Mundo independiente: ¡Apocalipsis!

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Estamos en el 2013 y eso significa que el mundo no acabó el año pasado. Los mayas y todos los agoreros que pronosticaron nuestra inminente muerte se equivocaron… así que aún queda Mundo independiente para rato. Este martes – y anticipándonos a nuestro especial sobre Los muertos vivientes – hemos decidido meternos de lleno en las historias apocalípticas que se están publicando actualmente, pero sin preocuparnos por si están todas o por si son especialmente relevantes. Son cuatro las elegidas, y no tienen nada que ver entre ellas. Así tenemos un poco más de diversidad… Son tantas las formas con las que la humanidad puede morir que, sin más preámbulos, empecemos:

Muerte por vampiros y robots asesinos
 

Edición original: Transfusion #1-3.
Guión: Steve Niles.
Dibujo: Menton J. Matthews III.
Color: Menton J. Matthews III.
Formato: Grapa, 32 páginas.
Precio: $3,99.

 

“En un futuro controlado por máquinas fuera de control y monstruos, un puñado de supervivientes humanos intentan luchar para regresar a una vida normal. ¿Pero qué es normal en un mundo donde monstruos y máquinas necesitan sangre humana? ¿Y cuáles son los verdaderos malos?” Así de contundente es la premisa oficial de Transfusion, una miniserie de tres números escrita por Steve Niles y dibujada por Menton 3 (de esta manera firma el dibujante en los créditos), cuyo subtítulo es aún más explicativo que la premisa: Vampiros versus Robots. ¿Hace falta decir más? Por si no ha quedado claro, esta miniserie de IDW nos traslada a un futuro apocalíptico en el que los robots han eliminado a casi la práctica totalidad de hombres y animales (ya que utilizan la sangre para engrasarse, y la carne para alimentarse), dejando a los pobres chupasangres sin alimento. En ese terrorífico futuro, la única esperanza de los supervivientes es la muerte. Mejor morir que seguir huyendo… A no ser, claro está, que los vampiros eliminen a los robots, pues estos son el verdadero enemigo que está llevando la humanidad a su completa desaparición.

En Transfusion, Niles hace lo que mejor sabe hacer, que es narrarnos una historia escalofriante bien acompañado de un dibujante tan impactante como ambiguo. Transfusion no es 30 días de oscuridad, pero tampoco le debe envidiar nada porque el concepto en sí tiene suficiente fuerza como para convertirse en una franquicia por sí mismo, y eso que inicialmente parecía algo absurdo. ¿Robots contra vampiros? ¿Otra serie que mezcla conceptos dispares como cowboys y alienígenas? Aunque debemos reconocer que Niles hace trampa. Los robots encajan tan bien en el mundo del terror porque en realidad son vampiros mecánicos. Por supuesto, no podemos hablaros mucho de esta miniserie (de tres números sólo han salido dos), pero sí lo suficiente para avisaros de lo que encontraréis si os atrevéis a echarle una ojeada: una perfecta comunión entre texto y dibujo, páginas excepcionalmente bien ilustradas que por sí solas ya parecen obras de arte, un perfecto uso de la ambientación para dar mayor intriga y, ya puestos, un magistral uso de la desinformación (Niles nos explica lo que quiere sólo cuando le coviene) para incrementar el misterio y el suspense.

Y ya no os digo más, porque una imagen vale más que mil palabras, así que os dejo unas cuantas que podéis encontrar en esta web. Como siempre, podéis hacer click en los dibujos para agrandarlos.


¡¡¡Dibujos de Menton3!!! ¡¡¡Haced click en las imágenes para agrandar!!!


¡¡¡Dibujo de Menton3!!! ¡¡¡Haced click en la imagen para agrandar!!!

Muerte por perfume
 

Edición original: Alpha Girl #1-5.
Guión: Jeff Roenning, Jean-Paul Bonjour.
Dibujo: Robert Love.
Color: Diego Simone.
Formato: Grapa, 32 páginas.
Precio: $3,99.

 

Los zombis están de moda. Tanto es así que pululan por casi todas las editoriales habidas y por haber, ya sean de tebeos, libros o cualquier otra cosa. Por lo tanto, en este especial tendremos zombis por doquier o, al menos, controlaremos su presencia con unas hachas bien contundentes. La primera serie de zombis – que en realidad no lo es tanto – de nuestro día apocalíptico se llama Alpha Girl y es una miniserie de 5 números publicada por Image Comics de febrero a diciembre de 2012 (efectivamente, no tuvo cadencia mensual). Sus creadores son Jeff Roenning y Jean-Paul Bonjour, aunque inicialmente los guiones corrían únicamente a cargo de Roenning. Su compañero se incorporó a la serie a partir del núm. 4. ¿Cuál es la premisa de Alpha Girl? Según la editorial, “es 1984, y Judith es una típica chica de 17 años. Es una fumadora compulsiva, campanera, vende sus tampones a pervertidos, y quizás sea la última mujer cuerda del planeta. Cuando una empresa de cosméticos de tercera categoría crea una feromona que transforma a las mujeres en locas devoradoras de hombres, el mundo sucumbe al caos. Judith debe sacar a su hermano del reformatorio, a la vez que elude a las mujeres rabiosas y a los hombres que las cazan. Cuando ya haya demostrado que es una superviviente, se hará acompañar de algunas personas de la calle y… ¡pateará el culo de las zombis! ¡Judith es la chica Alfa!”

La premisa nos lo deja bien claro, Alpha Girl utiliza la excusa del perfume de feromonas para explicarnos otra historia de zombis, pero con la peculiaridad de que los muertos vivientes no lo son tanto, sino que son mujeres enloquecidas por sustancias prácticamente ilegales. ¿Es posible que las mujeres enloquezcan algún día y maten a todo lo que se ponga por delante? Pues da la casualidad de que la historia está inspirada – que no basada – en hechos reales. En serio, Roenning quería escribir una historia de zombis y dio con una noticia antigua de una factoría de China en la que hacían algo tan malo para la salud que a los hombres les crecieron pechos. De ahí a féminas enloquecidas por cosméticos sólo hay un paso. Pero no nos andemos por las ramas y vayamos a lo que realmente nos interesa. ¿Es Alpha Girl un buen tebeo? Dentro del campo satírico y sin pretensiones en el que se encuentra, esta serie limitada es una lectura muy entretenida. Los autores aciertan plenamente con el tratamiento de los personajes y las situaciones, si bien en algunos momentos se nota que es su ópera prima. Por supuesto, tiene altos y bajos, aunque los altos son muy altos y los bajos son completamente perdonables. A nivel artístico, Robert Love sabe lo que se hace. Nos muestra un estilo caricaturesco, que va cambiando sutilmente a medida que la historia avanza y se vuelve más oscura. Es impactante y encaja a la perfección con el mundo ideado por los guionistas. La única pega de esta serie es su duración. No es sólo que cinco episodios parezcan pocos… Es que además inicialmente no se sabía si era serie regular o limitada y, además, ahora que ha finalizado anuncian el tomo recopilatorio con un bonito “Vol. 1” detrás del título. ¿Continuará? Y, de hacerlo, ¿cuál de los dos finales seguirá? ¿El primero o el “alternativo”? Yo espero que elijan el alternativo.

Aviso de Spoiler

Me encantan los conejitos de peluche psicópatas que manipulan a la gente para que maten por ellos…

Como anteriormente, os incluyo unas muestras, aunque podéis encontrar más aquí y en la página web oficial de la “miniserie”.



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Muerte por muerto viviente y/o cómics
 

Edición original: Fanboys vs. Zombies #1-9.
Guión: Sam Humphries, Shane Houghton.
Dibujo: Jerry Gaylord, Bryan Turner.
Color: Nolan Woodard.
Formato: Grapa, 32 páginas.
Precio: $3,99.

