Womanthology: Space #1-5

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Edición original: Womanthology: Space #1-5.
Guión: VV.AA.
Dibujo: VV.AA.
Entintado: VV.AA.
Color: VV.AA.
Formato: Grapa.
Precio: 3,99 $.

 

“Womanthology: Space, la continuación del exitoso proyecto de Kickstarter, Womanthology: Heroic, empieza con el primero de cinco números de fuera de este mundo: Luna. Cada ejemplar contiene tres historias de seis páginas, además de ilustraciones, tutoriales, y más, por mujeres de todas las edades y experiencia. Descubre una estación espacial encantada, un robot sarcástico, y mucho más en el ejemplar de debut“.

Antes de ayer (problemas técnicos mediante) os hablamos largo y tendido sobre la situación en la que se encuentran las mujeres – tanto a nivel creativo como a nivel de personajes ficticios – en el actual mercado estadounidense. No exactamente, en realidad fue sobre la situación actual y pasada, que en nuestro especial titulado La revolución femenina quisimos poneros en contexto para que entendieseis a la perfección todos los pormenores del mundo femenino.

Hoy, como viene siendo nuestra tónica habitual, os ofrecemos una reseña de una colección relacionada con el tema, y la elegida es la miniserie titulada Womanthology: Space, una antología que surgió a raíz del éxito de Womanthology: Heroic. Antes de adentrarnos en los pormenores de Space, recordemos lo que dijimos sobre Heroic

Womanthology: Heroic

Womanthology, va camino a convertirse en una marca pero inicialmente fue una antología, escrita y dibujada en su totalidad por una gran cantidad de mujeres, totalizando más de 300 páginas realizadas por más de 100 autoras de todas las edades, estilos, niveles de experiencias y diversidad de nacionalidades, entre las que destacan Ann Nocenti, Gail Simone, Trina Robbins, Barbara Kesel, Fiona Staples, Devin Grayson, Ming Doyle, Colleen Doran y Stephanie Buscema.

No obstante, lograr la producción de este libro tuvo sus avatares, que conforman una historia cuanto menos curiosa. La idea que impulsó el proyecto fue de la autora Renae De Liz, y ella misma puede contar como surgió:

“En realidad fue surgiendo con el tiempo. Comencé a notar en las redes sociales que había una gran cantidad de mujeres interesadas en cómics (¡y me refiero a muchas!) pero la mayoría estaban dispersas y no se conocían entre sí. Me di cuenta de que un montón que no sabían como llevar al siguiente nivel su amor por la creación de cómics desde algo informal para realmente seguir una carrera. Pensé que sería divertido simplemente reunirse como las mujeres en los cómics y hacer algo divertido por una buena causa. La artista Jessica Hickman finalmente me dijo ‘haz una antología de solo mujeres’, así que mandé un tweet para ver si había algun interés. Ese día tenía más de 100 mujeres interesadas”.

El paso siguiente del proyecto fue, en julio de 2011, crear una iniciativa para recaudar fondos en Kickstarter, lo cual también superó en un sólo día todas las expectativas iniciales de 25 mil dólares, alcanzando los 100 mil dólares en el mes de campaña. A lo largo de esta, el proyecto consiguió el apoyo de autores reconocidos como Neil Gaiman, Jim Lee y Steve Niles.

A pesar del éxito, allí comenzaron ciertos problemas para el proyecto, debido en parte a la enorme notoriedad mediática que había obtenido al convertirse, sin quererlo, en el proyecto de Kickstarter centrado en cómics más exitoso hasta ese momento. Aparecieron cuestionamientos, desde los típicos de la mujer autodiscriminándose, hasta el uso de los fondos, destinados a obras de caridad y no a pagar a las autoras que habían participado (lo cual era contraproducente con la motivación de Womanthology, al no profesionalizar a las escritoras y dibujantes, argumentaban). En parte, la discusión eterna, pero por otra parte nuevos conflictos.

