Dan Jurgens, Roger Stern, Jerry Ordway
Superman esencial
«Solo quiero que todo el mundo sepa que es un impostor…»
Volvemos con una retro-reseña forzando, una vez más, las reglas autoimpuestas. Estamos hablando de unos cómics nunca reseñados en Zona Negativa, aunque editados varias veces en nuestro país.
Los motivos por los que hemos decidido retro-reseñar este arco es porque se trata de una de las mejores sagas de las mejores etapas de Superman y porque teniendo reciente la película del Hombre de Acero, creemos que puede ser de vuestro interés conocer o comentar estos tebeos.
Se trata de la Krisis de la Kritonita Karmesí (¿KKK?). Este arco de 4 números (más un pequeño cruce con el Starman de Roger Stern), va un poco después de la saga Exilio y de otro cruce, con Batman, sobre la investigación de un asesinato.

La etapa postbyrne se caracterizó por dos elementos, por una parte, la participación de un multiequipo de autores y por otra por el hecho de que las tres colecciones (Action comics, Superman y Adventures of Superman) estaban tan entrelazadas que había que leerlas todas y en orden para saber que ocurría. Cada una ponía énfasis en un aspecto diferente del entorno de Superman pero eran continuas, todo lo que ocurría en una serie afectaba a las demás y eren indispensables para entenderlas.
Fue una época en la que los personajes y escenarios secundarios de Superman adoptaron un protagonismo inusitado, alcanzando cuotas de complejidad y humanidad que hasta ese momento eran inéditas. Hubo líneas argumentales en las que la presencia del Hombre de Acero o Clark, era anecdótica. Por ese motivo, también, leer estos arcos es difícil sin conocer el previo y sin querer conocer lo que después se desarrolla.
La Krisis de la Kriptonita Karmesí se publicó en los números Superman 49, Adventures of Superman 472, Action Comics 659 y Superman 50. Con el cruce con Starman 28. Salió a las tiendas a finales de 1990.

En España la publicaron Zinco, Planeta (en el coleccionable de Superman) y Salvat en la Colección Novelas Gráficas. O sea que igual es hasta fácil de encontrar. De todas formas, si Panini no se rinde, no tardará mucho en llegar a estos números (en un par de años, igual).
Vamos a entrar en materia.
Como demostración del culebrón (litaralmente) que era esta etapa de Superman, la saga empieza con el matrimonio White enterrando a su hijo. La muerte de Jerry White fue el climax de una saga que era pura Soap Opera con hijo ilegítimos, cuernos y una mezcla de personajes (está implicado Lex) que dejan a uno con la boca abierta.
En el cementerio, cuando Luthor va a presentar los respetos al finado se encuentra con una roca roja karmesí hablante. Se trata de Mister Mxyzptlk que no podrá acudir a su cita trimestral con Superman y le deja un regalito a Lex: una roca de kryptonita karmesí. Si el villano frota esta roca hará que los poderes de Lex y Superman se igualen.
Luthor cree que adquirirá los poderes del kryptoniano cuando lo que ocurre es que Superman perderá los suyos. En la quinta dimensión les cuesta ir al grano.

Trama CLÁSICA del género: El héroe pierde los poderes.
En este caso los autores usaran este tropo para profundizar en la esencia del personaje. ¿Qué es Superman? ¿Qué es un superhombre? ¿Qué es un hombre? ¿Qué le define? ¿Qué nos define? ¿Quiénes somos?
Superman no cejará en su empeño heroico de enfrentarse a sus enemigos, de proteger a los desfavorecidos intentado que no se note su pérdida de poderes. Veremos que ven los demás en Superman, que les hace pensar que se encuentran ante el héroe de siempre, de como su símbolo y su voluntad ejercen un efecto placebo en los antagonistas y ciudadanos.
Estamos a inicios de la década de los noventa. Venimos del “daltabaix” que supuso la reconfiguración del género en los ochenta por parte de Miller y Moore, la época de Reagan ha acabado, ha caído la Unión Soviética, EEEUU es la única superpotencia. El mundo cambia, la situación obliga a redefinir los roles, a resituarse… Superman pierde los poderes. Metropolis y la Tierra quedan en desequilibrio por la perdida de su campeón. El mundo está a merced de los Luthor como lo estaba el planeta a merced de una Superpotencia que no perdió el tiempo en intentar acaparar el control global (hasta el 11S).
¿Analogía? ¿Casualidad?

