V de Vigilantes: Bibliografía especializada (II)

Por
8
405

A lo largo de estos meses, en esta columna han ido apareciendo citas de diversos libros que considero de cabecera. Libros de autores (españoles y extranjeros) que han dedicado parte de su labor docente, investigadora, analítica… o simplemente teórica a hablar de los cómics desde varios puntos de vista. Como os avance en la primera de las columnas dedicada a la bibliografía especializada era necesario hacer algo para compilar todas esas obras; una especie de guía que, sin ser demasiado extensa, sirviera para que todos pudiéramos hacernos una idea sobre qué trata cada libro, de qué ámbito provienen sus autores y cuáles son los puntos fuertes (y débiles, si los tiene) de cada obra.

Hoy aparecerán aquí las fichas de otras tres obras de referencia. Os recuerdo, queridos lectores, que a la hora de enfrentarme a este tema pensé que lo mejor sería crear una especie de ficha de cada ejemplar, donde apareciera su título, su autor, su editorial, el año de publicación y el lugar (son datos básicos para luego buscarlos), algunos datos biográficos de sus autores y una reseña explicativa de sus índices y discursos.

Continuamos en esta ocasión con Will Eisner, Milagros Arizmendi y una obra coordinada por los autores Antonio Ballesteros y Claude Duée. Los tres libros siguen sendas diferentes, pero son tremendamente recomendables para hacerse una idea completa del fenómeno del cómic; un fenómeno que está cada vez mejor considerado en los ámbitos más académicos, teóricos y comunicativos (a parte de los sociales, donde también está cada vez mejor visto).

El Cómic y el Arte Secuencial

Autor: Will Eisner
Editorial: Norma Editorial
Barcelona, 2007
Nº de páginas: 165

Will Eisner fue un influyente historietista (concepto que engloba al creador, guionista y dibujante) americano que creó al conocido personaje The Spirit y popularizó el concepto de “novela gráfica” allá por el año 1978 con su obra Contrato con Dios. Eisner ejerció de profesor en la “Escuela de Artes Visuales de Nueva York” donde enseñó las técnicas del cómic.

Fruto de uno de esos cursos, uno relacionado concretamente con el Arte Secuencial, surge la idea que termina en este libro. Él mismo lo explica en la introducción: “Al preparar el programa de estudios de ese curso, caí en la cuenta de que, a lo largo de mi vida profesional, había estado bregando con una labro artística que exigía más habilidad e inteligencia de lo que sospechábamos mis contemporáneos y yo mismo. […] Cuando empecé a separar los complejos ingredientes, listando los elementos calificados hasta entonces como ‘instintivos’, y a tratar de examinar los parámetros de esta forma artística, descubrí que estaba implicado en un ‘arte de comunicación’ más que en una simple aplicación del arte”.

El maestro lo tenía claro; aunque para llegar a esas convicciones tuvieron mucho que ver sus vivencias biográficas. Nació en Nueva York, en Brooklyn, en 1917, estudió anatomía y pintura antes de dar con su vocación real: ser dibujante. Amigo de Bob Kane y socio de Jerry Iger en el Eisner-Iger Studio (1937), del que salieron muchos de los mejores historietistas de la época: entre los que destacan el propio Kane y Jack Kirby. Entre los años 30 y 40 destacó como uno de los creadores del formato comic-book americano, y hasta 1952 se dedicó a su mayor creación The Spirit. Es tras esa etapa, desde 1952 hasta los años 70, cuando ejerce su labor como docente empleando el arte del cómic. Crea varios manuales técnicos y libros que sirven por igual a estudiantes que al ejército americano. También en estos años fundó la American Visuals Corporation, una empresa dedicada a la creación de cómics, viñetas humorísticas e ilustraciones. A mediados de los 70 vuelve a lo que mejor sabe hacer: usar el arte secuencial como medio narrativo. De esta época surgen su alabada Contrato con Dios (1978), por ejemplo, y también el libro del que estamos hablando hoy: El Cómic y el Arte Secuencial (1985).

