Khaal: Crónicas de un emperador galáctico

Una space-opera que recuerda a la obra de Jodorowsky y Giménez pero se queda por el camino.

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Edición original: Khaal. Chroniques d’un empereur galactique vols. 1 y 2, Éditions Soleil
Edición nacional/ España:Yermo Ediciones
Guión:Stéphane Louis
Dibujo:Valentín Sécher
Entintado:.
Color:.
Formato:Cartoné, 104 páginas
Precio:24€

 

¡Soy el señor de las razas humanas!
¡Su juez y su verdugo!
¡Su rey y su tirano!
¡Soy quien reinará sobre esta prisión!
¡Yo soy Khaal!

A principios de este año, Yermo Ediciones publicó la segunda edición de Khaal: Crónicas de un Emperador Galáctico tras agotarse la publicada en Marzo del 2014. Es un integral que agrupa los dos álbumes que componen la serie, fueron publicados por Éditions Soleil en los años 2011 y 2013. Sus autores son Stéphane Louis y Valentín Sécher.

Stéphane Louis es un guionista y dibujante francés nacido en 1971. Khaal es hasta la fecha su única obra publicada en nuestro país, sin embargo en Francia acumula ya bastantes colecciones como Escobar, le dernier Maya, Husk, Tessa agent intergalactique y 42 Agents Intergalactiques en las que participa como guionista y/o dibujante. Además ha colaborado con algunos álbumes del universo de Kookaburra y de Sept.

Valentín Sécher es un dibujante francés nacido en 1998. Khaal supuso su debut en el mundo del cómic. Su buen trabajo le llevó a ser elegido para continuar con las historias del Metabarón, de la que se ha encargado de dibujar Wilhem-100, el tecnoalmirante, Khonrad, el Antibarón y Rina, la metaguardiana.

En E.T.H.E.R., una prisión sin salida que flota en el espacio infinito, olvidada por los pocos supervivientes de un imperio galáctico, tres razas se observan mutuamente, esperando la mínima chispa para declarar la guerra. En medio de este caos se alza un solo hombre con poder suficiente para derrotarlos a todos: ¡Khaal!

Khaal en un principio me tiraba para atrás por sus similitudes con La casta de los metabarones, pero debo confesar que ha sido una lectura mejor de lo que esperaba. Si bien, es imposible hacer una reseña de esta obra sin hablar de La casta de los metabarones ya que su influencia en Khaal es abrumadora. Tanto en la parte gráfica como en el guión. Jodorowsky está más que presente en gran parte de los conceptos que pueblan este cómic: madres-diosas, visiones gracias a los orgasmos, personajes que deben coexistir si quieren sobrevivir, personajes fruto de un suceso violento… También la sombra de Juan Giménez impregna el trabajo de Sécher aunque también se le pueden ver influencias de artistas americanos como Travis Charest o John Cassaday. Estas influencias no son necesariamente malas ya que la obra consigue separarse de ellas y adquirir personalidad propia.

Louis y Sécher nos introducen en la trama y el mundo en el que se mueven los personajes muy rápido, empezando casi inmediatamente con la acción de manera que no cuesta entrar en la historia. A diferencia de Jodorowsky, la historia se dispersa menos y tiene un desarrollo y final más regular, pero carece de la genialidad del chileno, que a pesar de sus no siempre satisfactorios finales, nos ha regalado obras más estimulantes. El final de Khaal, tal vez algo previsible, es lo mejor del segundo álbum que es bastante más flojo que el primero, que parecía apuntar a un mejor desarrollo. El primer álbum es trepidante y no te suelta en ningún momento, en cambio en el segundo pese a contar bastantes cosas es más aburrido y previsible y no saca todo el partido a las ideas plantadas en el primero.

El guion de Louis funciona bien, a pesar de estar compuesto de ideas bastante manidas, casi todas están vistas, ya sea en cómic, cine o literatura; sin embargo le falta profundizar en todos sus planteamientos y ser más ambiciosa para conseguir una historia más memorable. Tenemos una historia violenta, cruel y sin ningún tipo de concesión al lector. Cuenta con la ventaja de no ser una serie larga, lo cual hace que la historia no esté artificialmente alargada. Tal vez peque de no desarrollar del todo los personajes provocando que no haya ninguno realmente interesante, con la excepción de Khaal. Además alguna de las ideas no están del todo bien introducidas como las visiones proféticas de Khaal, que no están presentes en el primer álbum y son muy importantes en el segundo. Lo mejor es el personaje Khaal. Que un personaje sin ninguna cualidad positiva como él sea el centro absoluto de la historia sin necesidad de héroes es todo un acierto. Al igual que ese final que no da ninguna concesión a la idea católica del triunfo del bien.

Sécher tiene un estilo pictórico fotorealista, deudor entre otros de Alex Ross y Charest. Está dotado de capacidad para crear personajes y razas, aunque hay algunos diseños que beben de referencias de la ciencia ficción como Star Wars, Mundodisco, John Carter, etc… El punto más flojo de su dibujo es la ausencia de fondos en una gran cantidad de viñetas. Como le sucede a gran parte de los dibujantes fotorealistas peca de cierto estatismo en sus personajes, pero Sécher acierta al no usar personas conocidas como modelos, que es algo que casi siempre queda mal. La composición de página es espectacular sin resultar confusa, sabiendo cuándo acelerar y cuándo parar la acción. El color sirve para aumentar la sensación de opresión de un mundo cerrado y oscuro. Sécher hace un gran trabajo, tras verlo es normal que le encargaran Metabarón aunque Juan Giménez solo hay uno.

La edición de Yermo es como siempre impecable, gran tamaño, buena reproducción y papel, una guardas muy bellas. Además este tomo trae como extras bocetos de diseños de los personajes y de algunas de las páginas.

Lo más brillante de Khaal: Crónicas de un Emperador Galáctico es el trabajo de Sécher, pero el guion de Louis nos regala bastantes buenos momentos y un gran final, consiguiendo entre ambos una buena space-opera pero que contaba con ingredientes para ser mucho mejor.

  Edición original: Khaal. Chroniques d’un empereur galactique vols. 1 y 2, Éditions Soleil Edición nacional/ España:Yermo Ediciones Guión:Stéphane Louis Dibujo:Valentín Sécher Entintado:. Color:. Formato:Cartoné, 104 páginas Precio:24€   ¡Soy el señor de las razas humanas! ¡Su juez y su verdugo! ¡Su rey y su tirano! ¡Soy quien reinará sobre…
Guión - 7
Dibujo - 8.5
Interés - 7.5

7.7

Space-opera

Khaal es una buena historia de ciencia ficción, producto de la mezcla el toque europeo del guion con el dibujo fotorealista de Sécher pero que debido a su falta de ambición deja la sensación de que podría ser algo más.

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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...

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