#ZNGames Mad Max El loco vuelve a la carretera

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Portada_Mad_Max

Título: Mad Max
Desarrolladora: Avalanche Studios
Distribuidora: Warner
Plataformas: PC/PS4/XBOX ONE
Precio: 64,95€

 

Max Rockatansky vuelve a las carreteras a bordo de su Interceptor (aunque no pasaremos mucho tiempo de campaña hasta que lo pierda). La saga de George Miller ha generado hype allá donde se sabe de ella, como el propio protagonista abriéndose paso por las ruinas del mundo conocido. Ahora, de la mano de Avalanche Studios nos llega la última y más ambiciosa adaptación del peculiar mundo postapocalíptico de los coches tuneados en consolas de última generación. ¿Ha cumplido lo que promete? Lo hemos probado y ya tenemos un veredicto.

Primero, un poco de historia.

No es el primer videojuego de Mad Max, pero es el más ligado a la saga. La primera película se estrenó en 1979, de la mano de George Miller y Byron Kennedy. Un film de coches con un casi mudo y joven Mel Gibson y un mundo lleno de matices e historias soterradas sobre las que el espectador no puede sino elucubrar. La franquicia alcanzó su cima gracias a Mad Max: Road Warrior y Mad Max: Beyond Thunderdome, ambas dirigidas por Miller y protagonizadas por Gibson, en las que se narraba la decadencia nuclear del mundo y el apocalipsis que llevó a la humanidad al saqueo, la crueldad y el fanatismo por el tuning. La cantidad de fans que ha arrastrado la franquicia se cuentan por millones y el éxito de las películas así lo atestiguan. Ya en 1990, Mindscape publicó un videojuego arcade NES que, aunque contaba con el título de Mad Max, se centraba sobretodo en la segunda de las películas. Su éxito fue efímero y no es muy recordado, aunque contaba con muchas de las buenas bases de la saga.

El hype llegó hace poco más de un año, cuando Miller anunció una nueva película de la saga: Fury Road. Aunque esta vez el papel protagonista de Max Rockatansky recaería sobre Tom Hardy y no sobre Mel Gibson. Con las expectativas por lo alto y el miedo a que la renovación de la franquicia decepcione, el estreno del film vino acompañado del anuncio de Avalanche Studios, creadores de Just Cause, de publicar un videojuego sandbox ambientado en el universo Mad Max.

Mad-Max-2

Tras el estreno de Fury Road, la crítica especializada ha dicho de de la película que “es la mejor película de acción de la década.” Llegados a este punto, se le exige mucho a Avalanche Studios.

El juego que muchos esperábamos, bajo lupa.

Si hay una franquicia en el cine (aparte de Terminator o Alien) que beba de las fuentes de la ciencia ficción y sea plena candidata a adaptarse a un sandbox, esa es Mad Max. Su propia mitología se presta a teorías, ampliaciones y misterios que llaman a los jugadores. Así ha debido verlo Avalanche, pues Mad Max nos lanza a manos de Max en sus horas más bajas: perdido su coche, sin comida, sin agua y sin su clásica chupa de cuero, el guerrero de la carretera se encontrará con Chumbucket, un atrofiado y deforme dedosnegros que tiene visiones en sus sueños; visiones sobre el Ángel de la Combustión hecho coche y el Santo que deberá conducirlo. Así es: Max será el elegido y ambos se lanzarán a la construcción del Magnum Opus, el Ángel de la Combustión hecho metal y carburador. Todo esto aderezado con una línea cronológica que se sitúa justo antes de lo ocurrido en Fury Road, ampliando el mundo de la franquicia y desvelando algunas de las claves en su historia.

Con este punto de partida, un mundo abierto con un gigantesco mapa, parece que estamos ante algo grande.

Al margen de la historia, Mad Max nos presenta unas mecánicas de lo más interesante: por un lado, controlamos a Max a pie, que dispone de armas cuerpo a cuerpo, su fiel escopeta y sus puños para enfrentarse a los esbirros del Páramo. Deberemos hacer acopio de agua, comida (para recuperar vida y combustible para el coche, además de realizar incursiones en campamentos y librarnos de las patrullas enemigas de cada región para bajar el nivel de amenaza. La libertad es total: podremos conducir y desvelar territorio, así como administrar nuestras diferentes fortalezas hasta convertirlas en verdaderos refugios donde convivir con los inocentes de las devastadas tierras. El pequeño componente de rol mediante el que mejoramos las habilidades de combate de Max a través de los puntos de Griffa recuerdan a otros juegos como Tomb Raider o la saga Batman, a la que este juego le debe mucho a nivel de combate cuerpo a cuerpo.