 

Empecemos con los datos. Fanboy vs. Zombies es una serie regular publicada por Boom! Studios que actualmente cuenta con 9 ejemplares a sus espaldas (estos sí se han publicado de manera continuada desde abril de 2012), la mayoría de los cuales están escritos por Sam Humphries. De hecho, del 1 al 8 los ha escrito él solo. A partir del 9, lo acompaña Shane Houghton. Jerry Gaylord ha dibujado y/o participado en el arte de todos los números, aunque Bryan Turner lo acompañó en los episodios siete y ocho. Los de Boom! tenían tantas esperanzas en esta cabecera que no dudaron en ofrecer el primer ejemplar al módico precio de un dólar, de manera que el debut de la serie se convirtió en uno de los tebeos más vendidos a nivel independiente del mes de abril. Y ahora, vayamos a la premisa proporcionada por la editorial: “A un lado una pandilla decrépita y balbuceante de famélicos demonios… y al otro lado un brote zombi. ¡Cuando ya no hay más sitio en el Infierno, los muertos vivientes toman la Comic-con! Un grupo de amigos se encuentra atrapado dentro de la mayor convención de America justo cuando esta se transforma en un hervidero de zombis. ¿Es una horda de hambrientos devoradores de cerebro un peligro ante reflejos educados para la batalla por video juegos, nervios testeados por películas de terror, y coraje cristalizado por comic books? ”

Por supuesto, no nos encontramos ante el producto más original del mundo. En esta ocasión estamos ante una variante de grupo de personas que se ven atrapadas en un edificio con un horda de zombi que las ataca (hay unas cuantas películas sobre el tema, tanto norteamericanas como españolas), aunque sí es cierto que aquí se pretende dar un toque de originalidad introduciendo el componente fan. La “última” vez que vimos algo cercano a este concepto fue en un especial de Lobo en el que visitaba una convención… Sea como sea, casi puedo repetir lo que dije para Alpha Girl. Fanboys vs. Zombies es una obra irreverente y entretenida, sin ningún tipo de pretensión. Está bien para pasar un rato agradable pero tampoco nos va a desvelar los secretos del universo. Los autores también son bastante novatos y habrá que ver cómo evolucionan, porque apuntan maneras… sobre todo Jerry Gaylord, que nos ofrece unos dibujos caricaturescos pero elegantes.

Como ya viene siendo tradición en este artículo, aquí os dejo unas muestras extraídas de aquí y de aquí.



¡¡¡Dibujos de Gaylord!!! ¡¡¡Haced click en las imágenes para agrandar!!!


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Muerte por simio

Llegados a este punto, cambiamos la tónica del artículo para ofreceros algo bien especial. Resulta que dentro del mercado norteamericano hay dos series que despuntan en lo que a apocalipsis se refiere: Los muertos vivientes y The Planet of the Apes. Tal como he comentado anteriormente, hoy no hablaremos de la obra de Kirkman, pero sí os explicaremos cosas de los simios. ¿Por qué? Porque El planeta de los simios es un clásico de la ciencia ficción que ha vivido momentos gloriosos en el mundo del cómic y que actualmente cuenta con un tratamiento excelente por parte de Boom! Studios. Para que os deis cuenta del alcance de la serie, a continuación tenéis un recorrido por la saga, desde su origen en un libro francés hasta la última colección de Boom!, pasando por las siete películas (que dentro de poco serán ocho), por las dos series de televisión y por casi todos los tebeos… ya sean legales o ilegales. Además, por primera vez y sin que sirva de precedente, hablaré de la etapa Marvel con todo lujo de detalles. Y mañana, Mariano Abrach os ofrecerá una reseña imprescindible que viene acompañada de una entrevista con el dibujante de la última cabecera norteamericana, Planet of the Apes: Cataclysm. Ya veis, hemos tirado la casa por la ventana.

La novela original

La historia original fue publicada en 1963 y escrita por Pierre Boulle, un autor francés que por aquel entonces había cobrado mucha importancia ya que prácticamente era un héroe de guerra y además había escrito una novela titulada El puente sobre el río Kwai que en 1957 fue llevada al cine, consiguiendo unos cuantos Oscar. Tenéis más información sobre él justo en el siguiente apartado. Ahora me centraré en el argumento…

El planeta de los simios trata sobre una expedición espacial que está explorando el sistema planetario de la estrella Bételgeuse. Los tripulantes de la nave (el Profesor Antelle, su ayudante Arthur Levain y el periodista Ulysse Mérou) encuentran un planeta en el que hay claros indicios de vida alienígena. No se lo piensan dos veces, bajan al planeta y descubren una sociedad dominada por tres especies de simios inteligentes y perfectamente bípedos. Cada una de estas especies está especializada en una tarea determinada. De esta manera, los chimpancés son los científicos; los gorilas son los guerreros y los orangutanes se dedican a la religión y la política. Otra sorpresa de ese mundo es que allí también existen los humanos, pero son una especie subdesarrollada que los simios utilizan casi como nosotros usamos a los animales.

La historia en sí se centra en la figura de Ulysse, quien será capturado y posteriormente educado por los simios e incluso libreado tras probar su inteligencia. Por supuesto, algunos simios se sienten amenazados por la presencia de Ulysse y se oponen a la liberación, pues creen que la inteligencia del periodista es una falsa. A lo largo de la novela, Ulysse descubre que los simios provienen de un pasado en el que los humanos eran la especie dominante pero que, por razones que no vienen a cuento, dejaron su lugar a los simios.

En definitiva, la obra de Boulle se centra en la crítica a la sociedad. El autor intenta que reflexionemos sobre cómo tratamos a las especies inferiores poniéndonos en el lugar de éstas, con unos “amos” que se parecen demasiado a nosotros. Asimismo, se critica el comportamiento de los roles de los simios (o más bien de nosotros mismos) tan bien estipulado en clases y en maneras de hacer predefinidas e inalterables. El final de El planeta de los simios es muy diferente al de la película, pero a efectos prácticos tiene la misma conclusión: No hay esperanza. ¿Eso es lo que nos quería mostrar el escritor? Si tenemos en cuenta todo lo que vivió, no me extrañaría en absoluto.



Biografía del creador de El planeta de los simios

Pierre Boulle (Aviñón, 1912-1994). Heredó de su padre el amor por la literatura, pero su progenitor murió demasiado pronto, en 1926, y el joven Boulle decidió estudiar ingeniería para ayudar económicamente a su madre y a sus dos hermanas. Tal era su dedicación a la familia que no dudó en marchar del país para buscarse la vida. En 1941, Boulle se encontraba en Asia cuando se unió a las fuerzas armadas del gobierno en exilio francés (también llamado Francia Libre), que luchaba contra la Alemania nazi y la Italia fascista. Boulle recibió un entrenamiento especial y marchó a la lucha contra los japoneses, aliados de los alemanes, pero fue capturado en 1942 y sentenciado a trabajos forzados a perpetuidad. Dos años más tarde, Boulle se fugó y se unió a otras fuerzas armadas.

Tras la liberación francesa, Boulle recibió una multitud de medallas (la Cruz de Guerra 1939-1945, la Medalla de la Resistencia, la Medalla colonial, La Cruz del combatiente voluntario, etc.), pero lo que realmente nos importa es que inició una carrera literaria que destacó, sobre todo, por dos obras que fueron adaptadas de manera magistral a la gran pantalla: El puente sobre el río Kwai (1952) y El planeta de los simios (1963).Por supuesto, muchas de las obras de este autor tratan sobre la guerra (no en vano la vivió y surfrió de primera mano). Entre todas ellas, quizás las más destacables sean: su primera novela, William Conrad (1950) y El sacrílego malayo (1951), una historia parte de la cual es autobiográfica. A pesar de que sea más recordado por sus escritos iniciales, Boulle escribió durante toda su vida.


Críticas del autor a las películas de Hollywood

Dado que las películas modifican cosas básicas del libro original, ¿le gustaron los cambios al autor? Para descubrir la respuesta a esta pregunta os traduzco algunas partes de esta breve pero interesante entrevista en la que el autor explicaba años ha (no olvidemos que falleció en 1994) lo que sentía sobre el film:

“¿Pensabais en aquellos momentos que El planeta de los simios se convertiría en un film, como vuestra otra novela El puente sobre el río Kwai?

No, jamás. Me parecía difícil hacer una película que no fuese ridícula, pero cuando la vi por primera vez, nada era ridículo, al contrario, todo estaba muy bien hecho.

¿Consideráis vuestra novela una obra de ciencia ficción?

Honestamente, no. Sólo se trata de una historia y la ciencia ficción no es más que un pretexto. Tampoco os sabría definir la ciencia ficción, aunque estoy familiarizado con el trabajo de Ray Bradbury, Isaac Asimov y H.P. Lovecraft. Creo que se trata de un género en el que se puede crear – y jugar con – personajes inhumanos, pero en mi libro los monos son humanos, de eso no cabe ninguna duda.

¿De dónde surgió la inspiración para El planeta de los simios?

La verdad es que no me recuerdo. Creo que fue durante la visita a un zoo, observando los gorilas. Me impresionaron por sus expresiones casi humanas. De ahí que me empezase a imaginar algo que desembocaría en una relación hombre/mono. Algunos creen que tenía King Kong en mente mientras escribía mi libro, pero eso es totalmente falso (…)

¿Pensáis que el film es fiel al libro?

