No te serviré

Retrato de la dos caras de Sevilla y su habitantes.

Por
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Edición original:Spaceman Project
Autor:Irra
Formato:Cartoné, 248 Páginas
Precio:30€

Acercarte a No te serviré de Irra no es nada fácil puesto que es una obra que surgiere más que cuenta y exige mucho al lector, lo que es una bendición en estos tiempos llenos de productos que lo dan todo bien mascadito que entran muy fácil y se olvidan aún más fácilmente. Lo primero que llama la atención es la portada, que nuestra mucho de lo que vamos a encontrar en sus páginas. Es tan bella y enigmática que es imposible no estar un buen rato observándola antes de leer la historia para buscar todo lo que insinúa y esconde. Formalmente se podría decir que estamos ante un thriller sobrenatural de terror con elementos propios del imaginario nacional, como los toros, la Semana Santa, el futbol y los tejemanejes de las elites económicas y políticas. Además de un toque costumbrista que refleja la realidad de la ciudad de Sevilla y de sus habitantes y la conecta con su anterior trabajo Palos de ciego. Sin embargo, es mucho más que eso, es una obra inclasificable que te produce un picor que no se pasa rascando. Al terminar de leerla es cuando compruebas la magnitud de la obra. Una historia que te acompaña varios días después de finalizarla y de la que descubres nuevos matices en cada relectura. Es un relato extraño y, a la vez, muy cercano. Es crudo y tétrico con una atmósfera malsana que se cuela en cada una de sus páginas y por los poros de los lectores. Una obra valiente en la que Irra confirma lo que apuntó en sus trabajos previos, poniendo de manifiesto que es uno de los autores más personales del cómic nacional reciente.

Tras una inusual nevada en pleno agosto, parte de los habitantes de la cuidad de Sevilla son caen enfermos de una pandemia, llamada Nueva Peste, que dejar a sus víctimas en un estado comatoso. Entre las afectadas están la mujer e hija de Agustín. La extraña atmósfera que domina la ciudad despierta en Agusín los recuerdos de un pasado que creía olvidado, pero que le acaba dominando y empieza un viaje a su propio infierno por las calles desiertas de la ciudad. De forma paralela Guzmán, su suegro que nunca se ha fiado de él, inicia una investigación para indagar sobre el mal que azota a su hija y nieta con el que el pasado de su yermo parece tener relación. Ambos se acabarán topando con los secretos más oscuros de Santiago Vereda, un rico cacique omnipresente en la ciudad, que está relacionado con el pasado de Agustín y la Nueva Peste.

La casualidad ha provocado que la trama de la pandemia que azota Sevilla en la obra sea dolorosamente actual. Pero el argumento ya servía para reflejar la realidad, no solo de la ciudad de Sevilla que aparece perfectamente reflejada con sus dos caras. Por un lado, vemos sus monumentos y sus edificios más emblemáticos que se alzan sobre los barrios más bajos llenos de grafitis y miseria y por el otro el día a día de sus habitantes marcado por su clase social. Con el contexto actual hemos visto como por desgracia, aunque la pandemia no hacía ningún distingo a la hora de propagarse, si había una dolorosa diferencia en los medios con los que contaban los ciudadanos de determinados barrios y como ha incidido económicamente el virus entre los más desfavorecidos.

Además de la trama fantástica que guía la novela gráfica, estamos ante una obra con gran carga política ya que hay una intención de mostrar una radiografía de las distintas clases que componen nuestra sociedad gracias a los tres personajes centrales que se enfrenta en la obra. Agustín, el protagonista principal, es un desgraciado de clase baja que vive en la crisis perpetua a la que el sistema le ha abocado. Su vida se ha visto marcada por las manipulaciones de las clases dirigentes encarnadas en la figura de Santiago Vereda, una mezcla entre el antiguo presidente del Sevilla F.C José María del Nido y Aleister Crowley según las palabras del autor. Se trata de una figura en la sombra que domina la ciudad política y financieramente a través de sus distintos negocios y con el club de futbol como cara amable para lavar su imagen. Él y la secta a la que pertenece son la personificación de todo lo malo que genera el capitalismo más despiadado y corrupto, capaz de dejar cientos de víctimas con tal de conseguir un euro más y la satisfacción de sus caprichos por locos y raros que sean. En medio de ambos se sitúa Guzmán que representa la clase media acomodada que ha perdido cualquier conciencia de clase, poniéndose a favor de las clases privilegiadas olvidándose de sus orígenes.

