wonder woman

Edición original: Wonder Woman #800, Wonder Woman #1-#19, Trinity Special #1
Edición nacional/España: Wonder Woman 1-10 (Panini Comics, 2025)
Guion: Tom King
Dibujo: Daniel Sampere, Belén Ortega, Bruno Redondo, Tony S. Daniel, Guillem March
Entintado: Daniel Sampere, Belén Ortega, Bruno Redondo, Tony S. Daniel, Guillem March
Color: Tomeu Morey, Alejandro Sánchez
Traductor:: Gonzalo Quesada y Gabriela Micilevicius
Corrector: Enrique Acebes, Gabriela Micilevicius y Marcos Muñoz
Rotulación: Carlota Lloret
Ralización técnica: Fanhunter, Núria Moreso, David Carro y Carlota Lloret
Formato: Grapas. 14 o 48 páginas. 4,95€ el primer número, 6,50€ a partir del segundo

Aviso de Spoilers: El artículo que sigue a continuación trata información importante de la trama, por lo que puede desvelar detalles argumentales que te pueden chafar la experiencia de leer estos números por primera vez, Avisado quedas, amigo lector.

Soberano y a por todas

«Este hombre tiene control sobre muchos con sus mentiras. También intentará hacerse contigo»

Aprovechamos que finaliza el arco del Soberano para reseñar toda esta parte inicial de la serie, no en vano los primeros números los hemos reseñado en más de una ocasión. Esta vez intentaremos valorar el arco en global (que incluye varios sub-arcos).

En la primera oleada de novedades, nuevos equipos creativos y “reinicios” de la era Marie Javins, DC demostró tener en mucha consideración a Wonder Woman y darle la posibilidad de disfrutar de un equipo creativo de primer nivel: Tom King y Daniel Sampere.

El guionista en aquel momento estaba gozando de quizás su mejor momento hasta la fecha: Blanco Humano, Supergirl, Rorschach, Strange Adventures… encadenaba una obra de éxito tras otra.

Su presencia en Wonder Woman significaba tomarse muy en serio al personaje. Un primer nombre para WW.

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Por otro lado, Sampere suponía darle galones a un dibujante cumplidor, leal, eficaz, muy de la casa, fiable… un autor al que se le dio la responsabilidad de dibujar la última gran Crisis (justo la previa al Amanecer DC).

King se caracteriza por ser un autor de su tiempo. Es un guionista que suele tratar temas de mucha actualidad, aunque no de forma directa. Usa los superhéroes (cada vez más y de forma más evidente) para hablar de los temas que le interesan: geopolítica, guerra, espionaje, postverdad, traición, nacionalismo, xenofobia, política, disturbios sociales, amor, familia…

El coctel es impresionante y si bien algunos temas tienen más peso que otros en sus obras anteriores, en una colección abierta el margen es mucho mayor.

WW empieza con un hecho que nos remite al 11S (evento histórico que marcó a King y a toda su generación). Se trata de un mini11S. Una amazona (Emilia) perpetra una matanza de hombres (personas masculinas, por aclarar) en un bar.

A parir de allí se da un fenómeno social de discriminación y prejuicio contra las amazonas (ojo, contra las amazonas, no contra las mujeres). Se trata pues de un tema de nacionalismo, xenofobia y, si apuramos mucho, racismo. No de feminismo, al menos como lo entendemos todos. O King lo entiende de otra manera, o no quiere tratar el tema, o quiere crear cierta empatía de un publico que se llena la boca de palabras como hembrismo.

El gobierno carga las tintas contra las amazonas llegando a un nivel de distorsión de los hechos bastante peculiar, dando una imagen claustrofóbica de una sociedad militarizada para los que se salen “de la raya”.

Sin embargo, King se saca de la manga una némesis monárquica (¿?) con El Soberano (una especie de rey americano… un ¿king?). Se trata de un personaje que controla la sociedad y (sobre todo) el poder de Estados Unidos con su propio lazo… el de la mentira.

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Es un personaje conceptualmente curioso, si tenemos en cuenta que la esencia de los Estados Unidos es que se tratan de una república y su fundación se basa en el rechazo a un rey.

¿King critica la deriva de un país subyugado a las elites millonarias? ¿Establece un paralelismo entre aristócratas y oligarcas capitalistas? ¿Elude la responsabilidad de la deriva racista de una sociedad culpando a un monarca?

La metáfora del Soberano, monarca en las sombras, y su lazo de la mentira (manipulación, postverdad), es tan evidente que uno piensa que se está perdiendo algo.

En realidad, la trama es muy sencilla y la gracia de esta etapa es el viaje que se marcan los autores. WW es secuestrada por el villano y atada al lazo de la mentira. King alargará el secuestro para que podamos visitar la mente de Diana, conocer sus miedos, necesidades, anhelos… en un ejercicio de mezcla de la realidad y la fantasía.

Después del crossover con Poder Absoluto (team-up entre Diana y Damian, DD), con un King desganado y con el piloto automático (estos números suponen un descanso para Sampere ya que se encarga Tony S. Daniel del dibujo), llega el punto álgido de la serie con el asesinato de Steve Trevor.