Sea como fuere, los autores profundizan en la esencia de un personaje que busca todas las añagazas posibles para sobrevivir e impedir el crimen. Se enfrenta a Mamut con una serie de inventos que le suministra su colaborador Emil Hamilton, donde vemos a un Superman torpe e ingenioso a la vez, sobrevivir con cuerdas, poleas, ganchos y cinturones de fuerza (inevitable referencia a Batman). Se enfrenta también a Killgrave con una armadura de kevlar al estilo de la de Gangbuster. Sobrevive de rasquis.
La ayuda de Starman nos lleva al cruce con la colección de Stern (también guionista en Superman). El héroe de Arizona colaborará con Hamilton y Superman para dar la impresión de que el kriptoniano continua entre nosotros, llevando a la confusión (mediante la inevitable desconfianza de Luthor) sobre si la kriptonita roja ha funcionado lo que ocasionará la caída del villano y el regreso de los poderes de Superman.

Una vez superada la trama superheroica, volvemos al culebrón y es que el Clark más humano se recrea en su humanidad para pedirle la mano a Lois (que primero le dice que “me lo tengo que pensar”). Perder los poderes, sentirse más hombre que superhombre, hace que Clark contemple su humanidad y, por tanto, su fragilidad, du mortalidad… que piense en su legado.
Saga de 4 números más que interesante, de aroma clásico y en una de las mejores etapas del personaje. El baile de autores apenas se nota (en el dibujo sí, obvio) dando lugar a una trama homogénea y perfectamente engrasada, repleta de textos detallados pero nada densos, que nos permiten conocer la psicología y los matices de los personajes.
Y es que lo que nos dicen los autores es que la esencia de Superman está en su valor, su fuerza de voluntad, su amor a la justicia, su imperiosa necesidad de ayudar al necesitado. Los poderes son un mero complemento.
En el apartado gráfico nos movemos entre el clasicismo detallado de Ordway (no envejece un ápice), el oficio del mejor Jurgens, el entrañable Swan, el eficaz Gamill… etcétera con un guiño de un invitado muy especial: John Byrne (ojo a la pullita que le dedican con el tema del libro), que dibuja dos páginas y nos mete nada más y nada menos que a los 4F (tal cual este mes de julio con las pelis de las dos franquicias en los cines), para decirnos cuál es la versión Marvel de Mister Mxyzptlk.
En definitiva, una trama clásica, escrita y dibujada con amor y oficio por una pléyade de autores, para la que no pasa el tiempo y que es indispensable para profundizar en la esencia del Hombre de Acero.
Pocas veces se ha definido con tanta claridad que es exactamente Superman.

Lo mejor
• Imperdible y esencial saga del Hombre de Acero.
Lo peor
• El slalom de publicaciones que tienen estos tebeos que merecen un lugar destacado en la biblioteca de lo mejor del género, por delante de otras, mucho más y mejor editadas.









