V de Vigilantes: Época para dar y recibir

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Hemos llegado ya a la temporada del año en el que las compras compulsivas toman la mayor parte de nuestra atención. Aunque es un año de crisis global, de seguro haremos ciertos esfuerzos para que el nivel de nuestras navidades no se vea disminuido en exceso.


Los comerciantes han adelantado este año la Navidad. Desde casi después del día de todos los santos hemos comprobado que todas las tiendas mostraban ya sus galas navideñas (o prenavideñas). Después vinieron las luces, más pronto que nunca, aunque en muchos sitios no se han encendido hasta este fin de semana más largo de lo normal. Y con ello toda la parafernalia, los anuncios de juguetes, los regalos, las ofertas por compras adelantadas… sólo faltan los villancicos en las calles, los aguinaldos, las cestas de regalo de las empresas (que este año serán menos sustanciosas) y la nieve (aunque en buena parte de España también han “sufrido” unas “prenavidades” blancas…).


Ya sea por tradición religiosa o cultural, la Navidad es un momento de reflexión y de celebración. Cada persona realiza estas acciones a su manera y el lugar en el que vive le influye en ello. Una vez encendidas las luces pasear por la ciudad es vivir esta fiesta con los cinco sentidos. Se puede percibir el sabor del turrón, el olor a las castañas, el sonido de los villancicos, el tacto del papel de regalo, las luces en las calles, los escaparates… también se pueden ver los especiales que muchas series de televisión preparan para estas fechas, aparecen películas destinadas a esta temporada (la mayoría enfocadas para los más pequeños) y surgen números especiales en el mundo del tebeo donde nuestros personajes favoritos celebran o viven aventuras navideñas. De eso hablaremos hoy aquí.


Y sí, como todo lo relacionado con la Navidad se ha adelantado este año, yo también. Y como es semana de salida de novedades editoriales, tras el puente, y debido al Expocómic, pues seguro que nos encontramos con alguna de estas historias navideñas.


“Me llamo Logan. La mayoría me llama Lobezno. Soy el mejor en mi trabajo, pero mi trabajo… no es ir de compras”, así comienza uno de estos especiales dentro de la serie regular del mutante de las garras de adamantium. La historia, autoconclusiva y aparentemente sencilla, apareció dentro del número de diciembre de Lobezno de hace un par de años y llevaba por título Es mejor dar…, y estaba ambientada, cómo no, en la Navidad. Es uno de los mejores ejemplos, pero hay más. Si no pudisteis leerla, aquí tenéis algunas imágenes y algunos detalles de la trama.



En la época del año en la que las compras son protagonistas, Wolverine se enfrentará contra un ejército de tipos vestidos de duendes que quieren raptar a una niña rica en un centro comercial. “Así que cada estúpido comprador de regalos de Navidad que hay aquí es ahora un rehén. Eso les enseñará a no dejar las cosas para el último minuto. Somos… ¡Negra Navidad!”. Con lo que no contaba esta panda era con Logan, que al más puro estilo John McClane en La Jungla de Cristal, acabará con todos ellos; “salvando” la Navidad, o al menos la Navidad de la rica heredera y el resto de compradores.


Cada una de las colecciones de cómic, como adelantaba, al igual que las series de televisión, solían dedicar un capítulo o ejemplar para un “especial navideño”. En el noveno arte, estas historias eran, o bien una jornada de descanso de nuestros héroes, donde se relajan y se comportan como todo el mundo dejando de lado sus diferencias (en diciembre de 2006 los X-men al completo volvían a la Mansión Xavier como si se tratase de un anuncio de El Almendro), o aprovechan para realizar una crítica mordaz y, más o menos explícita, de esta celebración. Quién no recuerda al Joker con un gorro de Papá Noel en alguna de todas las veces que se lo ha puesto…



Es curioso observar este detalle, ya que dentro de la primera tendencia, la mayoría coincide, tanto el pato Donald, como el Joker e incluso el mismo Lobezno, visten el icónico traje rojo y blanco o sólo el gorro de Santa Claus. Se nos muestran, además, algunos estereotipos navideños más (como los duendes, los renos, los calcetines… todos ellos importados de la cultura anglosajona), aunque en ocasiones invertidos o corrompidos.


Quizá se deba a lo icónico de estos colores, de manera interna, y su asociación con la navidad, con el espíritu navideño, con la ilusión y la sorpresa de los regalos… en definitiva con la magia.