Esto generó un extenso ida y vuelta mediático, con la ideadora del proyecto justificando todo, junto con autoras que participaron afirmando que todas estaban de acuerdo con la idea y con la decisión de que no sea remunerado, y que este proyecto no para ganar dinero sino para obtener oportunidades, inspirar a otros y ayudar a la gente. (Aquí, desde luego, lo contamos resumido, pueden leerlo en mayor profunidad en este enlace)

portada womanthology

Más allá de esta polémica y las críticas, es innegable que se consiguió realizar un producto muy interesante y atractivo, y se brindó una oportunidad de publicación inicial única a muchas aspirantes a artistas de cómics, con mucha atención mediática rodeando a este libro y por ende brindándole la oportunidad de que esto sirva como puntapié para su carrera profesional.

Y la historia no termina allí, sino que continúa en una serie editada por IDW, de similares características pero en formato inicial de grapa, titulada Womanthology: Space.

Womanthology: Space

Efectivamente, al tomo financiado con abrumador éxito por el público de Kickstarter siguió naturalmente el anuncio de parte de IDW Publishing haciéndose cargo de que el proyecto continuara con las mismas filosofía, maneras y grupo de trabajo, pero añadiendo un pago por página a las autoras, profesionalizando de hecho a las que aún no lo eran.

El anuncio fue que Womanthology pasaba a ser serie regular, pero en verdad se trata de una serie de miniseries, aunque hasta ahora tan sólo se anunció y publicó una. Se presume que pronto habrá más novedades de nuevas series, pero por lo pronto no hubo nuevos anuncios de próximas series, aunque sí se editó (y ya está a la venta) el tomo recopilatorio de esta miniserie.

De todos modos, aquí no nos compete el futuro sino el presente y pasado inmediato, y esta es la serie que sí se publicó: Space. Una vez más reuniendo a autoras de todo tipo, Womanthology llegó a las tiendas casi mensualmente entre los meses de septiembre de 2012 y febrero de 2013, ofreciendo la posibilidad a autoras de hacerse conocidas y a los lectores de conocerlas, y en muchos casos también de leer algo diferente a lo que suele leerse cada semana de nuevos cómics.

Al momento del anuncio, se expresó la ideadora del proyecto Renae De Liz de la siguiente manera: Womanthology: Heroic fue una experiencia tan grande y maravillosa, ¡y ni siquiera en mis mayores sueños podría haber esperado que continuara con más aventuras! Espero que Womanthology: Space sea el principio de una larga línea de cómics increíbles que abra más puertas a las mujeres en los cómics por todas partes. Espero que esta sea una salida continua para exhibir y que sean apreciados sus trabajos, y ayudar a muchas a dar el siguiente paso hacia una carrera en los cómics. (…) Esto no sólo ayuda a las creadoras que aspiran a ganar una valiosa experiencia y una plataforma para ayudar a impulsar sus carreras, sino que también permite a las profesionales establecidas a alcanzar y brindar sus conocimientos de cómics y de cómo hacerlo. Estoy muy contenta de que la positividad y la diversión de Womanthology vaya más adelante, ¡esta vez al espacio!”.

womanthology-space-cover

Asimismo, la editora Mariah Huehner también hizo declaraciones en ese momento: “Estamos muy entusiasmadas con la serie y con continuar exhibiendo trabajos talentosos e inspiradores de mujeres de la industria en todos los niveles. Ya sea que sea que estén comenzando o sean veteranas experimentadas, estas creadoras tienen algo para decir con sus historias y siendo capaces de ofrecerles esta oportunidad demuestra que sólo una pequeña idea puede hacer una gran diferencia. Heroic fue fue una experiencia increíble y Renae es, sin exagerar, una persona increíble y una artista que merece un aplauso por hacer una diferencia real. Sabíamos que Heroic no era el final, así que ¡únanse a nosotras en el espacio!”.

Sobre lo que nos encontramos dentro de Womanthology: Space

Ya os lo hemos explicado antes, pero repetimos de una manera lo más clara posible: Womanthology: Space es una antología que recoge 15 historias de 6 páginas cada una (3 por ejemplar) pero que también incluye otros extras, incluso algunas historietas de 1 ó 2 páginas, agrupadas más o menos bajo un tema cada número (Luna, Aliens, Naves, Estrella y Cometa) A la hora de reseñarla, nos encontramos con un problema, y es que cada uno de esos elementos es reseñable por sí solo, pero no podemos hablaros de una manera independiente de cada historia corta. Así que hemos decidido optar por una opción que esperamos sea de vuestro agrado: vamos a seleccionar 4 de esas aventuras y las reseñaremos aparte. Así sabréis cómo es lo mejor de lo que os podéis encontrar en Womanthology: Space. Para el resto, os dejamos unas breves indicaciones aquí mismo (y empezando ahora mismo).

