Cartones PERROS

Una nueva y "delechosa" propuesta underground de la mano de Fandogamia.

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Cartones PERROS portada

Edición original/ España: Cartones PERROS (Fandogamia, 2020).
Guion y Dibujo: Jorge Alonso “Gancho”, Manuel Álvarez, Carlos Beck “Kalitro”, Pablo Castillo “Ziru”, Joaquín Guirao, F. Neftalí Iglesias Varela, Jose Luis Romero “Repelux”, José A. Valenzuela “Fleibur”.
Formato: Tomo tapa blanda (21 x 14,85 cm), 152 páginas.
Precio: 12€.

Unos cartones bien perrones

“¡Esto me ocurre por jugársela al epónimo San Jacobo! ¡Lo llevo clarinete!”

cartones PERROSEn el principio era la palabra, y la palabra estaba con los autores y la palabra era ASDFG. O parafraseando a Walt Disney, todo empezó con un monito cereal.

En los albores de la década de 2010, los webcómics vivían en una burbuja al alza que, por supuesto, no tardaría en explotar. Sin embargo, en el proceso dieron rienda suelta a la creatividad de unos jóvenes autores que, muy a su pesar, se vieron fagocitados por el éxito de su personaje más popular: él, el Chocu.

cartones PERROSSir Arthur Conan Doyle llegó a aborrecer a Sherlock Holmes, su personaje más popular, hasta el punto de intentar asesinarle. La cuenta de Twitter de la parodia del mono de los Choco Crispies ha matado innumerables veces al magnate de los cereales, le ha sustituido, maltratado y reconvertido hasta el absurdo, y permanece intacta.

¿Qué dice esto de Cartones PERROS? Primero, la creatividad de sus autores, que han jugado y experimentado con el personaje (y sus sufridos fans) hasta el agotamiento y en todos los formatos, incluyendo prosa, cómics, historias ilustradas, canciones e incluso un videojuego. Segundo, la calidad indescriptible de su obra: capaces de retener a más de 25.000 personas siguiendo sus andanzas, incluso cuando convirtieron su cuenta en un club de los posavasos durante meses.

No es la primera vez que esta buena gente publica en papel. Un selecto grupo de lectores han podido leer sus creaciones en fanzines como Hijos de Crumb, su secuela Nietos de Crumb, o Cuentos de la Fanciénaga, entre otros. A través de su canal de experimentación más popular y sus propias cuentas, parte de los autores originales (y más que se sumarían) atrajeron la atención de Fandogamia.

No se trataba de la primera vez que la Gran Efe había decidido apostar por la publicación de autores españoles de enorme creatividad gráfica, como el escatológico pero genial Michael Perrinow. En esta ocasión, los autores de PERROS fueron insertados dentro de la iniciativa Fanternet, basada en la vieja táctica comercial de la muestra gratuita. Pero si os ofrecen cartones, no digáis “¡Naranjas!” y a otra cosa. Dejaos llevar por la curiosidad y catad sus webcómics antes de su maduración en papel.

¿Qué es Cartones PERROS? Es un cajón de sastre y una excelente muestra del exiguo panorama del actual cómic underground español. Es una obra coral y desbocada, tanto en autores como en personajes. Es la versión tebeística de Animaniacs, con Fandogamia como Steven Spielberg. Es mayonesa para los muy mayoneseros.

Porque no nos engañemos este no es un tebeo para todos los públicos, aunque los entrañables Chope y Presunto de felpa en la portada pudiesen llevar a engaño. ¡Ay de los ingenuos que regalen esto a los más jóvenes de la casa! Corren el riesgo de poner el germen de los cartones del futuro.

cartones PERROSUn futuro oscuro y post apocalíptico, si debemos creer los autores, con el pueblo de Perros como último baluarte de la civilización. Pero este telón de fondo pronto se difumina (o da contexto quizás a las historias más absurdas), y en todo caso el fin del mundo palidece en comparación con lo que ha sobrevivido: todo tipo de personajes estrafalarios, incómodos viajes en trasporte público con desconocidos y, por supuesto, ese horrible capitalismo.

Entre las páginas de estos cartones, esperad lo inesperado. Historias de ciencia ficción, fantasía, relatos costumbristas, testimonios paranormales, chistes recurrentes y humor incomprensible o incluso inexistente. Porque a veces las historias te van introduciendo su juego, rizando el rizo para que encaje con el lector, pero en otras los autores sujetan los brazos del humor a su espalda y le trabajan los abdominales a puñetazos.

cartones PERROSA lo largo de los cartones, el lector podrá familiarizarse con los inocentes Chope y Presunto (los ojos que invitan a conocer Perros), Santa Brécol o el padre Padras. Conocerán a don Cuck (¡se las sabe todas!), que es el mejor en lo que hace (y lo que hace es engañarte para tener sexo con su mujer). Aprenderán empáticas lecciones vitales de la mano de Juanjo (el asesino en serie más majo del mundo), de amistad con la vampiresa Briania y el troll Tomás, o un viaje hacia al misterio de la mano del matrimonio de Coderas Johnson y el profesor Humánez von Persona.

