#ZNDayKentaroMiura – Berserk, una obra poliédrica plagada de influencias culturales

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A diferencia de muchos de sus colegas, que rehúsan hablar de aquellas obras o autores que les conmovieron y sirvieron de inspiración, MIURA Kentaro nunca ha escondido sus influencias, manifestándolas de forma implícita, a través del portentoso dibujo de sus mangas, o de forma explícita, hablando abiertamente sobre ellas en las entrevistas que concedía cada cierto tiempo. Por supuesto, las influencias más tempranas se produjeron desde su infancia, como un niño que creció en la sociedad japonesa posterior a la II Guerra Mundial, estuvo expuesto a numerosos estímulos culturales propios de la tradición nipona, con los que se entremezclaban aquellos propios de los nuevos tiempos, en los que las opciones de ocio se multiplicaron exponencialmente. La génesis de Berserk se produjo en una década prolífica para la fantasía en Japón, ya que tras la llegada desde Estados Unidos de los juegos de rol como Dungeons & Dragons y su éxito, se produjo un boom de este género, que se tradujo en el desarrollo de los primeros videojuegos RPG, como Dragon Quest, Final Fantasy, Fire Emblem o Ys, así como en la publicación de mangas de esta temática, como Record of Lodoss War o Bastard!!

Precisamente en el manga encontramos importantes referentes para Miura, como él mismo ha reconocido en diversas ocasiones, entre los que menciona a TEZUKA Osamu, MATSUMOTO Leiji o TERASAWA Buichi. Los monumentales trabajos con los que revolucionaron el shojo manga las autoras del Grupo del 24, como HAGIO Moto, TAKEMIYA Keiko o IKEDA Riyoko, también tuvieron un gran impacto sobre él. De esta manera, un personaje de apariencia andrógina como es Griffith recuerda a los diseños de los protagonistas de títulos de estas autoras, como La balada del viento y los árboles o La rosa de Versalles.

Otros mangas de referencia para el malogrado mangaka fueron Violence Jack o Devilman, de NAGAI GO, con los que compartía su carácter hiperbólico, el tratamiento del antihéroe o la caracterización de los personajes de naturaleza divina como seres crueles y caprichosos y un dibujo furioso y emborronado. También encontramos puntos en común en El Puño de la Estrella del Norte, de Buronson y Tetsuo Hara, en la que el protagonista, de similar físico, estaba afligido por el peso de su pasado y se bastaba por sí mismo para acabar con hordas de enemigos. En el plano artístico, Miura presentaba también una gran influencia de Akira, obra de OTOMO Katsuhiro por la que sentía una ferviente admiración y de la que destacaba sus composiciones de páginas con múltiples combinaciones de viñetas o el uso de numerosas perspectivas.

La tradicional mitología yokai tiene su reflejo en las páginas de Berserk, ya que Miura crea sus propios seres fantásticos partiendo de esa concepción de criaturas ultraterrenales de apariencia variopinta, poderosas habilidades y particulares códigos morales que suelen suponer una fuente de conflictos para las personas con las que conviven o se encuentran. También en el cine de su país encontró referentes que plasmó en las páginas de su magnum opus, tomando de KUROSAWA Akira su agilidad y dinamismo para planificar y desarrollar las escenas de acción, o la recurrente reacción de los oprimidos contra aquellos que ostentan el poder y los someten a su voluntad, un tema presente en muchas de sus películas. El cine de kaijus también tuvo un importante influjo en el estilo de este autor, como podemos observar en las grandes y feroces bestias que atemorizan a la población y se ven envueltas en espectaculares combates en los que destrozan todo cuanto encuentran a su paso.