A nivel general, Womanthology: Space tiene una parte negativa y otra positiva. El lado malo es que nos encontramos ante una antología escrita y/o dibujada por autoras de gustos y estilos muy diferentes. Eso implica que es casi imposible que a una persona que tenga unos gustos más o menos definidos disfrute con todos los relatos de este título. Algunos os parecerán geniales, otros harán que os preguntéis para qué habéis comprado el tebeo. Y lo más curioso es que las historietas de Womanthology: Space son tan personales que es posible que lo que os guste a unos os disguste a los otros. No es una obra en la que se pueda llegar a un acuerdo fácilmente. La parte buena es que precisamente esa disparidad entre las autoras convierte a Womanthology: Space en algo único. Si sois lectores habituales de superhéroes, podemos poner la mano en el fuego cuando afirmamos que es casi seguro que no habéis leído nada igual. Y eso es más que bueno. Womanthology: Space es una nueva experiencia, la posibilidad de acercarse a otras maneras de entender el cómic y, de paso, de conocer mejor las inquietudes y los gustos de las mujeres. Aunque se diese el caso de que Womanthology: Space no os gustase en su totalidad, su lectura seguiría siendo recomendable porque eso os permitiría descubrir que este tipo de cómics no os gustan. Si no lo probáis no lo sabréis.

womanthology-space-interior

Por lo que respecta al contenido, la antología sigue con los aciertos. Una cosa muy positiva es que se alternen autoras consagradas con menos conocidas, porque ciertamente se da la oportunidad a unas cuantas mujeres a darse a conocer en un mundo en el que no lo tienen precisamente fácil. Y si atendemos a resultados, muchas de las menos experimentadas no tienen nada que envidiar a las consagradas (otras sí, no nos engañemos).

Más sobre el contenido, el tema vehicular de esta miniserie es el espacio. ¿Significa eso que estamos ante una recolección de relatos de ciencia ficción? Sí, no, a veces. En casi todas las historietas se trata el espacio, pero desde una perspectiva diferente. A veces se habla de cómo se ven las estrellas desde la tierra, otras veces se hablan de robots y otros mundos. No faltan las naves especiales, pero sobre todo se tratan aquellas cosas que inquietan a las autoras: ya sea el amor, las relaciones o la acción y las aventuras… El resultado final es un producto mucho más variado y cercano que el de una antología del mismo tema pero escrita por hombres (reconozcámoslo, nosotros no haríamos que un robot se enamorase de una chica… en la lógica masculina la mujer muere cuando el robot está intentando matar a un alienígena que pondrá en peligro toda la humanidad. Y sí, las 15 historias tratarían de eso o algo parecido. A no ser que en la antología estuviese Alan Moore, claro).

Otro punto muy descatable de Womanthology: Space son los artículos y añadidos. Especialmente imprescindible – sobre todo para nosotros, porque profundiza en un tema que ayer os pincelamos – es el artículo del núm. 3, que nos explica la vida de Lily Renée, una artista que dibujó cómics justo en la época de la Segunda Guerra Mundial. Gracias a ese artículo descubrimos que en aquellos oscuros años también se aceptaron mujeres en ese medio ante la falta de hombres, y lo que es mejor, aquellas muchachas eran todas unas profesionales que no tenían nada que envidiar a sus compañeros masculinos. Y por si esto no fuese suficiente, esa pieza está escrita por Trina Robbins. Sí, es la misma mujer que ayer nos explicó cosas sobre el movimiento underground.

El resto de complementos está compuesto por tutoriales sobre cómo dibujar o cómo escribir. Y están escritos por gente de la talla de Devin Grayson o Lois Van Baarle. Gracias a este material podemos asegurar que Womanthology: Space no se limita a acercarnos a mujeres creadoras. ¡Además pretende crear dibujantes y guionistas! Eso sí que es tener una actitud proactiva…

Y, por supuesto, cada ejemplar tiene su propia galería de ilustraciones… Y algunas de ellas son auténticas obras maestras.

