Pluralismo, religión y Pétillon: El Caso del Velo

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    El fenómeno religioso sigue sin ser algo demasiado bien integrado en nuestras sociedades pluralistas. Y eso es, en buena medida, por la dificultad de todas las partes para acoger sin resquemor las razones, derechos y deberes de la parte contraria, así como también por causa de las posiciones integristas que aquí y allá aparecen con mayor o menor virulencia.

    Francia es un país donde dicha “discordancia entre partes” adquiere tintes más marcados. Al encararse una filosofía profundamente laicista, por parte de su Gobierno, con importantes comunidades islámicas herencia del periodo colonialista francés. La elogiosa voluntad del Gobierno galo de garantizar la libertad de los sectores con menos voz del islamismo ha producido muchas veces cierto comprensible efecto rebote en forma de reivindicaciones que garanticen también la libertad religiosa de cada ciudadano.

    Norma/PétillonNo es de extrañar pues que, en un país donde el cómic tiene reconocida su respetabilidad, surjan autores que intenten afrontar el tema desde diferentes perspectivas. Y que ese esfuerzo sea reconocido por la prensa y el público en cuanto a resonancia mediática y ventas. Éste ha sido el caso de la humorística El Caso del Velo, nueva obra de Rene Pétillon con su detective narizotas de siempre, Jack Palmer, investigando las razones que ha tenido una adolescente francesa de buena familia para convertirse al Islam.

    Todo ello viene a colación porque este Marzo ha aparecido en nuestro país, de la mano de Norma Editorial, la versión española del mencionado cómic. En una sociedad, la nuestra, que por razones diferentes sufre en ocasiones de problemas similares, aunque en grado diferente, la prensa también se ha hecho eco de él. Ahora habrá que esperar la respuesta del público.

    En el siguiente enlace podéis encontrar más información sobre el cómic, mientras que nosotros os dejamos también algunas ilustraciones del mismo.

    Norma/Pétillon Norma/Pétillon Norma/Pétillon

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    “Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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    jnnfnstoxm
    21 mayo, 2006 22:46

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