Pero más allá de las lógicas referencias propias de la cultura japonesa y asiática, en la obra de Miura encontramos multitud de influencias procedentes de múltiples manifestaciones culturales de origen occidental, especialmente europeas o ambientadas en el viejo continente, ya que la historia narrada en las páginas de Berserk tiene lugar en un escenario similar en apariencia a la Europa de la Edad Media, con grandes ciudades amuralladas, fortalezas inexpugnables, intrincadas redes de pasadizos subterráneos, calles hediondas, viviendas insalubres y frondosos bosques, habitados por un pueblo que vive en la miseria, analfabeto y sometido a los caprichos de las crueles familias reales, los nobles y el clero, quienes controlan a la mayoría de la población a través de poderosos ejércitos.

Rutger Hauer fue uno de los grandes referentes de Miura a la hora de crear a su personaje principal o el de personajes secundarios, como Gambino. En Los Señores del Acero, dirigida por Paul Verhoeven y protagonizada por el actor holandés, encontramos similitudes que se hacen evidentes al comienzo de la historia, cuando la narración se remonta a la adolescencia y juventud de guts, en la que hay multitud de elementos comunes, como las bandas de mercenarios que asedian ciudades, el nacimiento de un bebé entre las miserias de la guerra o el tratamiento y la presencia de la violencia como hilo narrativo.

De cintas como Conan el Bárbaro, dirigida por John Milius, o Excalibur, dirigida por John Boorman, nació la inspiración para realizar su propia saga de fantasía oscura. El trabajo de Sam Raimi y Tim Burton también dejó un gran poso en él, ya que el desarrollo de un rico imaginario visual y el logro de haber conseguido un sello propio y un estilo reconocible a simple vista son dos aspectos que Miura interiorizó y llevó a su terreno tras analizar concienzudamente el trabajo de estos dos cineastas. Del arte de H.R. Giger tomó prestados sus extraordinarios diseños, donde los componentes mecánicos se funden con la material viva y en los que los órganos sexuales tienen una gran presencia.

También fue un consumado lector que tomó prestados elementos de varios escritores. Guin Saga, es una serie de más de 100 novelas escrita por KURIMOTO Kaoru, a la que Miura era muy aficionado desde su juventud y que le sirvió como acicate para desarrollar su propia saga de fantasía épica, sintiendo además gran admiración por el trabajo de KATO Naoyuki, quien ilustró los libros de esta saga. La concepción de Dante Alighieri del Infierno, con sus diferentes círculos plagados de condenados por diferentes tipos de pecados, podemos percibirla en la naturaleza de los diferentes demonios a los que Guts va haciendo frente. El influjo de las leyendas europeas que describen a criaturas como hadas, gnomos y trolls también es evidente a lo largo de toda la obra. El horror cósmico de Howard Phillips Lovecraft y las imponentes criaturas surgidas de su imaginación fueron un referente ineludible para Miura, quien se inspiró en los Mitos de Cthulhu para dar forma a muchos de los enemigos de Guts, que presentaban una morfología retorcida e inquietante caracterizada por grandes tentáculos, numerosos ojos y bocas, genitales, pieles viscosas, etc.

Otra disciplina de la que Miura ha evidenciado grandes influencias a lo largo de su obra ha sido el arte, pudiendo encontrar en su dibujo elementos de celebres obras de arte o reproducciones nada disimuladas de las mismas. Gustave Doré, considerado un pintor vanguardista a la hora de recrear una Europa medieval tétrica, tuvo una gran influencia sobre el dibujante de Berserk, compartiendo su visión y representación de bosques sombríos, tumultuosas masas de gente o la presencia de las ruinas como una cruel analogía. Pieter Brueghel el Viejo, considerado uno de los cuatro grandes pintores flamencos, es una de las referencias constantes a lo largo de todo el manga, mostrando una concepción de los paisajes naturales y humanos que bebe directamente de sus obras. También podemos encontrar a Ubik integrado en una adaptación de uno de los sectores de El jardín de las delicias, de El Bosco, o el uso de las escaleras de Relatividad, de Escher, una ilusión óptica de origen matemático en la que se utilizan elementos imposibles, como las escaleras infinitas sin centro gravitatorio que observamos en las apariciones de La Mano.

