El remake del Diablo
En 1984 los lectores de Mage, la epopeya de Matt Wagner, se encontraron con una sorpresa: una historia de complemento titulada Grendel: Devil By The Deed que narraba el auge y caída de Hunter Rose, un misterioso criminal apodado Grendel. De este modo zanjaba Wagner una deuda pendiente con los lectores de su anterior trabajo, Grendel, una serie cancelada prematuramente debido a sus bajas ventas. Para su sorpresa, muchos lectores se habían quedado con ganas de leer el final de esa historia.
Sin embargo, Wagner no retomó la historia donde la había dejado, sino que volvió a contarla desde el principio. Entre la cancelación de Grendel y el debut de Mage había transcurrido un año, intervalo de tiempo en el que Wagner había mejorado mucho su dibujo y absorbido nuevas influencias artísticas, sobre todo el estilo visual Art Deco. Los tres números publicados de Grendel le parecían insuficientes; la historia de Hunter Rose, el villano bajo la máscara de Grendel, merecía ser contada con un dibujo más serio y una prosa más sofisticada.


Al tratarse de una historia de complemento, Wagner tuvo que reducir la vida y muerte de Hunter Rose a sólo 37 páginas, una extensión que supuso inicialmente un auténtico problema. Si la serie previa de Grendel había necesitado casi cien páginas para contar solo una parte de la saga de este personaje, ¿cómo contarlo todo en menos de la mitad? La solución de Wagner fue tan sencilla como innovadora: emplear un formato a medio camino entre el cómic y la novela ilustrada.
Cada página de Devil By The Deed presenta varias ilustraciones acompañadas de largos cuadros de texto, todo organizado en composiciones inspiradas en el Art Deco y el pintor checo Alphonse Mucha. Por sí solos, el texto y las ilustraciones son inconexos, no presentan la continuidad necesaria para narrar una historia de principio a fin; pero juntos crean una historia coherente que hace gran uso de las elipsis narrativas, abarcando muchísimos eventos en cada página. Ésta es una ilusión difícil de crear, ya que requiere un fino equilibrio entre imágenes y texto, y Wagner consiguió hacerlo con sólo veinticinco años de edad.


A la editorial Comico le gustó tanto Devil By The Deed que le pidió a Wagner una serie mensual de Grendel. Centrada en los sucesores de Hunter Rose, esa serie es todo un clásico del cómic indie norteamericano, una épica saga que abarca múltiples géneros y toda clase de experimentos narrativos. Pero, paradójicamente, cuanto más avanzaba la saga de los Grendel más interés tenía Wagner por volver al pasado y expandir la historia de Hunter Rose. Al fin y al cabo, 37 páginas (y cuatro números especiales de la serie mensual) eran poco para conocer bien al Grendel más importante de todos.
No es de extrañar, pues, que Hunter Rose haya protagonizando casi todas las historias de Grendel desde finales de los 90, empezando por las aclamadas antologías Black, White and Red y Red, White and Black. Escritas por Wagner y dibujadas por un insuperable plantel de artistas, estas antologías cumplieron con matricula de honor el cometido de profundizar y ampliar el universo y la historia del primer Grendel. Además, asentaron la paleta de colores de todas las futuras historias de Hunter Rose: sólo negro, blanco y rojo. Posteriormente, en 2007, Wagner escribió y dibujó Behold The Devil, una miniserie de ocho números que narró un capítulo perdido en la vida de Hunter Rose.