Originariamente, los textos que conforman la citada obra de Eisner fueron publicados, de forma azarosa, en una serie de ensayos en la revista The Spirit. Después decidió unirlos y darles forma de libro; un libro que contiene un acopio de sus ideas, teorías y consejos relacionados con la manera de narrar historias a través del dibujo. La gracia de esta obra es que combina a la perfección la teoría y la práctica. Es un libro que se utiliza como material de referencia en universidades y centros relacionados con el estudio del cómic, del cine y de la literatura. Sus distintos niveles de comprensión y de aprendizaje hacen que sea un volumen igual de útil tanto para profanos del medio, como para investigadores, para estudiantes, incluso para profesores de dibujo o de guión cinematográfico. “Además, el texto ha sido revisado y los contenidos actualizados, incorporando el uso de herramientas informáticas y electrónicas”, especifican en la edición actual de Norma, en la contraportada.

El libro está dividido en una suerte de ocho capítulos. En cada uno se abarca, desde lo general a lo particular, distintas facetas clave del medio, así como aplicaciones o usos de este arte secuencial. Cada capítulo está perfectamente ilustrado, con imágenes realizadas específicamente para este libro o ejemplos sacados de otras obras de Eisner (la mayoría son páginas o viñetas de The Spirit).

En el primero de los capítulos nos habla de los cómics como forma de lectura, de cómo el texto se lee como una imagen y de la combinación de elementos gráficos, imágenes y letras. En el segundo capítulo, ya entra de lleno en la imagen y nos menciona la importancia comunicativa y narrativa de las imágenes. El capítulo tercero está dedicado al ritmo en el tebeo: aparecen aquí los bocadillos o globos y sus formas para simbolizar los distintos tiempos. Es un capítulo dedicado más bien al paso del tiempo en las viñetas.

El cuarto capítulo nos traslada completamente a la importancia de estas viñetas. Nos menciona que las viñetas son el medio de control del cómic, los elementos que nos determinan la dirección de lectura, y el paso de la acción en la trama. Éste es uno de los capítulos más interesantes, nos habla de los recuadros de las viñetas como estrategias narrativas; de la función emocional del marco de la viñeta; de la página como superviñeta (tema que tengo pendiente para una próxima columna); de la composición de la viñeta; de la función de la perspectiva “intraviñeta” y “extraviñeta”… Es el capítulo más extenso y en el que más ilustraciones aparecen (la mayoría páginas completas como ejemplos concretos).

El capítulo cinco está dedicado a la anatomía expresiva de los personajes, haciendo hincapié en la expresividad de cuerpo y cara. Aquí los ejemplos son estupendos si quieres dedicarte al medio y te apetece hacer tus propias pruebas. En el capítulo seis se integra el elemento de la escritura dentro del arte secuencial. Aquí Eisner confirma la importancia de la unión de texto e imagen: “inseparables”, dice. Los últimos capítulos están dedicados a la aplicación de las técnicas aprendidas: El uso del arte secuencial (Capítulo siete), y al arte secuencial de los cómics en el momento más actual, “en la edad de la imprenta y los ordenadores”.

Este libro de Will Eisner es un librito sencillo, completo y muy práctico. Creo que esas son sus mejores características.

Quien mejor que el propio Eisner para explicarnos qué quería conseguir: “El objetivo de esta obra es considerar y examinar la estética propia del arte secuencial como medio creativo de expresión, materia de estudio en sí mismo y forma artística y literaria que trata de la disposición de los dibujos o las imágenes y palabras para contar una historia o escenificar una idea. […] La premisa de la presente obra es que la naturaleza especial del arte secuencial merece una seria consideración tanto por parte del crítico como del profesional”.

Con obras como ésta no cabe duda de que se están dando los pasos necesarios para llegar a esa consideración.

El Cómic

Autora: Milagros Arizmendi
Editorial: Planeta
Barcelona, 1975
Nº de páginas: 155

“Desde hace pocos años, el cómic es una palabra estrechamente vinculada con nuestra sociedad que se usa con frecuencia. El cómic ha pasado de ser algo que, simplemente, se leía, a ser algo que se lee, medita y estudia (digamos que también se explota con distintos fines”. Estas palabras de Milagros Arizmendi podrían haber sido escritas en la actualidad, en cambio son las que utiliza para comenzar su libro El Cómic, y las escribió en 1975.

