Hickman, pasado reciente de los Vengadores y futuro inminente (y deseado) de los X-Men

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Según se acercan los meses a la fecha de estreno, se van conociendo más detalles de los planes propuestos por Jonathan Hickman para su acercamiento a las colecciones de los X-Men. Y no podrían calificarse como menos que radicales. Tras la cancelación masiva de todos los títulos de la franquicia mutante, Hickman apostará (como es sabido) por dos series: House of X y Planet of X, que plantarán las semillas y repasarán la historia mutante de cara al futuro. Estas dos miniseries sustituyen de esta manera a una serie principal, para transmitir aún más la sensación de ruptura y nostalgia continua por el pasado, por petición del propio Hickman. Tras estos dos-por-seis-igual-a-doce números (con dibujo de Pepe Larraz y de R.B. Silva), la franquicia mutante se abrirá a una primera generación de títulos coordinada por Hickman, con él mismo escribiendo la colección principal, prometiendo una segunda generación de cabeceras para el 2020. En cuanto a los detalles de las tramas, los personajes involucrados y los grandes cambios al statu quo que nos están prometiendo, todavía es pronto para conocerlo. Pero lo que sí podemos hacer es echar la vista atrás para, teniendo en cuenta la trayectoria e inquietudes del guionista de Los Cuatro Fantásticos, Los Proyectos Manhattan o Secret Wars, intentar adivinar por dónde pueden ir los tiros en este acercamiento inminente. Así pues, os traemos este análisis sobre la obra de Jonathan Hickman. Y es que hay gente que tiene una única idea y se resuelve la vida. Ahí tenemos a Nobel con la dinamita y a Biro con el bolígrafo. Jonathan Hickman tuvo dos ideas, las combinó, y así se convirtió en uno de los guionistas más aclamados y deseados de la actualidad.

TODO COMIENZO TIENE UN INICIO

Las primeras noticias que tuvimos de Hickman fueron muy tardías: su primera obra es The Nightly News (El informativo nocturno), una miniserie de 6 números que publicó Image en 2006 cuando Hickman ya contaba con unos respetables 34 años. La particularidad es que aquí es autor completo, porque sí, Hickman también dibuja. Regular, pero dibuja. Su estilo, como el de Bendis, recuerda a autores europeos de los 60 y 70 como Guido Crepax, con un blanco y negro muy expresivo, de linea gruesa y mucho contraste conseguido con manchas de tinta, con la particularidad de que Hickman además es diseñador gráfico y usa ese talento para ocultar sus carencias como ilustrador y conseguir interesantes recursos narrativos. No hay obra de Hickman que no tenga dobles páginas en blanco adornadas de símbolos ad hoc y frases lapidarias.

The Nightly News es una reflexión sobre el poder de la prensa que le consiguió una primera nominación a los Eisner. Es interesante pero aún no es el Hickman que conocemos y amamos y que empezó a formarse con Pax Romana (2007) que parte de una interesantísima premisa: el Vaticano descubre los viajes en el tiempo y manda un ejército moderno al siglo IV d. C. para acelerar y asegurar la cristianización del mundo. Es la primera obra en la que aparece uno de los dos grandes conceptos que Hickman ha explorado hasta la saciedad: EL CHOQUE DE CIVILIZACIONES.

En paralelo Hickman consigue su primer encargo en Marvel, una historia sobre Satana, la hermana de Daimon Hellstrom que él mismo escribe e ilustra en 2007. A pesar de esto parece que el futuro de Hickman está en Image y durante 2008 va produciendo nuevas miniseries, estas dibujadas por otros artistas.

En Transhuman, con J.M. Ringuet, Hickman trata sobre la manipulación genética y cibernética y sus chungos resultados con un sentido del humor muy cínico. Red Mass for Mars, dibujada por Ryan Bodenheim es su primera incursión en los superhéroes mezclados con fantasía y ciencia ficción, una historia ambientada en el siglo XXII en el que la tierra es invadida por extraterrestres. Con estas obras Hickman va elaborando un estilo de escritura de diálogos crípticos y en los que siempre te queda la sensación de que sólo te están dando la mitad de la información.