El color es indiscutiblemente universal, pervive en el tiempo, trasciende las culturas y las gentes, nos acompaña en la mesa ataviado de mantel o de plato, se cuela en nuestro salón en forma de árbol de navidad, sus bolas, su espumillón… está en todas partes, e incluso adornando los escaparates, dotándolos de vida. El color también es una parte esencial en el mundo de las viñetas. No hay sonidos (aparte de las onomatopeyas que los representan), pero siempre quedará el color y aunque el sentido de la vista es el principal valedor a la hora de enfrentarse a un tebeo, también podemos percibirlo mediante el tacto y oler sus aromas (tintas, papel…). Podríamos hacerlo en cualquier momento, pero en Navidad, cuando los cinco sentidos se magnifican por todos los estímulos externos (que muchas veces pretenden únicamente incitarnos a la compra), cobra una importancia especial.


Muchos cómics tratan o han tratado el tema navideño dentro de sus historias. Hay tantísimos que no tendría sentido citarlos a todos en este texto. Me he decantado por mencionar con ligero detalle un par de estos especiales, los que más me han gustado, más por su originalidad que por otra cosa. De todas formas la columna está plagada de imágenes de otros cómics de este estilo.


Es una práctica común que se está empezando a perder. El año pasado, por ejemplo, pocas historias navideñas encontramos en las estanterías de nuestras librerías especializadas (el año anterior, en cambio, las poblaban al máximo). Esto quizá se deba a que el espíritu navideño está disminuyendo.


No sé qué pensáis al respecto, queridos lectores, pero me gustaría que compartierais vuestras opiniones y, si os apetece, escribáis en los comentarios cuál es vuestro tebeo de navidad favorito. Yo lo tengo claro; os doy una pista: Lobo.

Sin duda, uno de los especiales más estrambóticos, el tebeo más canalla y gamberro de este estilo, es Navidades Paramilitares, de Lobo. Por si alguien no sabe bien quién es este personaje (sería raro, pero bueno, puede pasar) os diré cómo lo define la editorial que lo creó, DC Cómics: “Violento desde el mismo momento de su nacimiento, condujo a la locura a todos lo que intentaron criarle y convertirle en un ciudadano respetable. No hay nadie que le detenga si está cazando a alguien, ni siquiera la muerte”.


Cuando esta especie de “cuento navideño” corrompido, repleto de humor negro y sangre, llegó a mis manos, aún no conocía el argumento delirante y la crítica a la hegemonía de Papá Noel que se escondía en cada una de las páginas repletas de sucias viñetas dibujadas por Bisley, el dibujante que mejor ha captado la esencia de Lobo. Sus desproporciones, sus viñetas exageradas y salvajes, el detalle en el gore y su recargada expresividad dan a este volumen el toque ideal para disfrutar con su lectura.

La historia creada por Keith Giffen, quien rescató a Lobo de su papel de enemigo de segunda categoría y que con sus desternillantes historias ha conseguido hacer de “El Hombre” uno de los personajes más queridos por el público, comienza cuando el Conejito de Pascua, en nombre de un colectivo, contrata al asesino extraterrestre para que acabe con Santa Claus. “Soy el conejito de pascua, un día casi me pillas con una de tus trampas. […] Queremos contratarte para que acabes con lo que con consideramos una creciente amenaza para nuestras vacaciones.[…] Se trata de Papá Noel, el tipo empieza a querer abarcar más de lo que nos parece bien… ¡La Navidad está fuera de control! ¡Santa va a acabar con nosotros, no podemos competir con él! ¿Cómo vamos a competir con el espumillón, los alfajores y la nieve sólo con huevos de colores y el ratoncito Pérez?”.