Esta profesora de Literatura de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en Lírica Contemporánea presenta una obra ligera en contenido (no tiene más que 155 páginas) pero esencial en cualquier biblioteca especializada. Se trata de un libro coeditado por Planeta, Magisterio Español, Prensa Española y Editora Nacional en 1975, siendo una de las primeras obras teóricas españolas sobre el noveno arte, en la que se estudia las “vicisitudes del cómic desde su aparición en 1895 con the Yellow Kid hasta nuestros días” (refiriéndose a su época).

Milagros Arizmendi parte de una concepción especifica del cómic: “Precisemos brevemente, y como principio, que el cómic es una expresión figurativa, una narrativa en imágenes que logra una perfecta compenetración (e interrelación) de palabra y dibujo gracias, fundamentalmente, a dos convenciones: la viñeta (que distingue la continuidad del relato en el tiempo y en el espacio) y el globo (que encierra el texto y delimita al protagonista)”. Su idea no era demasiado diferente de la del arte secuencial que manejaba Eisner.

Este libro está organizado en seis capítulos o separaciones discursivas. Cada uno de ellos se puede leer individualmente o como conjunto de la misma obra. Comienza por uno titulado de manera genérica: El Cómic. En este primer capítulo se mencionan los rasgos básicos de los tebeos y una breve historia del medio. En el segundo capítulo, que ella llama Rasgos pertinentes, retoma y analiza esos rasgos básicos que mencionaba en el primer capítulo y añade una clasificación y usos de los distintos elementos del cómic: viñetas, bocadillos o globos, las onomatopeyas, los cuadros de textos… En el tercero de los capítulos que componen el libro aparecen las cualidades de todo mensaje comunicativo. Es un capítulo cuyo título Características del mensaje ya deja claro por dónde va a dirigirse. Emisor- Receptor como elementos clave de este proceso comunicativo (de éste y de cualquier otro, diría yo).

En el cuarto de los compartimentos textuales nos habla del Desplazamiento cronológico y hace un lúcido análisis sobre lo que significa el paso del tiempo en el cómic mediante el uso de las viñetas (con diferentes tamaños y formas). En el quinto capítulo alude a la necesidad del hombre de crear mitos. En el análisis de los mitos clásicos aplicados a los personajes heroicos de los cómics modernos es donde esta autora destaca. A mi juicio ésta es la mejor parte del libro. El último de los capítulos del libro se titula Un microcosmos infantil y se dedica a argumentar por qué el cómic, inicialmente, estaba destinado a los niños.

La obra de Arizmendi puede sorprender por su poca extensión, pero no podemos llegar a equivocarnos; es un libro profundo, bien escrito y bien documentado. Además, como en la mayoría de las obras de este estilo, cuenta con una amplia selección de imágenes, viñetas y páginas que sirven de ejemplificadotes de todas sus ideas y conceptos.

Cuatro lecciones sobre el Cómic

Autores: Antonio Ballesteros y Claude Duée (coordinadores)
Editorial: Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha: Colección Estudios
Cuenca, 2000
Nº de páginas: 139

Cuatro lecciones sobre Cómic representa, en forma de volumen unitario, las cuatro conferencias que se impartieron en mayo de 1999, dentro de las Jornadas dedicadas al cómic que celebraba la Universidad de Castilla-La Mancha. Es el Servicio de Publicaciones de dicha universidad quien edita el libro en el año 2000 bajo la coordinación de Antonio Ballesteros y Claude Duée, quienes también participaban con dos conferencias.

Desde su propia concepción es una obra a tener en cuenta. Su forma de cuatro artículos separados que intentan indagar, desde diferentes puntos de vista, en algunos de los problemas genéricos, conceptuales, ideológicos, históricos y estilísticos que configuran el cómic, es de lo más adecuada. Al final, todos pretenden, de forma común, resaltar la importancia de “este original modo de narrar y significar”.

