Charla de Dave McKean

Charla de Dave Mckean en el ciclo de actividades Ford Vignale Firsts sobre su último cómic.

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Este pasado 21 de junio y de la mano de Ford, a través de sus actividades Ford Vignale Firsts, tuvimos la oportunidad de entrevistar y presenciar la charla que daba Dave Mckean en Madrid. Entre muebles de diseño y decoración de interiores (el evento se realizaba en Casa Decor), el dibujante, ilustrador, fotógrafo y director de cine, comentaba de pasada su propia carrera, hablaba de su proceso de creación y nos desmigaba y analizaba su última obra, Black Dog: The Dreams of Paul Nash.

Tras unas palabras de agradecimiento a los organizadores, Mckean, se dispuso a poner al oyente en contexto. Con un micrófono a lo Britney Spears, como él mismo comentaba, dio un repaso a su carrera para que pudiéramos apreciar su transición como artista. El primer tomo del que habló fue Casos Violentos (1987). “Mi primer amor fue el cómic, con él aprendí a leer, es un medio tan íntimo que me llenó desde el principio”, comentaba mientras describía la obra y alguna de sus páginas. Más tarde pasó a hablar de Mr. Punch (1994). “Punch and judy son unas marionetas británicas, muy violentas. Conforman de alguna manera la mentalidad británica” resumía en una breve frase. Cages (1990-1996) sería la siguiente obra de la que hablaría. “Es una obra de hace 30 años donde imprimí mi visión del mundo”. Cages es una historia sobre artistas que comparten vidas en un mismo edificio, excusa que usa Mckean para deliberar sobre el arte y la existencia. Después, comentaría todas las portadas y carátulas en las que habría participado, desde la portada del libro de cocina de Heston Blumenthal del que hablaba maravillas: “en un restaurante existe una narración y la comida de Blumenthal conecta con los recuerdos, es increíble”, hasta las covers de grupos tan conocidos como los Rolling Stones o Alice Cooper, pasando por las portadas de la aclamada serie Sandman. Aprovechó para decir que todo arte le inspiraba, y la música no era menos, tanto es así que como decía: “la música es fundamental en mi proceso creativo, de hecho he fundado mi propio sello discográfico”. Luego repasó brevemente sus libros de fotografía, los libros de bocetos y los de ilustración infantil, estos últimos casi todos creados junto a Neil Gaiman y de los que comentó: “me gusta trabajar con Neil, porque el resultado es una imagen que conversa con un texto, en una expresión mal sonante, que la imagen y el texto se van juntos a la cama”. Por último, nombró su colaboración con Richard Dawkins del que comentó que le encantaba que promocionara el pensamiento crítico y la ciencia.

Tras ese breve recordatorio de sus trabajos, pasó a comentar su filmografía como director de largometrajes y cortos. “The week before la hice con solo dos actores y sin casi dinero. Habla sobre la semana antes deque Dios creara el mundo”. N[eon], MirrorMask o The Gospel of Us completaron su resumen fílmico.

Por fin llegaría el plato fuerte de la charla. Black Dog: The Dreams of Paul Nash es la nueva obra de Mckean, de la que comentaba ser un encargo del Museo Imperial de la Guerra y de la que le había llevado 6 meses de trabajo. “Este museo ha promovido obras de teatro, de pintura hasta trabajos de moda, pero nunca había encargado una novela gráfica de la Primera Guerra Mundial”. Mckean no estaba interesado en la batalla en sí, si no en las personas que vivieron la guerra, sus propias experiencias y sus futuros cambios. Por eso eligió a Nash como figura central de su historia. “Los soldados no querían hablar de esas experiencias, pero los artistas pueden transcribir esos sentimientos, y es lo que hizo Paul Nash. Aunque no fuera muy conocido, ni el mejor artista, hubo algo en él, una rabia que pudo traducirla a unas imágenes muy potentes” comentaba Mckean. “Paul Nash trasmitió la experiencia de la guerra. Trabajó de una manera muy íntima, menos narrativa, de hecho, vio el caos de la guerra con su mente, no como el resto de los soldados, que la vieron con sus ojos.” siguió comentando mientras desgranaba el simbolismo de algunas de las páginas del tomo. Desde luego, una obra que parece ser extremadamente intensa y profunda, llena de simbolismo e ilustraciones increíbles.

La charla acabó con la exclusiva de los futuros proyectos de Mckean, entre los que incluía una performance de Wolf’s Child en el bosque y sus posibles trabajos con la realidad virtual. Toda una sorpresa que alegrará a muchos.


Imágenes de Black Dog: The Dreams of Paul Nash

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