Así que Lobo acepta el dinero y realiza una incursión a la base de operaciones de Kris Kringle (otro de los nombres por el que se conoce a Santa Claus) para matarle. “Muy, muy al norte, en las nieves eternas, se encuentra la fortaleza de Papá Noel. […] La malnutrición hace que sus soldados sean pequeñitos, también hace que estén en forma… ¡Y qué estén cabreados como monas!”. Después de enfrentarse a todo el ejército, el czarniano lucha a muerte, y a cuchillo, con el tipo de blanco y rojo. Realmente los dos dan y reciben. Pero Lobo comparte con Lobezno algo más que la raíz del nombre, también es “el mejor en su trabajo”…


Quizá ahora esté pensando en hacer una visita a los Reyes Magos… aunque bueno, éstos puedan darle más problemas, ya que son tres, están acostumbrados a viajar en duras condiciones (hacen muchísimos kilómetros en una sola noche a lomos de unos camellos y vestidos con galas, no debe ser muy cómodo) y encima van acompañados por sus pajes. Aunque no creo que ni a Lobo ni a Lobezno les supondría demasiado problema el liquidarles. Encontrarían el mejor modo de hacerlo. De momento me despido al estilo de los esbirros del citado tebeo navideño de Lobezno: “Jou, jou, jou ¡Feliz Negra Navidad!”.


“Unos magos que venían de Oriente se presentaron en Jerusalén diciendo: ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella y hemos venido a adorarle”, cuenta la Biblia. La primera impresión siempre entra por la vista; después, se aloja en todo nuestro ser. Los reyes siguieron la luz, se dejaron llevar por sus ojos “y he aquí que la estrella que habían visto en Oriente iba delante de ellos hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño”.


Ya sólo nos queda esperar los regalos, ¿habéis sido buenos?


Nos leemos.

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Askani
Askani
9 diciembre, 2009 10:29

Grandisimo el paramilitari… Papa Noel alias Klaus “machete” Klingel. Simplemente genial, me lo pase pipa leyendo este tebeo en su momento… Aun debo de tenerlo por ahí, voy a ver.

I´m with a Skrull!
I´m with a Skrull!
Lector
9 diciembre, 2009 10:53

Fijate que yo creo que el año pasado las navidades estaban anunciadas junto con halloween y que este año han sido algo mas tardias…

_Carmen_
_Carmen_
9 diciembre, 2009 11:45

Jo, yo tengo los dos especiales de navidad de DC que hicieron hace tanto tiempo, en portada estan la JLA mirando los regalos a ver que les ha traido papa noel (brutal lo de superman mirando con rayos x su regalo sin abrirlo y ver que esta forrado de plomo o como green arrow piensa en que clase de regalo sujeta canario negro) y el otro es la JLA en el taller de santa claus.

Que recuerdos….

Aviso de Spoiler

Y el especial de lobezno en los grandes almacenes, que grandes frases:” ¿Me acabas de llamar chico jabali?, vas a sufrir por esto Kitty pride

King_Mob
King_Mob
Lector
9 diciembre, 2009 15:25

Seguro que hay muchos más ejemplos, pero yo añadiría el genial Cuento de Navidad de El Bruto…

 

Matalascañas
Matalascañas
9 diciembre, 2009 15:45

Marvel Holiday Special.

Y se lee:

“Starring:

Spider-Man
Mary Jane
Mephisto
Blablabla”

Taquiones!!

zape
Lector
9 diciembre, 2009 16:53

¡Coño! yo también tengo aquellos dos números de Zinco, ambos estupendos, por cierto. Con historias cortas de diferentes autores entre las que hay una memorable de Byrne y Kubert sobre El As Enemigo en un hospital de guerra que era totalmente muda.

madflash
madflash
9 diciembre, 2009 17:09

me encantal estas historias de navidad,en como los personajes se encuentran en esta epoca del año y olvidarse de tanta penuria.

Hachas
Hachas
Lector
9 diciembre, 2009 18:09

Bueno y Papa Noel que siempre muere cada año cuando intenta cruzar los cielos de Megacity-1 de JUDGE DREDD, el cómic acaba con la frase: “Dredd, unos tipos con camellos están causando disturbios” “Voy par allá!”. Genial.

Feliz Navidad, Feliz Falsedad!

Ziggy
Lector
10 diciembre, 2009 0:50

¿QUe el San Nicolas no lo inventó la Coca-Cola?

Metal_Blade
Metal_Blade
10 diciembre, 2009 6:23

Lo que yo se es que el aporte de Coca-Cola (bueno, del artista que trabajó para ellos, cuyo nombre no recuerdo) es el diseño del personaje.

Maesemediarock
Maesemediarock
10 diciembre, 2009 14:36

Que grande el comic de Lobo y también me gusto el de Lobezno en el centro comercial ese.

Vladek
11 diciembre, 2009 18:27

Yo aun conservo el especial navideño de spiderman del 95,  a mi este tipo de comics siempre me hacen gracia.