Concurso Criminal: Los tipos duros no existen, por Miguel Sanz

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A medida que el tiempo pasaba, los dos inspectores de policía que Jack tenía delante perdían gradualmente todo atisbo de humanidad para convertirse en meras sombras que lo observaban fijamente sin mostrar cambio alguno en su semblante, por lo que finalmente cedió ante la tensión que inundaba la atmósfera de la sala de interrogatorios y comenzó a hablar:

– Está bien chicos, no podemos seguir así. Tal vez hayamos empezado con mal pie, así que será mejor que os cuente lo que queréis oír antes de que empecéis a soltarme el rollo del poli bueno-poli malo. Ya no me queda nada que perder.

Los dos policías apenas se inmutaron ante el repentino cambio de opinión de Jack, tan sólo intercambiaron una mirada de complicidad y aguardaron a que el hombre que tenían sentado justo enfrente continuase.

-Aquella noche sobre la que habéis estado tanto tiempo preguntándome, Nikkie se encontraba inquieta en su apartamento, recorriendo el dormitorio una y otra vez sin levantar la mirada del suelo, inmersa en sus pensamientos. Deberíais haberla visto, era toda una mujer, de aquellas que más vale tener de tu parte cuando se presente una situación peliaguda.

“En fin, ella seguía absorta en sus cavilaciones cuando de repente llamaron a la puerta. Como os he dicho si de algo se podía acusar a Nikkie era de estar siempre preparada ante cualquier imprevisto, así que nada más oír el zumbido del timbre se hizo ágilmente con el revólver que guardaba en su mesilla de noche y acto seguido abrió la puerta.”

“Justo como esperaba, Fred había acudido a su llamada de desesperación. Sé que en su momento tuvisteis ocasión de conocerle, así que estaréis de acuerdo conmigo en que se trataba del hombre más duro, frío y calculador que ha pisado nunca esta ciudad, alguien que jamás dejaba sus asuntos pendientes, fueran de la importancia que fueran.”

“Nada más entrar, Fred señaló las numerosas magulladuras que poblaban el rostro de Nikkie y dijo:

-Han sido Donnie y los suyos, ¿verdad?
-Fred, yo… Intenté explicárselo por las buenas, les insistí en que aquí no hay sitito para la gente de su calaña, y mira lo que ha pasado. No te lo tomes a mal, por favor, sólo quiero que les dejes las cosas bien claras, nada más.”

“Un par de horas después de haber abandonado el apartamento de Nikkie, Fred y yo nos encontramos en la taberna del viejo Ed, de donde siempre hemos sido clientes habituales por tratarse de un lugar oscuro en el que nadie te hace preguntas y el dueño te sirve lo que pidas sin rechistar. La verdad es que aquella noche Fred no me contó mucho, tan sólo me advirtió para que estuviera pendiente del teléfono por cualquier cosa que pudiera surgir.”

“Dos días después las calles estaban revolucionadas al circular por ellas rumores sobre una serie de repentinos problemas que se les habían presentado a Donnie y los suyos, por lo que decidí dirigirme a la taberna de Ed con el fin de encontrar a Fred y preguntarle sobre el tema, si bien lo que me encontré allí cambió completamente mi postura ante la situación que se nos presentaba y fue determinante en los sucesos posteriores.”

-Oye, ¿no va siendo hora de que me traigáis un café de la máquina que tenéis afuera? Vamos, tengo la boca seca y aún queda historia por contar.-dijo de pronto Jack, interrumpiendo su versión de los hechos y obligando a que uno de los inspectores hiciera caso a su petición.

Doce minutos y dos cafés después, Jack continuó con su relato ante la atenta mirada de los dos policías.

“¿Por dónde iba? ¡Ah, sí, la taberna de Ed! Al entrar aquel día no pude creer lo que mis ojos vieron y acto seguido tuve que salir a la calle a vomitar. Cuando me hube tranquilizado, volví dentro y me acerqué a Fred, que contemplaba sin inmutarse el panorama. Alguien había arrasado la taberna y acabado de la forma más cruel posible con todos lo que en ese momento se encontrasen en su interior. Nada ni nadie quedó en pie, y cuando Fred llegó unas horas después de lo sucedido el único rastro que encontró merecedor del calificativo de humano era una nota que decía “F, esta noche en el muelle” y que en el momento en que yo reuní fuerzas para entrar Fred estrujaba en su puño”

“-Ellos la tienen, Jack. No sé cómo, pero la tienen.-dijo Fred sin siquiera mirarme a la cara.
-¿Cómo que ellos? ¿A qué viene todo esto?-pregunté, aunque en realidad ya conocía la respuesta.
-Recoge tus cosas, esta noche tenemos una cita en el muelle.- me respondió Fred, y acto seguido abandonó el local.”

