glasgow, para el periódico Gowan News o varios números de Starblazer para la editorial D.C. Thompson. Decidido a priorizar su trabajo como autore de cómics, Morrison realizó diversos trabajos para Marvel UK, donde colaboró por primera vez con Steve Yeowell, pero su carrera no despegó hasta su llegada a Fleetway Comics y su revista 2000 AD, donde tras foguearse en varios capítulos de Future Shocks, inició la publicación de Zenith, su primera serie de superhéroes.

La vida de la serie se prolongó intermitentemente durante cinco años, desde 1987 hasta 1992, por lo que coincidió con el desembarco de Morrison en América como parte de la llamada “invasión británica” propiciada por DC Comics. Precisamente su trabajo en esta serie fue lo que llamó la atención de Karen Berger, gracias a la que trabajó durante el lapso de vida de Zenith en títulos emblemáticos de la compañía americana, como Animal Man (1988-1990), Asilo Arkham (1989) o La Patrulla Condenada (1989-1993), obras que le permitieron superar la fase de prueba y la consideración de joven promesa para pasar a ser uno de los autores más relevantes del panorama del cómic estadounidense.

Como ha ocurrido con numerosas obras de la carrera de Morrison, Zenith nació como un reflejo y una consecuencia de un trabajo de Alan Moore, tomando como referencia en esta ocasión el tratamiento del superhombre que el autor de Northampton llevó a cabo en Miracleman. Ambas obras nacieron como respuesta al debilitamiento del estado de bienestar de la clase obrera, provocado por las tesis del gobierno neoliberal encabezado por Margaret Thatcher. Morrison creó un superhéroe diferente, un exponente de la Generación X que encarnaba nuevos valores sociales propios de la filosofía y la estética punk, como un mayor individualismo, el desapego familiar, la falta de confianza en el sistema político, económico y social, o el rechazo a las culturas de masas. Si bien Miracleman alcanzaba rápidamente el estado superior de madurez espiritual y moral que propugnaba Nietzsche, en el caso de Zenith esta toma de conciencia abarca toda la historia, produciéndose el despertar del héroe en el primer arco y culminando en el último de ellos.

Le guioniste escocés dispuso la historia desarrollada en Zenith en cuatro arcos diferenciados, denominados fases, a través de las cuales nos sitúa en un mundo en el que los superhéroes que tomaron parte en el mayor conflicto bélico de la historia son solamente un lejano eco del pasado, al igual que la desaparecida generación que floreció durante los 60, de los que solo queda un descendiente incapaz de asumir este legado. La historia de esta serie gira en torno a este díscolo superhumano, a la toma de conciencia de sus capacidades y responsabilidades y a la superación de las diferentes amenazas a las que tendrá que hacer frente, iniciando un viaje de autodescubrimiento y maduración.

FASE UNO
Durante el transcurso de la II Guerra Mundial, un Übermensch alemán llamado Masterman y un superhéroe británico conocido como Maximan acuden al frente de batalla para encabezar el ataque de sus respectivos ejércitos. En el año 1944, ambos se enfrentan cara a cara en un combate en la ciudad de Berlín que finaliza con la derrota del supersoldado británico, aunque ambos fallecen al caer una bomba nuclear sobre la capital alemana.

Más de 40 años después, en 1987, Zenith es el único superhéroe que queda vivo sobre la faz de la Tierra. Se trata de un joven de 19 años dotado de la capacidad de volar, una fuerza descomunal y una gran resistencia, de personalidad egoísta y narcisista, que carece de cualquiera de los heroicos valores que caracterizan a estos seres dotados de asombrosas capacidades y se dedica exclusivamente a su carrera musical. Sin embargo, tendrá que hacer frente al horror desencadenado por los supervivientes del culto del Sol Negro, una secta ocultista ligada al nazismo, que ha conseguido invocar a Iok Sotot, el Devorador de Almas, una entidad extradimensional que forma parte de un grupo de dioses oscuros conocidos como Multiangulares, el cual posee el cuerpo de un nuevo Masterman, que se dirige a Londres para eliminar la resistencia que pueden oponer el protagonista y los héroes supervivientes de la generación anterior para subyugar al planeta Tierra.
FASE DOS
Una vez eliminado el peligro que representaba la segunda venida de Iok Sotot a nuestro plano existencial a través de un nuevo Masterman y con los planes de dominación de los Multiangulares desbaratados, Zenith disfruta de su vida al haber llegado a una nueva cima de popularidad y haber conseguido que su carrera musical despegue fulgurantemente. Sin embargo, este idílico y ajetreado estilo de vida se ve interrumpido por la presencia de una sombra que se proyecta desde el pasado.