“La aventura del cómic, como la del cine, arte con el que comparte algunas formas y contenidos paralelos, es una aventura del siglo XX, ya que, si bien nació y surgió tímidamente en la centuria decimonónica, sería en dicho parámetro cronológico donde adquiriría una mayor relevancia y significación cultural”, explican los coordinadores en su prólogo. “A pesar de que hoy en día nadie en su sano juicio negaría la importancia del cómic como configurador de mitos de nuestro tiempo, no deja de ser cierto que todavía queda mucho camino por recorrer para que a esta forma estética, que ha sido denominada ‘el noveno arte’ o ‘el cine de los pobres’ (Hugo Pratt), se le otorgue carta plena de naturaleza artística por parte de los estamentos ideológicos que, tácita o explícitamente, establecen los vaporosos límites de lo que es o no es cultura, de lo que es ‘canónico’ o de lo que es ‘popular’”, añaden.

Se nota a la legua que esta obra está creada con un inmenso cariño y respeto al mundo del cómic y los cuatro autores son verdaderos conocedores de su discurso. La primera de las conferencias (transformada en el primero de los textos) lleva por título: La Bande Dessinée: Est-elle un genre littéraire?, y fue dada por el profesor Pierre Janin, especialista en semiótica y Agregado de Cooperación para la Lengua Francesa en el Instituto Francés de Madrid. Aquí se cuestiona el cómic como género. Escrito íntegramente en francés, el artículo pretende llegar a una respuesta ante la pregunta de si “¿existen unos criterios específicos para defender la autonomía genérica del cómic?”. Para ello intenta perfilar las características del cómic y la retórica de la imagen en él. Es un artículo eminentemente teórico que sirve, de alguna forma, como sustento básico de los otros tres artículos.

La Historia de la historieta en España: Entre el futuro y el pasado es el título de la segunda de las charlas (y del segundo de los artículos). En esta ocasión, la doctora Viviane Alary, profesora de la Universidad de Clermont Ferrand, intenta acercarnos al cómic español mediante una panorámica de lo que “es en función de lo que fue, ya que en realidad el cómic es un palimpsesto, es decir, un conjunto de capas que se yuxtaponen y entablan un diálogo unas con otras”.

El tercero de los artículos (basado en la tercera de las conferencias) está escrito por uno de los coordinadores de las Jornadas y del libro: Antonio Ballesteros, profesor de Literatura Inglesa de la Universidad Castilla-La Mancha, efectúa una parada en el cómic de superhéroes americano. El autor se centra en Marvel y pretende indagar en los orígenes de la mayoría de los personajes principales de “la casa de las ideas” para la configuración de lo que él llama “una épica moderna”. “Mas nada se crea ni se destruye por completo en el cómic así como en la ciencia y en la vida: todo se transforma, y los recursos épicos, simplemente, se ven sometidos a la evolución de sus parámetros”, explica en su artículo La construcción del superhéroe en el cómic americano. Visiones de una épica (pot)moderna: Los orígenes de Marvel.

Al final nos encontramos con el artículo de Claude Duée, la otra coordinadora de la obra, profesora de Lengua Francesa en la Universidad de Castilla-La Mancha, que nos aporta una panorámica del cómic francófono desde sus orígenes en el siglo XIX hasta nuestros días, Un paseo por el cómic francófono, se titula. En su texto intenta de subrayar las etapas que fueron decisivas para “metamorfosear este género en los países de habla francesa a lo largo de un siglo convulso” (teniendo como punto de inflexión decisivo el Mayo del 68).

Para terminar el repaso y análisis de este libro me gustaría resaltar una conclusión de sus propios coordinadores que creo que es esencial para comprender la obra: “Prescindir del estudio del cómic en cualquier análisis global estético y cultural del siglo ya desaparecido es perpetuar un error lastimoso. A los que ya aman el cómic, sólo les decimos que perseveren en su aprecio: ojala hallen en estas páginas materia para la reflexión y el disfrute; por otra parte, esperemos que los artículos de este volumen […] hagan que algún amable lector primerizo y reticente se acerque con curiosidad a las mágicas viñetas para descubrir un mundo nuevo, un horizonte de fantasía que cumple con el ideal horaciano de prodesse y delectare. Con ello nos daríamos más que pagados”.

Desde luego, es un libro muy variado e interesante del que deben sentirse muy orgullosos.

