Entrevista a Oscar Goñi. Director del Salón del cómic de Donosti.

Dibujante, periodista, crítico y desde hace tres años el encargado del ComikD.

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Se va acercando la tercera edición del tercer ComikD, Salón Internacional de cómic y manga de San Sebastián, y Oscar Goñi, su director ha tenido la amabilidad de contestar nuestras preguntas sobre él y sobre la organización de un salón. Además, nos adelanta alguno de los autores confirmados. Para esta tercera edición ya están confirmadas cuatro exposiciones: Tierra del Anillo, El Cómic y la Mar, José Luis García López y Ciruelo, el señor de los dragones.

Entrevista a Oscar Goñi

¿Cómo surge el Salón de Donosti?

Cuando era un chaval, esperaba cada mes a que llegaran a los quioscos las revistas que entonces nos fascinaban: Cimoc, Metal Hurlant, Creepy, 1984… Recuerda que en aquellos tiempos no existía internet, nuestras fuentes de información eran pocas. En esas publicaciones, en las primeras páginas, se daban noticias, novedades y se hablaba de los festivales de cómic, como el de Barcelona, que arrancó entonces. Acudí al primero y desde entonces tuve claro que, un día, intentaría organizar el de mi ciudad. Claro, tardé un poco, más de treinta años, pero bueno, al final llegó. Hace tres años, mi empresa, El Diario Vasco, propuso que quienes tuvieran un proyecto relacionado con un nuevo evento lo presentaran y quizás, se llevaría a cabo. Bueno, la historia completa es un poco más larga, pero aquí estamos.

¿Cuál es la filosofía del Salón?

Intentar, por todos los medios, que todas las personas que nos visitan, disfruten. Sé que no es una gran frase, pero te aseguro que lo intentamos. Cuando alguien paga una entrada no merece, creo, solo visitar stands y se acabó. No merece pagar una entrada solo para seguir pagando dentro. Tenemos stands, desde luego, y son fundamentales y más que bienvenidos, pero la idea es que, cuando vuelvas a tu casa, tengas la sensación de haber visto cosas, de haberte reído, de haber podido estar en exposiciones, actividades, charlas tanto serias como divertidas, de que te hayamos propuesto algunas ideas locas. El cómic ya no es solo viñetas, sino un montón de mundos con los que vive de forma inseparable. Esos mundos merecen, tienen que estar en la COMIKD. Salvo que cuentes con una fortuna en patrocinios, con lo cual puedes ser más estricto, claro.

¿Cuántas personas os encargáis de organizarlo?

Nos dividimos en dos bloques. El primero el comercial, administrativo, marketing… gestión financiera. El segundo, el creativo, desde los voluntarios a asociaciones que colaboran desde el primer año aportando ideas y talento. En un primer estadio, tres personas trazamos las líneas maestras. Luego, las ponemos en común con ocho, diez más, aunque tenemos un Secreto de Bóveda: nuestras cenas. En la Batcueva (así llamamos a mi Sociedad, es largo de explicar, pero es un concepto arraigado hasta los huesos en la cultura de San Sebastián, de los vascos en general), yo cocino, nos juntamos todos y debatimos las ideas. Suena muy formal, pero si os contara… La última consistió en diez pollos al chilindrón para doce comensales, sin contar el primer plato y el postre. Allí están desde representantes de las asociaciones de juegos, japonesas, coreanas, hasta los DJs (nunca hay música enlatada en nuestro salón), especialistas cosplay, voluntarios ya con un historial tras de sí… En total, una vez llega el evento, unas ochenta personas a las que coordinar. Parecen muchas, cierto, pero en realidad la mayoría se centran solo en una actividad, como por ejemplo los juegos de mesa.

Es un Salón reciente, pero se puede apreciar un crecimiento de un año para otro, ¿Estamos ante una apuesta a largo plazo o depende de los intereses políticos?

La idea es que dure muchos años, pero hay algo que saben todos aquellos que se han metido a organizar una locura así: Sin el apoyo de las instituciones, es imposible perdurar. Imposible. El cómic no genera tantos ingresos que permitan alquilar un buen edificio, traer invitados de postín, pagar sus alojamientos y emolumentos, montar exposiciones de calidad… Nuestro Salón, y eso es algo en lo que siempre hemos insistido, debe ser accesible para todo el mundo, nadie debe quedarse sin poder entrar porque no pueda pagar una entrada. Lo mismo va para los precios de los stands, a años luz de otros eventos. Eso significa, al fin, que lejos de pretender ganar dinero, intentamos permanecer. O los patrocinios llegan, y lo hacen de forma importante, o los salones morirán. Ya ha pasado demasiadas veces, por desgracia. Esto es, de verdad, un acto de amor al cómic.

