AMIENAMORADOS HASTA LA MÉDULA
«Algo más que amistad, algo menos que amor». Esa es la declaración de la que parte una obra pequeña pero poderosa, con un mensaje menos habitual pero muy humano, de lectura tan breve como potencialmente enriquecedora.
Ideada por la artista californiana Yumi Sakugawa, primero se publicó en 2012, tanto en la revista Sadie Magazine como en la red social «Tumblr». Posteriormente, en 2014, la editorial norteamericana Simon & Schuster la llevaría a una edición impresa. Dos años después, en 2016, llegó a territorio español gracias a Sapristi. En el día de hoy, la rescatamos para destacar su existencia e invitar a la reflexión a través de su propuesta.
En primer lugar, cabe destacar que esta obra no nos plantea un cómic tal y como estamos acostumbrados. Hablamos de que las 128 páginas que la conforman se pueden leer en cuestión de pocos minutos, en tanto que cada página podría interpretarse como una sola viñeta. De hecho, la publicación original en Tumblr sí presenta un formato más comprimido, con un total de seis páginas que comprimen el contenido de la edición física en un formato más habitual.
Cabría preguntarse, en tal caso, cuál es la razón de querer trasladar estas seis páginas de cómic a una dilatadísima edición impresa de 128. Podría parecer algo innecesario, algo sin propósito, un despilfarro editorial.
Entonces nos asomamos a la publicación original de Tumblr y echamos un vistazo a las estadísticas: 268 938 usuarios han reaccionado a ella desde su origen. Centenares de miles de personas atestiguan haber encontrado algo único en esta lectura. Son numerosas las opiniones que hablan de un descubrimiento importante, casi trascendente, como se refleja en el siguiente comentario:
Tan solo es uno de los muchos mensajes que reflejan el agradecimiento de las personas lectoras hacia la obra. No por mero disfrute, sino porque les ofrece una ampliación emocional, ya sea mediante la definición de un concepto que no alcanzaban a acotar o mediante la nominación de una idea a la que no sabían cómo referirse. Hablamos de sentir “friend-love” por alguien, de estar «amienamorado» de alguien, de sentir «algo más que amistad, algo menos que amor».
ASOMARSE AL LÍMITE
Mi relación personal con las etiquetas emocionales es complicada. Por un lado, admito que prefiero evitarlas como definición categórica. Es decir, prefiero centrarme en lo que sienta o deje de sentir, más que en un término con el que transmitirlo. Al fin y al cabo, ¿cómo pretendemos constreñir una vorágine de emociones de la más alta complejidad, sometida a una fluctuación constante, en un término solitario, simple y rígido? A menudo, ni siquiera basta con disponer de varios términos ni de decenas de palabras ni de manuscritos enteros. La traducción de emociones etéreas a un lenguaje palpable se saldará siempre como un proceso incompleto, contaminado e infiel. Más aún, se saldará con un resultado con el que corremos el riesgo de autolimitarnos.
Al mismo tiempo, admito que no se puede ignorar la realidad de nuestras vidas y la necesidad inherente de comunicarnos. Por muy imposible que parezca una traducción emocional total, seguimos intentando acercarnos a ella, desesperados por sentir que arañamos siquiera la superficie de lo que deseamos transmitir. Bárbara Blasco lo expresaba fantásticamente en un artículo para la revista Jotdown: «Escribir es asomarse al límite, cruzar la frontera del lenguaje para reconocerse y reconocer al otro. Porque las palabras, bien usadas, no solo nombran: despiertan, desvelan, incomodan y sanan».
En este sentido, toda reflexión compartida sobre las emociones es poca y pasará siempre por las palabras… o quizá no; quizá también pueda pasar por la música, por los aromas o por las imágenes.
Es ahí donde la presente obra de Yumi Sakugawa nos ilumina con su valor. En un principio, su combinación interpolada de palabras e imágenes puede antojarse simplona, sin demasiadas pretensiones desde su misma concepción. No obstante, detrás de cada viñeta se esconde la voluntad de una persona por expresar lo que parece inexpresable mediante cualquiera de sus recursos. Es más, la apuesta sube el nivel por las mismas razones que podrían transmitir una sensación de simplicidad.
Tal simplicidad no se debe a una falta de ambición ni de virtuosismo, sino todo lo contrario. Se trata de un intento milimétrico por expresar lo que parece inexpresable y, a su vez, por hacerlo de la manera más sencilla posible. ¿El propósito? Transformar la obra en mensaje; maximizar su capacidad de difusión; convertirla en un recurso que sirva al mayor número de personas y de la manera más asequible. 268 938 reacciones de Tumblr lo apoyan.
Todo lo expresado da sentido a la obra y a su planteamiento, pero también al deseo de disponer de ella en formato impreso. Así, lo que se limitaría a un frío enlace compartido se puede convertir en una entrega cercana, en una carta de cálido propósito. Sakugawa nos cede su expresión y nosotros se la entregamos, materializada en papel y tinta, a nuestro «amigoamor» preferido.
UNA CARTA DE CÁLIDO PROPÓSITO
Para concluir, recalco que no estamos ante un cómic habitual, sino ante una sucesión de ideas interpoladas que persigue un propósito claro: transformar emociones etéreas en expresión palpable.
¿Alguna vez te has sentido así con alguien? ¿Has tenido una relación que pareciera bailar entre fronteras? ¿Alguien a quien quisieras abrazar un poquito más de lo normal, pero sin pasarse? ¿Alguien con quien te gustaría compartir tu vida, pero sin tener que llamaros «pareja»? ¿Alguien con quien tuvieras algo más que amistad, pero algo menos que amor?
No tienes que dar una respuesta. Al fin y al cabo, no me gustan las etiquetas. No me gustan sus limitaciones inexorables.
Pero sí me gusta la expresión. Y sí me gusta esta obra.