La publicación de Behold The Devil vino acompañada de una edición recoloreada de Devil By The Deed que Wagner declaró como definitiva y se ha incluido todas los tomos recopilatorios de Grendel desde entonces. Los colores vivos de las ediciones previas dieron paso a la paleta de colores de historias más modernas de Hunter Rose.
Satisfecho con su trabajo revisando la vida y muerte de Hunter Rose, Wagner dio por finalizada esta etapa de Grendel, centrándose de nuevo en otro Grendel y otros proyectos… hasta que Netflix compró los derechos audiovisuales de Grendel. La primera temporada de la adaptación de Netflix se iba a centrar en Hunter Rose, y a Wagner le preocupó que el material existente de este personaje fuera demasiado anticuado y breve para los lectores que se acercasen a su serie tras ver la adaptación. ¿Su solución? Una versión moderna de Devil By The Deed, que, recordemos, era en parte una versión más moderna de la primera serie de Grendel.
Publicado en 2023, este remake de Devil By The Deed tiene el subtítulo Master’s Edition, toda una declaración de intenciones. Éste no es un cómic realizado por una joven promesa de 25 años, sino la obra de un autor consagrado en la cumbre de su carrera. Sin embargo, este subtítulo da a entender que el maestro sólo ha corregido los errores del novato, una impresión que no podría ser más errónea. Estamos hablando de un remake en pleno sentido de la palabra.
La Master’s Edition nos ofrece una versión de Devil By The Deed tan diferente a nivel artístico y narrativo que cuesta creer que sea obra del mismo autor. El guion se ha reescrito por completo, conservando del original sólo el argumento principal y un puñado de frases. Además, se han integrado los eventos narrados en Behold The Devil y las antologías de colores, ofreciendo así la cronología definitiva de la vida de Hunter Rose. Esto hace que la nueva nueva versión de Devil By The Deed ascienda a 121 páginas, más del triple que el cómic original.
Debo destacar que, a pesar de triplicar el número de páginas, Wagner no se dejó llevar por la tentación de aportar explicaciones innecesarias. Hunter Rose sigue siendo una figura enigmática y buena parte de su historia un misterio.
Al igual que el original, este remake tiene un formato a medio camino entre el cómic y el relato ilustrado. Y una vez más, Wagner consigue en cada una de las 121 páginas el necesario equilibrio entre texto e imagen para narrar su historia. Pero esta vez su trazo es más firme, muestra mucha mayor confianza en sí mismo. Hay páginas con un diseño que el joven Wagner nunca se hubiera atrevido a realizar y, cuando la narrativa lo exige, otras con un diseño mucho más sobrio pero igualmente impecable. En unas cuantas páginas su ambición le pasa factura porque no queda claro cuál es el siguiente cuadro de texto a leer, pero en líneas generales queda más que evidente que Wagner ha alcanzado un dominio del medio del cómic al alcance de pocos. Estilísticamente, la influencia del art deco sigue presente, pero desde los 80 el trazo de Wagner ha cambiado tanto que poco queda del dibujante inspirado por Frank Miller y el manga.
Cómo no, la paleta de colores de este remake consiste sólo en rojo, negro y blanco. A cargo de Brennan Wagner, con un poco de ayuda de Cameron Mazzia, el coloreado combina excelentemente con las tintas aguadas del dibujo y le otorga al cómic un tono elegante y sofisticado, muy apropiado para el protagonista de este relato.


El resultado final de este curioso experimento creativo es un remake que me atrevería a decir que supera con creces el original a nivel artístico. La prosa es de mayor calidad y fluye muchísimo mejor, en buena parte porque los diseños de página son también superiores al original. En el original el texto estaba muchas veces distribuido en cuadros gigantescos que podían ralentizar la lectura o dejaban poco espacio al dibujo; en este remake la distribución del texto nunca entorpece la narración. La rotulación de David Lanphear es más legible que la de Wagner en 1984, lo que también contribuye a agilizar el ritmo de lectura. En cuanto al estilo de dibujo, eso es ya una opinión subjetiva; en mi caso, aun siendo gran fan del original, considero que este es de los trabajos más impresionantes de Wagner.
En definitiva, Wagner se marcó otro gran cómic de Grendel, un remake ejemplar (nada que ver con, por ejemplo, 30 Días de oscuridad) y uno de los mejores estrenos de 2023.


Ahora bien, que la Master’s Edition sea un cómic superior no significa que el original haya quedado obsoleto. Al contrario, me sigue pareciendo el punto de partida perfecto para sumergirse en el universo de Grendel. Repleto de hallazgos narrativos, narra la historia de Hunter Rose con mucha concisión y la energía de un autor que tenía ganas de comerse el mundo.
Más que un reemplazo del Devil By The Deed original, la Master’s Edition es a mi parecer un cómic para saborear después de haber leído todo el material previo de Grendel. Un cómic para echar un vistazo al pasado y admirar la evolución de esta serie y de su autor. Y un cómic para mirar al futuro con mucha ilusión, pues nos demuestra que Wagner no sólo no ha perdido facultades con la edad, sino que aún está en plena forma, a un nivel que ya quisieran autores décadas más jóvenes.
La edición original de Grendel: Devil By The Deed Master’s Edition está disponible sólo en formato cartoné. A día de hoy, Dark Horse Comics, la casa de Grendel desde los 90, no ha publicado ni anunciado una reedición en formatos más asequibles. ¿Veremos una edición en español? Lo cierto es que Planeta Cómic, editorial al cargo de las últimas reediciones y nuevas series de Grendel, no se ha pronunciado al respecto. Habiendo transcurrido ya dos años desde la edición original, no parece que tenga interés en traducir este remake, pero no descartaría un cambio de opinión.
Lo mejor
• Un gran remake de un clásico del indie norteamericano
Lo peor
• El título transmite la impresión de que estamos ante una edición deluxe del original en vez de una versión completamente nueva
Guion - 9
Dibujo - 9.2
Interés - 8.5
8.9
Excelente
Un gran remake y otro hito en la saga de Grendel y la bibliografía de Matt Wagner. Lectura imprescindible













Aunque reconozco sus méritos, he de decir que nunca me entusiasmó Grendel… de hecho, acabé vendiendo los Omnibus de Planeta 🙁