#ZNDayKentaroMiura – Berserk y los mitos de Cthulhu

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MIURA Kentaro ha fallecido. Para un lector como yo, que esporádicamente lee obras manga, ha resultado un completo mazazo. No puedo ni pensar para los seguidores del autor o lectores de manga lo que puede haber supuesto.

De vez en cuando me acerco a obras muy concretas, recomendadas por mis compañer@s de la sección manga. Si bien es cierto que, en los años noventa, me introduje de puntillas en este mundo en blanco y negro donde conocí tres obras que me impactaron. Bastard!! (HAGIWARA Kazushi), El puño de la Estrella del Norte (HARA Tetsuo) y Berserk. También leí Alita Ángel de Combate (así se llamaba en esa época cuando los Primigenios caminaban por la calle), pero no fue hasta años después cuando me hice con la colección que reeditó Planeta de Agostini. Mis amigos eran más de Dragon Ball pero yo nunca me atreví a seguir esa colección puesto que cuando la conocí iba muy avanzada. ¿Qué me llamó de estas series? Sinceramente la violencia desatada, el drama, y sobre todo la parte gráfica. Con los años y una lectura detenida, cuando uno saca rato, he releído Berserk, y me ha gustado muchísimo más que cuando tenía 14 años.

Uno de los aspectos que me llaman y siguen atrayéndome de esta serie es el terror sobrecogedor que subyace en gran parte de las tramas planteadas. El mundo en que se desarrollan las aventuras es una mezcla de mi adorado Dungeons & Dragons y los Mythos de Cthulhu. En muchos casos el propio dibujo de Miura remueve en mí muchos de los sentimientos que se desarrollan de la lectura de algún relato de H.P. Lovecraft e incluso de autores posteriores que se mueven dentro de la mitología de este autor.

Por todos es sabido que la entidad Cthulhu es un ser que tiene un peso importante dentro de la mitología creada por de H.P. Lovecraft. Se trata de uno de los Primigenios, seres parecidos a dioses según los estándares humanos, que visitaron la Tierra hace millones de años. Probablemente sea el más conocido de estos antiguos y gracias a la contribución de muchos otros autores que abordaron el tema de Cthulhu, surgió una profunda y extensa mitología. Durante eones, Cthulhu ha dormido en el fondo del océano en la ciudad hundida de R’lyeh, donde todas las leyes de la física están suspendidas. El primigenio continúa durmiendo hasta que las estrellas sean favorables para su pleno despertar y pueda arrojar al mundo al caos.


Si leemos detenidamente las obras de Lovecraft, Cthulhu en sí mismo no es tan importante como uno quisiera creer. En realidad, es sólo uno de los actores principales dentro de su obra. Siempre de manera indirecta, velada o indiciaria esta criatura, junto con el resto de seres, primigenios o no, surgen en relatos de experiencias, sueños extraños y menciones de un pasado remoto. Berserk rezuma de este aire, de esta sensación que en cada página bellamente dibujada puede percibirse. Siempre sentimos que detrás de una criatura, acólito, apóstoles, una fuerza poderosa llena de maldad mueve los hilos.

Howard Phillips Lovecraft fue un escritor estadounidense de terror y fantasía. Su vida realmente fue peculiar, e incluso podríamos hablar de un vaivén entre la razón y la locura. Nació el 20 de agosto de 1890 en Providence, Rhode Island, y murió allí el 15 de marzo de 1937. Incluso cuando era un niño, mostró su talento para la literatura. Aprendió poesía de memoria e inventó sus propias historias. Cuando tenía tres años, su padre sufrió un ataque de nervios y fue ingresado en un hospital, donde permaneció hasta su muerte en 1898. Ante esta desgracia su madre, dos tías y su abuelo se hicieron cargo de él, quien, para disgusto de su madre, solía contarle al niño historias de terror hechas por él mismo y alentar su interés por lo fantástico.

Lovecraft tenía problemas de salud y de salud mental y su obra es un reflejo de dichas patologías. En 1914 Lovecraft se convirtió en miembro de una asociación de escritores, la UAPA (United Amateur Press Association). Algunas de sus historias fueron impresas en la revista “Weird Tales” y fue amigo por correspondencia de otros autores conocidos como Robert Bloch (“Psicosis”) o Robert E. Howard (“Conan el Bárbaro”).

En 1919 su madre, al igual que su padre, ingresó en el Hospital Butler debido a una enfermedad mental, donde falleció en 1921. Poco después conoció a Sonia Greene, una judía ucraniana propietaria de una sombrerería. Se casaron en 1924 y se mudaron a Nueva York. Sin embargo, su vida estuvo marcada por problemas económicos y cuando Sonia perdió su negocio, se mudó a Cleveland y él regresó a Providence.

El éxito nunca llegó durante su vida, es más vivió en una situación de cierta pobreza y en 1936 le diagnosticaron cáncer de colon, que lo llevó a la muerte un año después.

Metidos en harina, y ante lo que supone una obra descomunal Berserker centramos este artículo en lo que considero una clara influencia en la obra, la mitología de los Mythos de Cthulhu. No es improbable que MIURA Kentaro se inspirase en la obra de H.P. Lovecraft no solo en lo que a las criaturas se refiere, sino en la esencia de la propia historia.

El propio Cthulhu, y muchas de las criaturas que se describen en la obra de H.P. Lovecraft se describen como un ser enorme en algunos casos, humanoides, hinchados y grotescos. MIURA Kentaro bebe mucho de esta mitología. ¿Podría ser una casualidad? No lo creo. Los seres magníficamente dibujados por Miura suelen tener muchas similitudes con las criaturas de los Mythos. Tentáculos, deformidades, humanoides, hombres lobos, criaturas aberrantes que mantienen atisbos de su anterior humanidad para sobrecoger nuestros corazones. Es cierto también que ciertos elementos de la obra de H.R. Giger pueden observarse en diseños de Berserk, donde lo orgánico se funde con lo mecánico y lo sexual.