Todo esto y mucho más puede encontrarse entre sus páginas, incluyendo un puñado de historias más intimistas, de gran calidad, presentadas por los autores en el fanzine adjunto, El fin de Cartones PERROS, sólo a la venta en Internet por tiempo limitado. Si algo os ha intrigado de cuanto os he contado hasta ahora, os prometo que hay eso y mucho más. Puede que, simplemente, estos tebeos no sean vuestro estilo, o quizás ya estáis deseando echarles el diente.

En cualquier caso, os contaré un secreto: considero (con suerte, será mutuo) a varios de los autores como mis amigos, y me enorgullezco de ello. Pero hoy aquí otro dato personal: jamás me veréis gastar mi dinero por compromiso o amistad, en un producto que no me guste o considere que merece la pena, y aún así puse religiosamente mi dinero a las pocas horas de salir el croufando.

Comprar Cartones PERROS es un salto de fe. A lo mejor, como yo, te has subido al carro por las ingeniosas, tronchantes y barrocas páginas del doctor Fleibur, y aún así no puedes dejar de dar vueltas al dadaísmo cuqui de Ziru. Puede que estéis aquí por la experimentación formal y de los límites del humor (más allá del tan manido debate de lo políticamente correcto) por parte de Repelux, pero os conquiste igualmente el surrealismo impredecible de Guirao.

Quizás os quedéis en Perros seducidos por el genuino candor de Kalitro al mostrarnos lo que nos hace humanos, o por el realismo mágico casi onírico de Neftalí. Tal vez las bromas de Manuel Álvarez, de trazo globular y ausencia de ofensivas aristas también en el guión os dejen con ganas de más, u os preguntéis detrás de cuántas páginas se esconde la mano casi invisible de Gancho.

Porque, ¿quién sabe cómo funcionan las bambalinas de PERROS? No todos los cartones vienen firmados (y tan sólo uno numerado) dejando a la perspicacia o imaginación del lector la autoría de cada uno. Quizás se trate de una decisión consciente, para no constreñirse e introducir siempre las firmas, o fruto de un brainstorming constante que, como aquel bebé de Un tipo genial, era hijo de demasiados padres como para especificar a uno solo.

cartones PERROS

Mayor relevancia tiene otro detalle de la edición, que es al mismo tiempo fuerza y flaqueza. Su competitivo precio (12 € por 152 páginas casi siempre a color) es indudablemente posible por su tamaño de bolsillo, similar al de las antiguas Bibliotecas Marvel. Esto lo convierte en un volumen muy manejable, en el que la mayoría de historias no se ven perjudicadas por el formato. Desgraciadamente, hay otros que fuerzan la vista del lector tanto a la hora de seguir el texto como de percibir los detalles del dibujo. Algo especialmente triste en el caso de Fleibur, que merecería un escaparate más amplio para evitar que su pop-rococó no se convirtiese en un test de agudeza visual.

Pero en todo caso, creo que resulta evidente que, si eso es todo lo negativo que puede sacarse a estos cartones, es que verdaderamente son bien perros. Una vez más, que nadie se lleve a engaño: este no es un producto para todos los públicos. No se trata de un intento de proteger a los más pequeños de la casa, o de ahuyentar a posibles compradores, sino un simple aviso a navegantes.

Cartones puede contener (y contendrá) trazas de absurdo, reflexiones políticas, distorsión de tropos reales y ficticios, humor tonto o soez y aleatoriedad suma. Y también mucho, mucho talento, cariño y trabajo detrás, por parte de los autores. Si sois alérgicos a algo de todo lo anterior, al menos debéis reconocer el mérito de lo último.

Cartones es la culminación de años de trabajo de sus creadores, aún patidifusos por el simple hecho de haberse ganado la categoría de autores. Pero el alcanzar el Olimpo del ISBN no es una culminación, sino un paso más en su carrera tebeística, y vosotros, lectores, aún estáis a tiempo de engancharos desde el principio. El pueblecito de Perros está ofreciendo packs turísticos a bajo coste. ¿Y tú? ¿¿TE ATREVES??

cartones PERROS

Lo mejor

• La sensación de un caos constante pero coordinado, para dar vida al pueblecito de Perros y sus habitantes.

Lo peor

• El que algunas historias se resientan por el tamaño más reducido de la edición.

Firma Invitada: @superlayo_.

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