The Wicked + The Divine 3. Suicidio Comercial.

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Edición original: The Wiced + The Divine 3 TP.
Edición nacional/ España: Norma Editorial (2018).
Guión: Kieron Gillen.
Dibujo: Jamie McKelvie/Lula Lotay/Kate Brown/Stephanie Hans/Leila del Duca/Brandon Graham.
Entintado:Matthew Wilson/Mat Lopes..
Color: Matthew Wilson/Mat Lopes.
Formato: Rústica de 192 páginas a color.
Precio: 19 euros.

 

Escribir unas líneas reflexivas para los temas de este tomo es extraordinariamente complejo, puesto que cada episodio habla de una cosa completamente distinta. No parece que quiera contar nada en concreto, si no plantearnos un nuevo primer acto prolongado de una historia que va a llegar. Pero no por ello pierde el más mínimo atisbo de relevancia. The Wicked + The Divine al final del día habla de lo dañina que puede ser esa idea del éxito inmediato que tan interesadamente nos han inculcado desde este sistema en el que vivimos. Aunque aquí se nos plantean otros temas más secundario Aunque por la imagen de esta serie sea luminosa, limpia, icónica y pop hay un alto grado de cinismo y de crítica a la sociedad en la que nos estamos convirtiendo. Sí, es grotesco, pero ese reflejo distorsionado que es The Wicked + The Divine probablemente se acerque más a la realidad de lo que podamos encontrar en cualquier medio de comunicación (evidentemente, si extrapolamos cualquier elemento periférico y nos quedamos con lo nuclear).

Las señas de identidad temáticas y formales, por otro lado, de lo que es The Wicked + The Divine siguen intactas. Los cambios no son drásticos, si no sutiles y más relacionados con las necesidades narrativas y, probablemente, en las ganas del autor de que conozcamos mejor a personajes que, hasta este momento, han tomado un rol más secundario. Eso no quiere decir que se olvida de la que ha sido protagonista del primer tomo a la que dedica un capítulo entero.

Tras el gran cliffhanger que nos dejó el anterior arco argumental, este tomo tiene otra cadencia muy definida y diferenciada a la que nos tienen acostumbrados. Es el tomo más cubista puesto que en cada número tenemos un punto de vista diferente, al contrario que sucedía hasta este momento. A su vez, el más variado tonalmente. Cada historia está diferenciada y nos lleva a lugares inéditos en esta serie logrando convertir esto en un helado de sabor múltiple con colores llamativos en el que cada bocado te entra de maravilla, pero nunca termina de abandonar el sistema digestivo.

Lo que hace Gillen en este tercer arco argumental es un ejercicio deliberado de plantear nuevas situaciones, dejar semillas para la época que haya que toque cosechar. Traernos nuevos dioses, profundizar en los dioses que ya conocemos, deshacerse de las rémoras arrastradas y traer nuevas situaciones y lugares que, no por esperados, lo hacen poco lógicos e interesantes. Por esa razón, cabe destacar que este cambio puede ser entendido por algunos como señales de agotamiento, pero creo que si es así pierden cierta perspectiva de lo que supone contar historias y no son conscientes de que esta serie sigue siendo igual de fresca que el primer día puesto que logra implantar ideas muy creativas en cada número (con mucho más poso del que pueda parecer por su iconografía), impactar en lo emocional, hacer que comprendamos mejor las motivaciones de los personajes, y dejar algunos giros que, si bien hacen ligeros avances en la trama, son absolutamente trascendentales y hacen que la perspectiva de futuro para esta serie sea fantástica.

Eso se hace evidente cuando McKelvie, el dibujante principal de la serie, está ausente en cinco de los seis capítulos de los que forman el tercer tomo de Norma Editorial. Seguramente sea para tomar un descanso y estar a la altura de las expectativas de lo que está por venir. Aunque, lo cierto, es que los dibujantes sustitutos están a la altura y amplían el paisaje visual de esta serie, lo cual también es positivo. Cabe destacar que todos y cada uno de los estilos, a ojos de servidor, son muy variados entre ellos, pero se ajustan a las necesidades narrativas y temáticas de cada uno de ellos.

El primero de ellos está firmado por Kate Brown que, con un estilo con influencias manga, nos narra una historia desde fuera con un nuevo personaje movido por su hambre de estrellato. En el siguiente ejemplar, viene Lula Lotay que es la elección perfecta para el punto de vista que se toma. Ese episodio tiene una carga dramática profunda y uno de los grandes giros que nos deja este arco. Lotay está a la altura. El número siguiente lo dibuja McKelvie, que es muy curioso que de todos los números que, desde mi perspectiva, tienen mayor trascendencia, haya escogido el centrado en comprender a Woden (¿Tal vez sea el personaje que más le guste dibujar?). Con ello, llegamos a Stephanie Hans que nos deja el número más espectacular en cuanto escala, y, por ello no es de extrañar que hayan pedido un estilo un tanto barroco para lo que suele ser esta serie. Morrigan protagoniza el siguiente número, dibujado por Leila del Duca, que, tal vez, sea el otro gran fuego de artificio que nos guarda el tomo. Por último, Brandon Graham nos narra la vida hedonista y repleta de excesos que lleva Shakmet y las consecuencias que ello traerá.

Aunque se echa de menos la limpieza y al siempre estimulante McKelvie, lo cierto es que los sustitutos han sido escogidos con mucho criterio.