FANTÁSTICO, LARALÁ LARALÁ LALÁ…


Marvel vuelve a llamar a Hickman para que se encargue de la miniserie de Los 4 Fantásticos relacionada con Reinado Oscuro. Aunque parecía un encargo puntual en realidad era el prólogo de una etapa de la colección principal que a día de hoy continúa siendo la más recordada del grupo fundacional del Univero Márvel en lo que llevamos de siglo XXI. Hickman parte de lo básico: Los 4 Fantásticos son una familia, y en una familia lo más importante son, o deberían ser, los hijos. Y por mucho que Norman Osborn sea el mandamás in pectore de los Estados Unidos y por más que Reed Richards siempre intente contemporizar con el poder político, sobre todo es padre y le demuestra a Osborn que nadie toca a sus hijos. En esta miniserie Hickman ya apunta lo que luego desarrollará en la serie regular: la lucha de Reed para equilibrar su sed de conocimiento y su vida personal y familiar, el papel de Sue de aglutinadora de esa familia y sus inquietudes de hacer algo más con su vida, un Johnny Storm que ya se ve un poco mayor en su papel de cabeza loca y un Ben Grimm inamovible en su papel de roca sobre lo que se asienta la familia. Y esos niños, el superpoderoso Franklin y la superinteligente Valeria, frustrado por no poder desarrollar su potencial uno, echada para adelante y totalmente consciente de su inteligencia la otra.

Y aquí entra la segunda gran obsesión de HIckman, LA GENTE INTELIGENTE. Tanto es así que no contento con tener a Reed y a Valeria, en su primer número en la colección regular presenta al Consejo de Reeds, versiones extradimensionales del líder de los 4F, unidos para luchar contra amenazas cósmicas, para reunir todo el conocimiento posible y para lobotomizar y encerrar a todos los Doctores Muertes del multiverso. La idea no es nueva: ya había un consejo de Supremes y otro de Toms Strong inventados por Alan Moore, pero Hickman la utiliza para que Reed se dé cuenta de que el conocimiento y el poder supremos le pueden hacer perder su alma y su familia, humanizando así a un personaje cuya postura en Civil War le había hecho bastante antipático. Hickman empieza pronto a mover fichas para convertir su etapa en esta serie en, sí, un CHOQUE DE CIVILIZACIONES, trayéndose a su terreno personajes y lugares clásicos del Universo Marvel, como el Hombre Topo y la fortaleza del Alto Evolucionador, donde encuentran a una cepa mutante de moloides, incluyendo cuatro niños altamente inteligentes; una raza de atlantes con pinta de pez ante los que Sue asumirá el papel de embajadora; una raza olvidada de Inhumanos y la Zona Negativa de Annihilus, siendo atraídas por fuerzas extrañas a una confrontación inevitable.

Y para evitarlo Reed crea la Fundación Futuro (otro concepto que vuelve en el futuro inmediato de Marvel, con una nueva serie regular a cargo de Jeremy Whitely y Will Robson), un think tank que hace honor a lo de think y que incluye a los críos más inteligentes del Universo Marvel: Franklin, Valeria, Alex Power de los Power Pack, Artie y Sangui de X-Terminadores, el Hombre Dragón, los cuatro topoides, un clon infantil de El Mago y dos niños pez. Hickman lo tiene claro: el Universo Marvel es su campo de juego, incluyendo su pasado, cuando Nathaniel, el padre de Reed, visita a su hijo, a Ben y a Doom en sus años universitarios y les conmina a salvar la misma realidad junto a unos adultos Franklin y Valeria. Hickman aumenta la apuesta con una ominosa cuenta atrás hacia la muerte de uno de los protagonistas, consiguiendo que cuando esta sucede hasta los medios de información se hagan eco, cuando hacía décadas que el cómic de los 4 Fantásticos no tenía relevancia alguna. La víctima fue una Antorcha Humana luchando solo contra la Ola Aniquiladora en una escena epiquísima que sería el equivalente a Jon Snow no siendo salvado por la caballería en la Batalla de los Bastardos, con frase final de fanfarria: “Así va a ser. Mil millones contra uno… ¿Pensáis que me da miedo? ¿Pensáis que me da miedo?? ¡¡Llamas a mi!!”. Johhny no había tenido un momento así en toda su carrera. Para que la fiesta no decaiga estos números se ven amenizados por la presencia de Muerte, Namor envuelto en una lucha contra la otra Atlantis, un culto religioso de la Zona Negativa para el que Annihilus es el Mesías, y un Galactus que quiere saber por qué Mark Millar mató a su yo del futuro. Marvel aprovecha la muerte de Johhny para cerrar la colección tras 587 números y relanzarla retitulada como FF.

