El apocalipsis según OTORI Yusuke
«Descendieron del cielo de la nada.»
Esta semana me infiltro en la sección de manga, para hablaros de MAD, de OTORI Yusuke, una obra en la que su autor nos sitúa en un mundo postapocalíptico que ha sido invadido por unos peligrosos xenomorfos que no tienen ningún escrúpulo en acabar con toda vida humana o animal que se interponga en su camino.
MAD es la quinta obra de Otori, tras Tom’s Job Hunting, Furidamu, Yamagata’s First Love y Kingu, y la primera en la que aborda este tipo de temática. Ello demuestra que estamos ante un autor muy variado, puesto que hasta el momento cada una de sus obras abordaba un tema distinto; desde las artes marciales, al amor adolescente, pasando por el género de aventuras.
MAD se publica en Japón en formato digital, en concreto en Shonen Jump+, la aplicación de lectura de manga digital perteneciente a la editorial nipona Shueisha desde Enero de 2024, sin que haya terminado todavía. Norma Editorial ha decidido apostar por este autor y en concreto por esta obra, la cual supone la primera obra de Otori publicada en España. En ella conocemos a John, un superviviente de su mundo, invadido por alienígenas que apenas si han dejado asentamientos humanos seguros en los que vivir.

Al comienzo de la obra, John forma parte de unos refugiados nómadas que buscan un lugar seguro en el que poder asentarse. John apenas hace amigos dentro de este grupo, configurado por Otori como un ser solitario y desconfiado debido a las traumáticas vivencias que ha experimentado y a la pérdida de sus seres más queridos.
Estamos ante una obra clásica del género que, al menos en lo publicado hasta ahora en España (dos tomos tankōbon), no arriesga en absoluto, presentándonos a muy pocos personajes secundarios, centrando la acción en John y poniéndonos frente a un enemigo imposible de abatir, los peligrosos xenomorfos cuyo aspecto está claramente influenciado por la franquicia Alien, creada por Ridley Scott.

Sin embargo, en estos dos tomos publicados hasta ahora sí que nos presenta un curioso giro en la trama que, si en adelante se trata bien, puede hacer de esta obra algo diferente. Y es que, cuando John llega a Jericó, nombre de un refugio en el que unos pocos supervivientes militarizados trawtan de luchar contra la invasión alienígena, descubre no solo que quienes organizan dicho complejo no son tan trigo limpio como parecen, sino que existe una forma de acabar con los alienígenas, aunque quizás sea peor el remedio que la enfermedad.
Y es que, si se consigue carne de un xenomorfo y un humano la ingiere, existe una pequeña posibilidad (la mayoría mueren en el proceso) de que este humano obtenga extraños poderes que lo convierten en una especie de híbrido entre xenos y hombre, capaz de enfrentarse como un igual a los aliens en cuestión.
Este aspecto, como digo, si se gestiona bien a lo largo de la trama puede hacer que mis impresiones iniciales sobre la misma varíen, y es que por el momento, ni siquiera con este giro, he visto nada en MAD que me haga pensar que estamos ante una obra innovadora o rompedora en absoluto.
Por ello, quien esté buscando una obra que dé una vuelta de tuerca al género, o que en ese aspecto, le sorprenda, no encontrará en MAD el manga que está buscando. Quizás según la obra vaya avanzando con sus siguientes tomos, tenga que rectificar sobre lo dicho hasta ahora, puesto que es posible que en algún momento nos encontremos con un giro argumental que haga de esta obra un referente en el género postapocalíptico y catastrofista, algo que por ahora no parece que vaya a ocurrir.

Mi impresión es que estamos ante un manga meramente entretenido, que no apuesta por ofrecer nada nuevo al lector y que incluso en ese aspecto, si bien logra entretener, tampoco destaca en dicha labor.
En lo relativo al dibujo, Otori se defiende pero tampoco resulta especialmente innovador o talentoso, ofreciéndonos unas ilustraciones que no son de mala calidad, pero que no pasan de cumplidoras.
Otori realiza un dibujo que no resulta especialmente apegado al detalle, con líneas muy básicas que en apenas unos pocos trazos definen tanto a los personajes protagonistas como al mundo en el que la historia se desarrolla.
En este aspecto, y aunque estemos ante un manga postapocaliptico, Otori se aprovecha de ello puesto que apenas si dibuja fondos o enclaves naturales que no sean un desierto perpetuo y vacío, siendo los pocos edificios que aparecen, complejos militares con pasillos y celdas en los que los detalles brillan por su ausencia.

Por todo ello, me reitero en que con solo dos tomos, es pronto para hacer una valoración general de la serie, la cual quizás resulte muy distinta del análisis que hasta ahora soy capaz de realizar. Lo que está claro es que MAD no os cambiará la vida, pero os divertirá durante un rato, siendo lo más parecido a la comida rápida que podemos encontrar entre las novedades de manga de los últimos meses.
Lo mejor
• Una obra postapocaliptica típica para refrescar este verano.
• OTORI Yusuke demuestra aquí su apuesta por la variedad.
Lo peor
• La obra no innovada nada en el género ni tampoco arriesga.
• Tan apegada a su género que resulta anodina.








