¡Qué forma más dolorosa de empezar la semana para los amantes del cómic y de la BD, en particular! Un lunes funesto que ha comenzado con la tristísima noticia de la muerte de uno de los autores más grandes que ha dado el medio el gran Hermann Huppen. Un autor de un talento como narrador prodigioso y que siempre huyo de lo fácil para evitar caer en la repetición. Su carrera está marcada por una constante evolución y búsqueda de nuevos caminos tanto en su faceta de dibujante como en la posterior como guionista que dio como resultado unas historias donde nos dejó ver la cara más cruel del ser humano capaz de realizar cualquier tipo de barbaridad en contra de sus semejantes. Una visión misantrópica, pero en la que también hay espacio para la calidez humana como vemos en la relación de amistad entre Jeremiah y Kurdy, los protagonistas de su serie más longeva. Una carrera increíble que Tristan Cardona nos desglosó en esta biografía.
Biografía de Hermann
Hermann Huppen nace en la población belga de Bévercé en 1938. En 1951 se traslada a vivir a Bruselas donde estudia ebanistería, arquitectura y diseño de interiores. En esta misma época empieza a cursas estudios de dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes de St. Gilles. En 1957 se traslada a Canadá para trabajar de ayudante de arquitecto. Vuelve a Bélgica en 1960 y es cuatro años más tarde cuando su vida da un vuelco; se casa con la hermana de Philippe Vandooren, futuro director editorial de Dupuis, que en esta época dirige un semanario llamado Plein Feu donde Hermann, decidido a hacer carrera en el mundo del cómic, entrega su primer trabajo titulado Histoire en able. Estos primeros trabajos llaman la atención del autor y guionista Greg que lo ficha para su estudio – donde debutan artistas como Dupa (Luc Dupanloup), Robert Pire, Dany (Daniel Henrotin) o Mittéï (Jean Mariette), entre otros – y allí el autor de Jeremiah dibuja algunos episodios de Les Belles Histoires de l’oncle Paul para la revista Le Journal de Tintin. En 1966 Greg empieza a escribir, pensando en Hermann, la serie Bernard Prince (1966-2010), convirtiéndose ambos en los creadores de la primera gran epopeya naturalista del cómic europeo y entregando los primeros 13 álbumes de los 18 que consta la saga en su totalidad. Hermann volverá a retomarla en el último tomo, con guion de su hijo Yves H, en una aventura que se titula Menace sur le fleuve (2010).
En paralelo, Hermann realiza las dos primeras historias de la serie Jugurtha y en 1969, también junto a Greg crea el western titulado Comanche (1969-2002) de los que realiza el arte de los 10 primeros tomos, hasta 1983, cuando decide centrarse exclusivamente en sus series creadas, escritas y dibujadas en solitario. La etapa de Greg y Hermann en Comanche permanece como una de las grandes epopeyas del cómic europeo y como uno de los más grandes westerns de la bande dessinée.

En 1977 estrena su primera serie como autor completo, se trata de la saga postapocalíptica titulada Jeremiah
que se sigue publicando en la actualidad y que consta de más de una cuarentena de álbumes. Su segunda gran serie se titula Les Tours de Bois-Maury (1982-2012) donde dibuja un enorme y magnífico fresco de la época medieval realizando 15 álbumes que se engloban en lo más interesante y espectacular del cómic histórico mundial. También se embarca en varias historias auto conclusivas o tomos unitarios como la recopilación de 4 historias breves agrupadas en un álbum llamado Abominable (1988) o los one shot titulados Missié Vandisandi (1991), Sarajevo-Tango (1995), Caatinga (1997) y On a tué Wild Bill (1999). El nuevo siglo le pilla colaborando con el gran guionista Jean Van Hamme en una durísima historia unitaria titulada Lune de guerre (2000) y a partir de entonces se dedica básicamente a dibujar los guiones confeccionados por su hijo Yves Huppen que firma como Yves H. De toda esta colaboración destaca la serie Duke (2017-2023): un western crepuscular del que se han publicado 7 álbumes; la reciente Brigantus (2024-2025), un peplum enérgico del que han estrenado dos entregas – por el momento – y varias historias unitarias como Liens de sang (2000); Manhattan Beach (2002); The Girl from Ipanema (2005); Une nuit de pleine Lune (2011); Retour au Congo (2013); Sans pardon (2015) u Old Pa Anderson (2016).

En el año 2016 recibe el Gran Premio del Salón Internacional de Cómic de Angoulême al conjunto de su impresionante carrera.
A título personal tengo que decir que con Hermann Huppen se va uno de mis autores de cabecera y de los que mayores satisfacciones me ha dado como lector gracias a obras como Las torres de Bois-Maury, Comanche, Wild Bill ha muerto o Luna de Guerra. Cómics que me ayudaron a descubrir que el medio era algo más que historias de superhéroes y aventuras juveniles llenas de imaginación y humor y podía convertirse en un reflejo del mundo en el que vivimos. Con todas sus caras, lejos de unas visiones simplistas y maniqueas. Pero no solo me fascinaba por sus historias también por su ser un dibujante y narrador fuera de serie capaz de crear secuencias imborrables como la primera página de Caatinga, la apertura del primer álbum de Jeremiah o el clímax de violencia de Luna de Guerra. Por no hablar de todas sus escenas nocturnas. Una perdida enorme como lector, pero también como modesto divulgador que ha tenido la enorme suerte que desde Cartem Cómics me pidieran colaborar con textos para su edición de Luna de Guerra y los dos volúmenes de Brigantus. Que mi nombre figure junto a un titan con él me llena de orgullo.

Solo nos queda dar nuestro pésame a todos sus seres queridos y saber que, aunque ahora esté con Red Dust explorando nuevas fronteras, su arte y recuerdo estará en siempre presenta cada vez que abramos uno de sus maravillosos álbumes.











Uno de los grandes. Desde hace más de 40 años, con Jeremiah, Comanche y Las torres de Bois-Maury he pasado muchos de los mejores momentos de mi vida delante de un comic. Una verdadera pena
Muy buen autor, dibujante excepcional. DEP.
Muy triste noticia, se fue otro grande.