Sorprende que se celebre en un sitio como el Kursaal ¿Qué ventajas ofrece con respecto a otros sitos más pequeños?

Tiene que ver con tu anterior pregunta. El Kursaal está ubicado en el mejor sitio de la ciudad, es accesible para todos, a un paso de la Parte Vieja, a otro del barrio de Gros y del Centro de la ciudad y pegando a la Playa de la Zurriola. No necesitarás trenes, metros o autobuses para llegar, ni para disfrutar de un parón comiendo unos buenos pintxos, por eso tantas familias nos han visitado los dos años anteriores. Eso nos encanta. Familias enteras, acompañando a sus hijos que van a participar en los concursos de cosplay para aplaudirles, o para ver juntos la exposición de Star Wars o de superhéroes Marvel. El Kursaal es uno de nuestros pequeños símbolos. Si eventos de la trascendencia del Festival de Cine o Gastronomika se celebran allí, ¿acaso el cómic merece menos? ¡Ni hablar!

¿En qué mes habéis comenzado a trabajar en la edición de este año?

En marzo del año pasado, una semana después de cerrar las puertas de la anterior. Ni te imaginas la de cosas que atas y se caen, la de invitados que de pronto fallan… Lo primero, valorar los aciertos y analizar todos los errores. Habrá nuevos, pero que los viejos no se repitan. Y claro que cometemos errores. Muchas veces resulta desmoralizador, porque acertar con el gusto de quienes nos visitan es tan difícil… A algunos les faltan invitados, a otros les sobran cosplayers o videojuegos.

En los últimos tiempos parece que una serie de aficionados solo valoran los salones como medios para comprar Funkos u obtener firmas de autores, sin valorar las exposiciones o las mesas redondas ¿Cómo influye eso a la hora de plantear un evento así?

Lamentablemente influye, porque, aunque la propuesta es nuestra y el público la valorará, ojalá que bien, no puedes ignorar esa realidad. Nuestras exposiciones, creemos, son interesantes y las charlas también. Pero no puedes permitirte tener cinco personas allí mientras ves que en la zona de videojuegos no cabe un alfiler. Por eso, este año vamos a intentar sacar un pequeño conejo de la chistera, con talleres muy potentes y algunas charlas, creemos, sorprendentes. Por cierto, en el Salón habrá Funkos a degüello, pero yo no tengo ninguno. No por nada, es que no nos emocionan. En casa vivimos mi hija Enya (mi mano derecha en el Salón) y yo, y tenemos unos cuantos miles de comics, pero ni un Funko. Figuras y pelis sí, pero lo de los Funkos, fíjate qué cosas, no.

Creo que los aficionados no valoramos el esfuerzo que supone traer a un autor hasta un Salón, con unas posibilidades de retorno económicos limitadas y supongo que sin la ayuda de las editoriales sería imposible. ¿Podrías explicarnos cómo es el proceso para traer a un autor extranjero? ¿Cómo decidís a qué autores traéis?

Efectivamente, hay dos vías. Colaboración con editoriales y en solitario. Las editoriales, lógicamente, echan el resto en Barcelona y Madrid, donde se mueve el público más numeroso, así que, en nuestro caso, casi siempre lo hacemos solos. Y es muy, muy complicado, más cuando en Francia, que está a 18 kilómetros de nosotros, por ejemplo, hay festivales cada fin de semana. ¡Y allí sí que los apoyan de forma brutal! Por fortuna, nosotros también hemos contado en esta edición con apoyo de las instituciones. Además, y para complicar más la cuestión, ya se ha abierto un debate entre artistas que proponen cobrar cada vez que acuden a un evento. No digo que no tengan derecho, por supuesto, pero, de nuevo, favorecen a los grandes, que pueden permitirse inversiones que otros no podemos.
En cuanto al proceso, un pequeño equipo seleccionamos posibles autores y comenzamos a contactarlos. A veces es duro, porque en ocasiones cuesta mucho llegar a ellos para comprobar que, repito, en ocasiones, sus tarifas son inasumibles, alucinantes incluso o que, sin más, su calendario está completo. Una vez tenemos su visto bueno, las personas responsables de los viajes, alojamientos y demás cierran los detalles mientras les planteamos una posible agenda que debemos cuadrar con los demás artistas. Cada vez que podemos confirmar a alguien, ¡es emocionante!

