Quien acceda a esta reseña puede que lo primero que esté pensando es por qué desde Zona Negativa nos embarcamos en ella sin haber analizado sus dos temporadas previas, las que narran la historia de Dahmer, el caníbal de Milwaukee o la segunda, destinada a Los Hermanos Menéndez, asesinos de sus padres.
La razón es más que sencilla: Monstruo, como otros proyectos televisivos producidos por Ryan Murphy no es sino una antología en la que cada temporada cuenta una historia distinta, con actores diferentes y ambientada en otra época histórica, por lo que al igual que ocurre con series como la británica Black Mirror, de Charlie Brooker, el espectador puede elegir qué temporadas ver en función de los temas a tratar, o incluso visionar las mismas en el orden que le apetezca.
Ryan Murphy, que no escribe ni dirige en esta temporada, pero que produce la misma y da las líneas maestras a su creador, Ian Brennan, ya ha trabajado de esta forma con series como American Horror Story, American Crimen Story o Feud, entre otras.
Pues bien, esta temporada, como su propio nombre indica, está dedicada a la figura de Ed Gein, el famoso profanador de tumbas que entre los años cuarenta y cincuenta atemorizó a la población estadounidense que hizo de él una figura legendaria y terrorífica muy alejada de la realidad.

Tan es así, que tres de las películas de terror más famosas y que más han influenciado a su vez a otros directores se basan (de aquella manera) en la historia de Ed Gein. En efecto, me refiero Psicosis, de Alfred Hitchcock, La Matanza de Texas de Tobe Hopper y al Silencio de los Corderos, de Jonathan Demme.
A diferencia de American Crime Story, la otra serie de Murphy que narra distintos crímenes ocurridos en Estados Unidos, Monstruo no busca ser enciclopédica, ni contar la realidad, sino aproximarse a la figura legendaria de los monstruos que crea el país del Tío Sam, mezclando mito y realidad y dejando que sea el espectador el que decida lo que es real y lo que no.

Y de las tres temporadas que conforman esta curiosa antología, sin duda, la tercera, dedicada a Ed Gein, es la que en ese sentido, resulta más experimental.
En primer lugar, porque en no pocas escenas, se recrean aspectos de las famosas películas de terror antes mencionadas, haciéndolos formar parte de la vida de Ed Gein aunque no hay registro histórico alguno que así lo acredite. En segundo lugar, porque en muchas ocasiones, se cuentan sucesos que no han podido ocurrir a la vez que otros que también se narran, porque son contradictorios entre sí. Y en tercer lugar, porque Ian Brennan nos regala varias escenas con Hitchcock, Hopper y Demme, así como con los actores protagonistas, en las que vemos como la figura de Gein trasciende de lo real, para formar parte de la cultura popular y del mito estadounidense.

De esta forma, se cuenta una historia que engancha desde el primer capítulo y que, aunque puede resultar un poco incómoda para según qué tipo de espectadores por las escenas que en ella vemos, resulta muy recomendable por cómo trata no solo la construcción de leyendas criminales por parte de la sociedad estadounidense, sino como el nulo tratamiento de la salud mental por parte de ésta, o la ausencia del fin resocializador de sus penas de prisión o medidas de seguridad, no hace sino crear nuevos y peores monstruos.
Sin duda, lo que ayuda a construir una serie de este tipo es su reparto. Tenemos a Charlie Hunnam (inolvidable Jax Teller en Hijos de la Anarquía) que aquí, lejos de ser un tipo duro y padreante, interpreta a un psicópata con muchos problemas de salud mental, haciendo que su trabajo logre hacerlo incómodo y terrorífico, ocultando su innegable atractivo físico.

Suzanna Son como amiga del protagonista, Lesley Manville como una de sus víctimas, Laurie Metcalf como la madre de Gein y Tom Hollander como el propio Alfred Hitchcock entre otros, conforman entre todos ellos un reparto más que solvente para una serie que consigue que el True Crime, a menudo un género muy menor y barato se cuele entre lo más visto de Netflix de estas semanas.
En lo relativo a fotografía, la serie busca siempre un tono invernal y frío, quizás por la semejanza con la temperatura de los cadáveres que robaba Ed Gein, lo que resulta muy acorde para esta serie.
La banda sonora, propia de los años cuarenta y cincuenta en los que la mayor parte de la serie está ambientada, es también muy apropiada para esta serie que, gracias a sus decisiones narrativas se convierte, a juicio de este redactor en la mejor de esta antología.
Dirección - 7.5
Guión - 8.5
Reparto - 8.5
Apartado visual - 8.5
Banda sonora - 7.5
8.1
Recomendable
Os contamos qué nos ha parecido la tercera temporada de Monstruo, la serie antológico producida por Ryan Murphy en la que se analizan las figuras de los asesinos más famosos de Estados Unidos.









Fe de erratas, señor Gutierrez: Tom Hollander no interpreta a ningún policía en «La historia de Ed Gein», sino que personifica al propio Alfred Hitchcock en los primeros episodios.
Por lo demás… Me ha parecido una serie bastante torpe. Los paralelismos entre los hechos criminales de Gein y las pelis que inspiró podrían haber dado lugar a un interesante juego de espejos metatextual, pero Murphy y Brennan prefieren perderse en homenajes cuyo subrayado es tan obvio como vulgar. Se da prioridad al morbo apelando a vouyerismo del espectador y se hace un retrato bastante superficial de la psique del protagonista, al que, en una postura harto discutible, se acaba romantizado e incluso da la impresión de que se le intenta reivindicar. Las ensoñaciones oníricas o las escenas inventadas que surgen de la mente perturbada del protagonista se podrían perdonar por tratarse de un producto de ficción, pero las abudantes escenas tramposas (se nos muestra algo en un capítulo y algo completamente distinto en el siguiente aún tratándose de la misma escena) son insultantes.
Eso sí, el reparto está soberbio: Lesley Manville, Laurie Metcalf, Vicky Krieps, Tom Hollander y sobretodo un Charlie Hunnan que pone toda la carne en el asador y nos ofrece un sorprendente cambio de registro.
Muchas gracias por tu comntario ipso_facto, la verdad que está tan bien caracterizado que yo al ver la ficha de la serie con su rostro real me había parecido el sheriff, madre mia! Corregido queda y de nuevo mucha gracias.
Para mí el tema de las escenas tramposas es deliverado y para que como espectadores veamos que al ser un personaje ya convertido en mito/leyenda es imposible que todo lo que se dice de él ocurriera pero entiendo tu opinión y la respeto. Un abrazo!