El Dr. Michael Peyne, responsable de haber creado a partir de sus experimentos a la generación de superhéroes que afloró durante la década de los 60, entre los que se encontraban los padres de Zenith, reaparece en la escena pública asociado con Scott Wallace, un típico villano sin escrúpulos, multimillonario y megalómano que tiene la ambición de someter el mundo bajo su control. Para detenerlos, Zenith forma equipo con Phaedra Cale, una agente de la CIA entrenada por el gobierno americano para hacer frente a seres con superpoderes, con la ciudad de Londres como escenario de una dura batalla en la que el protagonista conocerá el destino de sus progenitores.

FASE TRES
Tras desarticular los planes de Peyne y Wallace, Zenith retoma su tormentosa vida privada y su agitada carrera profesional, hasta que aparece ante él Archie, el robot anarquista, el ángel del ácido, enviado por el Masterman de un universo alternativo para convencer a Zenith de que se una a la lucha contra los Multiangulares. Una vez más, estos dioses oscuros han urdido un terrible plan para someter no solo a nuestro planeta y nuestro universo, sino que pretenden controlar todo tipo de existencia aprovechando la inminente Alienación, un suceso mediante el que los diferentes planos del multiverso, que encajan en el tiempo en intervalos de eventos cuánticos, quedan unidos en una estructura de cristal compuesta por continuos de tiempo, denominada Omniedro, que facilitará la conquista planeada por los Lloigor, como también son conocidos los Multiangulares.

De esta forma, Zenith, junto a un diverso grupo de superhéroes procedentes de las distintas Alternativas, o universos paralelos, es reclutado para hacer frente a la mayor amenaza que ha conocido el universo. A través de escaramuzas libradas en las diferentes Alternativas, Zenith librará su batalla más dura, asistiendo a la caída en combate de sus compañeros y dando un paso adelante como superhéroe, en esta particular Crisis en Tierras Infinitas urdida por Morrison.
FASE CUATRO
A través de la narración de un recluido Dr. Peyne, el responsable de la existencia de los superhumanos que existen en el universo, Morrison plantea el último tramo del camino de Zenith, en el que se atan los cabos sueltos de las anteriores fases, se indaga en hechos que permanecían ocultos y se explora la naturaleza de los Multiangulares y sus ambiciones. Pero por encima de todo, este arco supone un reencuentro con el punto de partida, una vuelta de tuerca al concepto del superhombre de Nietzsche en la que se explora el supremacismo inherente a dicho concepto.

Durante los años 60, los componentes del grupo de superhéroes conocido como Cloud 9 defendieron a la humanidad de múltiples amenazas, en forma de desastres medioambientales y conflictos bélicos, pero a finales de esa década desaparecieron de la escena pública, tras haber perdido supuestamente sus poderes. Sin embargo, reaparecen unidos en la actualidad con un discurso hegemónico, reclamando el gobierno del mundo, para lo que se basan en su supuesta condición de ser superior en la escala evolutiva, representando el último desafío al que Zenith tendrá que hacer frente para llegar al final de su propio camino.

Pero la obra no es solo fruto del trabajo de Morrison y no puede ser entendida sin detenerse en la figura de Steve Yeowell y su labor al frente de su apartado gráfico. Estos autores se conocían con anterioridad, ya que había trabajado juntos en la serie Zoids, realizada para Marvel UK un año antes. Su dibujo se caracteriza por unos trazos finos y un marcado contraste entre el blanco y negro, con el que perfila las formas y que presenta una poderosa presencia de la tinta, con la que realiza interesantes efectos de iluminación. A pesar de las limitaciones impuestas por las características de la revista, Yeowell se las ingenia para dar forma a los conceptos ideados por le guioniste y cohesionarlos en un universo reconocible, que rezuma por todos lados la esencia del cómic británico de los años 80.

Además del desarrollo del argumento distribuido entre las cuatro fases, Morrison creó también unos interludios entre cada uno de ellos, en los que nos permitía conocer hechos relevantes del pasado de algunos de los personajes secundarios de la historia principal. Los dos primeros, dibujados también por Yeowell ahondan en las figuras de Maximan, el héroe británico de la II Guerra Mundial, y del Dr. Michael Peyne, el cinetífico que creó a la generación de superhéroes en los años 60.

El siguiente interludio servía como prólogo a la Fase tres y nos presentaba a un nuevo e intrigante Maximan que ejercería el papel de maestro de ceremonias de dicho arco, el cual fue dibujado por Manuel Carmona, semidesconocido dibujante español que trabajó para la industria británica del cómic entre los sesenta y los ochenta, que presentaba un trazo más limpio, definido y detallado que el del dibujante principal, y cuyas composiciones de páginas resultaban menos caóticas. El último interludio narra el viaje astral de Mandala, héroe de la generación que brilló en los años 60, a través de una psicodélica versión de Alicia en el país de las maravillas, dibujada por Jim McCarthy, quien en un principio había sido designado por la editorial para encargarse de la parte artística de toda la serie, el cual consigue plasmar a la perfección el tono lisérgico de este breve relato.