FF presenta a los miembros de la Fundación Futuro, nuevos uniformes blancos y negros, nuevo logo formado por hexágonos (lógico tratándose de Hickman) y nuevos miembros, un Spiderman que intenta suplir a la Antorcha Humana con poco éxito y un Doctor Muerte con Alzheimer al que Valeria quiere ayudar porque sabe que tiene un importante papel en el futuro del universo. La mayor pega a esta etapa es el estilo demasiado académico y realista de Steve Epting, buen dibujante pero poco adecuado para esta serie. Para llenar de aún más gente inteligente la colección Reed planea una reunión conjunta con los villanos más inteligentes del Universo Marvel para evitar el colosal choque de civilizaciones de las Cuatro Ciudades presentadas en Los 4 Fantásticos cuya destrucción, propiciada por cuatro Reed extradimensionales malvados conducirá al fin del Universo. Y por si no había suficientes personajes los Inhumanos regresan a la Luna desde el espacio y detrás llegan los Kree y no nos olvidemos de Annihilus que sigue intentando invadir la tierra. Y Celestiales locos. También hay Celestiales locos. Y luchando contra ellos, tal y como Valeria había previsto, Muerte se sacrifica para ganar tiempo para la humanidad. ¿Os acordáis del Dr Extraño enseñándole un dedo a Tony Stark en Endgame? Pues algo así hace Valeria con Muerte.

Claro, tanta historia no cabía en una sola serie y para el nº 11 de FF Marvel hace la cuenta de 587 números de Fantastic Four más 12 de FF dan 599 así que relanzan la primera colección con el 600 y continúan en paralelo con FF la saga de HIckman, de resultas de lo cual los números 588 a 599 de Fantastic Four no existen. Y ese número 600 no sólo reúne a decenas de héroes del Universo Marvel luchando contra la invasión Kree sino que supone el regreso de Johnny que se ha apañado para sobrevivir y derrocar a Annihilus. Probablemente uno de los capítulos más bonitos de la colección es aquel en el que el paisaje extraterrestre al que viajan los cuatro héroes resulta ser un tumor canceroso de Willie Lumpkin que consiguen extirpar, y el más divertido cuando los habitantes de la Zona Negativa hacen que Johnny convoque elecciones democráticas en las que Annihilus gana por mayoría absoluta. Y no se me puede olvidar a Rayo negro y sus cinco esposas, Medusa y cuatro reinas más de distintas razas alienígenas. Poliamor galáctico. Esta catarata de ideas y conceptos acaba con la vuelta de Muerte, que no sólo ha sobrevivido sino que ha creado su propio consejo de Muertes, dando lugar a un último enfrentamiento con las versiones adultas de Valeria y Franklin, que, obviamente acaba de forma no violenta. Es octubre de 2012 y Hickman cierra 54 números de una de las mejores etapas de la historia de estos personajes.