El tomo de Norma Editorial recopila los números 12 al 17 de la serie original y, como es habitual en ellos, va repleto de extras y complementos. Por un lado, recopila entera las páginas de complemento de cada número para recordar que el dibujante “sigue vivo”, titulado Videojuegos. Estas páginas, como señala el autor de la obra nos sirve para penetrar en capas de personajes que, más o menos anecdóticas, sí que pueden ayudarnos a comprenderlos mejor. Pero el tomo no se queda ahí si no que recopila ilustraciones para cada uno de los números realizados por los artistas invitados y jugoso material complementario que gira alrededor del proceso creativo (mención devolución a la referencia explícita que les hicieron Matt Fraction y Chip Zdarsky en Sex Criminals).

Concluyendo, nos encontramos ante un arco peor definido como tal. Es una suma de unidades que, seguramente llevarán a alguna parte. Aunque todavía no seamos capaces de atisbar. Pero lo que sí somos capaces de decir es que estaremos ahí para ser conducidos por todas y cada una de los recovecos de este viaje mágico, pop y sinuoso.

  Edición original: The Wiced + The Divine 3 TP. Edición nacional/ España: Norma Editorial (2018). Guión: Kieron Gillen. Dibujo: Jamie McKelvie/Lula Lotay/Kate Brown/Stephanie Hans/Leila del Duca/Brandon Graham. Entintado:Matthew Wilson/Mat Lopes.. Color: Matthew Wilson/Mat Lopes. Formato: Rústica de 192 páginas a color. Precio: 19 euros.   Escribir unas líneas reflexivas…
Guión - 8
Dibujo - 9
Interés - 8.5

8.5

The Wicked + The Diivine en un tomo diferente, pero manteniendo una calidad evidente.

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supermanumolina
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supermanumolina

Este tomo me parece el peor de los 4 que hay publicados actualmente en España. Eso sí, el cuarto pega un subidón tremendo; y, algo que es de agradecer, es que trae un resumen de los personajes al principio.

Stasis
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Stasis

Estoy disfrutando esta serie como cuando era niño.

Raku
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Raku

En las múltiples notas que escribe Gillen (ya sea en las correspondientes a cada número, en algún boletín electrónico o en cualquier otro lugar, que este hombre escribe un montón), explica la relación de esta serie con la música, y cómo cada arco argumental se corresponde con un álbum de la trayectoria de un grupo. En el caso del arco que ocupa este tomo, se corresponde con ese disco en el que la banda se viene arriba más de la cuenta y acaba siendo lo que dice el título: un suicidio comercial. Afortunadamente para la serie, el resultado vale la pena y el título del arco argumental es solo eso, un título.

Que McKelvie no dibuje ningún número se debe, si no recuerdo mal, a que aprovecharon el tirón de The Wicked + The Divine para realizar el último tomo de Phonogram. Y para que la serie de los dioses pop no quedase parada salieron adelante con la idea de los números unitarios y autores invitados. Y digo que McKelvie no dibujó ningún número de este arco porque el dedicado está hecho reutilizando imágenes de números anteriores, lo que vendría a ser la traslación al cómic del concepto musical de remix. Que el número elegido para ello sea el dedicado a Woden se antoja como la mejor elección posible.

Respecto al contenido en sí mismo, un tomo de transición, pero no por ello falto de enjundia, que sirve para darle más profundidad al Panteón al tiempo que actúa como una breve pausa tras el final del tomo anterior y justo antes de las curvas que vienen a partir de ahora.

lobo
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lobo

Me puedo saltar este tercer tomo y pasar directamente al 4 o me pierdo algo de la trama?

Stasis
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Stasis

No. Imposible: la trama avanza. Y quizá no sea como los otros, pero tampoco está mal.

lobo
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lobo

Gracias! Entonces a por él! 🙂

Raku
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Raku

Si disfrutaste de la serie hasta ahora, ¿por qué ibas a saltarte este tomo?

inicus
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inicus

¿Soy el único incapaz de seguir la trama de esta serie? La voy a dejar en el tercer tomo, porque no me entero de nada.

Pride
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Pride

Eso es como dejar de ver “Origen” a media película por que no sabes por donde van los tiros!!! Tomo 6 empieza a haber respuestas.
Este tomo 3 es el más flojete. El 5 también tiene algún número que no me da más(un par de ellos si no recuerdo mal). El resto creo que es un no parar de gran calidad.

Mateh
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Mateh

No es lo mismo ver una película que leer comics. Con la película pagas una vez y tienes toda la obra de corrido. Con los comics, tienes que pagar varias veces y, si luego de un tiempo el lector no entiende nada o no se engancha, es más que obvio que va a dejar de adquirir el producto. Una cosa es tener paciencia y otra seguir comprando por un largo período de tiempo con la esperanza de que mejore algo que desde el principio no te enganchó. Tal vez esta última parte no se haya entendido muy bien, pero creo que mi punto se entiende.

Pride
Lector
Pride

Estoy comparando obras. No comic con película. Y Origen es el tipico ejemplo que todo el mundo conoce de obra de la que no te enteras de nada al principio. Podría compararla con series también. Westworld si ves los 3 primeros capitulos lo que piensas es “que cojones me tas contando”. Y si quieres también lo comparo con otro comic: “Planetary” si pretendes saber que pasa leyendo los primeros números vas jodido, y es de lo mejor que ha dado el medio. No son obras que te lo den masticado.
Y resaltar que yo hablo desde el punto de entender la serie desde el principio, no de si no te gusta. Son cosas distintas.
Pero bueno, cada persona es un mundo y cada uno obviamente esta en su derecho de gastar el dinero en lo que quiere, y si lo que quieres son respuestas desde el principio este no es tu comic.
Y en lo que respecta a la comparación de pagar comics con pagar peliculas discrepo en parte, porque hay casos y casos y desarrollar eso daría para un Quijote (trilogías, revalorización, formato, etc etc etc).