Nunca se debería pedir al autor de un libro (los derechos) para transformarlo en película. Hay muchos cambios, y algunos son ciertamente desconcertantes. Mi planeta tenía tres soles, por ejemplo. La primera parte del film es excelente, y los maquillajes de los simios están particularmente bien conseguidos. No me gusta el final con la Estatua de la Libertad, prefiero el mío en el que finalmente no estamos en la Tierra sino en otro planeta. Pero los críticos la adoran (la película), así que sólo soy un mal juez. (…)

Pero a pesar de todo, ¿habéis empezado a trabajar en la secuela de El planeta de los simios?

Es cierto. Después del éxito de la primera película, Arthur (P. Jacobs), el productor, me pidió que le escribiese una secuela. Se llama El planeta de los hombres. Todos aceptaron pero en la secuela han habido tantos cambios que pocas de mis ideas han sobrevivido. (…)

¿Qué explicaba (la secuela escrita por el autor)?

George Taylon, el personaje de Heston, se da cuenta de que los hombres siempre habían existido pero que habían involucionado a una forma de salvajismo primitivo. Entonces decide reeducarlos, reenseñarles las bases del lenguaje. Pero los simios consideran que se trata de un gran peligro que puede desembocar en guerra. Muchos sub-humanos plantean que Taylor sea el jefe, ya que la paz llevaría a la desaparición de los simios.

(…)”

Como veis, Boulle se muestra bastante agradecido a las películas, si bien le habría gustado una mayor fidelidad hacia su obra. El debate queda abierto. Por mi parte, y analizando todo lo que ha venido después, creo que el tratamiento hollywoodiense ha sido muy acertado. Difícilmente se habría conseguido crear y mantener una franquicia como la del Planeta de los simios sin esas pequeñas (pero importantes) modificaciones en el argumento. De hecho, la escena de la Estatua de la Libertad es justamente uno de los grandes aciertos de la obra, pues es aquello que hace que El planeta de los simios pase de ser una simple historia de ciencia ficción, a ser uno de los grandes clásicos del séptimo arte. En serio, hay pocas imágenes tan inolvidables como la revelación final de la versión cinematográfica de la novela de Boulle.

Las primeras películas.

El planeta de los simios 

 

Título original: Planet of the Apes.
Año: 1967.
Director: Franklin Schaffner.
Guion: Michael Wilson, Rod Serling.
Productor: Arthur P. Jacobs.
Actores principales: Charlton Heston (Taylor), Roddy Mc Dowall (Cornélius), Kim Hunter (Zira)

 

En el año 3979, cuatro astronautas están explorando el sistema estelar de una estrella situada en la constelación de Orion, pero el viaje llega a su fin cuando la nave colisiona en un planeta, con la consecuente muerte de uno de los tripulantes. Los supervivientes desembarcan en un lugar aparentemente habitable, atraviesan un desierto y descubren las primeras formas de vida cerca de un oasis: humanos primitivos y simios. Para su sorpresa, los simios son capaces de hablar, pensar y… ¡cazar! Taylor lucha para demostrar que no es como el resto de los primitivos humanos, pero eso no le impide que se lleve la decepción de su vida cuando descubre (y no pongo el botón de spoiler ya que a estas alturas es casi imposible que nadie lo sepa)… ¡que en realidad está en la Tierra, que con el paso del tiempo ha sido dominada por los simios!

Con ese final tan sorprendente, El planeta de los simios se convirtió en una de las películas apocalípticas – y de ciencia ficción – más impresionantes de todos los tiempos. La interpretación de Charlton Heston es inolvidable y lo mismo se puede decir de muchas de las escenas del film. Tanto la crítica como el público alabaron este producto, un hecho que se vio reflejado tanto en los ingresos de taquilla (más de 32 millones de dólares recaudados frente a unos 6 de gastos de producción) como en la proliferación de secuelas y series derivadas. A continuación, os vamos a hablar de unas cuantas de estas, pues marcan la cronología de los cómics y nos ayudan a entenderlos, si bien es cierto que la franquicia ahora mismo tiene bastante libertad de acción y no tiene por qué seguir con los dictados del pasado (que los sigue).

Regreso al planeta de los simios 

 

Título original: Beneath the Planet of the Apes.
Año: 1970.
Director: Ted Post.
Guion: Paul Dehn.
Productor: Arthur P. Jacobs.
Actores principales: James Franciscus (Brent), Kim Hunter (Zira), Linda Harrison (Nova), Charlton Heston (Taylor), Zaius (Maurice Evans)

 

Años después de los acontecimientos de la primera película, una nueva nave se estrella en el Planeta de los simios, sobreviviendo únicamente dos de sus tripulantes, aunque uno de ellos perece poco después. El accidente no es casualidad. La nave había sido enviada para buscar a los astronautas perdidos en la anterior película. Pues bien, el único superviviente, el explorador Brent, vive una suerte muy similar a la de sus predecesores. Se encuentra a Nova (la compañera sentimental de Taylor en la primera película) y cae en la cuenta de que está en el mismo planeta que los astronautas que había venido a buscar porque Nova lleva cosas que pertenecen a Taylor. Entonces, juntos buscan a Taylor pero son capturados por los simios, descubriendo que éstos quieren conquistar la Zona Prohibida. Se escapan, se dirigen a susodicha zona, y allí encuentran a Taylor y… ¡una sociedad de humanos mutantes con poderes psíquicos que adoran a una bomba nuclear capaz de destruir la Tierra!

Ya comentamos que la historia imaginada por Boulle era completamente diferente, pero aquí también debemos valorar los presupuestos, que modificaron hechos de las películas. Por ejemplo, la obra original nos habla de una sociedad avanzada similar a la nuestra, pero eso habría supuesto un incremento de gastos para la primera incursión cinematográfica, de manera que se decidió retratar unos simios más primitivos. Lo mismo pasa con esta película. El presupuesto bajó casi a la mitad (aunque siguió siendo rentable ya que se recaudaron unos 19 millones) y esto se vio reflejado tanto en la calidad de los escenarios como en los efectos especiales. Sea como fuere, el maquillaje continuó siendo impecable, como en la primera parte.

Huida del planeta de los simios 

 

Título original: Scape from the Planet of the Apes.
Año: 1971.
Director: Don Taylor.
Guion: Paul Dehn.
Productor: Arthur P. Jacobs.
Actores principales: Kim Hunter (Zira), Roddy Mc Dowall (Cornelius), Bradford Dillman (Dr. Lewis Dixon), Nathalie Trundy (Dr. Stephanie Branton), Eric Braeden (Dr. Otto Hasslein)

 

El planeta de los simios ha desaparecido, fruto del apocalipsis, pero algunos de estos animales antropomórficos sobreviven al huir en la nave de Taylor. Ellos son Cornelius, Zira y Milo, quienes viajan por el tiempo y el espacio hasta que acaban en la Tierra en… ¡1973! Allí descubren el mundo al revés. El planeta del pasado está dominado por los hombres, quienes tratan a los simios como los del futuro tratan a los humanos. Sin embargo, cuando se descubre la inteligencia de Zira y Cornelius (Milo fallece), los humanos los convierten en estrellas y los simios viven en un paraíso hasta que… un desconfiado científico, Otto Hasslein, descubre la verdad sobre el futuro de la Tierra. Con estos nuevos datos, los hombres intentan detener el nacimiento del hijo de Zira, pues esto puede suponer el inicio del fin del mundo tal como lo conocemos. A pesar de todos los esfuerzos puestos por sus enemigos, los simios obtienen una victoria agridulce: casi todos ellos mueren, pero el hijo de Zira, Cesar, sobrevive.

Continuamos con un presupuesto menor que va a la par de una recaudación que también decrece (2 millones de gastos frente a poco más de doce millones recaudados). Aun así, la franquicia continúa con muy buena salud y se plantea la filmación de nuevas secuelas. Esto es curioso porque la película en sí no da pie a una continuación y se debe recurrir a dos grandes implicados (el autor original y el guionista de la segunda parte) para que encuentren una manera de proseguir con las aventuras de los malogrados Zira y Cornelius.

La conquista del planeta de los simios/ La rebelión de los simios 

 

Título original: Conquest of the Planet of the Apes.
Año: 1972.
Director: Jack Lee Thompson.
Guion: Paul Dehn.
Productor: Arthur P. Jacobs.
Actores principales: Roddy Mc Dowall (Cornelius), Nathalie Trundy (Dr. Stephanie Branton), Don Murray, Ricardo Montalban, Hari Rhodes, Severn Darden

 

1991. La Tierra se enfrenta a dos grandes males: las dictaduras y las enfermedades. De hecho, estas últimas han diezmado el número de especies animales hasta tal punto que los perros y los gatos están en peligro de extinción. Para solucionar el problema de la falta de animales de compañía, los simios empiezan a sustituir a los tradicionales mejores amigos de los hombres, pero además se utilizan como mano de obra barata (tan barata que es prácticamente gratuita). Cesar, el hijo de Zira, ha sobrevivido a una masacre gracias a que trabaja en un circo, pero finalmente acaba sucumbiendo a la sumisión y es tratado de igual manera que el resto de los simios… Y así empieza a maquinar su venganza… Decide educar a sus congéneres y llevarlos a la revolución.