MIENTRAS TANTO

A pesar de este inmenso trabajo con los 4 Fantásticos HIckman no ha descuidado su faceta más independiente en Image. Red Wing, con Nick Pitarra, vuelve al choque de civilizaciones… temporales, en las que los ejércitos de distintos siglos luchan entre sí. Secret, con Ryan Bodenheim, supone sin embargo una aproximación al género de intriga presentando un equipo de expertos en ciberseguridad que se mueven en el mundo de las grandes corporaciones, y casi inmediatamente, y también con Ni ck Pitarra, publica Los proyectos Manhattan. Y sí, en Los Proyectos Manhattan tenemos GENTE INTELIGENTE, los mayores científicos del siglo XX para los que fabricar la Bomba Atómica fue la tapadera para hace avanzar la ciencia siglos, y CHOQUE DE CIVILIZACIONES, primero entre los Estados Unidos y la Unión Soviética y luego con otras dimensiones y planetas. Divertida e irreverente tuvo un final muy abrupto debido a diferencias creativas con Pitarra.

S.H.I.E.L.D. #6 portada

Pero el hiperactivo Hickman tiene tiempo para tocar más cuerdas del Universo Marvel. Guerreros Secretos, cocreada con Brian Bendis, presenta un grupo de agentes con los que Nick Furia crea una S.H.I.E.L.D. paralela ya que la oficial está controlada por el Osborn de Reinado Oscuro. Por supuesto hay un Consejo de gente lista y poderosa, en este caso de Hydra. La serie cuenta con unas estupendas portadas de Jim Cheung e interiores de dibujantes italianos, como Stefano Caselli y Alessandro Vitti. La serie, bastante entretenida y ahondando mucho en el pasado de Furia y del Universo Marvel, acaba tras 28 números. Y hablando de S.H.I.E.L.D, Hickman también escribe una serie homónima que no trata de la agencia de espías, sino ¡de la GENTE más INTELIGENTE de la Historia! ¡Newton! ¡Nostradamus! ¡Leonardo! ¡Tesla! ¡Miguel Ángel! Y también las padres de Tony Stark y Reed Richards, unidos en una complicadísima y críptica historia para evitar la eliminación de la Tierra a manos de fuerzas cósmicas desconocidas, ilustrada de forma exuberante por Dustin Weaver. Sí, también hay CHOQUE DE CIVILIZACIONES. Planeada como dos miniseries de seis números cada una, los dos últimos tardaron 7 años en publicarse, a mediados de 2018.

ULTIMATEANDO

No me voy a extender mucho en esta faceta, pero Hickman también tocó bastantes palos en el Universo Ultimate. Tras una miniserie con el Thor de ese Universo ilustrada por Carlos Pacheco, toma los Ultimates post Fallout, en un arco que implica, nos va sonando, civilizaciones en forma de una ciudad creada por el Reed Richards de esta realidad con la próxima evolución del ser humano, lo que conlleva la aparición de mutantes, Eternos y Celestiales versión Ultimate. Si una historia de Hickman no tiene un scope inmenso, no es una historia de Hickman. El dibujante será un Isaac Ribid con el que volverá a encontrarse. Tras 12 números le pasa el testigo a su amiguete Sam Humphries, y escribe otra miniserie con el Ojo de Halcón que mata gente con sus uñas cortadas, dibujada por Rafa Sandoval.
Aunque no se trate de una etapa muy destacada sí que supone un acercamiento de Hickman al Multiverso Marvel, lo que tendrá consecuencias futuras. No hay nada peor que ampliarle el campo de visión a Hickman.

MÁS MIENTRAS TANTO…

Llega 2013 y Hickman crea nueva serie en Image, Este del Oeste. Un Juego de Tronos ambientada en un western apocalíptico que no deja de recordar La torre oscura de Stephen King, con, por supuestísimo, GENTE INTELIGENTE y CHOQUE DE CIVILIZACIONES. Excelentemente dibujada por Nick Dragotta, aún continúa publicándose, y uno no puede dejar de pensar en que sería una estupenda serie de televisión, una opción en la que por ahora Hickman no parece estar teniendo éxito, aunque tampoco sabemos si esa es su intención. En mi opinión es una de las mejores obras de Hickman, donde además de en sus dos conceptos fetiche, hace hincapié en la caracterización e interrelaciones de personajes.

