#ZNCine – Crítica de Los Minions, de Kyle Balda y Pierre Coffin

Por
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Dirección: Pierre Coffin, Kyle Balda
Guión:Brian Lynch
Música: Heitor Pereira
Edición: Claire Dodgson
Reparto: Sandra Bullock, John Hamm, Michael Keaton, Allison Janney, Pierre Coffin, Steve Coogan, Geoffrey Rush (versión original); Alejandra Jiménez, Quim Gutiérrez (versión española); Ricardo Tejedo, Thalía, Ricky Martin, Alfonso Herrera (versión hispanoamericana)
Duración: 91 minutos
Productora: Illumination Entertainment / Universal Studios
País: Estados Unidos

 

Uno de los hallazgos de la saga cinematográfica Mi villano favorito fue, sin ningún género de dudas, la cohorte de sicarios de los que Gru se rodea para llevar a cabo sus planes. Los minions (término anglosajón para referirse a subalternos, secuaces o amigotes) se convirtieron en los dueños indiscutibles de la cinta estrenada en 2010 y de la secuela que vio la luz en 2013. Los argumentos (no precisamente originales) del malvado que descubre su corazón noble y del chico y la chica que se encuentran compartieron espacio (o más bien lo cedieron) a esta legión de encapsulados amarillos que se ganó el corazón de chicos y grandes. Así las cosas, era cosa cantada que los minions tendrían acabarían teniendo su propia película, sobre todo si tenemos en cuenta su inmenso éxito desde el punto de vista mercadotécnico. La colección de cortos que acompañaron sus apariciones precedentes y el descacharrante villancico que se marcaron durante la pasada campaña navideña son buena muestra de ello.

Pierre Coffin, co-director de las dos películas de Gru, repite su función, esta vez junto a Kyle Balda para contar nada menos que el origen de estos entrañables amigos del desastre más total y absoluto. Si en los filmes precedentes parecía deducirse que Kevin, Stuart, Bob y compañía eran creaciones de su más-bien-menos-diabólico jefe o de su aliado científico, aquí se nos explica (ya desde los primeros avances) que los minions evolucionaron como especie natural, llevados por la pulsión de seguir y servir a un jefe poderoso. La era mesozoica les brinda su forma vigente y una tendencia sospechosa a ser responsables de las desgracias de quienes son blancos de una veneración sin fisuras. Dinosaurios, cavernícolas, vampiros, faraones, emperadores… todos acaban sufriendo alguna desgracia, lo que lleva en un momento determinado de su existencia a la tribu minion a buscar refugio en el círculo polar ártico a principios del S. XIX. Sin embargo, la ausencia de un amo de quien ser esbirros lleva a estos simpáticos seres a ser víctimas del marasmo. Kevin, uno de los miembros más destacados, decide volver al mundo a la búsqueda del mayor y mejor de los villanos. Sus amigos Stuart y Bob (más un oso de peluche y un plátano) le acompañarán en una aventura que les llevará a los Estados Unidos, en los tiempos interesantes de la década de los sesenta.

La película sigue las pautas de sus predecesoras / sucesoras, en el sentido de ser una cinta pensada para toda la familia. Los más pequeños disfrutarán con las disparatas ocurrencias de los minions que, una vez más, se revelan como grandes (e involuntarios) maestros del ‘slapstick’; los más grandes podrán disfrutar de los guiños y homenajes que el equipo creativo ha ido colando aquí, allá y acullá a lo largo de la hora y media de un metraje que se hace corto. La cinta, una vez más, tiene la virtud de ser de las que se pueden disfrutar en varios pases para poder jugar a “busca las referencias” con una sucesión de golpes para todo tipo de públicos. El paso de los Estados Unidos al Reino Unido servirá para otro despliegue de tópicos centrados en la monarquía, las leyendas británicas o las costumbres del país.

Mención especial merecen los personajes creados para la ocasión que son Scarlett Overkill y su esposo Herb. El diseño de los mismos y la interacción con los minions hacen de ellos un nuevo tanto que los responsables de la franquicia pueden apuntarse con total tranquilidad. Su estética y su actitud, perfectamente encuadrable en el contexto temporal en el que se enmarca la cinta, permite intuir que tendremos mercadotecnia de esta serie cinematográfica para rato.

La película, que está arrasando en todo el mundo, ya permite anunciar como inevitable una nueva parte de las aventuras de Gru que, dicen, verá la luz en 2017. Sin embargo, aunque confieso que me divertí como siempre al ver esta cinta en el cine, es menester advertir que quizá, empiezan a percibirse algunos signos (leves, eso sí) de agotamiento en la fórmula. Los minions siguen siendo divertidos, entrañables, desternillantes e increíblemente desastrosos, pero después de dos películas y una colección de cortometrajes, es inevitable que se pierda una parte de la frescura que les ha hecho célebres. La crítica se ha rendido a esta aventura en solitario, pero ha advertido que el guión necesitaba quizá un pelín más de ambición. Afortunadamente, se trata de un principio de tendencia que puede ser corregido a poco que el próximo equipo responsable de la parte literaria se ponga las pilas. Por mi parte, espero, confío y ruego poder seguir pasándomelo bien con las ocurrencias de estos pequeños seres de forma capsular y apariencia soviética. El amarillo no es ya sólo el color de la familia Simpson.