Y dicho esto, hablemos de varias historietas…

Dead Again por Sandy King y Tanja Wooten

Una de las primeras historias presentadas en la serie (ya que es parte del #1), Dead Again está realizada por Sandy King y Tanja Wooten. A la primera de ellas pueden llegar a conocerla, pero a la segunda más difícilmente. Sandy King es una productora de cine de larga carrera, habiendo trabajado con Francis Ford Coppola y John Hughs (entre muchos otros), y además es una versátil artista, lo cual la lleva a escribir el guión de este cómic. Aparte de eso, es la esposa de John Carpenter, a quien también le produjo varias películas. Tanja Wooten, por su parte, es una ilustradora que dedicó la mayor parte de su trabajo al dibujo en libros y otros productos para público infantil de poca repercusión.

Nos quedamos con esa última oración, para destacar en primer lugar el dibujo de esta historia que nada tiene que ver con una narrativa infantil, lo cual habla muy bien de la artista. Se trata de un estilo que tiende hacia lo realista, algo intencionadamente sucio en sus lápices y tintas, y un coloreado que termina de redondear un aspecto atractivo en lo visual, que bien podría funcionar en proyectos de Vertigo, o Dark Horse, o Image, o… Quizás escuchemos más de ella en el futuro próximo.

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En cuanto al guión de King, explota al máximo el poco espacio que tiene a disposición, empezando de a poco con mucha imagen y poco texto para que la lectura fluya y el lector se vea atraído casi sin querer, para ser atrapado en la breve trama de suspenso y terror, con el marco de ciencia ficción de una nave prácticamente abandonada.

Difícil es contar de qué trata una historia tan breve. Puede resumirse mencionando su personaje principal, una mujer espectral, que podría interpretarse como una opinión sobre el trato, y en especial la muerte, de las mujeres en la ficción (aunque también podría acusar sobreinterpretación por sugestión producto de pensar en el lugar de las mujeres en el medio tanto tiempo seguido).

Más allá de este sentido, se trata de un buen trabajo en guión y dibujo, que la postulan como una de las mejores historias de la serie.

Scaling Heaven por Alison Ross y Stephanie Hans

Esta también se encuentra en el #1 de la miniserie, y presenta otro curioso emparejamiento de autoras con una guionista desconocida y una dibujante que si no la reconocen por su nombre igualmente seguro vieron alguno de sus trabajos. Alison Ross es quien lleva el crédito de escritora, siendo este el primero de su carrera “y ella espera que haya muchos más en el futuro”, según reza su bio en la revista. Stephanie Hans, en cambio, cuenta ya varios años carrera comenzando en su Francia natal y trabajando luego en varias editoriales estadounidenses, destacando en particular por sus portadas para Marvel Comics (la serie Journey into Mistery es a la cual más aportó) y pronto participará con un número completo de Fearless Defenders (el #7, a publicarse en julio).

Si bien las tareas están señaladas en los créditos como divididas, también se destaca que hay una colaboración en la elaboración de la historia lo cual es evidente en la lectura, y hace de Scaling Heaven uno de los momentos más logrados de la serie en todo sentido, por el trabajo individual de cada una y el perfecto complemento de guión y dibujo.

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En estas pocas páginas se cuenta la historia de la hipotética futura llegada de la primera mujer a la Luna, presentando a dos mujeres compitiendo por conseguir ese logro (una de China y otra de los USA), narrándose simultánea y alternadamente las partes de ambas, haciéndolas interactuar en la ficción de la disposición de página. Como decíamos recién, un gran trabajo de colaboración, embellecido por el notable arte de Hans.

The Vesta por Jennifer de Guzman y Leigh Dragoon

La tercera y última que destacaremos, es esta titulada The Vesta, obra de dos mujeres con algunos años de carrera en los cómics. Su escritora es Jennifer de Guzman, quien se desempeñó principalmente en roles “de oficina”, siendo editora en jefe de Slave Labor Graphics (SLG, abreviada, que publicó una gran cantidad de títulos entre los cuales podemos destacer Lenore) desde 2003 a 2012 y desde 2012 directora de relaciones públicas y marketing para Image Comics. No obstante este predominio de trabajos editoriales, también cuenta con algunos créditos como guionista aunque nada muy importante, perteneciendo a otras antologías.