“No fue difícil encontrar el lugar de nuestra cita en los muelles, cuando uno lleva en esto tanto tiempo como yo sabe qué sitios son lo adecuados y cuáles no. Además, teníamos todo un comité de bienvenida esperando nuestra llegada.”

“-¿Qué has hecho con Nikkie, Donnie?- bramó Fred nada más nos encontramos con Donnie y un buen puñado de sus hombres en una zona por la que la policía ni siquiera se atrevía a pasar.”
“-Amigo mío, ella está donde siempre ha pertenecido, rodeada de basura e inmundicias.-contestó Donnie, al tiempo que una sonrisa verdaderamente repugnante se dibujaba en su sucio rostro.”

“Para ser completamente sincero, los hechos que sucedieron a continuación no los tengo nada claros, sólo recuerdo que una furia asesina nunca antes vista en Fred lo poseyó convirtiéndolo en una criatura casi sobrenatural; y a partir de aquel momento se sucedieron gritos de todo tipo, disparos en todas las direcciones posibles y se derramó tanta sangre que lo que yo había visto hacía no mucho tiempo en la taberna de Ed parecía cosa de niños. Pero no nos engañemos, eso no era lo más impactante, sino el hecho de ver a Fred allí de pie, gravemente herido, respirando con dificultad mientras intentaba recobrar la razón y contemplaba la masacre que había perpetrado.”

De repente, uno de los dos inspectores rompió su silencio e interrumpió la narración de Jack.

-¿Por qué lo hiciste? ¿Por qué asesinaste a Fred?
-Vaya, veo que ya no os podéis contener y esperar hasta el final…Es muy sencillo, aquél fue el único momento que yo recuerdo en que Fred mostró señales de debilidad al dejarse llevar por sus emociones, apartando la frialdad que siempre le había caracterizado; la única ocasión en que yo jamás tuve oportunidad de enfrentarme a él con posibilidades de salir victorioso. Reconocedlo, chicos, en el fondo os hice un favor, lo sabéis tan bien como yo: si le hubiera dejado vivir ninguno de vosotros dos estaría hoy aquí interrogándome, la ciudad sería suya en su totalidad y nada escaparía a su alcance, ni siquiera unos tipos tan duros como vosotros.

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curioso
curioso
Lector
2 mayo, 2009 11:26

visto lo bueno de los relatos ganadores  y su calidad, hubiera estado bien que sirvieran como guión de cómic. y que lo dibujaran autores españoles.

Raúl López
Admin
2 mayo, 2009 12:48

La verdad es que el nivel de los relatos ha sido alto, muy alto, los relatos que no han sido ganadores también eran muy buenos pero vamos con estos tres la verdad es que la respuesta del jurado ha sido unanime…

En cuanto a hacer de ellos un relato ilustrado… pues la verdad es que estaría genial pero vamos para un proyecto de ese tipo nos haría falta un dibujante y claro al ser una web no «profesional» no podemos costearnos los lápices ni el trabajo de guión…

Pedro A. Aragonés
Pedro A. Aragonés
2 mayo, 2009 22:57

Enhorabuena Miguel. Me ha gustado mucho tu relato. Me ha parecido muy directo y, sobre todo, efectivo. Sin hacer una introducción exhaustiva de los personajes, consigues hacérnoslos familiares con bastante facilidad.

Respecto a lo que comentan más arriba sobre un comic… La verdad es que también a mi me gustaría ver los relatos adaptados. No tendría problemas es ponerme a trabajar sobre el guión. Y en cuanto a dibujantes… ¿por qué no otro concurso? Seguro que hay grandes talentos ocultos entre los lectores de esta web. Ahí dejo la propuesta.

Saludos a todos.

curioso
curioso
Lector
4 mayo, 2009 17:18

si, buena idea. a lo mejor descubrimos algún gran dibujante entre los fans que visitan la página.
apoyo la moción señoría