Sin temor a lo desconocido
«We Live on borrowed time»
Jack “King” Kirby el Rey de los comics, dibujante/guionista creador de mundos y hacedor de leyendas creó a los Challengers of the Unknown hace 67 años, en el Showcase #6 en febrero de 1957. Eran un grupo de aventureros compuesto por el piloto Kyle ‘Ace’ Morgan, Walter Haley el científico apodado “el Profesor”, Leslie ”Rocky” Davis el músculo del grupo, el aventurero Matthew “Red” Ryan y la arqueóloga June Robins, la cual se uniría a partir del segundo numero de la serie. Kirby nos dio aventuras puramente de ciencia-ficción, algo que se echaba en falta en esa época, misterios ocultos en lugares inhóspitos, extraterrestres y viajes tanto espaciales como dimensionales. En definitiva, aventuras de todo tipo bastante influyentes tanto para los héroes venideros de esa parcela de DC, como para cierto cuarteto que luego aparecería en Marvel, de mano del propio Kirby junto a Stan Lee.
En la actualidad, después de años sin ninguna nueva aventura de los Challengers -volvieron momentáneamente a raíz del evento Metal- los tenemos de vuelta gracias a la nueva situación que se vive en el universo DC, una época de esplendor donde vuelve como nunca antes la sensación de universo y todo importa. De las cenizas del evento Poder Absoluto del equipo Waid-Mora y All In todo ha cambiado, La Liga de la Justicia ha vuelto mejor que nunca, mirando al pasado, trayendo lo mejor de cada iteración y juntándolo todo con un cariño y ganas de sorprender que no se había visto en muchísimo tiempo.

La JLA no solo necesita héroes para salvar el mundo de los villanos de la semana, sino que también necesita exploradores de lo desconocido, investigadores de lo oculto y ahí entran en escena los Challengers. Terrific les encomienda la misión de descubrir y tratar las anomalías que han sucedido en diversos puntos del universo por los actos de Darkseid en el All In, siendo asignado cada integrante a una anomalía junto a un grupo de superhéroes. Así, tenemos a cada uno en distintos puntos investigando, a falta de Ken, que está ocupado en la serie The Question. De necesaria lectura descubrir su destino –aparte es un título muy interesante-.
Kyle “Ace” Morgan es el protagonista de este primer número junto a Superman, que es el héroe que le acompaña. imaginamos que cada capítulo será protagonizado por un Challenger hasta que todo confluya en el quinto y último número de la miniserie.
Christopher Cantwell guionista de Iron Man, Doctor Muerte y la actual Plastic Man No More de Black Label, es el encargado de relatarnos las aventuras de los Challengers. Se nota que a Cantwell los personajes le importan y le gustan, pues el trabajo que hace con “Ace” mostrándonos en todo momento lo indispensable que es y el gran héroe que pudo haber sido –dicho por otros héroes- es bastante notorio. También se hace hincapié en sus propios fantasmas, a los que se enfrenta con la excusa de las anomalías y los universos abiertos por la onda de Darkseid, dándonos un personaje rico y que puede dar bastante juego.

No todo es bueno, pues la forma que tiene de escribir a Terrific choca bastante con la forma de ser del personaje, ya que es seco, irritante y hasta hiriente a veces. No se sabe si es porque está saturado por la nueva situación o es que Cantwell no le sabe coger el punto al personaje, pero descuadra mucho con el resto.
Sean Izaakse es el encargado del dibujo, al cual hemos visto hace poco en el Green Arrow de Williamson, donde nos mostraba un trabajo competente que no brillaba, pero tampoco deslucía el conjunto ni destrozaba el tebeo. Aquí en cambio, hay momentos que llega a molestar un poco. Sigue habiendo de vez en cuando algún fallo anatómico, a los personajes le dan un toque a comic de los 60, con la manera de dibujar sus caras siguiendo el standard de la época, lo cual es un detalle que se agradece. La splash-page con la presentación de las anomalías es bastante buena, pero conforme más avanza el comic y entramos en harina, vemos cómo va de más a menos. Las páginas en el avión con Superman están bien trabajadas y anima a seguir leyendo, aunque no es original son interesantes, el problema se encuentra al llegar a la anomalía, ya que de repente abusa de personajes sin fondo y descoloca, para terminar con unas páginas hechas con cierta desgana.
Se trata de un primer número no solo introductorio, como ocurre en la mayoría de números uno que salen al mercado. En las primeras páginas tenemos explicada la situación del Universo DC, llevándonos de manera orgánica a leer otras series paralelas, importantes para seguir las tramas que se están contando. volviendo al universo compartido que tan buenos resultados dio en su momento.

Rápidamente pasamos a la acción sin dejar de lado la caracterización de personajes, descubriendo en qué situaciones se meterá el resto del grupo y la sinergia de estos personajes con otros héroes del Universo DC. Tenemos estrellas invitadas para dar cohesión a la nueva manera de trabajar que tienen los héroes, como se vio en el primer número de La Liga de la Justica Unlimited. A cada héroe se le asignan lugares y amenazas donde pueden ser más útiles, así minimizan perdidas anticipándose a lo que pueda ocurrir.
En definitiva, tenemos un número que aporta más de lo habitual, con una estructura que emula a los videojuegos. Una misión, un héroe para cada nivel y la vuelta de este con el objetivo completado parcialmente. Esto le da una agilidad al comic a la hora de exponer la historia haciendo que sea cómoda su lectura. A todo ello se suma un cliffhanger que anima a seguir leyendo, emulando con la rotulación en la última viñeta a los comics de la época de los Challengers y como no, la rapidez de intentar solucionar el problema porque se quedan sin tiempo, concepto del que hacía gala la colección desde sus inicios.

Se nota que hay una idea detrás, un por qué a la vuelta de personajes y conceptos olvidados por la editorial. Se agradece la vuelta de estos y no solo por mantener el copyright. El fondo de catálogo de la editorial es muy rico y variado, como se está viendo desde hace años con Waid junto a Dan Mora rescatando y actualizando en cierta medida elementos que posee este universo, tanto en el cómic como en animación, que, bien llevados y tratados, pueden sorprendernos, como consiguen con una mirada naif, clásica y cálida, evocando al pasado con un toque actual.

No sabemos cómo acabara la miniserie, pero se ve que DC tiene un plan para los personajes y su momento en la historia reciente, además de que se percibe que Cantwell quiere hacerlos interesantes, que sean importantes para la comunidad superheroica. De momento lo logra, así que celebramos con muchísimas ganas la vuelta de un fantástico grupo que nunca ha tenido mucho recorrido ni mucha suerte. Esperemos que este sea su primera aventura de muchas, en esta nueva iniciativa de DC.
Lo mejor
• Los Challengers vuelven con nuevas aventuras.
• Que sea el principio de recuperar viejos conceptos.
Lo peor
• Que no se le preste atención y vuelvan al limbo editorial.









Mola ese Darkseid manco.
Bienvenido al equipo Antonio! Excelente debut!