La cuarta parte de la saga supone el decaimiento de la humanidad en contraposición a la ascensión de los simios y, como en anteriores ocasiones, el final volvía a ser cerrado, aunque de una manera bastante peculiar. Tal como explicó el guionista Paul Dehn para Cinefantastique en 1972: “Mientras yo estaba allí (en California), Arthur Jacobs dijo que pensaba que ésta sería la última película, así que hice que todo encajase para que el final de ésta se uniese al inicio de la primera, de manera que la rueda habría dado un círculo completo y podríamos detenernos felizmente, creo yo.” La recepción fue bastante buena, si atendemos a proporciones. Los gastos no llegaron a los dos millones mientras que la recaudación no superó los diez. Con estos datos, el final de los simios podría haber sido esta película, pero aún hubo una más…

La batalla del planeta de los simios  

 

Título original: Battle for the Planet of the Apes.
Año: 1973.
Director: Jack Lee Thompson.
Guion: Paul Dehn, John Corrington, Joyce Corrington.
Productor: Arthur P. Jacobs.
Actores principales: Roddy Mc Dowall, Claude Akins, Severn Darden, Nathalie Trundy

 

Volvemos a dar un paso en el tiempo. Más de diez años después del desastre nuclear, Cesar intenta llevar a la sociedad a una nueva era, una etapa de paz en la que los simios y los hombres son tratados como iguales. De esta manera, ambas especies viven en pequeños poblados que en principio debían ser igualitarios pero que en realidad están dominados por los simios, pues son éstos quienes ejercen las funciones políticas, militares y jurídicas. Cesar se embarca en una búsqueda sobre su pasado (unas cintas sobre sus padres que le darán las claves del futuro) mientras algunos de los simios lo critican y planean un golpe de estado. De ganar, la paz recién obtenida se volverá una pesadilla para los humanos.

El episodio final desciende en presupuesto (no llega a dos millones) y en recaudación (ni se acerca a los nueve) y eso supone otra vez que se empeoren los decorados, que se escatime en efectos especiales e incluso que se reutilicen algunas imágenes en las escenas de guerra. Aun así, el guion desarrolla los motivos por los que la política del futuro de los simios será como será. La recepción fue bastante negativa y ha tenido extrañas consecuencias. Por ejemplo, lo que se emitió posteriormente en televisión incluía más escenas que la versión de las salas de cine. No está claro cuándo suceden los hechos. Algunos teorizan que el film es 12 años posterior al anterior, pues se comenta en él que hubieron 12 años de paz (1991-12=2003). Pero también se dice que un mono vivió 27 años en una ciudad símica (1991+27=2018).

Las series de televisión.

El planeta de los simios 

 

Título original: Planet of the Apes.
Año: 1974.
Núm. de episodios: 14.
Director: Stan Hough.
Productor: Herbert Hirschman.
Actores principales: Roddy McDowall (Galen), Ron Harper (Alan Virdon), James Naughton (Pete Burke), Booth Colman (Zaïus), Mark Lenard (Urko)

 

La historia se repite. Una nueva nave espacial aterriza accidentalmente en la Tierra del futuro y sus tripulantes (los dos que sobrevivieron al choque son el Coronel Alan Virdon y su camarada Peter J. Burke) son rescatados por humanos que los llevan a un refugio de bombas. Uno de los humanos les enseña un libro donde se explica parte de la historia del alzamiento de los simios, de manera que los astronautas sí son conscientes de que se encuentran en la Tierra del futuro. Sin embargo, no todo va a ser tan fácil. Los simios detectan la nave y están preparados para la incursión humana (algo parecido ocurrió diez años antes), de manera que se embarcan en una búsqueda con la que pretenden capturar a los recién llegados. Y lo consiguen justo cuando los astronautas intentan regresar al pasado. Pero no todo está perdido. Uno de los monos, Galen, encuentra el libro y se da cuenta de que las cosas no son como le enseñaron: los simios no han sido siempre la especie dominante del planeta. A partir de aquí, Galen se une a los humanos, los ayuda a escapar y juntos exploran el Planeta de los simios, a la vez que entran en conflicto con los congéneres de Galen.

Con la franquicia viviendo sus peores momentos, sobre todo por la mala crítica de los últimos dos films, la audiencia no acompañó a la serie de televisión y sólo se emitieron 14 episodios, aunque se escribieron guiones para al menos 8 más. Aun así, las televisiones sacaron provecho a este producto y varios de los episodios que sí se grabaron fueron agrupados en 5 películas, de manera que se reemitieron como films hechos para televisión. Como nota curiosa, la serie tuvo bastante éxito en Argentina, pues se publicaron 7 tebeos en español escritos por Jorge Claudio Morhain y Richard Barreiro, y dibujados por Sergio Mulko y T. Toledo. Por cierto, tal como menciona Morhain en esta entrevista facilitada por mi inestimable compañero Mariano Abrach, esos tebeos son apócrifos, es decir, realizados sin obtener los derechos de las licencias previamente. Aquí tenéis una interesante explicación extraída de dicha entrevista: “José Alegre había inventado un método rápido de hacer dinero: cada vez que una serie de televisión se hacía famosa, Alegre presentaba su adaptación a historietas. Sin pagar ninguna clase de derecho ni pedir permiso, obvio. Creo que fui su principal guionista en este ‘género’. Con Mulko hicimos ‘El planeta de los Simios‘. Con la sorpresa de que, en los primeros años de este siglo, un grupo de fans de Estados Unidos, Inglaterra y Australia nos contactaron, para completar su colección.. ¡del ‘Planeta de los Simios‘ de Alegre! Incluso pidieron que Mulko dibujase uno de los episodios no publicados, cosa que él hizo, con gigantesca calidad. Los fans no se pusieron de acuerdo, y esa historieta está inédita.”

Return to the Planet of the Apes  

 

Título original: Return to the Planet of the Apes.
Año: 1975.
Núm. de episodios: 13.
Productor: DePatie-Freleng Enterprises.

 

Y con esto llegamos al fin de la primera era. Tras la malograda serie de televisión, la pequeña pantalla probó suerte con una nueva serie, pero esta vez animada. Evidentemente, el argumento se repite, pero adaptado para los menores. Ahora, unos cuantos astronautas llegan a la Tierra del futuro y se dedican a defender a sus congéneres de los simios a la vez que intentan descubrir qué ha sucedido en la Tierra. Todos los episodios narran historias autoconclusivas, aunque las tramas sí mantienen cierta continuidad a lo largo de la serie, de manera que los capítulos no se pueden visionar independientemente.

Y sí, la serie de animación está dentro de la cronología de la saga símica. Toma aspectos de las diferentes películas e incluso de la anterior serie de televisión. Y, tal como sucedió con su predecesora, las audiencias no acompañaron y la serie quedó inconclusa. Nunca sabremos si los astronautas volvieron o no al pasado… Sea como sea, a partir de este momento, El planeta de los simios se tomó un descanso televisivo y cinematográfico y se volcó en las adaptaciones en otros medios, a la espera de que mejores tiempos permitiesen un relanzamiento. Y esos tiempos sí llegaron, pero antes de hablaros de ellos hay que analizar…

Las primeras adaptaciones en cómic

1447A la izquierda tenéis la portada del primer tebeo de El planeta de los simios jamás publicado, que curiosamente fue editado por Gold Key, una editorial que tuvo cierta repercusión en el pasado pero que no supo aprovechar el tirón de la franquicia, pues sólo sacó a la luz esta historia, que es precisamente la adaptación de la segunda película: Regreso al planeta de los simios. El tebeo en cuestión tenía 32 páginas, fue publicado en diciembre de 1970 y estaba escrito y dibujado por Alberto Giolitti. Además de la historia en viñetas, también se incluía un foto poster llamado “Ape protest poster”. Si algún día os encontráis con algún ejemplar de este cuaderno en un mercadillo, aprovechad la ocasión. Actualmente es toda una rareza que se cotiza muy bien en internet. De hecho, si hacéis una rápida búsqueda por ebay veréis que actualmente solo hay un ejemplar disponible, en Canadá, y que vale la friolera de 250$ (unos 188€ si hacemos caso al calculador de divisas de la página de subastas). Seguramente sería más caro si la tienda no estuviese ubicada en Canadá.