Zenith fue una obra precursora de las inquietudes que Morrison ha abordado constantemente a lo largo de su dilatada carrera profesional, como la humanización del superhéroe, el ocultismo y los fenómenos paranormales, el horror cósmico y las entidades extradimensionales, la existencia de un multiverso conformado por planos paralelos en los que existen distintas versiones de un mismo personaje, los enfoques psicodélicos, la existencia de políticos autoritarios que gobiernan el mundo desde las sombras, los estados alterados de consciencia, o la metafísica. Sin duda, sigue tratándose de una obra interesante para observar en retrospectiva, como un trabajo en el que este autore nos adelantaba las líneas maestras que estarían presentes en posteriores trabajos y que sirvió como cimientos de su exitosa carrera, pero también tiene valor e interés por sí misma, ofreciendo una aproximación personal del superhéroe y alejada del canon que habían establecido las grandes editoriales estadounidenses hasta la fecha.

En 2002, la extinta Dude Comics publicó esta obra por primera vez en nuestro país, en una edición en cinco tomos que no respetaban la división argumental en arcos y que quedó inconclusa. Por suerte, entre febrero y noviembre de 2016, ECC Ediciones publicó la serie íntegramente en cuatro volúmenes en tapa dura, que incluyen toda la obra, tanto la historia principal como los interludios, que incluyen las páginas a color originales y unos jugosos contenidos extra, como las portadas de la revista 2000 AD que tenían a Zenith como protagonista, bocetos de los personajes con anotaciones para su posterior dibujo y coloreado, un artículo sobre la serie, ilustraciones a color y biografías de los autores, además de un relato titulado Relatos de las tierras alternativas, escrito por Mark Millar e ilustrado por Simon Coleby, cuya inclusión en el cuarto volumen no obedece a ningún criterio de completismo, ya que no guarda ninguna relación con esta serie.

Lo mejor

• El buen hacer que caracterizaba a las series publicadas en 2000 AD.
• Encontrar en una obra primeriza el origen de las cuestiones que han inquietado a Morrison a lo largo de su carrera.
• El tratamiento de la figura de los superhéroes, despojándolos del halo de divinidad y haciéndolos experimentar los problemas de la sociedad.

Lo peor

• La sombra de Moore planea sobre las páginas de esta serie, que sale perdedora en la comparación con Miracleman.
• El dibujo de Yeowell puede resultar confuso y su narrativa, algo abrupta en los momentos clave.

Commission realizada por Steve Yeowell
Edición original: Zenith (2000 AD, 1987) Edición nacional/España: Zenith (ECC Ediciones, 2016) Guion: Grant Morrison Dibujo: Steve Yeowell, Manuel Carmona y Jim McCarthy Traducción: Francisco San Rafael Simó Formato: Cartoné. 128-160 páginas Precio: 14,95-16,95€ La primera piedra de una fulgurante carrera "¿Por qué crees que los superhumanos nunca hemos intentado…
Guión - 8.5
Dibujo - 7.6
Interés - 8.2

8.1

Zenith es una obra muy interesante, por el rupturista acercamiento a la figura del superhéroe, el tono de las historias de 2000 AD y por adelantar muchas de las cuestiones que Morrison plantearía en obras posteriores.

Vosotros puntuáis: 8.98 ( 8 votos)
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Abandoné la Logia Negra y llegué a la ciudad de Málaga en 1984. Mis primeras lecturas fueron los clásicos francobelgas y los cómics de un ratón y unos patos que, años más tarde, gobernarían un vasto imperio. Devoré tiras de prensa, hasta que un niño con cola de mono apareció en mi televisor buscando unas bolas mágicas y el manga me atrapó. Pasé años en blanco y negro, pero los superhéroes llenaron mi vida de mallas y capas de colores. Sobreviví a la Era Hiboria en compañía de un bárbaro y su espada salvaje. A finales de los 90 sentí vértigo, el arenero me llevó al mundo de los sueños y caí en los oscuros abismos del underground. Viajé en el tiempo a través de la banda de Moebius, desde el salvaje Oeste al Largo Mañana. Un mago de Northampton me contó grandes historias y su hijo calvo me dio setas alucinógenas. En Italia probé el fumetto y un marinero maltés me llevó hasta la Pampa argentina, donde tuve mi último recreo antes de conocer al hombre eterno. He estado en Camelot en los días del Rey Arturo, en el planeta Mongo y en las letras del Oceáno Atlántico. En mis aventuras siempre estuve acompañado por un asombroso grupo de profesionales españoles. Los escritos del maestro Eisner me revelaron los secretos de un nuevo lenguaje y ahora solo veo el mundo en viñetas... Cómic camina conmigo.
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