La caza

El cazador se puede convertir en presa.

Por
0
798

Edición original:Astiberri Ediciones
Autor:Alberto Vázquez
Formato:Cartoné, 64 páginas
Precio:12€

Seguirás a la bestia y le clavarás tu flecha. Cortarás su cabeza, mascarás su corazón y beberás su sangre. Te enseñará a ver cómo es en realidad el mundo.

En 2019 La caza de Alberto Vázquez fue galardonada con premio Castelao de Banda Deseñada es su edición número 14. A principios de año la Diputación de A Coruña editó la versión en gallego y este agosto ha aparecido la versión en castellano editada por Astiberri. Este trabajo supuso la vuelta al cómic de su autor después de más de diez años alejado del medio.

Alberto Vázquez es un historietista, ilustrador y cineasta nacido en A Coruña en 1980. Comenzó su andadura en el cómic, que compatibiliza con la ilustración, a principios de este siglo siendo uno de los fundadores del colectivo Polaquia publicando historias cortas en sus revistas y fanzines. En 2002 apareció Alter Ego, su primer trabajo largo. Al año siguiente publicó Freda (Edicions De Ponent), su segundo trabajo largo, con guion de Kike Belloch. En esos años fue publicando historietas en revistas como Fanzine Enfermo, Nosotros somos los muertos, BD Banda, TOS o Dos veces breve. Sus dos siguientes trabajos son Psiconautas (Astiberri, 2006) y El evangelio de Judas (Astiberri, 2007) por los que obtiene varios premios y nominaciones en el Salón de Barcelona, pero tras los que avandona el cómic en favor de la animación. En ese campo en 2011 se estrena Birdboy, un corto de animación que adapta Psiconautas, que codirige junto a Pedro Rivero y que les valió el Goya al mejor corto de animación en 2012. En 2013 estrena Sangre de Unicornio, otro corto que es también nominado al Goya. Repite en la dirección junto a Rivero en el largo Psiconautas, los niños olvidados, que adapta su obra homónima, por el que obtiene en Goya a la mejor película de animación. En 2016 estrena Decorado por el que obtiene su tercer Goya, en este caso como cortometraje animación. Su último trabajo cinematográfico es el corto Homeless Home estrenado este año.

Aparentemente La caza nos cuenta como un hombre prehistórico persigue a un bestia, similar a un ciervo, para cazarlo y obtener su carne para alimentar a los suyos. Algo que bien podría ser una escena común hace miles de años. Y que nos demuestra la importancia que tiene la naturaleza en la supervivencia, pasada, presente y futura, de la raza humana. Por eso es importante que hagamos un esfuerzo por conservarla si es que queremos legar algo a los que vengan detrás. Estas primeras escenas de caza conectan el grafismo que usa el autor gallego con el que se usaba en la prehistoria y que, por suerte, todavía podemos observar en algunas cuevas. Estamos ante una obra en blanco y negro dibujada con aguadas llenas de figuras poco definidas y abstractas, pero evocadoras, que suponen un cambio de estilo radical con sus trabajos previos. La influencia de las pinturas prehistóricas es evidente y natural puesto que se pueden considerarse como proto-cómics, ya que usaban para para contar historias de manera secuencial.

También vemos algunas de las creencias religiosas, chamánicas, ligadas a la propia naturaleza, que sirve como guía del devenir de los humanos. Sin embargo, hacia la mitad de la historia se produce un cambio argumental puesto que el protagonista llega a una ciudad moderna guiado por la bestia, que pasa de ser su presa a su maestro iniciático. En la ciudad el protagonista se debe enfrenta a muchos de los males que asolan nuestra civilización como la contaminación, el inhumano trato que muchas veces se da a los emigrantes y el miedo e intolerancia que algunos sienten los extraños. Además, se convierte en testigo de cómo la humanidad ha perdido su individualidad para refugiarse en masa, para terminar por convertirse en piezas del engranaje. Toda la historia resulta ser una gran metáfora de la historia de la humanidad, sus creencias y su comportamiento.

Astiberri hace una gran edición con gran tamaño y reproducción, lo que permite apreciar todos los matices de las aguadas de Alberto Vázquez, además de contar con un precio ajustado. Una apuesta distinta que enriquece un catálogo repleto de obras de todo tipo.

Más que leerse, La caza es una obra que se siente en las entrañas. Lo que en principio parece una obra muy sencilla, aunque llena de lirismo y poesía, termina por convertirse en una reflexión sobre la incidencia del ser humano en la naturaleza, el progreso y la condición humana. No es un trabajo para todos los lectores, pero los que se acerquen sin prejuicios lo disfrutaran de lo lindo.

Edición original:Astiberri Ediciones Autor:Alberto Vázquez Formato:Cartoné, 64 páginas Precio:12€ Seguirás a la bestia y le clavarás tu flecha. Cortarás su cabeza, mascarás su corazón y beberás su sangre. Te enseñará a ver cómo es en realidad el mundo. En 2019 La caza de Alberto Vázquez fue galardonada con premio Castelao…
Guión - 7
Dibujo - 8
Interés - 7.5

7.5

Alberto Vázquez nos ofrece una metáfora de la historia de la humanidad con un poderoso apartado visual.

Vosotros puntuáis: 8.7 ( 2 votos)
Artículo anteriorZNPodcast #89 – Orígenes secretos. Entrevista a David Galán Galindo y Roger Bellés
Artículo siguienteMercy 1: La dama, el hielo y el diablo
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
0 Comments
Inline Feedbacks
View all comments