In memoriam, José Sanchís Grau

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Agosto es un mal mes para determinado tipo de cosas, sobre todo para aquéllas que están vinculadas al mundo de la comunicación. Los medios funcionan a medio gas y si a ello unimos el hecho de que vivimos demasiado al día, el resultado es que determinadas noticias acaban pasando desapercibidas. Tal ha sido el caso de una particularmente triste: el pasado día 2 fallecía José Sanchís Grau, creador de personajes como Pumby o Robín Robot. Para las generaciones que leyeron tebeos en España entre 1950 y 1980 es un nombre asociado a la llamada escuela valenciana y a revistas como Jaimito o Zipi y Zape. Para quienes subieron a la guagua de la viñeta en tiempos posteriores y más recientes, lo más probable es que sea un ilustre desconocido.

Su historia, pródiga en personajes memorables como los citados, también tiene momentos de puro delirio, pues el caballero también cultivó géneros tan dispares como el super-heroico (con una versión en tebeo de la descacharrante película de Juan Piquer Simón Supersonic Man) o el de los robots gigantes (con una sorprendentemente longeva y apócrifa adaptación a la viñeta de Mazinger Z: El Robot de las Estrellas, la vendida de moto que cierto distribuidor avispado coló en plena transición al dar gato taiwanés por liebre nipona). También, por desgracia, hay puntos negros, vinculados a su práctica desaparición cuando la crisis de las editoriales españolas hundió el campo de la producción propia y, sobre todo, al conflicto judicial en el que tuvo que embarcarse para recuperar los derechos de propiedad intelectual vinculados a sus creaciones. Los reconocimientos puntuales no ocultan el hecho de que Sanchís pertenece a una generación de autores creativamente brillante pero desgraciadamente olvidada por el gran público.

Yo llegué un poco tarde a sus trabajos, pero pude disfrutar de Robin Robot en las revistas de Bruguera que llegaron a mis manos desde finales de los setenta a mediados de los ochenta. Humor, aventura e imaginación a raudales. También me pilló de sorpresa aquel extraño “Mazinger rojo” que, aprovechando la fiebre generada entre la chiquillería setentera por el robot luchador, se coló en los quioscos. Aquel era un Mazinger muy particular, pero los brutos mecánicos a los que se enfrentaban poco tenían que envidiar en diseño a los que imaginaran Gô Nagai y su equipo. Las comunicaciones no eran, ni de lejos, lo que son ahora, y es por ello que aquí podíamos encontrar “iniciativas empresariales” como la del robot de las estrellas (para que luego digan de las pelis turcas de Cuneyt Arkin), pero gracias a ello se ha llegado a considerar a don José como un pionero en el uso del estilo “manga” por estos pagos. Solo un ejemplo de la vida y milagros de un caballero que, en otro tiempo y otro lugar, sería justamente recordado y valorado como un exponente de la cultura y que, sin embargo, tuvo que pelear para defender su obra hasta hace prácticamente nada, como recordaba Álvaro Pons en El País. La sentencia del Tribunal Supremo que remachaba los fallos precedentes y favorables al autor databa de 2007, cerrando un proceso que se había iniciado diez años antes y que enfrentaba a Sanchís con los herederos del titular de una editorial que había dejado de publicar tebeos en 1984.

El autor continuó en activo hasta casi su fallecimiento pero, desgraciadamente, su obra posterior no alcanzó el grado de difusión con el que contaban las revistas de editoriales como Bruguera o Valenciana. Es por ello por lo que para un amplio sector de la afición, su nombre es el de un desconocido o el eco de un recuerdo lejano de infancia, como es mi caso. Quedan por la Red otros homenajes, mejores y mejor documentados, de los cuales dejo por aquí una pequeña selección:

La fantasía infinita de Josep Sanchís, por Antoni Busquets

No interrumpimos nuestra programación (A. D. L. O.)

Nostalgia, arma de destrucción masiva, por Álvaro Pons

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nenoskoda
nenoskoda
Lector
5 agosto, 2011 13:04

EN EL POST DEL ACTOR ELEGIDO PARA ENCARNAR A PERRY WHITE SE HA AMENAZADO A OTRO COMENTARISTA, TIAMATH, CON “PARTIRLE LA CARA, LISTILLO” UTILIZANDO EL NICK NENOSKODA.ES EL MENSAJE 165. PIDO A LOS ADMINISTRADORES QUE, POR FAVOR, VERIFIQUEN LA DIRECCIÓN DESDE LA QUE SE HA ENVIADO ESE MENSAJE

nenoskoda
nenoskoda
Lector
5 agosto, 2011 13:48

EN EL POST DEL ACTOR ELEGIDO PARA ENCARNAR A PERRY WHITE SE HA AMENAZADO A OTRO COMENTARISTA, TIAMATH, CON “PARTIRLE LA CARA, LISTILLO” UTILIZANDO EL NICK NENOSKODA.ES EL MENSAJE 165. PIDO A LOS ADMINISTRADORES QUE, POR FAVOR, VERIFIQUEN LA DIRECCIÓN DESDE LA QUE SE HA ENVIADO ESE MENSAJE. 

Spirit
5 agosto, 2011 13:58

Saludos;
 
Sólo destacar la elegancia en el trazo y la gran labor artesanal que emanaban cada una de sus obras…Producto de una época que ya no volverá, sus historias para Pumby, de las cuales tengo unas cuantas en mi colección de tebeos de antaño, aunque diriguidas a un público infantil, derrochaban imaginación, y su Robin Robot (extraño que sólo se prodigara en la revista Zipi y Zape con este personaje), es todo un alarde de profesionalidad y buen hacer…Lo dicho, si hubiera vivido en otro país sería más reconocido…

X-ternon
X-ternon
5 agosto, 2011 15:16

Una lástima que haya tenido tan poca repercusión la noticia en medios generales, y haya salido una noticia de pago como lo de ultimate Spiderman en el telediario público.
Eran los tebeos de mi infancia

Billy
Billy
5 agosto, 2011 16:34

Solo conocia su obra de Robin Robot, pero en una España en la que los maximos representantes son comentaristas de la prensa del corazón y famosos sin ningun tipo de capacidad, cada vez que se va un artesano ilustrador como Sanchis, siento una profunda pena. Descanse en paz maestro!

the drummer
the drummer
Lector
5 agosto, 2011 19:10

joder, pumby… qué recuerdos, el tebeo que me compraba mi padre los domingos cuando yo no sabía casi leer. ya ha llovido desde entonces. descanse en paz el maestro sanchís.
(lo de escribir todo en minúsculas es para compensar los excesos del neno; mirarle eso, que le va a dar un ataque de ansiedad)

s e b a s
5 agosto, 2011 22:15

Descansa en paz maestro……….

Delaney
Delaney
7 agosto, 2011 12:28

Sólo siete comentarios, y dos de ellos no tienen nada que ver con el tema. Mientras, la foto del nuevo Supermán tiene ciento y pico. Está todo dicho. Así nos va.
En fin, se ha ido uno de los grandes aunque muchos ni lo sepan ni les importe. Digno, honrado y haciendo soñar, muy pocos pueden presumir de tanto. Algunos le recordarmos siempre.
 

Antonio Busquets
8 agosto, 2011 2:57

Un millón de gracias por publicar esta entrada y el enlace
al artículo que he escrito sobre esa triste noticia.  José Sanchis se merece esas palabras y todas
las que podamos escribir sobre su obra y su persona.

Saludos

karlosbat
karlosbat
15 noviembre, 2011 15:36

Gracias, maestro, por Pumby, por Supersonic y sobre todo, por Mazinger, toda una innovación en el cómic patrio.