Y, valga como anécdota, Hickman creó el concepto inicial de God is Dead, una serie de Avatar en la que todos, pero TODOS los panteones luchan a muerte entre sí en una devastada Tierra. Sé que me estoy poniendo muy pesado, pero vale, no puedo evitarlo ¡¡CHOQUE DE CIVILIZACIONEEEEES!! Y, ¿hay gente lista? Pues sí, una especie de resistencia en la que se encuentran personajes que recuerdan poderosamente a algunos de los mejores científicos del siglo XX, Einstein y Hawking incluidos. Una idea ridícula que Sam Humphries, guionista a partir de las ideas de Hickman, pronto aparcó para dedicarse a escribir las escenas de luchas divinas más sangrientas posibles.

UN MUNDO DE VENGADORES

Apenas dos meses después de terminar con los 4 Fantásticos, Hickman toma el relevo de Bendis en Vengadores con un nuevo Volumen, el 5. Y no con una serie, sino con dos, Avengers y New Avengers. Mientras la primera es una serie de supergrupo en principio más clásica, la segunda retoma el concepto de los Illuminati de Bendis, el grupo con… es que ya me da cosica, la GENTE MÁS INTELIGENTE y/o poderosa del Universo Marvel: Reed Richards, Dr. Extraño, Rayo Negro, Namor, Capitán América y Tony Stark. En ambas colecciones Hickman empieza una saga río que conlleva no ya CHOQUE DE CIVILIZACIONES, sino CHOQUES DE UNIVERSOS, cuando las realidades empiezan a colapsarse entre sí y los tíos más listos de la Tierra deben tomar la decisión de aniquilar Universos enteros para salvar el suyo. Sí, se trata de una Crisis en Tierras Infinitas nada disimulada. En Avengers el Capitán América forma un ejército de superhéroes que, solo en el primer número, suman 18 miembros tan diversos como Lobezno, Spiderman, la Capitana Universo, Halcón, Sang-Chi, Hiperión o sus mutantes favoritos: Bola de Cañón y Mancha Solar. Toda esta etapa probablemente sea lo más enorme en términos de visión y número de personajes que se ha hecho no ya en Vengadores, sino en el Universo Marvel. No sólo toma conceptos e ideas de la Marvel de toda la vida sino que crea nuevos personajes y razas. Para Hickman cualquier héroe es susceptible de ser un Vengador si es necesario.

Todo confluye en Infinito, el mega evento de 2013 donde mientras los Vengadores se unen a todas las razas galácticas conocidas para repeler el ataque de los Constructores, Thanos la lía parda en la Tierra buscando a uno de sus hijos bastardos al que quiere asesinar. Pocas veces ha publicado Marvel un evento tan grandioso con tantos momentazos, donde los Vengadores hacen el papel de los espartanos que, casi en soledad, se esfuerzan en repeler una fuerza imparable a la que los mayores imperios galácticos no pueden detener, con momentazos como el de Thor rindiéndose ante los villanos de la historia. Y, hablando de Thor, de qué manera tan descarada plantea Hickman una relación de más-que-amigos entre el dios del trueno e Hiperión. Sí, pensad en Thor y Superman zumbando como si no hubiese mañana. Pues eso pasa, aunque no te lo muestre. De hecho, Hickman ni siquiera te enseña cómo ha empezado esa relación. Te la encuentras ya establecida, y es como cuando te enteras de que dos personas que conoces llevan tiempo saliendo. Infinito fue una de las referencias usadas por los guionistas de Vengadores Infinity War y Endgame para definir a Thanos, al que Hickman caracteriza como un tirano más salvaje que el filósofo loco (y plasta) al que nos tenía acostumbrados Starlin.

