
«Estamos en una nación soberana. No podemos tomar esa decisión. No a sangre fría.»
Segunda entrega del Capitán América de Chip Zdarsky, con los números cuatro a seis, y si el primer volumen ya nos había dejado con muy buen sabor de boca, en esta segunda entrega el nivel no solo sigue creciendo, sino que comienza a mostrar sus cartas, ya no solo de lo que nos espera en esta serie, sino también del nuevo orden que se nos viene en el Universo Marvel.
Las dos primeras entregas de este volumen sirven para cerrar la historia ambientada en el pasado. El guionista ahonda en cómo se siente Steve; recordemos que Zdarsky se toma la licencia de hacer un pequeño ajuste temporal, y en los paralelismos de tener que hacer frente de nuevo a un déspota que tiene subyugado al pueblo. Esta incursión en territorio latveriano, orquestada desde el gobierno americano como una misión de rescate, rápidamente adquirirá tintes e intereses políticos, además de una revelación que casa con la forma de proceder de los diferentes gobiernos americanos que hemos tenido en las últimas décadas y que se ve acentuada por el proceder de Trump. Prefiero omitir los detalles de esos acontecimientos, ya que son relevantes y sirven de punto de inflexión, no solo de esta historia, sino también como punto de partida para todo lo que se está cocinando con el nuevo evento Marvel: Armageddon. Estos dos primeros capítulos están dibujados por Valerio Schiti, con colores de Frank Martin, y el resultado es francamente espectacular, especialmente en varias secuencias dramáticas que se dan en la segunda entrega.
El tercer capítulo, ya ambientado en el presente, hereda argumentos del final de Un mundo bajo Muerte. Victor Von Muerte ha caído y tenemos a un país gobernado con mano de hierro durante años que se encuentra sin su líder. Por otro lado, Latveria, a lo largo de los años —y magníficamente explicado por Ed Brubaker en la miniserie Los libros secretos de Muerte (imprescindible)—, se ha caracterizado por su inestabilidad política: demasiadas facciones interesadas en derrocar a Muerte para hacerse con el poder. Lo que de primeras puede parecer una acción de liberación del pueblo del yugo de su tirano no deja de esconder un interés por gobernar y conseguir el poder que antaño tuvo Muerte.
A su vez, tenemos a Trueno Ross, quien, como hemos visto en la serie Red Hulk, estuvo prisionero en los calabozos de Muerte, con lo que ha convertido una misión militar del gobierno americano para garantizar la transición política en algo personal. A todo esto hay que sumarle el motivo por el que el ejército americano decide emprender una misión en Latveria: teóricamente hay evidencias de la entrada de misiles de largo alcance en el país y de la posibilidad de que puedan portar armas nucleares, así que, para “protegerse”, lo mejor es dejarse caer por Latveria y, de paso, ver si se pueden apropiar de todo lo que allí ha dejado Muerte.
Si no hubiese suficientes juegos de poder, tenemos además a Nick Furia Jr. intentando retomar S.H.I.E.L.D. y queriendo contar con Steve Rogers. A su vez, Trueno Ross también le propone unirse a él en su incursión en Latveria, aduciendo que ya tiene experiencia en el territorio (como vimos en el primer arco argumental).
Si algo está caracterizando a esta etapa son esos juegos de guerra en los que hay que medir muy bien cuáles son los pasos a dar, tener la cabeza fría ante la toma de decisiones y evitar que cualquier loco con ansias de poder lleve a cabo acciones que hagan saltar por los aires el tablero de juego. ¿Coincidencia? No lo creo.
Por último, añadir que mucho ojo con los dibujantes del tercer capítulo de este volumen (Captain America #6): Delio Díaz y Frank Alpizar. Su irrupción es tan increíble que han sido los autores asignados para hacerse cargo de Armageddon (las primeras páginas que han salido como previa son espectaculares) y es más que probable que sean también los encargados de la tan rumoreada serie regular de la nueva etapa de Los Vengadores, con Chip Zdarsky a los guiones.
Resumiendo, Capitán América es, a día de hoy, una de las mejores series del Universo Marvel. Va con paso firme, llevando a Steve por un terreno peligroso, y pinta a imprescindible para entender hacia dónde se dirige el Universo Marvel.
Lo mejor
• El guion de Zdarsky tan apasionante como interesante.
• La irrupción de Delio Diaz y Frank Alpizar, espectacular lo de estos dibujantes.
• La revelación de como llegó Muerte al poder.
Lo peor
• Los lectores más veteranos y puristas se pueden sentir molestos ante algunas licencias que se toma Zdarsky.














