Gotham Pop
«Eres un fraude.»
La estructura de las series Absolute pasa por un arco inicial de presentación de los personajes. Aunque situados ya en acción, no son historias de origen. Suelen ser arcos que funcionan en dos líneas temporales: el presente y el pasado en el que veremos la forja de los héroes… siempre relacionada de manera significativa con los hechos del presente.
Son comics de su tiempo, también por el desarrollo descomprimido, pausado… lento dirán los críticos o (algunos de) los nostálgicos de lo añejo. No hay acritud, son gustos.
Tras el primer arco, las tres series principales coinciden en un parón de los dibujantes titularísimos. Un par de números de descanso con artistas invitados de alto nivel. Giandomenico en Superman, Mattia de Iulis en Wonder Woman y Marcos Martín en Batman.
En el caso de Superman, Sandoval es claramente más estimulante que su suplente. En el caso de Wonder Woman es opinable dado que de Iulis es no solo excelente si no que muy diferente a Hayden Sherman, y por tanto es muy subjetivo establecer una jerarquía de calidad (aunque aquí somos Team Sherman), pero en el caso de Martin y Dragotta, el catalán se lleva la palma.

Estos fill-in lo son en lo artístico y en lo temático, una vez superado el primer arco, hacemos un cambio radical. Aquí veremos la versión absoluta de Victor Fries y lo que eso implica, nieve, frío, y un terror que nos hiela el corazón.
El guionista es el inevitable Scott Snyder, mucho más comedido que en la primera fase de la colección. Vemos a través de dos líneas (otra vez) la incursión de Mr Frío en el universo Absolute.
El centro es el funeral de Matches Malone. Este punto de partida lanza dos líneas narrativas, la horrible muerte del Cerillas y la consecuente investigación por parte de un Bruce indignado.
Tiene mucho más peso la parte emocional-crecimiento personal que el propio “caso”. Este por si mismo es tan sencillito que apenas es una excusa para la violencia y los excesos.
El mayor subtexto de Batman, en toda su histórica extensión es un proceso de duelo. La (no) aceptación de la muerte de los Wayne es el motor que empuja a Bruce a ser Batman. Es además un tema recurrente a lo largo de todas las etapas del personaje. Y sí, a veces es cansino.
En estos dos números tenemos dos procesos de duelo, dos situaciones, dos enfoques sobre como aceptar la pérdida de un ser querido.
Un amigo, por parte de Bruce. Los padres, por parte de Fries.

El enfoque de Snyder es determinista. Bruce “esdeviene” un héroe al “no aceptar” la muerte de su padre, y lo confirma al tratar la muerte de Malone. Tiene un enfoque heroico. Su padre (el sangrante nacimiento de Batman) murió como un héroe salvando niños (0 matices). A Fries la no aceptación de la muerte de sus padres le convierte en un monstruo.
Somos lo que somos por cómo nos educaron nuestros padres, es el mensaje de Snyder. Es su posicionamiento. Se trata de un determinismo algo rígido, peligroso ideológicamente y contradictorio a lo largo de la historia. Pero eso da igual, es la ideología que subyace en el tebeo.
Por otro lado, tenemos la versión de King en Gotham Año Uno, donde los Wayne eran un nido de serpientes ¿Cómo pudo ser Bruce un héroe? Porque no era hijo de Thomas, lo era de Slam Bradley. La explicación es genética, heroísmo en el adn.

Preferimos la idea de Snyder. La educación nos hace héroes, pero también nos puede convertir en villanos.
El cientificismo hiperracional de Fries le convierte en un monstruo creador de monstruos. Sin embargo, no es un personaje sin emociones, al revés. El científico loco es la muestra de emocionalidad mal reconducida, mal gestionada. No en vano todo nace de una crianza problemática sin afectos (se trataba de un niño triste en el que anida el rencor) y de un adulto que no sabe desarrollar un duelo.
Fuera de filosofadas, el plato fuerte es el estelar Marcos Martín. Mantiene los puntos reconocibles de Dragotta: su diseño de personajes, su narrativa minuciosa… pero en el margen que le da la trama, Martín despliega su atronadora capacidad para dibujar entornos, lugares, interiores… su narrativa suave, dulce, fluida, detallada… esa línea clara, esa amabilidad en los personajes a pesar de sus demonios interiores.
El barcelonés nos da una nueva dimensión de la nueva versión de Batman, amplía el ancho margen que se dio a si mismo Dragotta estirando los márgenes gráficos y narrativos de este nuevo universo, contribuyendo a su diseño y definición.

En la versión de Marcos Martín, las escenas de acción parecen coreografías de danza con escorzos y puntos de vista diferentes a la habitual.
Es indispensable hablar del color de Muntsa Vicente y es hasta injusto hacerlo de forma separada del dibujo de Martín, ya que ambos conforman un equipo gráfico que va más allá del dúo dibujo-color. La paleta de Vicente es pura energía narrativa y emocional del cómic, transmitiendo más allá del texto y de la evidencia de la trama. Nos sitúa los sentimientos de los personajes. Es imposible leer este cómic en blanco y negro. El apartado gráfico es uno, indivisible.
Además, la colorista la da el tono a uno de los elementos más destacados de estos dos números. Se trata de la oscura pero colorida Gotham pop. Una estética tan rabiosamente moderna como necesaria para poder salir un poco de “lo de siempre”, esas atmosferas humeantes y grises de la ciudad de Batman.
Se trata pues de un fill-in que contradice la tradición de fill-ins de relleno y nos ofrece una obra que por breve no puede dejar de ser tenida en cuenta como uno de los momentos del año de la DC actual. El “problema” es que el momento de DC es tan dulce que es difícil destacar por encima del resto.

Imperdible.
Y ojo que ahora vuelve Dragotta con su polémica versión de Bane.
Lo mejor
• El desempeño gráfico de Martín y Vicente.
Lo peor
• Que solo hayan estado dos números.









Buena reseña, Román. Yo estoy disfrutando como un enano de estos supuestos rellenos que, lejos de irse por las ramas, desarrollan muchísimo la evolución de los personajes. Y el trabajo que hacen aquí Martín y Vicente es maravilloso y… refrescante (insertar chiste aquí). Me estoy gozando esta serie, la verdad <3 Un abrazote
Gracias por comentar ,Edu.
Pues si no lo has visto aún, el primer annual de Absolute Batman tiene unos dibujantes de primerísimo nivel y espectaculares. Ya verás.