La U.C.C. Dolores regresa a la acción
«La vida es tan valiosa que, por ella, podemos volvernos asesinos»
Didier y Lyse Tarquin regresan a su más reciente creación, U.C.C. Dolores, con La última bala, primera entrega de un nuevo ciclo de aventuras protagonizado por la nave corsaria capitaneada por Mony. Acción trepidante, escenarios exóticos y nuevas razas alienígenas se dan la mano en una de las series más representativas del catálogo de ciencia ficción de Yermo Ediciones.
Concebida inicialmente como una historia cerrada en tres álbumes, U.C.C. Dolores vio ampliado su recorrido gracias a la buena acogida de los primeros tomos y al interés de sus autores por seguir explorando el futuro de su carismática protagonista. El resultado es un final abierto que da pie a este nuevo ciclo, centrado en una etapa vital clave para Mony.

El álbum arranca varios meses después del cierre del ciclo anterior. Mony, en avanzado estado de gestación, viaja más allá de las fronteras conocidas de la galaxia junto al mecánico Tuco y el guerrero Shaël. Una tormenta cósmica provoca el naufragio de la nave en un planeta desconocido y extremadamente hostil. En medio del caos, Mony da a luz a su hija y, para protegerla de los saqueadores que los acechan, la esconde en el interior de un robot-incubadora. Sin embargo, los asaltantes consiguen robar el artefacto y dan por muertos a Mony y Tuco, desencadenando una persecución salvaje para recuperar a la niña.
Una de las señas de identidad de U.C.C. Dolores ha sido siempre su ritmo frenético, y esta nueva entrega no solo lo mantiene, sino que lo lleva un paso más allá. Los Tarquin pisan el acelerador desde las primeras viñetas y construyen un relato de supervivencia y venganza con claros ecos de western espacial que no concede tregua al lector. La lectura es ágil, directa y tremendamente adictiva.
Es cierto que no hay espacio para un desarrollo profundo de los personajes ni para antagonistas especialmente complejos, pero la obra es honesta con sus intenciones. Aun así, los autores se permiten algunas escenas bien dosificadas para mostrar la nueva situación vital de Mony y su determinación como madre, un elemento que marcará el tono de todo este segundo ciclo.

Donde La última bala brilla con especial intensidad es en el apartado gráfico. Didier Tarquin, veterano autor asociado durante años al universo de Lanfeust, demuestra encontrarse en plena forma, ofreciendo un espectáculo visual cargado de dinamismo, composiciones espectaculares y un imaginativo diseño de criaturas y escenarios.
Las secuencias de acción están ejecutadas con una claridad y fluidez ejemplares, y el diseño de personajes, cercano al cine de animación, refuerza la sensación de movimiento constante. A todo ello se suma el eficaz trabajo de color de Lyse Tarquin, que potencia el ritmo y la espectacularidad del dibujo sin sobrecargar la página.
La edición de Yermo Ediciones respeta el formato original francés y mantiene los estándares de calidad habituales de la editorial. Es de agradecer que se haya esperado a la publicación completa del ciclo en Francia para ofrecer las tres entregas sin largas esperas entre tomos. Como único punto discutible, el precio —18 € por 48 páginas— puede resultar elevado para algunos lectores.
Este nuevo ciclo de U.C.C. Dolores promete emociones fuertes y puro entretenimiento. Mantiene intactas las señas de identidad de la serie y apuesta por una narración más directa, sin giros innecesarios. Los Tarquin firman una space opera sin pretensiones, pero muy efectiva, que encuentra en su ritmo endiablado y en su espectacular dibujo sus principales bazas.
Lo mejor
• El ritmo trepidante.
• El dibujo de Didier Tarquin.
Lo peor
• Se lle en un suspiro.
• El desarrollo totalmente nulo de los enemigos.
Salvaje
Guión - 6.5
Dibujo - 7.5
Interés - 7
7
U.C.C. Dolores: La última bala apuesta sin complejos por el ritmo frenético y el espectáculo visual, ofreciendo una lectura tan directa como adictiva. Los Tarquin firman una aventura de ciencia ficción eficaz, donde la acción y el dibujo sostienen con solvencia todo el peso del relato.