Comentario

Con estas tres obras continuamos formando nuestra biblioteca especializada particular. Todos los libros que en ella colocaremos tendrán en común el formar parte de un corpus específico sobre teoría, divulgación e investigación. Libros que colocar, como dije la otra vez, en nuestras estanterías, junto a nuestros tebeos.

Me gustaría finalizar hoy, de nuevo, con un pequeño adelanto de las demás obras que iré reseñando y apuntando por aquí; además, vuelvo a invitaros a añadir vuestras aportaciones bibliográficas. Continuo con la búsqueda.

El cómic: plástica y estética de un arte figurativo y cotidiano, de José Luís Cantero Pastor.

La Arquitectura de las Viñetas. Texto y Discurso en el cómic, de Rubén Varillas.

Apocalípticos e integrados, de Umberto Eco.

La Historia social del cómic, de Terenci Moix.

Semiótica de la Descripción en publicidad, cine y cómic, de Manuel García Pérez.

El noveno arte. De la mesa de dibujo a la estantería, de Alan McKenzie.

La narración gráfica, de Will Eisner.

Entender el cómic, de Scott McCloud.

Hacer cómics, de Scott McCloud.

Los Lenguajes del Cómic, de Daniele Barbieri.

El Ocaso de los héroes en los cómics de autor, de Javier Coma

Nos leemos.

8 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments
zape
Lector
28 octubre, 2009 15:22

Tengo localizados un par de libros en una biblioteca de aquí, esto es. Gijón. Los apuntaré la próxima vez que me acerque  y ya los dejaré por aquí. Muy buen trabajo y a seguir.

Ziggy
Lector
28 octubre, 2009 21:22

Yo soy feliz, voy cantando soy feliz, con post de este tipo en ZOna negativa, soy muy feliz…
Gracias Diego.

zape
Lector
29 octubre, 2009 16:23

Bueno, Diego, algo de lo que encontré, tu verás is se adapta a las intenciones de esta labor casi autoimpuesta: “De Yellow Kid a Superman: una visión social del comic” (Jaume Vidal), “Leyendo historietas: estilos y sentidos de un “arte menor”” (Oscar Steimberg),”Hector G. Osterheld, el simple arte de narrar”, “Atlas español de la cultura popular: diccionario de la historieta y su uso” (Jesús Cuadrado), “Comic alternativo de los 90:la herencia del underground” (Oscar Palmer).
Hay alguna cosa más de Javier Coma como “El Espiritu de los comics” (sobre Spirit), “Diccionario de los comics: La edad de oro” o “Los comics en Hollywood” pero me parece que se salen de esto, también de Paul Gravett “Manga: la era del nuevo comic” o incluso una rareza como “Los comics de Mao” en el que colabora Umberto Eco. Bueno hal, lo que te sirva, que te sirva.

zape
Lector
29 octubre, 2009 22:53

Bueno en mis manos solo he tenido tres, el de “Yellow Kid…” que es un libro interesante sobre la evolución del discurso idológico/social del comic, el de Osterheld, donde se recopilan partes de una entrevista y básicamente el propio autor habla sobre el oficio y como el hacía los tebeos… y el de “Los comics de Mao” un volumen muy majo en el que se recopilan y comenta tiras de prensa, tebeos y fotonovelas que muestran el comic como un arma de difusión doctrinaria tan poderosa como falsamente naif. Y luego he leido extractos, via Tebeosfera, de “Leyendo historietas..” que es un volumen argentino de finales de los 70 a mi parecer bastante interesante por como avanza y plantea lecturas teóricas del lenguaje tebeistico.
A parte de esto, desde luego los de Coma siempre son garantía de conocimiento, cariño y fiabilidad en el dato, el de Hollywood, co-escrito con Román Gubern, es de finales de los 80 supongo y está en relación a los seriales y adaptaciones con cosas como “El príncipe valiente, Superman…., es decir muy, muy  sugestivo, pero solo estoy especulando. El de dedicado a Spirit si que lo ojeeé un par de veces y es eso, un análisis sobre el trabajo de Eisneir con este personaje y está muy bien , la verdad. 

skyfire
skyfire
30 octubre, 2009 1:19

como dicen en argentina… SOS GRANDE DIEGO, muy buen post, grtacias por las clases