Edición original: Detective Comics #359 (DC Comics, 1967)
Guion: Gardner fox
Dibujo: Carmine Infantino
Entintado: James Baikie
Color: Sid Greene
Formato: Grapa. 24 páginas.

DC y el cambio de los tiempos

«¡Esa Batgirl parece fantástica! «

Las retro reseñas son bastante divertidas y es verdad que por varias y diversas situaciones las dejamos de lado y cuando algunos redactores volvemos a ellas lo hacemos justamente para evadirnos de la actualidad, para bucear en ese gran armario de cómics que hay inéditos, olvidados o simplemente te apetece hablar y al lector que disfruta leyendo cuando los cómics antes no eran ni políticos ni habían mujeres y todo era más sencillo… oh wait, eso nunca ocurrió.

Hoy vengo a hablar sobre Detective Comics #359: «¡El debut millonario de Batgirl!» o lo que es lo mismo, la primera aparición de la segunda Batgirl A.K.A. Barbara Gordon.

¿La edición? Pues pongamos por ejemplo los tomitos de clásicos del cómic que muchos leímos por los periódicos y ahí estaba este número junto a Scottish Connection o la aparición de Ra’s al Ghul de Adams entre otras retro viejunas.

Pero vamos, la edición del número es una excusa para hablar de ello, se ha reeditado en tomos, otras recopilaciones y en USA hasta ha vuelto a salir su grapa de origen dos veces, nada menos.

El tomito
El tomito

El número fue escrito por el incansable Gardner Fox, dibujado por el legendario Carmine Infantino (el bueno, no el del fútbol) y tintas de Sid Greene. Equipo clásico en todo su esplendor, donde teníamos 16 páginas, la verdad, para analizar y de las que ahora hablaremos, pues el resto del cómic lo ocupaba una historia complemento del Hombre Elástico.

Faltaban un par de años para que O’Neil y Adams rompieran todo DC con la nueva estética y tono de Batman y compañía, cambiando para siempre el devenir del personaje y la editorial hasta nuestros días, dejando atrás las locuras, el Batman arcoíris y Adam West.

Pero mientras tanto esta pareja de autores que he comentado creó a Barbara Gordon/Batgirl porque por la época no podía ser Woman, evidentemente; un poco transgresores pero no mucho por si acaso se enfadan los lectores y explota el Universo (¿os suena?).

El cómic en ningún momento niega lo que es, divertimento, una aventura de dieciséis páginas al fin y al cabo, pero Fox, que era perro viejo y bastante experimentado en este mundo, intentaba algo diferente para la época: ver una mujer adulta ser ella superheroína por voluntad propia, entrenamientos, dieta, sus propios cachivaches, que tome la iniciativa y no se achante ante el jefe es algo digno de mencionar y más para la época en la que se escribió.

También hay que comentar que el guión está al servicio del lápiz de Infantino.

El que otrora fue el dibujante más famoso del velocista escarlata, aquí va a calzón quitado: acción, presentación, un diseño sobrio, elegante y suficiente carisma para llamar la atención y llevar por sí mismo toda la aventura, dejando a Batman y Robin como meros secundarios que están para rellenar, además de que añadir que sea pelirroja con su melena al viento cuando lleva el traje le da más visibilidad, movilidad y gracia al recrearse en la acción.

Retro reseña DC- Detective Comics #359:

Infantino, como ya hemos visto durante décadas, era un maestro en el movimiento de los personajes.

Con esos diseños de trajes que décadas después se pondrían de moda —como por ejemplo los del MCU o los trajes «Decathlon«— demostraba que iba varios pasos por delante de sus coetáneos. Además, su trabajo en Flash le permitió mejorar la velocidad para que se viera natural, de la misma forma que en los cuarenta H.G. Peter diseñó una gran falda-pantalón para Wonder Woman que le ayudaba a sus funciones y no el infame tanga bañador en que se convirtió años después.

En el resto del número tenemos la típica persecución del villano a Batgirl en todo su esplendor dando estopa a los polillas pero de una forma distinta al propio Batman. Sus golpes son contundentes pero ágiles. En consonancia con la dureza del muercielago y las acrobacias del chico maravilla. El judo y sus largas piernas, algo muy Infantino, le hacían destacar.

Pero donde de verdad el cómic explotó fue en la maravillosa y siempre reivindicable página donde vemos a Barbara Gordon poniéndose el traje que en realidad era un disfraz (una vez más Infantino demostrando su versatilidad para crear uniformes sencillos, con personalidad y que sean a su vez del día a día).

Una página sin fines para resaltar cómo Barbara se va poniendo su traje de combate con los bocadillos de texto de Fox describiendo cada momento y enseñando los trucos del mismo.
Su cartera se convierte en su cinturón multiusos, su falda es su capa y la capucha parte integral de su ropa reversible, amén a esas botas amarillas recubriendo las piernas.

Un auténtico alarde de originalidad, intento de diferenciarse de los demás y consiguiéndolo con creces, en pocas páginas Barbara Gordon y Batgirl ya eran diferentes, una heroína más, aunque no fuera Batwoman estaba implícito que lo era.

Y más con el final derrotando ella a los villanos, ayudando a Batman y Robin dentro de esa casacueva de polillas. Que Batman le echara la bronca por actuar sola y destrozar su plan momentos antes le da mas impetú para reaccionar y salvarlos. Infantino nos enseña cómo en Batgirl no se achanta, sigue sus propias reglas.

Una nueva heroína en la Batfamilia nació. Y aunque sus orígenes fueran así de especiales, únicos y un paso adelante, con el tiempo se fueron diluyendo y cayendo en tópicos machistas, salvo años después en los setenta cuando Don Heck con dejes a Sekowsky o colan la dibujo junto a guiones de Frank Robbins.

Don dibujó un par de números donde Barbara se debatía dejar el manto para ir a una carrera política como senadora, devolviéndonos a esa Barbara madura, melancólica gracias al dibujo de Heck demostrando los gran dibujante que era si le dejaban, como en los cincuenta.

En algunos momentos fue así, con dudas pero decidida en seguir su camino hasta que dejó ya su vida de heroína por diferentes motivos y el aumento de la peligrosidad de los villanos (acorde a las décadas venideras).

Lo que pasó después es historia.

Así que nada, en definitiva tenemos todo un cómic que siempre merece la pena reivindicar. Si es la época, su reboot de Batgirl: Año Uno es superior en todos los aspectos y uno de los mejores orígenes recontados de las últimas décadas, y normal con Marcos Martín, Álvaro López y Javier Rodríguez.

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