Otra de las que olvidé mencionar en el artículo del otro día, junto con Caballero Oscuro sobre Metrópolis.
Coincido plenamente con la reseña, en especial con lo mucho que ganan estas historias leídas en el contexto de toda la época del personaje.
El desarrollo tan profundo de secundarios es algo que no he visto desde entonces. Me decía un amigo que en la época de Stern en Amazing era parecido, pero creo que aquí se superó, valiéndose de 3 series encadenadas (en poco tiempo serían 4) alcanzó unos niveles que dotaban a los comics se Superman de una gran riqueza en cuanto al crecimiento de los personajes, aparte de las tramas.
Ah! Y destacar también la saga del hijo de Perry que comentas Román, por esa época se publicó también «Lex Luthor: Biografía no autorizada», que complementaba bien varios de los aspectos de esa trama. Un culebronazo total
Lo de la saga del hijo de Perry (q mal suena esto) es carne de puro culebrón, con giros y mezclas rarísimas pero tan bien escritos y de forma tan humana, q en algunos momentos llega a ser la parte más interesante del comic. Yo nunca he vuelto a ver a Perry de la misma manera desde estos cómics.
Gracias por comentar.
Muchísimas ganas de que la Biblioteca DC Superman publique todo lo de Byrne para adentrarnos de lleno en esta etapa poliautoral que a mí personalmente me interesa bastante más.
Muchas gracias por la reseña. Un saludo.
Y es que esta etapa poliautoral es mucho mejor y es raro el que ha leído ambas y no opina igual.
Gracias por comentar.
Yo no la he leído entera,pero lo que he leído(básicamente Exilio y El Caballero Oscuro sobre Metrópolis)me gusta bastante más que lo de Byrne.
Gracias a vosotros por el curro que os pegáis. Saludos.
Gracias a ti, Jaime, como siempre.
Grandísima historia que además cuenta con un auténtico «milestone» para el personaje, como es la proposición de matrimonio de Clark a Lois y su aceptación.
Lástima que la posterior revelación de su secreto no contara con una historia a la altura.
Qué malos fueron los noventa, pero desde luego lo serían para otros, no para Superman.
Pues totalmente de acuerdo. Hay grandes grandes cómics en los 90. No solo esta grandísima etapa de Superman (a mi modo de ver la mejor), si no de otras muchas series de DC y fuera de DC.
Gracias por comentar.
Otro pendiente gracias Román.
Pues ya sabes, hay que ponerse.
Gracias por comentar.
Ya empecé el segundo tomo de la saga Exilo (Superman volvió a la tierra) y estos sinverguenzas van y reseñan esto que viene a continuación como si el tiempo fuera infinito o yo que sé… así no se puede que tengo una vida!!!
Y el buen verano que estás pasando a nivel de lectura qué?
Ahí le has dado
Un matiz esto no lo publicó ni Zinco ni tampoco Planeta en su coleccionable.
Sólo lo ha publicado recientemente Salvat en el coleccionable de tapa dura
No es así.
Zinco lo publicó en su colección Superman vol. 2 en concreto en las grapas n° 111, 112 y 113.
Planeta lo publicó en su coleccionable en los tomos 39 y 40.
Por último Salvat lo publicó en su colección Novelas Gráficas DC.
Tan sólo esta última incluyó también el Starman 28.
Puedes comprobarlo en páginas como proyectodc.com o tebeosfera.
Un saludo,
Muchas gracias por el apunte
Gracias por el artículo, Román. Está súper interesante y había cosas que no sabía.
Únicamente, comentarte que están mal numerados los ejemplares de Superman: habéis puesto Superman 59 y 60 y, en realidad, este arco transcurría en los números 49 y 50.
Saludos y a seguir así.
Tienes toda la razón. Había un error. Al César lo q es del César.
Arreglado.
Gracias por el apunte.
¡Que viaje de nostalgia este artículo! De pequeño pude leer pocos cómics de DC (Superman y Batman), los que en su día habían comprado mis hermanos mayores de Zinco, y le guardo el mismo cariño como otros cómics como ¿Que le pasó al hombre del mañana? o La Muerte de Superman.
Y aun así se leen con gusto porque envejecen poco
Ha muerto por cierto el gran Terence Stamp, el mejor General Zod de la historia.
Dep.
No sabía nada.
Dep.
Siempre lo recordaré también por su personaje en El Coleccionista,de William Wyler. Aparte de que también fue la voz de Jor-El en la serie Smallville.