Teniendo como referencia la Europa medieval, era imposible que no encontrásemos en Berserk diferentes construcciones arquitectónicas basadas en algunas de las edificaciones más emblemáticas e imponentes de nuestro continente. Miura integra impecablemente en sus parajes, muestras procedentes de diversas etapas históricas, imbricándolas con las características de la cultura de las diferentes regiones visitadas por Guts y sus compañeros. Así, reprodujo en las páginas de Berserk de forma total o parcial edificaciones como el Alcázar de Segovia, la Mezquita de Córdoba, el Palacio de la Aljafería de Zaragoza, el Palacio de Belvedere de Viena o la catedral de Reims entre otras.

Incorporó a su obra elementos característicos de las grandes civilizaciones, como la Grecia clásica, el Imperio Romano, el Antiguo Egipto o Babilonia, trasladando a sus páginas la majestuosidad de sus imponentes edificaciones y también tomó como referencia el interior de las majestuosas estancias del Palacio de Versalles para diseñar el interior de las residencias de los grandes señores feudales.

Durante el desarrollo de los diferentes arcos que integran Berserk encontramos multitud de elementos inspirados en las religiones mayoritarias, el ocultismo y las sectas. El poder de los prelados, su organización jerárquica, el despotismo con el que tratan al pueblo, las persecuciones y juicios inquisitoriales y las sádicas torturas encuentran su origen en el catolicismo de la Edad Media y la Edad Moderna. La inspiración en las deidades de la mitología hindú también puede observarse en diferentes momentos de la historia, así como elementos del budismo, como los Niō.

Aunque hay muchas más referencias a lo largo de las miles de páginas que conforman el manga de Berserk, los ejemplos mencionados en este artículo sirven como muestra de la riqueza que esta obra atesoraba a nivel artístico, de la ecléctica personalidad de Miura, quien en una entrevista afirmaba que “El oficio de mangaka es muy personal; todos nos convertimos en maestros siguiendo cada uno nuestro propio camino, por eso creo que ninguno de nosotros tiene un heredero digno de ese nombre. Cuando uno entra en el mundo del manga, aunque nuestro estilo se vea como el de otro autor, siempre terminará tomando una dirección diferente. Por eso creo que la noción misma de heredero está ausente del mundo del manga japonés”. Mantuvo esta filosofía laboral y vital durante toda su vida llevándola a la práctica, ya que su trabajo no puede limitarse a la mera suma de todas las influencias repasadas anteriormente, sino que las analizó y asimiló para incorporarlas a su propio estilo, legándonos una obra que derrocha personalidad y perdurará más allá de su lamentable fallecimiento.

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Abandoné la Logia Negra y llegué a la ciudad de Málaga en 1984. Mis primeras lecturas fueron los clásicos francobelgas y los cómics de un ratón y unos patos que, años más tarde, gobernarían un vasto imperio. Devoré tiras de prensa, hasta que un niño con cola de mono apareció en mi televisor buscando unas bolas mágicas y el manga me atrapó. Pasé años en blanco y negro, pero los superhéroes llenaron mi vida de mallas y capas de colores. Sobreviví a la Era Hiboria en compañía de un bárbaro y su espada salvaje. A finales de los 90 sentí vértigo, el arenero me llevó al mundo de los sueños y caí en los oscuros abismos del underground. Viajé en el tiempo a través de la banda de Moebius, desde el salvaje Oeste al Largo Mañana. Un mago de Northampton me contó grandes historias y su hijo calvo me dio setas alucinógenas. En Italia probé el fumetto y un marinero maltés me llevó hasta la Pampa argentina, donde tuve mi último recreo antes de conocer al hombre eterno. He estado en Camelot en los días del Rey Arturo, en el planeta Mongo y en las letras del Oceáno Atlántico. En mis aventuras siempre estuve acompañado por un asombroso grupo de profesionales españoles. Los escritos del maestro Eisner me revelaron los secretos de un nuevo lenguaje y ahora solo veo el mundo en viñetas... Cómic camina conmigo.
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