La gran ganadora, sin duda, es la mecánica de conducción. El nivel de tuneado del Magnum Opus y sus habilidades parece casi infinito: podremos decidir desde su aspecto exterior hasta sus armas, motor, habilidades de turbo, protección… Además, el sistema de conducción está realmente bien resuelto: el manejo del coche es muy intuitivo y responde perfectamente a nuestras directrices, lo que hace surcar el Páramo en coche una verdadera delicia. Las luchas de vehículos se vuelven trepidantes y recuerdan a lo visto en el cine. Una delicia visual aderezada con unos gráficos next gen que no tienen nada que envidiar a los grandes de esta generación. El juego llega subtitulado en castellano y funciona a gran resolución.

Detalle del videojuego.
Detalle del videojuego.

La polémica, ¿es lo que se esperaba?

Para responder a esta pregunta, habría que preguntar a cada jugador qué esperaba realmente de Mad Max. Si lo que esperabas era un The Witcher, tal vez te decepcione. Mad Max va al grano, como la franquicia en la que se basa, y si bien el mapa es grande y la cantidad de vehículos y enemigos es envidiable, así como su duración, es cierto que no hay mucho que recoger: no te esperes un Fallout en el que comprar y vender, coleccionar objetos y hacer acopio de armas. Aparte de munición, combustible y agua, no hay mucho que recoger por el Páramo. Las reliquias (fotografías y diarios de la época anterior al apocalipsis) son de lo más divertido de coleccionar, así como la chatarra que servirá como moneda para mejorar el coche y las piezas de los proyectos de mejora de las fortalezas. El repertorio de armas, por el contrario, es escueto: la escopeta, el arpón y algunas armas cuerpo a cuerpo que son de usar y tirar, como palos, cuchillas y bates con clavos. El combate está muy enfocado al coche y pelear a pie es más bien básico: un botón para atacar y otro para bloquear, así como un modo furia, cuando llenamos la barra de combos en cadena.

Imagen del videojuego.
Imagen del videojuego.

Si bien puede parecer algo básico para un sandbox, nos encontramos a algunas mecánicas muy parecidas a las ya vistas en la saga Batman, maravillosos videojuegos que no bajan del sobresaliente en cada una de sus entregas y, sin embargo, la crítica deja a Mad Max en el escueto notable. ¿A qué se debe esto? En opinión de un servidor, la obsesión por los infinitos juegos de mundo abierto que son casi imposibles de completar al completo y la avaricia de los jugadores por coleccionar objetos es lo que le ha jugado una mala pasada a este gran juego. Mad Max va al grano, a la acción y nos deja movernos libremente por la locura y el caos que suponen el mundo del futuro visionado por Miller. Un juego más que notable cuyos defectos saltan a la vista, pero que no podemos dejar de jugar. Verdaderamente adictivo y notablemente bien ejecutado que, lamentablemente, la crítica especializada parece estar tratando con más dureza de la que se merece.

Si eres fan de las películas, necesitas este videojuego.

Aunque aún no lo sepas.

Lo mejor

– La historia; la inmersión del jugador y la ampliación del universo Mad Max.

– Los gráficos de nueva generación.

– Las luchas de coches, trepidantes.

Lo peor

– La falta de interacción con el entorno.

– Que la supervivencia no supongo un reto dentro del juego.

Artículo escrito por Francisco Miguel Espinosa.

  Título: Mad Max Desarrolladora: Avalanche Studios Distribuidora: Warner Plataformas: PC/PS4/XBOX ONE Precio: 64,95€   Max Rockatansky vuelve a las carreteras a bordo de su Interceptor (aunque no pasaremos mucho tiempo de campaña hasta que lo pierda). La saga de George Miller ha generado hype allá donde se sabe de…

Valoración

Gráficos - 9
Jugabilidad - 8
Historia - 10
Sonido - 8

8.8

Valoración

Mad Max no es un juego perfecto, pero engancha y cumple su función: proporcionar horas de diversión sin tener que quebrarse demasiado la cabeza. Tal y como hicieron sus antecesores en la gran pantalla.

Vosotros puntuáis: 9.8 ( 1 votos)
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