Edición original: Candelaria Fatal. Mierda diaria ESP (El Abejar Ediciones, 2026)
Guion: Ángela María
Dibujo: Ángela María
Correcciones, descosidos y arreglos: Edurne y Nafarroa Kaleko Jauregia
Maqueta: Espasmódico
Formato: Rústica · 108 páginas · 18 €
Una semana como otra cualquiera.
«A lo mejor mañana será otro día…»
Entre la avalancha de novedades de cada mes es más que posible que se escapen propuestas de lo más interesantes pese a ser algo fresco y novedoso. Muchas veces sucede por no venir de una editorial potente o estar creadas por autores muy conocidos lo que hace que se queden un poco opacadas. Algo que resulta un tanto injusto, ya que en muchas ocasiones son mucho mejores que lo que ocupa un lugar prioritario en las estanterías. Que estas propuestas tengan una oportunidad de encontrar su público debería ser una de las prioridades de los divulgadores, en lugar de hablar de eses obras que ya tienen un público fiel y una editorial potente detrás. Una labor de descubrir cómics diferentes que tiene más importancia en casos como Candelaria fatal. Mierda diaria, que ya estamos ante una obra de una autora que debuta en formato largo como Ángela María, seudónimo de la madrileña Ángela Fernández del Campo, que, tras realizar varias entregas del fanzine Mierdiaria, da el salto a mundo editorial de la mano de El Abejar Editorial, que también debuta con esta obra. Una apuesta ante la que solo podemos aplaudir y desearles mucho éxito, ya que se nota todo el cariño que han puesto en la edición de este cómic.
Para su debut en el cómic largo Ángela María retoma a Candelaria, la protagonista de sus fanzines desde casi una década y con mucho de autobiográfico, para relatarnos mediante historias cortas una semana de su vida. Esas historias ordenadas de forma cronológica tienen una duración que oscilan entre la página -la mayoría- y las veinte recuperando algunas ya publicadas en las cuatro entregas de Mierdiaria. Pequeñas perlas de realidad que al leerlas en conjunto nos permiten descubrir una realidad marcada por la cotidianidad y la precariedad con la que es muy fácil sentirse identificado gracias al sentido del humor que está presente en cada una. Un cómic que nos ha traído de nuevo a la cabeza la reciente Manos de pobre de Silvia Bezos con el que tiene muchos puntos en común, pero con una visión algo más positiva del mundo. Un posible referente como suponemos lo son también autoras como la gran Julie Doucet, Marta Guerrero o Irene Márquez con las que comparte una visión muy ácida del mundo y de eso que la sociedad dicta como normalidad.
A lo largo de esas historias breves vemos como Candelaria va sorteando problemas laborales, precariedad económica y habitacional, tremendas borracheras con sus correspondientes resacas, junto con problemas sentimentales y afectivos y un vacío existencial que siente muchos jóvenes al descubrir que el mundo no es el que les prometimos. Esas historias breves donde la cotidianidad se entremezcla con reflexiones filosóficas y existenciales casi siempre están abocadas a un final desastroso y cómico, pero esconde una visión del mundo muy lucida convirtiendo el cómic en una afilada sátira de la sociedad moderna que hace que sea muy fácil conectar con ellas. Como es habitual no todas las pequeñas piezas están al mismo nivel, pero su lectura se hace imprescindible para poder comprender el mensaje global que encierra el cómic.

Ángela María conserva en Candelaria Fatal todo ese espíritu underground de esos fanzines que siempre han querido ir a contracorriente. Una capacidad de ser contestatario con el sistema que tiene que ver mucho más con el mensaje que con ese dibujo feísta y de trazo rotundo con el que muchos los identifican. Lo que si tiene es ese sentido del humor negro y muy irónico y una innata capacidad para reírse de sí misma, pero pasado por el necesario filtro del feminismo que nos permite ver la realidad de tantas mujeres que siempre ha estado opacada en el mundo del cómic. Por suerte, con el tiempo eso está cambiando.
Visualmente nos encontramos con un dibujo con mucha personalidad más heredero de la ilustración que de los grandes popes del cómic. Lo que más destaca es la expresividad de los personajes, en particular de Candelaria, y un uso del color lleno de vida, junto con una representación de las mujeres que se escapa de los absurdos estándares heteropatriarcales tan presentes en el cómic más mainstream, sea cual sea su procedencia. Narrativamente las historias están limitadas por extensión de una página y no hay espacia para experimentos con el lenguaje y la composición de página, ya que sobre todo prima la claridad. Algo que hace que sea un cómic al que se pueda acercar cualquier persona conozca o no el lenguaje del medio.
En Candelaria Fatal. Mierda diaria Ángela María hace una espectacular puesta de largo en el cómic de largo formato con una historia que se convierte en una acida sátira sobre la sociedad actual desde un más que necesario punto de vista femenino. Un cómic fresco y que rebosa personalidad que le augura un futuro lleno de grandes obras.
Lo mejor
- La frescura que desprende cada página que nos permite descubrir a una voz nueva y llena de personalidad.
- La constante sonrisa que se tiene al leer el cómic, interrumpida por algunas carcajadas como sucede con el final de Olé!.
Lo peor
- Como sucede con los cómics compuestos por diferentes historias cortas no están todas al mismo nivel, aunque su lectura global es la que da sentido al cómic.