Enigmáticamente, el propio Lovecraft usó el término “Great Old Ones” para referirse a las antiguas deidades de la Tierra. Los Primigenios llegaron a la Tierra desde el vasto espacio exterior hace eones y, tras varios enfrentamientos con los Antiguos, que eran quienes por entonces dominaban el mundo, lograron establecerse y difundir su culto entre las criaturas. Pero entonces, aparecieron los dioses de los Hombres o dioses arquetípicos. Tras una feroz batalla y gracias a la magia fueron desterrados y arrojados al abismo donde permanecen hasta ser despertados. Pero el término “Great One” también se usa en Berserk para referirse a los miembros de la “Mano de Dios”. Una de las principales características de la obra de Lovecraft, asumida por Miura es la existencia de “Jöishi”, “seres superiores” o “seres superiores”, es decir entidades cuyo poder es inconmensurable, que rigen nuestros destinos y que escapan a nuestra comprensión.

La Mano de Dios, se compone de seres estremecedores en cuanto a su diseño, presencia y poder. Son la mano ejecutora de la voluntad de la Idea del Mal, y se parecen mucho al planteamiento de las obras de H. P. Lovecraft. Esa maldad pura, terrible, sobrecogedora e imparable, supone a todas luces incluso asumir la imposibilidad de poder derrotar ese mal, intuyéndose incluso un tácito sometimiento a las consecuencias de sus actos. Encerrados fuera del mundo material que conocemos, confían en los mortales, a los que convierten en sus esclavos, para cumplir sus malvados designios. Promesas de poder, juventud, riqueza, son la tentación sobre las que pesa el sometimiento del ser humano ante el poder de mal. Como seres superiores que son sus cuerpos permanecen en el abismo, que en Berserk se describe como un océano de conciencia humana.

Varios elementos de Berserk son tomados del horror lovecraftiano. A lo largo de la obra de Miura vamos percibiendo referencias que nos recuerdan a la obra de Lovecraft. La transformación del dios emperador Ganishka en un árbol demoníaco gigante es un ejemplo. Otro gran ejemplo sería el Dios del Mar que Guts y sus amigos encuentran mientras viajan a la isla de Skellig.

Otro de los aspectos propios de la obra de Lovecraft se desarrolla en la obra de MIURA Kentaro. En concreto el concepto de la locura o pérdida de la cordura. La naturaleza de las criaturas que envuelven esta mitología suele suponer que la no comprensión de las mismas, así como el terror a lo desconocido, aboque a que el personaje enloquezca. Se trata de una reacción ante la imposibilidad de asumir la existencia de dichas entidades y del alcance de ese horror cósmico.

Cuando se produce el Eclipse, la Banda del Halcón se ve aprisionada en una dimensión donde una horda de criaturas monstruosas y siniestras se deleitó con la carne y la sangre de sus integrantes. Incluso Casca es violada. Cuando la líder de la banda salió de esa indescriptible e inimaginable pesadilla, su cordura desapareció de su mente, los horrores que había presenciado atrofiaron su pensamiento y la enviaron de vuelta a un estado infantil.

Ahora vayamos a otro punto: la magia. Como en Conan de Robert E. Howard, también una de las influencias en la obra de Miura tuvo mucha influencia, y en los Mythos, la mayoría de las veces, las prácticas mágicas de Berserk son a través de invocaciones y conjuros. Hay un personaje que llama mucho la atención, no solo por sus similitudes con el gran Cthulhu, sino sobre todo por su “función” en el mundo de Berserk: este personaje es el Señor de la Raíz Podrida. Acerca de este personaje además de su apariencia física con Cthulhu, su necesaria invocación, lleva la oscuridad en su esencia; muerte; decadencia; soledad y, como resultado, desesperación; algo muy recurrente en las historias de H.P. Lovecraft.

Igualmente, en parte del desarrollo de la obra de Miura encontramos muchos retazos que pueden llevarnos a uno de los relatos más sobrecogedores de H.P. Lovecraft, El horror de Dunwich, una de las narraciones más perturbadoras de la literatura de terror. El primer arco de Berserk supone a todas luces una clara reminiscencia de este relato. La transformación, la deformación de un ser humano, pero que no lo es en esencia, un ser que mantiene rasgos humanos dentro de su deformidad, puede llegar a ser terrorífico. Los apóstoles, en líneas generales siguen este perfil, así como en muchas otras ocasiones a lo largo de la obra de MIURA Kentaro.

Finalmente, y a grandes rasgos otra demostración de la influencia en la obra de Miura directamente inspirada en Lovecraft, especialmente los relatos La sombra sobre Innsmouth y Dagon, está presente en el Arco del Dios del mar, cuando Guts y sus compañeros atracan en la Isla del Dios del Mar. El paralelo con ambas historias es muy fuerte: forasteros que se ven en una isla en una ciudad desconocida, donde los habitantes adoran a un antiguo dios marítimo y tienen hábitos reprimidos y extraños. El propio dios marino está fuertemente influenciado por los patrones característicos de las criaturas de la mitología creada por H.P. Lovecraft.

En definitiva, muchas reminiscencias, muchos puntos en común con la obra de H.P. Lovecraft, que supone, o supuso tener delante una obra maravillosa donde confluyen influencias de muchos autores.


Durante un segundo admiramos, conteniendo el aliento, la cósmica belleza sobrenatural del espectáculo,…H.P. Lovecraft, “Las montañas de la locura

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