Verano de 1974. Todas las películas habían sido estrenadas y recién se estaban grabando los episodios de la serie de televisión (que fueron emitidos de septiembre a diciembre de aquel mismo año), cuando las cabezas pensantes de la Casa de las Ideas se dieron cuenta de que El planeta de los simios era una franquicia perfecta para expandir la línea de magazines en blanco y negro. Para que os hagáis una idea de la calidad de esta línea me parece que basta con que os nombre algunos de los títulos que se incluyeron dentro del sello Curtis: Deadly Hands of Kung Fu, Doc Savage, Dracula Lives!, Haunt of Horror, Marvel Preview, Savage Sword of Conan o Tomb of Dracula. Simplemente con que seáis aficionados a la historieta en general os sonarán algunos de éstos. La espada salvaje de Conan, por ejemplo, es conocida por ser un éxito de ventas en España en todas sus reediciones. Los tebeos de Drácula también tuvieron su momento de gloria no hace tanto, y los cuadernos de Doc Savage hace poco fueron reeditados de la mano de ECC (Y, ya puestos, aprovecho para enlazaros un artículo que yo mismo escribí para el segundo volumen de los tomos que recogen los cuadernos en blanco y negro de Doc Savage. Estaría bien que le echaseis un vistazo porque mi sexto sentido me dice que dentro de poco volveremos a hablar sobre este personaje largo y tendido. Recordad que DC ha perdido los derechos y hay varias independientes que se “mueren” por incluir este héroe a su catálogo).

1448Como iba diciendo (dejamos este inciso), 1974 vio el nacimiento de una serie en blanco y negro, con cuadernos de 84 páginas (que fueron cambiando de extensión según las ventas) que tomó el nombre de Planet of the Apes y duró la friolera de 29 números. ¿Por qué se esperaron tanto a iniciar la publicación de esta serie? En realidad la idea no surgió de nadie de la editorial, sino que se la comunicó Len Grow a Roy Thomas, pues el primero pensaba que Marvel debía mejorar su catálogo de tebeos de ciencia ficción. Thomas obtuvo el visto bueno de Stan Lee pero no inició la tratativa con 20th Century Fox (a pesar de tener el teléfono de la persona que se ocupaba de esos temas), hasta que apareció un artículo en la revista Variety en 1974 según el cual, El planeta de los simios ya había recaudado más de 100 millones de dólares en total (juntando la recaudación de todas las películas) y se estaba preparando la serie de televisión. Eso abrió los ojos a Thomas y llamó rápidamente a los de la Fox. Más vale tarde que nunca…

¿Cómo eran los magazines? Los cuadernos estaban compuestos principalmente por dos o tres historias: una de ellas era la adaptación serializada de las películas y las otras narraban aventuras protagonizadas por un único personaje y que tenían lugar en una continuidad alternativa de la de las películas, de manera que no suponen ningún problema en la actualidad a la hora de seguir las aventuras de los simios. Lo curioso es que, como pasa en tantas otras licencias, los dibujantes se encontraron con serios problemas a la hora de dibujar los personajes porque siempre tenían que pasar el visto bueno de la productora de cine. Además de las viñetas, el magazine también incluía entrevistas y fotos de las películas y las series de televisión. De ahí que fuese un magazine y no un tebeo largo. Las adaptaciones abarcaron los siguientes números:

1449El planeta de los simios: Planet of the Apes #1-6. Escrito por Doug Moench y dibujado por George Tuska.
Regreso al planeta de los simios: Planet of the Apes #7-11. Escrito por Doug Moench y dibujado por Alfredo P. Alcala. El núm. 7 incluyó dos episodios de la adaptación.
Huida del planeta de los simios: Planet of the Apes #12-16. Escrito por Doug Moench y dibujado por Rico Rival. El núm. 16 incluyó los dos últimos episodios de la adaptación.
La conquista del planeta de los simios: Planet of the Apes #17-21. Escrito por Doug Moench y dibujado por Alfredo P. Alcala. El núm. 18 incluyó dos capítulos.
La batalla por el planeta de los simios: Planet of the Apes #23-28. Escrito por Doug Moench y dibujado por Vicente Alcazar, Tom Sutton, Sonny Trinidad, Dino Castrillo y Virgilio Redondo. Cada uno de estos dibujantes aportó el arte de un episodio, a excepción de Redondo, que dibujó los dos últimos.

Como veis, la fórmula de adaptación + aventura original no fue seguida en dos ocasiones: en los núm. 22 y 29. El primero incluyó una historia en dos partes con dos dibujantes diferentes para cada una de estas mitades. El último ejemplar de Planet of the Apes simplemente incluyó una historia… Por lo que respecta a los autores… El principal guionista de la colección fue Doug Moench, quien se ocupó de los guiones de toda la serie a excepción de una historia del primer número que escribió al alimón con Gerry Conway. Los dibujantes fueron muy variados:

1450Mike Ploog acompañó a Moench en los núms. 1 a 4, 6, 8, 11 y 19.
Edward Hanningan sustituyó a Ploog en el núm. 5.
Rico Rival hizo lo mismo en los números 9 y 10. A partir del 12 pasó a ocuparse de la adaptación de Regreso al planeta de los simios. También dibujó una mitad de la historia del 22.
Tom Sutton apareció en el núm. 17 y 20, 23 y cerró la colección en el núm. 29.
Herb Trimpe nos ofreció los lápices de cuatro historias: una del 21 y las otras del 26, 27 y 28.
Alfredo P. Alcala volvió a la cabecera para la mitad del núm. 22 y para la historia alternativa del 24.
Marshall Rogers y Sonny Trinidad colaboraron juntos en el 25.

No sé a vosotros, pero sólo viendo los nombres de los artistas implicados ya se me hacen los dientes largos… ¿Alguna petición para que estos tebeos se publiquen en España?

A pesar de que las ventas no fueron espectaculares, Planet of the Apes fue una de las cabeceras más longevas de la línea de magazines en blanco y negro y se canceló tras una subida del precio de los derechos, no fue cancelado precisamente por malas ventas sino por falta de rentabilidad. Además, estuvo acompañado de otra serie: Adventures on the Planet of the Apes. Esta última solo tuvo una andadura de 11 números (octubre de 1975 a diciembre de 1976) y fue a la par que los 29 números del magazine, que se publicaron de agosto de 1974 a febrero de 1977. ¿Qué contenía Adventures on the Planet of the Apes? El título era un cómic en color de 32 páginas que incluía las adaptaciones de los primeros números del magazine, pero coloreadas y retocadas para eliminar algunas escalas de grises. Evidentemente, una reimpresión de este tipo no tuvo demasiado éxito, así que Adventures on the Planet of the Apes sí se canceló por malas ventas.

Finalmente, los magazines vieron una larga vida en las reediciones de ultramar. Sobre todo es relevante la que hizo la sucursal británica de la Casa de las Ideas, Marvel UK, pues modificó el contenido de los cuadernos para poder sacarlos con cadencia semanal. Dado que necesitaban más material, incluían dibujos desechados en Estados Unidos, nuevas portadas e incluso modificaron el Kilraven de Marvel para incluirla con otro nombre: Apeslayer. Otra edición relevante fue la alemana, pues se colorearon los tebeos para la ocasión.

El renacimiento del planeta de los simios

1451Después de que Marvel perdiese los derechos, y dadas las recientes cancelaciones de las dos series de televión, tanto la de imagen real como la de animación, era evidente que los simios no pasaban por su mejor momento y merecían un descanso. Aun así, nunca dejaban de reaparecer. En 1975, Power Records editó cuatro adaptaciones literarias de los primeros films que fueron acompañadas de audiolibros en formato LP. Incluso produjeron series originales de los personajes para ser escuchadas únicamente en ese formato. En 1975, la compañía de juguetes británica Chad Valley hizo 32 cómics a partir de fotogramas de la serie de animación. Entre 1975 y 1977, Brown Watson Books publicó tres anuales basados en la serie de televisión real. En 1981, una compañía húngara adaptó la novela original. Y después de eso… Una década muerta. Sin embargo, llegaron los años 90 y una de las independientes de moda, Malibu Publishing, se atrevió con el relanzamiento de la franquicia.

