Vuelta al humor clásico
Cuánto echamos de menos en los últimos tiempos que los videojuegos no se pongan tan serios. De hecho, incluso los que se atreven con la comedia lo hacen desde un punto de vista más erudito, buscando la elegancia, y pocos se atreven a reducir la fórmula al absurdo. Como si el videojuego tuviera que ser reverenciado o algo así.

La historia es simple: un reino en peligro, fantasía medieval con toques de ciencia ficción y un grupo de guerreros chabacanos y gamberros que no tienen límites en su lucha contra el enemigo elfo. Si esto lo aderezamos con diálogos tan absurdos como ser interrogado por el enemigo sobre la localización de nuestra base, les demos miles de indicaciones cada cual más absurda y que lo último que digamos sea: «Adelante, ahora mátame sin comprobar nada de lo que he dicho.» O salidas de tono tan buenas como que un compañero nos enseñe las ventajas del equipo, como ponerse la armadura y tal, lo típico en un RPG, y nuestra respuesta sea: «Esto…¿me están enseñando a vestirme? ¿No te parece un poco…raro?»
El resultado es un juego que despierta la carcajada y recuerda mucho al estilo
Tanto los amantes del RPG como los amantes del humor podrán gozar de esta propuesta, fresca y sin complejos que viene a sacar al RPG convencional de su zona de confort, de forma modesta y sin hacer mucho ruido quizás, pero totalmente acertada. Una apuesta segura para esas tardes perdidas en que contemplamos nuestro store digital favorito, en busca de la joya que pocos encuentran.