Terminada esta saga los universos siguen chocando y no podía faltar una versión de la Liga de la Justicia, la Gran Sociedad, que, como los Nuevos Vengadores, solo quieren salvar su propia realidad. Las colecciones entran en una cuenta atrás en la que, sin cortarse ni un pelo, Hickman nos revela que toda esta etapa de Vengadores no es sino continuación de sus 4 Fantásticos, incluyendo apariciones del Doctor Muerte y de Valeria Richards, del Capitán Britania, recupera a Hank Pym, reexplica las Secret Wars originales, ¡y hace confluir y enfrentarse a la Tierra 1610, la Ultimate, y la 616, el Universo Marvel Original! El último número de Nuevos Vengadores, el 33, se titula igual que el 583 de Los 4 Fantásticos. Hickman hasta se permite autohomenajearse y nos suelta que todo lo que ha hecho con la familia Richards, con los Vengadores y también en el Universo Ultimate estaba conectado y formaba parte de una sola historia.

Lo cual nos lleva a las Secret Wars. Si en el evento original había un planeta formado por el Todopoderoso con trozos de muchos planetas, es un todopoderoso Doctor Muerte el que forma un planeta, el Mundo de Batalla, con trozos de distintas realidades, lo que ha podido salvar del ahora extinto Multiverso Marvel. Durante el periodo de publicación del evento todas las series de la editorial entraron en hiato siendo sustituidas por miniseries ambientadas en los trozos de realidad del Mundo de Batalla, una maniobra editorial esta al estilo de lo que se hizo en los 90 en la Era del Apocalipsis. Algunas de estas minis, la mayoría versiones locas de los personajes de la casa o retomando conceptos como El viejo Logan, están bastante bien, como ese Escuadrón Supremo dibujado por Carlos Pacheco o los Thor Corps. En cuanto a la miniserie principal, destila la épica y la visión de gran angular de Hickman, incluyendo las frases épicas y los momentos aún más épicos marca de la casa. La miniserie principal, dibujada por Isaac Ribid sufrió algunos retrasos que pusieron en peligro las fechas de relanzamiento del Universo Marvel lo que creó un mal ambiente que hizo que Hickman abandonara la editorial, llegando a quejarse de que parecía que él iba a ser el culpable del fin del Universo Marvel.

Teaser Secret Wars

Y lo fue, aunque no en el sentido comercial al que hacía alusión Hickman, sino por hacer confluir el Universo Ultimate con el Universo Marvel usual, (y de nuevo nos tenemos que acordar de Crisis en Tierras Infinitas) aunque en la práctica solo supusiera que Miles Morales ahora convive en el mismo Nueva York que el Peter Parker de toda la vida. Lo cual, por cierto, afectó argumentalmente a la continuación de Spidermen de Bendis. Hickman, al igual que otros muchos autores que dominaron el inicio de la década, abandonó la Marvel de Axel Alonso, refugiándose en su happy place particular, Image.

Y AHORA…

Durante 3 años Hickman ha mantenido un perfil bastante bajo. Además de seguir con Este del Oeste inicia Los asesinatos del Lunes Negro con la premisa de que las grandes familias ricas de la economía mundial en realidad forman un culto satánico que se mueve por el poder del dinero. Sus fans nos preguntábamos si volvería a trabajar para alguna franquicia de alguna gran editorial y algunos cruzábamos los dedos para que fuera la ahora postergada Legión de Superhéroes. Es que, puñetas, un futuro tan rico, con tantas CIVILIZACIONES y planetas, uno de ellos, Colu, lleno de GENTE LISTA, parece hecho para Hickman.

Pero no, la sorpresa saltó hace un mes cuando Marvel anunció dos miniseries, House of X y Powers of X en las que Hickman parece que va a tomar toda la historia mutante, pasada, presente y futura, a darle un meneo y a crear conceptos que hagan renacer una línea mutante que lleva años languideciendo sin interés ni emoción. No se sabe si todo quedará en estas miniseries y otros autores desarrollarán las ideas de Hickman, o si, como todos esperamos cruzando fuerte los dedos, podemos tener a Hickman moviéndose a sus anchas por el universo mutante y haciéndonos disfrutar de nuevo con su épica, sus civilizaciones, sus personajes super cool, su gente lista, sus frases mayestáticas, sus recursos de diseño gráfico, sus alfabetos inventados y sus sagas más grandes que cualquier otra cosa que hayamos visto antes.

Permanezcan atentos a esta su Zona, que pronto habrá noticias.