¿Por qué eligieron ese momento? A finales de los años 80, El planeta de los simios ya era una saga de culto y los fans pedían nuevas historias constantemente. Además, 20th Century Fox anunció en 1988 que se iba a filmar una nueva película que sería dirigida por Adam Rifkin. Era el momento idóneo para relanzar la franquicia y Malibu se lanzó a ello. Contactaron a Charles Marshall para que escribiese las nuevas historias y éste propuso mantener lo que hizo único al Planeta de los simios, pero actualizado para los gustos de aquella época. La primera entrega de la nueva andadura de los simios, que incluía una portada del por aquel entonces famoso Dale Keown, vendió tan bien que tuvo que ser reimpresa en dos ocasiones. Evidentemente, había empezado una nueva etapa de oro para los simios. De hecho, la línea fue tan exitosa que los de Malibu, bajo el sello Adventure Comics, publicaron todo esto:

1452Planet of the Apes (serie regular que abarcó 24 números y un anual, siendo publicada de abril de 1990 a julio de 1992): era un título en blanco y negro que estuvo escrito en su totalidad por Charles Marshall y que tomó lugar dos generaciones después de La batalla por el planeta de los simios, de manera que los protagonistas fueron los descendientes de Cesar y Aldo. Los dibujantes fueron Kent Burles (núm. 1 a 11), M. C. Wyman (núm. 12 a 23) y Craig Taillefer (núm 24). El anual estuvo dibujado por James Tucker. La premisa de la serie era muy similar a la de La batalla por el planeta de los simios, pues se hablaba de la nueva guerra en la que los simios pretendían integrar a los humanos en la sociedad.

Ape City (miniserie de 4 números, publicada de agosto a noviembre de 1990): también en blanco y negro y también escrita por Charles Marshall y dibujada por M. C. Wyman, Ape City nos explica cómo viven los simios europeos, en una historia mucho más cercana a la novela original de Boulle.

Urchak’s Follym (miniserie de 4 números, publicada de enero a abril de 1991): escrita y dibujada por Gary Chaloner, trata sobre la construcción de un puente al que se oponen varios simios…

1453Ape Nation (miniserie de 4 números, publicada de febrero a junio de 1991): escrita por el ambivalente Charles Marshall y dibujada por los habituales M. C. Wyman y Terry Pallot, este título es en realidad un cruce con otra franquicia cinematográfica: Alien Nation. ¿Os acordáis de aquella película de 1988 en la que un grupo de alienígenas intentan integrarse en nuestra sociedad? Pues esa misma.

Terror on the Planet of the Apes (miniserie de 4 números, publicada de junio a diciembre de 1991): este título está escrito por Doug Moench y dibujado por Mike Ploog, Frank Chiaramonte, Tom Sutton, Herb Trimpe y Virgilio Redondo. ¿Os suenan los nombres? Sí, son los autores que trabajaron en la etapa de Marvel porque esta miniserie justamente reedita material de la casa de las ideas.

Blood of the Apes (miniserie de 4 números, publicada de noviembre de 1991 a febrero de 1992): El guionista de estos ejemplares fue Roland Mann, mientras que los dibujantes fueron Darren Goodhart y Bruce McCorkindale. La historia trata las aventuras de un violento gorila que ha perdido mucho en lo que lleva de vida.

1454Sins of the Father (número unitario de marzo de 1992): Este especial escrito por Mike Valerio y dibujado por Mitch Byrd está ubicado en el futuro y enlaza con la primera de las películas. (Recordemos que como la tercera acontece en el pasado, los hechos cronológicos son: de la tercera a la quinta película y de la primera a la segunda)

Forbidden Zone (miniserie de 4 números, publicada de diciembre de 1992 a marzo de 1993): escrita por Lowell Cunningham y dibujada por Leonard Kirk, es el último título de Malibu. También está ambientada en el futuro, pero no enlaza con las películas.

Y con esto damos por concluido el segundo relanzamiento de la franquicia pero, tal como dicen, no hay dos sin tres. La franquicia se tomó un nuevo descanso pero volvió unos cuantos años después con una nueva película y más fuerza que nunca…

Las nuevas versiones cinematográficas

El planeta de los simios ha vuelto a las pantallas grandes en dos ocasiones más, una en el 2001 y otra en el 2011. A pesar de que la primera de estas adaptaciones fue un intento de relanzamiento exitoso pero fallido en el sentido que no tuvo secuelas, la segunda tuvo mejor suerte y actualmente se prepara una nueva incursión cinematográfica, que sigue la estela (y la historia) de la que vimos recientemente. A continuación os incluyo las fichas de estas películas, igual que hice en anteriores apartados.

El planeta de los simios  

 

Título original: Planet of the Apes.
Año: 2001.
strong>Director: Tim Burton.
Guion: William Broyles Jr.
Productor: Ralph Winter.
Actores principales: Mark Wahlberg (Leo Davidson), Tim Roth (Thade), Helena Bonham-Carter (Ari), Michael Clarke Duncan (Attar), Estella Warren (Daena)

 

Y aquí llegamos a una situación que no sé definir. La película de Tim Burton de 2001 fue todo un éxito de taquilla. Costó la friolera de 100 millones de dólares, pero recaudó más de 360 millones. Supuso una espectacular mejora en efectos originales respecto a la saga original pero recibió duras críticas, sobre todo por su incomprensible final. Pero tranquilos, si visteis el film y no lo entendisteis, no os preocupéis. Según Burton, el final no tiene que tener sentido si no que está para ser utilizado como gancho para una hipotética segunda parte. La segunda parte que nunca se hizo a pesar de que Fox había prometido grabarla si la primera tenía éxito. ¿Por qué no se filmó nada más? Porque Tim Burton prefiere tirarse por una ventana antes que grabar la segunda parte de su versión de El planeta de los simios. Es así de simple. Algún día sabremos los pormenores de esta historia…

Por lo que respecta al argumento… Un marine norteamericano aterriza en el planeta de los simios y quiere volver a su planeta/tiempo, pero se ve inmerso en la eterna batalla entre simios y hombres a la vez que descubre el origen del Planeta de los simios. En definitiva, la misma historia de siempre pero con mejores efectos especiales y un especial hincapié en el patriotismo norteamericano.

La película sirvió, entre otras cosas, para relanzar los tebeos de los simios, pero antes de hablar de ellos os incluyo la ficha de la última película y así vamos más al grano…

El origen del planeta de los simios  

 

Título original: Rise of the Planet of the Apes.
Año: 2001.
strong>Director: Ruper Wyatt.
Guion: Amanda Silver, Rick Jaffa.
Actores principales: James Franco, Freida Pinto, John Lithgow

 

Ahora sí. Este es el relanzamiento definitivo. Volvamos a las cifras: costó 93 millones (bastante menos que la de Burton) y recaudó 481 millones (bastante más que la de Burton). Cosechó buenas críticas por todas partes y además hizo que brillase el protagonista, algo que no se había conseguido en la anterior. ¿Dónde está el secreto de su éxito? En el guion. El origen del planeta de los simios explica precisamente eso: cómo se inició todo. Wild Roman es un científico que está intentando encontrar una cura para el Alzheimer para, de paso, salvar la vida de su padre. Las cosas se ponen feas en la empresa donde trabaja y se lleva a casa a uno de sus animales de laboratorio (uno al que quiere como a un hijo), pero el vecindario le da problemas y finalmente se lo arrebatan. El simio, que es extremadamente inteligente gracias a la fórmula de su compañero humano que había sido administrada a su madre (nació en el labotario), empieza a poner en duda la supremacía humana e intenta volver inteligentes a sus compañeros simios… Y todo esto parece el inicio de una revolución que puede llegar a acabar con la humanidad. Por supuesto, en esta película se da prioridad al desarrollo de los personajes en detrimento de los efectos especiales. Sin duda alguna, está mucho más conseguida que su predecesora y es posible que consiga relanzar la franquicia hasta niveles insospechados si la segunda parte tiene el éxito esperado. Por supuesto, nosotros no dudamos del inminente éxito de la próxima secuela de la franquicia, así que la esperamos con muchas ganas.

Los nuevos tebeos

1458Tras la película de Burton, los simios han vivido una nueva época dorada en el mundo del cómic, sobre todo en los últimos años. Son tres las compañías que se han hecho con los derechos de El Planeta de los simios, siendo la primera de ellas Dark Horse. Volvamos atrás en el tiempo… 2001, Tim estrena su película y Dark Horse se hace con los derechos de los simios. La película no consigue posicionarse en el mercado y los cómics, que tienen más calidad que la aventura de Burton, tampoco. ¿Por qué? Porque están demasiado ligados al film. De hecho, Dark Horse inicia su aventura con la adaptación del film (escrita por Scott Allie y dibujada por Davide Fabbri, Christian Dalla Vecchia y Christopher Ivy). Aquí tenemos el listado del restante material de la casa del caballo:

– Las series originales dieron el pistoletazo de salida con Planet of the Apes: The Human War, una miniserie de tres números escrita por Ian Edginton y dibujada por Adrian Sibar, Paco Medina, Norman Lee, Christopher Ivy y Juan Vlasco. Narra las aventuras de Easu y Seneca, una generación después de lo acontecido en la película, quienes intentan conseguir que los humanos y los simios estén en paz. Estos ejemplares se publicaron de junio a agosto de 2001.