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  Dirección: Pierre Coffin, Kyle Balda Guión:Brian Lynch Música: Heitor Pereira Edición: Claire Dodgson Reparto: Sandra Bullock, John Hamm, Michael Keaton, Allison Janney, Pierre Coffin, Steve Coogan, Geoffrey Rush (versión original); Alejandra Jiménez, Quim Gutiérrez (versión española); Ricardo Tejedo, Thalía, Ricky Martin, Alfonso Herrera (versión hispanoamericana) Duración: 91 minutos Productora:…
Dirección - 7.9
Guión - 8
Animación - 8.5
Banda sonora - 8.6

8.3

Vosotros puntuáis: 7.7 ( 1 votos)
5 Comments
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Mr. Cesar
Lector
21 julio, 2015 10:26

Luis, me ha gustado lo generoso que has sido al mencionar que al guión le falta un poco de ambición. Si tienes más de 11 años la película es un poco…….. tostón. ¡Ojo! Me encantan los personajes, toda su estética y su absurdo lenguaje, pero los veo mas como alivio cómico de una trama más compleja que como para soportar el peso de un largometraje. Además, lo de la voz en off del narrador me recordó un poco a los cortometrajes científico-divulgativos del Pato Donald que nos ponían en las sesiones de cine del colegio. Una serie de TV hubiera sido un vehículo más adecuado para ese nueva vuelta de tuerca que se han sacado de la manga al explicarnos que no los invento Gru, si no que siempre han estado ahí, sirviendo al tipo más malo del lugar (algo un poco pillado por los pelos, que, sin embargo, hubiera dado mucho juego en una narración serializada). Eso sí, la sala de cine estaba hasta la bandera y mi hijo disfrutó como el enano que es. La peli hará taquillón y tendremos saga seguro (menuda es la maquinaria hollybudiense).

Igverni
Lector
21 julio, 2015 11:42

Mi hijo de 7 se lo pasó cañón con los Minions, ¡igual que sus padres!

Quizá el único pero que le vi es que la primera media hora es una ampliación del 1er trailer, que resume perfectamente lo que pasa, con el dinosaurio, los egipcios, etc. Así que hasta que conocen a Scarlett, yo tuve todo el rato la sensación de “esto ya lo vi”.

Eso si, a partir de llegan a Inglaterra y ya es todo nuevo la película mejora un montón, las bromas sorprenden, te ries y el final te deja con buen sabor de boca. Justo lo que esperaba de esta peli.

Eliasv!l3
Lector
21 julio, 2015 18:15

Simplona a más no poder, por suerte, como menciona la crítica, está llena de guiños y con buen soundtrack de paso, la mejor parte sin duda es cuando el sólo de guitarra introductorio de Eruption de Van Halen.

Yo ya sufro de una sobresaturación y aún más veo gastada ya la fórmula, pero vamos, mala mala no es, entretiene, pero no soportaría verla una segunda vez, palidece mucho en comparación de Inside Out de Pixar.

A ver por cuantos años nos van a bombardear con los cositos amarillos estos.

P.D. Aguante Megamind

frankbanner49
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Lector
22 julio, 2015 9:56

como la última cinta del fesser de mortadelo y Filemón,esta es la típica película que te agota (por excesiva), en su primer pase en cine,pero que cuando te la dejan caer por trillonésima vez por la tele,picas una y otra,y otra,y…

peli de las de largo recorrido,vaya.

yo si me tengo que quedar con algo,me quedaría, primero, con una banda sonora superlativa(¿cuantas veces se ha logrado reunir en una sola película semejante cantidad de megahits de dioses de la música?.ahí se han tenido que dejar un pastizal en derechos de la ostia) con especial mención a kevin tocando el “eruption” de Eddie van halen,que reconozco,me puso palotisimo. 🙂

luego,tiene un par de set pieces muy chulas(ambas con una corona de por medio),y sobre todo me encanta la parte en que los minions tratan de encontrarse a sí mismos,y de paso a su “evil master”.esa parte,en que se recrean periodos históricos, resulta tronchante.
todavia me parto con ese hombre de piedra que va a matar un oso con su porra,y uno de los minions se la cambia por un matamoscas…. 🙂

Gonza
Gonza
Lector
22 julio, 2015 10:51

No pensaba verla pero ayer termine en la butaca casi de casualidad, tiene buenos momentos pero como comentaban antes no soportan solos el peso de un largometraje y la veo muy alejada de películas como megamind o rompe Ralph que me han parecido tronchantes, harán más películas porque la estética de los minions y su vocabulario es llamativo, pero paso de verlas en un cine.