Por su parte, la dibujante Leigh Dragoon cuenta con una buena carrera tanto como dibujante como escritora, sea de cómics como de prosa; entre eso puede destacarse su adaptación (como guionista) de la serie Vampire Academy y haber colaborado como dibujante en My Inner Bimbo de Sam Kieth. En estas páginas demuestra un estilo con pocas líneas, algo cartoony, y limpio en su entintado, predominando en consecuencia los colores sólidos.

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Esta historia se encuentra en el #3 de la serie, que se agrupa bajo el tema de “naves”. Por ende, The Vesta trata de una nave, una particularmente grande, “como una ciudad” nos dice la narración, situada en un mundo post-apocalíptico. La protagonista es una mujer que vaga por esta nave llamada como el título de la historia (con connotaciones mitológicas), reflexionando su situación en este mundo. Esto da lugar unas pocas páginas bastante profundas, con cierta complejidad en la elaboración del mundo y de los personajes a pesar del poco espacio que tiene a disposición, que no cae en lugares comunes ni estereotipos de “historias de mujeres”, yendo un poco más allá.


Podríamos seguir agregando más, ya que otras tantas que están muy bien logradas entre la quincena/veintena de historias que conforman la antología Womanthology: Space. Sirva esto de muestra de la calidad que puede hallarse en estos cómics, así como del talento que en su mayor parte no recibe mucha atención mediática. Queda en los lectores probar y opinar.

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Spirit
Spirit
Lector
13 junio, 2013 20:55

Yo iba a hacer un comentario diciendo que a mí estas antologías agrupadas por cuestiones de sexo, raza, religión, club de fútbol, etc…no me acaban de convencer, pues no deja de ser poner una etiqueta, independientemente de la calidad de las historias (que supongo que en este caso será irregular, como en toda antología), pero quería esperar un poco para que no sonase tan negativo sobre la iniciativa. Pero como veo que no es un tema de grandes comentarios, pues ala, me toca decirlo. Es como si los gordos aficionados al bondage publicásemos historias simplemente por eso, por ser gordos aficionados al bondage…

Ah, y chiste misógino sobre la discusión sobre la obra y tal…normal, juntándose varias mujeres! (Lo siento, no lo he podido evitar)

Mariano Abrach
Autor
13 junio, 2013 22:58

Jaja!

Yo tampoco soy muy afecto a las antologías, pero es innegable que es un gran recursos para los aspirantes a profesionales para hacerse conocer, de a poco.

Creo que pasa lo mismo con todas las antologías (temáticas o no): está eso que ya dije, algún autor reconocido para arrastrar, algunas cosas de calidad, otras bien o que gustan, y otras malas o que no gustan en absoluto. Diría que es casi una verdad universal.

De hecho, acá en Argentina la principal publicación de historietas con cadencia perfecta y gran llegada es la revista Fierro, que es una antología, que cumple esa afirmación mes tras mes hace unos cuantos años ya.

Saludos

PD: podrías publicar esas historias de gordos aficionados al bondage, eh?

Spirit
Spirit
Lector
14 junio, 2013 7:15

Igual me he explicado mal; no estoy en contra de las antologías, todo lo contrario. Crecí con los tebeos Bruguera, que no son sino antologías de historietas de diferentes autores, y me encanta cuando hay variedad en un mismo tebeo.

Lo que estoy en contra es de antologías agrupadas por motivos ajenos a lo que es el cómic o las historias en sí. O más concretamente; estoy en contra de la ghettización, palabra que yo tampoco sé si existe pero que sintetiza la idea que hay detrás de mi discurso.

¿Qué un grupo de autores presenta una obra con varias historias? Perfecto. Evidentemente, siempre habrá varios de renombre, varios mediocres y alguno directamente malo, pero qué le vamos a hacer.

Ahora bien…¿Qué un grupo de autores presenta una obra por ser negros, o mujeres, u homosexuales, o aficionados al bondage? Pues en el momento en que es más importante el color de la piel, el sexo, la etnia, la religión o la condición sexual que la obra en sí, soy de entrada reacio…Además, este tipo de cosas no dejan de ser algo excluyente (somos un grupo y nos diferenciamos) y no sé hasta qué punto eso beneficia o perjudica al fin que se persigue…

Por cierto; existen las obras hechas por gordos aficionados al bondage, son éstas:

http://soyunamierdadesumiso.blogspot.com.es/search/label/BEDESEMENIADAS