– A esta siguió una serie regular titulada Planet of the Apes, que solo duró seis números y que en realidad podemos tratarla como dos miniseries. De esta manera, la primera saga se titula Planet of the Apes: Old Gods e incluye una aventura escrita por Ian Edginton y dibujada por Adrian Sibar, Paco Medina, Norman Lee y Juan Vlasco. Estos números se publicaron de noviembre de diciembre de 2001.

– Después siguió la miniserie (numerada de #4 a 6) Planet of the Apes: Blood Lines, que fue escrita por Dan Abnett e Ian Edginton y fue dibujada por Sanford Greene, Paco Medina, Adrian Sibar, Norman Lee, Pop Mhan y Juan Vlasco. Esta última miniserie salió a la venta de febrero a mayo de 2002.

La andadura de Dark Horse no fue muy prolífica pero tanto la adaptación cinematográfica como la primera serie fueron editadas en España por Planeta DeAgostini en los especiales El planeta de los simios y El planeta de los simios: Guerra por los humanos.

1457Si la andadura de Dark Horse os parece corta, esperad a ver la de Mr. Comics. Esta prácticamente desconocida empresa se hizo con los derechos de los simios en el 2005 y publicó únicamente una miniserie de seis números titulada Revolution on the Planet of The Apes. La serie en cuestión salió a la venta de diciembre de 2005 a septiembre de 2006 e incluía personajes de las películas originales. Los ejemplares presentaban dos historias, todas ellas escritas por Ty Templeton (aunque en algunas colaboró con Joe O’Brien o Sam Agro). Los lápices corrieron a cargo de Tom Fowler, Steve Molnar, Salgood Sam, Kent Burles, San Agro, Gabriel Morrissette y Attila Adorjani.

Y ya, por fin, llegamos a la actualidad. En el 2011, Boom! Studios se hizo con los derechos de El planeta de los simios. Es algo lógico si tenemos en cuenta que los fundadores de la editorial habían trabajado en Malibu en la época que editaba los tebeos de los simios, además de haber trabajado para las empresas cinematográficas, para Dark Horse y haber licenciado mil y una franquicias. La labor de Boom! es similar a la de Malibu, en el sentido que se publica material original que engrandece la saga de los simios, es decir, lo que sale a la venta por parte de Boom! no son malas adaptaciones sino todo lo contrario. Vayamos al listado de series…

1459– La primera serie regular duró la friolera de 16 números (de abril de 2011 a julio de 2012) y se tituló, simplemente, Planet of The Apes. Está compuesta por cuatro arcos argumentales de 4 episodios cada uno y tiene lugar antes de los acontecimientos de la primera película de la franquicia. La primera saga se titulada The Long War y está escrita por Daryl Gregory y dibujada por Carlos Magno. La segunda se llama The Devil’s Pawn y repite guionista y dibujante. Y lo mismo podemos decir de la tercera, Children of Fire, y de la cuarta, The Half Man. También salió a la venta un anual, con una historia escrita y dibujada por los mismos autores y otras imaginadas por Corinna Bechko, Gabriel Hardman y Jeff Parker e ilustradas por John Lucas, Gabriel Hardman y Benjamin Dewey.

– Como preparación del estreno de la película de 2011, Boom! publicó un webcomic gratuito escrito por Daryl Gregory y dibujado por Damian Couceiro y Tony Parker. Lo podéis leer aquí.

– Ese mismo año, en noviembre, salió a la venta una miniserie de cuatro números titulada Betrayal of the Planet of The Apes, escrita y dibujada por Gabriel Hardman (eso sí, a los guiones le acompañó Corinna Bechko). Es otra precuela del film de 1968, situada 20 años antes de éste.

– Estos guionistas repitieron en la siguiente miniserie de 4 números, Exile on the Planet of The Apes, aunque los lápices recayeron en Marc Laming. Esta historia, publicada a partir de marzo de 2012, se centra en la figura del Doctor Zaius.

– Y finalmente llegamos a la última serie regular: Planet of the Apes: Cataclysm. Pero de esta no os digo nada porque os tenemos reservada una reseña muy especial mañana, con entrevista al dibujante incluida.

Y dicho esto lo dejo por hoy. Os emplazo a la reseña de mañana y, la semana que viene, volvemos al apocalipsis, pero con una obra muy conocida por todos: Los muertos vivientes. Empieza el especial zombie.

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Jordi T. Pardo
Autor
15 enero, 2013 12:57

“¿Es posible que las mujeres enloquezcan algún día y maten a todo lo que se ponga por delante?”

Sí, es muy posible, y, sobre todo, si hay rebajas de por medio.

Por lo demás, todo lo que sean zombies yo le doy una oportunidad, y El Planeta de los Simios, una de mis películas favoritas de todos los tiempos, muy de acuerdo con que su final es mejor que el de la novela, de hecho, la primera vez que vi la película fue en mi infancia y aún recuerdo esa escena como el mayor WTF? de mi vida. Me parece, así de largo, el mejor final de una película que haya visto nunca, o al menos el mejor de una película de ciencia ficción.

¿Y qué hay que entender en el final de la de Tim Burton? En la nave viajan en el espacio y el tiempo hacía el futuro, en vez de volver a la Tierra y a su pasado, y aquí los simios siguen ostentando el poder habiendo creado una sociedad muy parecida a la humana. 

Jordi T. Pardo
Autor
15 enero, 2013 13:01

 P.D: ¡Articulazo!

NobTetsujin
NobTetsujin
Lector
15 enero, 2013 13:05

De  Fanboys Vs. Zombis leí el primer número, que venía con los de Irredeemable y tenía pinta de cagarro. En noviembre andaban por el Bottom-10 … y creo que a Planet of The Apes tampoco le iba muy bien.

Por cierto, Jordi, me pillé el primero de Atomic Robo para probarla, como te dije…y anoche me terminé de leer el 6 XD Y porque tardaron mogollón de mandármela del Fnac, me la he pulido en un par de días. Cojonudísima, y cuanta razón tenías con Dr.Dinosaur, un spin-off para él ya.:D

Jordi T. Pardo
Autor
15 enero, 2013 13:20

“Por cierto, Jordi, me pillé el primero de Atomic Robo para probarla, como te dije…y anoche me terminé de leer el 6 XD Y porque tardaron mogollón de mandármela del Fnac, me la he pulido en un par de días. Cojonudísima, y cuanta razón tenías con Dr.Dinosaur, un spin-off para él ya.:D”

Me alegra que te haya gustado, Nob 😉 Con ese humor tan particular nunca se sabe… Y espero que nos escuchen y hagan un spin-off de Dr. Dinosaur… uno de los mejores villanos de cómic de la década  xDD

jorgenexo
jorgenexo
15 enero, 2013 15:06

Cojonudísimo todo lo relativo al Planeta de los Simios; sólo discrepo en una cosa, la positiva valoración de “El origen…”: para mí, comparado con lo planteado en las películas originales, la última película es un despropósito, un despropósito que deshecha, además, alguno de los conceptos más interesantes de la misma. Vamos, que el nuevo César no llega al primero ni a la suela de los zapatos.
Y lo de que en esta película se da prioridad al desarrollo de los personajes en detrimento de los efectos especiales te lo parecerá a ti, Enrique. A mí, de hecho, todo lo contrario: donde en la de Burton encontrábamos un maquilaje acojonante como razón central de la peli, aquí pasa lo mismo con los efectos digitales, verdadero puntal de una peli en la que se cuenta una historia simplista y sosa a más no poder. Eso sí, los monetes son una pasada.
Yo soy fan, sobre todo, de la primera y de “Huida…”. Es más, casi afirmaría que esta última es especialmente responsable de mi afición por las historias con paradoja espaciotemporal: César elige el nombre que le habían puesto sus padres y es el responsable de la rebelión que generó el futuro del que llega. Al lado de esto… ¿qué nos cuenta la petlo de Rupert Wyatt? Poca cosa…

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 15:15

 Muchisimas gracias Enrique por arrojar un poco de luz en el asunto de los simios, ya era hora.

El origen del planeta de los simios me parece la mejor película de ciencia ficción en lo que llevamos de década, (2010-2013), me parece inteligente, sensible y sobre todo algo que es muy de agradecer en estos tiempos, no se excede en efectos molones ni ralentizan imágenes ni demás polladas.

El tema ahora es saber si alguna editorial se va a atrever a publicar la serie de BOOM, un tomo con los cuatro primeros arcos sería un sueño húmedo.

Mr. X
Mr. X
Lector
15 enero, 2013 15:23

 “El origen del planeta de los simios me parece la mejor película de
ciencia ficción en lo que llevamos de década, (2010-2013), me parece
inteligente, sensible y sobre todo algo que es muy de agradecer en estos
tiempos, no se excede en efectos molones ni
ralentizan imágenes ni demás polladas.”