Si traer un autor es complicado, el tema de las exposiciones lo es todavía más al estar los originales divididos entre muchos coleccionistas privados ¿Cómo os planteáis las exposiciones monográficas de un autor?

No nos engañemos, cada vez hay menos exposiciones con originales, precisamente porque, tal y como dices, reunir obras de coleccionistas privados está al alcance solo de muy pocos privilegiados. Ni los autores quieren ya prestarlos. Como sabes, hace unos días se ha celebrado Angoulême; una exposición como la de Richard Corben, que ha sido histórica y maravillosa, es inviable de todo punto para nosotros. Solo el coste de los seguros por deterioro es tremendo, más agentes de seguridad o traslados. Si dijera las cifras reales, me apuesto el cuello a que muchos de tus lectores no se lo creerían. Hablamos de miles, de muchos miles de euros… Este año volveremos a tener buenas exposiciones, pero el esfuerzo es tremendo. Al final, como puedes ver, y es triste decirlo, el dinero manda. Por cierto, cada vez más artistas trabajan solo en digital. Así que, en muchos casos, los originales ya no existen.

En tus redes sociales hemos visto que el cartel de este año es del gran José Luis Garcia López ¿Cuándo lo podremos ver?

En cuanto hagamos la presentación oficial, este mismo mes, espero. Y no te imaginas las ganas que tenemos de compartirlo con todos. Es maravilloso. Bueno, claro, qué voy a decir yo, que he tenido el privilegio de colorearlo. Tengo el honor de considerarme amigo de José Luis, pero bastará mostrarlo para que cualquiera afirme estar ante uno de los carteles más bonitos que se han hecho para salón alguno. Y no sabes cómo lamenta no poder venir en persona a presentarlo, pero su agenda es muy apretada. De hecho, en el Salón mostraremos una evolución del cartel, desde el boceto hasta el definitivo.

¿Qué autores invitados nos puedes confirmar?

Estamos, ahora mismo, cerrando varias visitas importantes. El Torres, que se apunta a un bombardeo. Para hablar de Goya y otras cosas, Fran Galán, y desde Italia Massimo Rosi, desde Japón la fantástica Kan Takahama, el mago del concept art David Benzal… de nuevo, en un par de semanas sabréis más.

En la página web en el apartado de stand por el momento apenas hay de editoriales, supongo que todavía no están todos confirmados, ¿no?

Sí, siempre esperamos al último momento para cuadrarlo todo.

¿Qué autor imposible te gustaría traer?

Americanos, Frank Miller o John Byrne, tampoco voy a ser original. Japoneses, a Masamune Shirow, Katsuhiro Otomo… De Francia apostaría por Phillipe Druillet. Su cómic La noche me impactó profundamente hace un montón de años.

Para ir acabando unas preguntas más personales ¿Qué cómics no puedes parar de releer? ¿Cuál es el último cómic que has leído que te vuelva loco?

La broma asesina de Moore y Bolland me parece algo tremendo. Little Nemo in Slumberland de McCay, algo adelantado a su tiempo, con páginas, como la de la cama con patas en movimiento, asombrosas; El Teniente Blueberry, en los años potentes de Charlier y Giraud, un prodigio. Para mí, Giraud alias Gir alias Moebius es el tipo más grande que ha dado este Arte, por encima de Foster, Raymond, Pratt, Kirby… y me inclino ante Astérix y Akira. Y un cómic al que vuelvo porque con él me entró este veneno: No es genial ni de lejos, pero mi padre, que en paz descanse, lo había leído de chaval y me hablaba de él siendo yo niño. Un sábado, al despertarme, encontré en la mesilla los trece primeros números. Habían empezado a reeditarlo y, al verlo en el quiosco, los compró para mí, como un regalo sorpresa. Era El Guerrero del Antifaz de Manuel Gago. Estuve siete años coleccionándolo, semana a semana. Sigo emocionándome, recordando aquel despertar. Puede parecer ridículo, pero seguro que más de uno ha sentido algo parecido, en algún momento.
En cuanto al último cómic que me ha parecido extraordinario, sin duda Camisa de Fuerza, de El Torres y Guillermo Sanna. Una auténtica maravilla, desde cualquier punto de vista.

Muchas gracias por tus respuestas, espero que sirvan para aclarar a nuestros lectores cómo se organiza un salón de cómic. Ojalá esta nueva edición sea todo un éxito y ComikD perviva durante muchos años.
Para más información podeis consultar la web del Salón aquí.

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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...

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