Firma Invitada: Enrique Machuca

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Drury Walker
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Drury Walker

Pues parece algo interesante, lo cual ya es mucho más de lo que se puede decir de los mutantes en los últimos años. Yo me bajé antes de AvX y cualqyier intento de acercamiento por mi parte se saldó con un “pero quién me mandaría a mí?” o con un “pero por qué sigo haciéndome esto?”

Luisru
Lector

Como ya he dicho alguna vez, Hickman no es santo de mi devoción. Creo que se lía demasiado para no contar gran cosa. Es un exponente de esa “profundidad superficial” de la que se habla ahora, en la que los argumentos ultra-enrevesados de cómics, series o películas esconden… La nada. Pero, por otro lado, los mutantes llevan sin contar con un guionista estrella desde que Bendis los dejó… Y no es que Bendis hiciese gran cosa con ellos.

Ahora mismo los X-Men están en un nivel bajo tirando a atroz. He leído en diagonal algunos números de la etapa de Rosenberg y dan vergüenza ajena a todos los niveles: desconocimiento de los personajes, a los que mete con calzador, golpes de efecto tópicos y gratuitos, luchas sin sentido, diálogos bochornosos… Por ejemplo [spoiler title=”SPOILER”] en el penúltimo número se produce una de las muertes más estúpidas que recuerdo: Loba Venenosa muere a manos de “la manada” americana. Venga ya. ¿De verdad se iba a quedar Rahne quietecita hasta que la matasen pudiendo destriparlos en 5 segundos? ¿Prefiere morir a herir a unos bastardos sin compasión? ¿No les enseñan en el Instituto Xavier a neutralizar a un enemigo sin asesinarlo? Y luego Lobezno mata sin complicaciones a los asesinos. No contento con eso, el guionista hace que Cámara mate a todos los Merodeadores en el siguiente número. Lobezno bueno pero, ¿Cámara un asesino? ¿Dónde están los dilemas morales propios de estos conflictos que son uno de los signos de identidad del grupo? El mítico “La Patrulla-X no mata” claremontiano. En fin, lamentable.

Al final, Rosenberg no tiene la culpa… Del todo. Es otro más de los artesanos a sueldo que lo mismo escriben esta colección como el catálogo del Lidl. Pero que no tienen nada que contar con estos personajes. Marvel es la que debería tratar a los mutantes con un poco de respeto.

Por eso, un revulsivo como el que puede significar Hickman se agradece, aunque veremos si se queda en un arranque prometedor, como el de Bendis. Porque en Twitter, Pedro, hablas de la entrevista que ha concedido el guionista a propósito de los X-Men y mencionas que dice que va a derribar los cimientos del edificio mutante. Eso está muy bien, pero siempre que se construya algo en su lugar. Morrison lo intentó pero, además de que Marvel se cargase algunas de sus propuestas en cuanto salió por la puerta, se apoyó mucho mucho en la etapa de Claremont: el Fénix, los Shi’ar, Magneto, Genosha, Días del Futuro Pasado… Así que espero que realmente salga algo bueno de todo esto, porque los X-Men están ya muy pero que muy tocados.

Y perdón por el tochazo.

Mr. Cesar
Lector

+10 a eso.

Justiciero Desmesurado
Lector
Justiciero Desmesurado

Gran comentario.
Yo no confio en Hickman, pero bueno. Creo que algo aportará.
¿Porque no llamaron a Peter David despues de su factor-X?

Luisru
Lector

Eso sería maravilloso. Pero lo dudo mucho.

warlock
Lector
warlock

Vamos por partes: Rosenberg es lo peor que le ha pasado a los mutantes en muchos años. Su resurrección de Fénix es la historia más anodina y aburrida que te puedas imaginar y es indigna de un personaje tan bueno como Jean.