A mi también me gustó bastante, aunque no diría que es la mejor peli de sci-fi de los últimos añós -se lo reservo a Monsters, de Gareth Edwards- y, como dice Javié, destacaba porque los efectos se utilizaban en función de la historia y no viceversa (que últimamente es lo habitual).

NobTetsujin
NobTetsujin
Lector
15 enero, 2013 15:56

 Enrique, no lo relaciono directamente, a mi me dio mala impresión cuando lo leí y al hilo me he acordado de que no me extrañó nada lo del Bottom-10 🙂

Mr.X, yo a Monsters le reservo un hueco especial entre los tostones más grandes que he visto en mi vida, y sin duda un puesto de honor entre las peores pelis de los ci-fi de los últimos años 😀

Mr. X
Mr. X
Lector
15 enero, 2013 15:59

 Jajaja, lo entiendo, yo vi Monsters con otras dos personas y fui al único que le gustó (muchísimo). Es una película que te fascina o la odias, sin término medio.

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 16:04

 Monster no la he visto, y en cuanto al tema de la paradoja temporal no entiendo muy bien a que os referís, El origen… podríamos catalogarlo como una precuela, es decir, nos están contando como empezó todo, ¿que paradoja temporal van a contar si aun no saben que dentro de 2000 años la raza humana será dominada por una nueva especie de simios?

Aun así, me parece que los guiños a la película original están muy bien colocados, no llaman la atención pero son fáciles de reconocer por todos los fans de la franquicia, para mi es una película de 8,5.

Reverend Dust
Lector
15 enero, 2013 16:07

Nob, no hagas caso siempre del Bottom 10 que a menudo está “equivocado”. Por ejemplo, hace poco se coló en el Bottom 10 el primer número de la magnífica Bedlam… porque era el segundo mes en que seguía a la venta, ya había vendido más de 15.000 ejemplares el mes anterior. No es ADLO todo lo que reluce…

Y yo venía aquí a romper una lanza a favor de Transfusion, pero estando tan al principio y con tanto mono por debajo me parece que vais a pasar de ella así que ni me lo planteo. Algún día me explicas, Enrique, cómo es posible que “de dos números sólo han salido tres” publicados 😀

NobTetsujin
NobTetsujin
Lector
15 enero, 2013 16:14

 Yo creo que la paradoja de El Planeta de los Simios viene del final de “Huida de…”, pero si es algo de “El Origen”, por favor contadlo en spoilers, que aún la pude ver 😉

NobTetsujin
NobTetsujin
Lector
15 enero, 2013 16:47

 No es que me fíe, Reverend, es que en este caso solté un “No me extraña”. Vale, sólo con un número igual tampoco debería ponerme estupendo, pero me pareció tan pésima…

Gracias, Enrique. Pensé que podríais estar hablando de el final de “La huida…”, que se supone que crea las bases de toda la historia, o así lo entendía.

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 18:42

 

Gracias, Enrique. Pensé que podríais estar hablando de el final de “La huida…”, que se supone que crea las bases de toda la historia, o así lo entendía.

¿Hablamos de monitos recién nacidos en un circo?

jorgenexo
jorgenexo
15 enero, 2013 18:47

en cuanto al tema de la paradoja temporal no entiendo muy bien a que os referís, El origen… podríamos catalogarlo como una precuela, es decir, nos están contando como empezó todo, ¿que paradoja temporal van a contar si aun no saben que dentro de 2000 años la raza humana será dominada por una nueva especie de simios?

Lo de la paradoja temporal no tiene nada que ver con “El origen…”; es más, esta última peli la invalida por completo: en la serie cinenmatográfica original  

Aviso de Spoiler

César es inteligente no por medio de sofistificadas inyecciones sino porque… ha llegado de un futuro en el que los simios son inteligentes, y él promueve y encabeza la rebelión de simios domésticos, se convierte en el legendario simio que dijo “no”.

Todo eso, con esta nueva precuela, desaparece.

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 18:59

Estoy de acuerdo contigo jorge, obviamente es un remake, un nuevo camino que se abre para las futuras generaciones, no se si será mejor o peor, simplemente es diferente, no existe un consenso claro entre los fans de la franquicia ya que Boulle nunca dejó muy claro como habían llegado a esa situación.

A mi como película me encantó, de hecho siempre pensé que era mas lógico lo planteado en El origen… antes de que dos monos llegaran del futuro, tuvieran una cría y fuese esta el líder de toda una nueva raza, pero eso ya es cuestión de gustos. (Conste que también me encanta lo planteado en las originales).

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 19:05

 Y el tema de decir NO es algo que también tiene mil y una variantes, en unas cobra fuerza la mitología del primer simio que se negó (Cesar), pero por ejemplo en La batalla del planeta de los simios, cuando Cesar intenta mantener la paz entre humanos y Simios, estos últimos pierden el los estribos cada vez que escuchan a un humano decir la palabra prohibida ya que les recuerda la cruel tortura a la que fueron sometidos por sus antiguos amos.

jorgenexo
jorgenexo
15 enero, 2013 19:12

Coño, Javié, como nos metamos con la lógica… Yo reconozco que cuando vi la peli jugó bastante en mi contra el eterno sesgo del exceso de expetativas; lo que vi fue una chulada técnica (pero chulada chulada) con la enésima historia de los efectos desastrosos de un experimento científico que no ha sido sometido al suficiente control y que, para más inri, su mismo creador prueba en sí mismo (bueno, en este caso en el asesino Trinity). Algo, en definitiva, muy alejado de lo que era para mí el universo Planet of the apes.

Dultyx
Dultyx
Lector
15 enero, 2013 19:29

 Y para cuando un Apocalipsis causado por exceso de sexo?

Javié
Javié
Lector
15 enero, 2013 19:37

 A mi en cambio me pasó justo lo contrario, soy un enamorado de las cintas clásicas, el remake de Burton supuso un completo chasco , me defraudó hasta cotas que no creerías, por lo tanto cuando compré mi entrada de cine para ver El origen… el día del estreno, iba con las expectativas muy bajitas, por los trailers que había podido visionar intuía un poco el tema del experimento científico, pero en mi mente no cuadraba que unos pocos simios super inteligentes acabaran con la raza humana, pero mira por donde, cuando acabó la película con esa maravillosa a la par que sutil escena de los créditos, todo empezó a cobrar sentido en mi mente, y reconozco que salí del cine bastante satisfecho y con las ganas multiplicadas por un millón de ver el siguiente capitulo de la franquicia, que ahora ya si, deben mancharse las manos y entrar a saco en la selva y en la nueva orden.

sibaix
sibaix
Lector
15 enero, 2013 19:55

 Fantástico articulo , yo siempre he querido recuperar los cómics del Planeta de los Simios, me gustan casi todos los dibujantes pero nadie se anima , yo creo que vendería por la calidad y por los seguidores que tienen las películas, yo las tengo todas y me gustan tanto las clásicas como las dos modernas, solo me faltan los cómics pero nadie los reedita.

Reverend Dust
Lector
15 enero, 2013 19:55

 Y para cuando un Apocalipsis causado por exceso de sexo?
http://www.youtube.com/watch?v=_klCccsEbEA

Curioso
Curioso
Lector
15 enero, 2013 20:04

 Pongo esto en spoiler pero no se si es necesario

Aviso de Spoiler

Al final Cesar no se convierte en el mítico simio que dijo “NO” (o al menos no en el único), cuando Cesar esta a punto de matar al humano, la que se convierte en su pareja lo detiene diciéndole “NO”

Dultyx
Dultyx
Lector
15 enero, 2013 20:25

 Jejejejejejeje como mola Futurama XD

Retranqueiro
Retranqueiro
Lector
15 enero, 2013 21:34

Pedazo de artículo, sobre todo en la parte referente al Planeta de los Simios.

De canijo leí en casa de un primo que tenía mogollón de comics algunos números de El Planeta de los Simios. Creo que eran de Vértice, pero no puedo asegurarlo. Lo que sí recuerdo es lo que me molaban los dibujos; tanto que algunas viñetas se me quedaron grabadas y, cuando años despues, ví el personal trazo de Alcalá en Conan no me costó nada reconocerlo como el dibujante de aquellos tebeos. Puede que la nostalgia me la juegue, pero el recuerdo que guardo es el de unos tebeos entretenidísimos. Así que, por mi parte, ya podía animarse alguien a reeditarlos.

Javier Agrafojo
15 enero, 2013 23:13

Enésima demostración de que con monos todo sale mejor… 😉

Curradísmo artículo, Enrique, como viene siendo habitual. ¡Cómo nos gustan los relatos donde la civilización se va por el retrete!