En No te serviré se puede observar un sinfín de influencias de diversos medios como el cine, las películas de Scorsese, Passolini o Verhoeven, el cómic, con Frank Miller y Otomo a la cabeza, y la literatura, con una ambientación que parece salida de los libros de Lovecraft. Podríamos citar un buen puñado más. Sin embargo, Irra opta por contar una historia que no se entiende sin comprender la idiosincrasia cultural y folclórica de España, lo hace sin caer en la parodia o la sátira. Ni la historia, ni los personajes se entienden en otro lugar y con otra cultura. Además, a pesar de las referencias antes citadas de otros medios, la historia y la forma de narrarla es puro cómic, puesto que sin la pausa y las herramientas que ofrece el medio no funcionaría. Destacan las diversas tonalidades que emplea para reflejar la atmósfera opresiva que adquiere la ciudad y también para reflejar las distintas emociones que sienten los personajes.

Irra, seudónimo de Israel Gómez Ferrera, es un autor de una trayectoria muy particular. Nacido en 1979 en el municipio de San Juan de Aznalfarache en Sevilla, algo que ha marcado sus trabajos más conocidos en los que ha reflejado la realidad de la gente de barrio. Desde pequeño ha realizado cómic, además estudió dibujo publicitario en la Escuela de Arte de Sevilla y a principios de siglo comenzó a realizar historias cortas (ganó dos años consecutivos Desencaja, el certamen andaluz de cómic del IAJ). También trabajo en varios proyectos de animación. Sin embargo, en 2004 deja aparcado el cómic y comienza a trabajar de cerrajero. Profesión que ejerce hasta 2011 cuando decide abandonarla para volcar su energía en el cómic a tiempo completo. Desde ese momento comienza a publicar historias cortas e ilustraciones en distinto fanzines, además de realizar un proyecto de animación. Se autoedita FSP, una historia que había aparecido en Zander Magazine, y A. En 2016 publicar su primera novela gráfica Palos de ciego (Astiberri), un neo-noir realista centrado en su barrio. Su siguiente trabajo es No te serviré que se edita en la plataforma de crowdfunding Spaceman Project.

No te serviré es una novela gráfica larga, más de 250 páginas, y ambiciosa que es uno de los trabajos más estimulantes y complejos de los últimos años. Esperemos que haber aparecido como crowdfunding no le prive del reconocimiento que se merece un trabajo tan valiente y arriesgado. Sin duda, el mejor trabajo de Irra hasta la fecha.

Podéis ver un tráiler del cómic pulsando el play:

Edición original:Spaceman Project Autor:Irra Formato:Cartoné, 248 Páginas Precio:30€ Acercarte a No te serviré de Irra no es nada fácil puesto que es una obra que surgiere más que cuenta y exige mucho al lector, lo que es una bendición en estos tiempos llenos de productos que lo dan todo bien…

Terror y denuncia

Guión - 8
Dibujo - 8
Interés - 9

8.3

No te serviré mezcla a la perfección un relato de género con una radiografía critica de la ciudad de Sevilla y la sociedad actual.

Vosotros puntuáis: 9.08 ( 4 votos)
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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
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Volta
Volta
Lector
21 agosto, 2020 11:01

Gran reseña. Uno de los mayores talentos del cómic español. Veo que ha dado un salto en cuanto a calidad técnica con un uso del color más atmosférico y una línea que parece más concisa, además de una trama más elaborada y profunda
Una alegría comprobar como el cómic patrio goza de tan buena salud.

Seperic
Seperic
Lector
21 agosto, 2020 23:27

Gracias por la reseña.
Poco que añadir.
Una grandísima obra.