Lo de basar su etapa en Uncanny en muertes para llamar la atención reafirma su absoluta falta de ideas. Menos mal que dice ser fan de la franquicia,porque si llega a odiarlos…

En cuanto a Hickman sigo con la mosca detrás de la oreja. Si de algo han adolecido los mutantes estos años es de alma,parecen SDV de baratillo y no son ni la sombra de lo que fueron. Contratar para resucitarlos a uno de los guionistas con los personajes más fríos que te puedas echar en cara no parece la mejor idea. Seguramente nos contará una larga epopeya con un montón de destrucción y grandes amenazas y mutantes con la personalidad de una tostadora

Luisru
Lector

En su Twitter Rosenberg dice que, sí, hay muertes en su etapa pero que ha traído personajes de regreso y tal y pascual. Lo peor de todo no es que mate personajes a cascoporro (por lo que contabilizado, ha matado a SPOILER Guido (Fortachón), Loba Venenosa, Cámara, Joseph y Blindfold, además de los Merodeadores y un montón de Morlocks) sino que las muertes son completamente gratuitas, sin sentido y sin efecto dramático. Si esto es un fan de la franquicia, que dios nos coja confesados…

Por cierto, no funcionan bien los códigos de spoiler.

warlock
Lector
warlock

Exacto. Todo gratuito y usado como recurso fácil del morbo para tirar de las ventas. Una pena.

Vansalth
Lector
Vansalth

Pues lo peor es que hay mucha gente diciendo que ahora con Rosenberg están encantados y que su etapa está siendo muy buena y tal y pascual. Lo que decían cuando empezó lo de las patrullas de colorcitos y al final fueron un pestiño infumable donde solo se salvó Taylor. Los mutantes están muertos y casi enterrados. Al menos Hickman traerá nuevas ideas. Habrá que ver si para bien o para mal, pero mejor que Rosenberg es fácil que lo haga.

warlock
Lector
warlock

Los colores fueron infumables. Estoy de acuerdo en que a peor no pueden ir y que al menos Hickman tendrá alguna idea y planificación a largo plazo.

Souther
Lector
Souther

Buen artículo.

Es cuestión de gustos, desde luego, pero acabo de terminar de leer los tomos relevantes de Avengers, New Avengers y Secret Wars, así que no podría sentirme más optimista acerca de lo que Hickman seguramente será capaz de hacer para los mutantes tanto en términos de historias épicas como de caracterización de los personajes.

Se necesita darle una dirección más moderna e interesante a este rincón del universo Marvel y, para bien o para mal, Hickman ya ha demostrado de que es capaz de hacerlo con otras colecciones.

No comparto la crítica de quienes piensan que sus personajes no tienen personalidad. La famosa escena de Thor en Infinity es, entre otras, una gran prueba de lo contrario. No es la única rescatable, por cierto, pero es la más llamativa.

Ahora bien, espero que los artistas no tengan tantos problemas de retrasos, teniendo en cuenta que llevan como año o año y medio trabajando en este proyecto.

Con todo, no odio la etapa de Rosenberg en Uncanny pero admito que se siente algo rara y sin un buen manejo del tiempo. Ideas relativamente aceptables, sobre el papel, pero no están tan bien aplicadas en la práctica. Una pena. En fin, Rosenberg ya sabía que Hickman iba a venir, así que tal vez hacia el final las cosas queden en un mejor estado.

Knopfler
Lector
Knopfler

A mí me parece una gran noticia. Soy un gran fan del trabajo que hizo Hickman en Vengadores / Secret Wars (me pareció mejor el desarrollo que la conclusión, eso sí).

Respecto a los X-Men, soy lector de la Patrulla desde los 80… y el problema es que llevan muertos hace muchos años, y no lo queremos ver. Cientos de personajes que no interesan a nadie y que nadie sabe de dónde han salido, muertes y resurrecciones absurdas, traiciones a todo lo que hizo esta colección la mejor del mundo durante una década, guionistas incompetentes y editores más incompetentes aún…

Si el Mefistazo nos expulsó a muchos de Spiderman, de los X-Men nos ha expulsado la falta de talento y el no saber qué hacer con un tesoro en las manos.

Que llegue Hickman y arrase con todo a su antojo.

Es imposible que pueda ir a peor.