King aprovecha para desplegar una de sus tramas de amor y nostalgia, además de repasar a su manera la relación entre Trevor y Diana. Con “a su manera” queremos decir que King se centra en los aspectos que cimentaban ese amor. No en vano, el romanticismo (o las relaciones de pareja con sus resortes) es uno de los temas del autor.

La muerte de Trevor es algo casi onírico explicado en un capítulo desestructurado. Uno no sabe si es o no una mentira del Soberano. La trama avanza con lentitud con flashbacks y cortes radicales en la narración. No ayuda que estemos en un cómic de superhéroes donde las muertes son meros descansos para (algunos) los personajes, ni que, previamente al crossover, pasáramos por unos números en los que Diana “alucinara” con realidades alternativas.

La muerte trae vida y asistimos al nacimiento de Elizabeth Marston Trevor (pillamos las referencias). Una concepción casta y llena de simbología, que a uno le lleva pensar que igual King se pasa con tanta metáfora.

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Pero si no tuviéramos suficiente, el enfrentamiento final entre Diana y el Soberano es la eclosión de esta primera parte de la serie y esta llena de hechos e imágenes significativas.

Para empezar, se produce en la Casa Blanca donde el villano, rabioso por su inminente derrota rasga un retrato de George Washington (“el único que se resistió el lazo”) y rompe un busto de Lincoln. Momentos especialmente significativos que nos evidencian un Tom King implicado y enfebrecido de simbología y subtexto (evidentísimo) yanki.

El guionista reivindica la esencia de los Estados Unidos y de los tan cacareados padres fundadores en contraste con un aristócrata empoderado a través de la manipulación y la mentira. La crítica a lo que significa la presidencia de Trump es más que evidente. Tanto, que da hasta cosa decirlo.

Diana (que a pesar de llevar un traje que nos remite a la bandera estadounidense es extranjera en USA) suelta un par de frases en el clímax del enfrentamiento que subrayan la temática reivindicativa y, hay que decirlo, nacionalista del cómic.

Porque no se trata de un cómic feminista, si no de un cómic patriota… Lo lamentamos para aquellos que se sientan cómodos con el “feminismo” que representa King en este tebeo, pero no va de eso. No es ni bueno ni malo. Es otra cosa. Tampoco pasa nada.

En definitiva, Diana vence a la mentira. Diana vence al mentiroso, y al Deep State (en un Deus Ex Machina), erradica la podredumbre del corazón de América.

El lector no estadounidense (e incluso el anti-estadounidense, que lo hay) puede sentirse algo fuera de esta trama, hay muchos elementos (pese a que como ciudadanos del imperio global nos son familiares) tan propios de la sociedad y política americana que nos sacan de estos cómics.

King está implicadísimo en esta temática, en este momento y en el contenido de esta colección. Uno no deja de pensar que el guionista está más “metido” que nunca y que aquí aprovecha para “demelenarse”.

También resulta irónico que desde fuera pueda parecer que Diana lo que pretende es que América vuelva a ser grande otra vez.

Quizás por sentirse tan interpelado por lo que está contando, Tom King se muestra mucho más comedido estilísticamente que en otras ocasiones, menos desestructurado y experimental. Los diálogos están llenos de metáforas, simbología y significancia por lo que implican en los personajes. Da la sensación de que hay cierto abuso de los cuadros de texto. En algunos momentos parece que King ignore que esto es un cómic y crea que se encuentra en una narración en prosa. El texto entorpece la lectura y hace, que en los tiempos que corren, pierda fluidez.

El plato fuerte de la colección es, sin embargo, Daniel Sampere (según el propio King, que lo pronuncia Semper, es uno de los artistas más rápidos de la industria) el dibujante barcelonés da un salto cualitativo en esta colección y devuelve (con creces) la confianza que le brinda DC al ofrecerle ser el dibujante titular de una serie tan significativa, con un personaje tan importante

Sampere nos muestra una amazona mayestática, imponente, de belleza atemperada y clásica. El ilustrador sabe darle el toque justo de humanidad, empatía, cercanía y divinidad a una protagonista que se las ha visto de todos los colores.

La compenetración de Sampere con el colorista (Tomeu Morey) transmite una esencia mediterránea en las escenas de Diana que contrasta con la frialdad y violencia de los momentos en los que los villanos hacen acto de presencia.

La libertad y confianza absoluta con la que trabaja King con los dibujantes da lugar al mejor trabajo de Sampere llegando el punto en el que transmite que en muchos momentos es el auténtico protagonista de la colección. No deja uno de ver referencias personales (algo que es poco habitual en él) en el Parc Güell o en la historia del abuelo pintor.

La narrativa de la serie es clara y diáfana, encaja con el trazo clásico de Sampere que se esmera en dar coherencia a los entornos trabajando los fondos y escenarios con realismo y sin escatimar profundidad y perspectiva al lector.

El ilustrador catalán oposita a convertirse en uno de los autores más importantes de Wonder Woman. Y ojo a algunas de las portadas que se marca.

También tenemos un fill-in del siempre interesante Guillem March en un número cuya trama es algo olvidable. En este momento, parece que Tom King se copia a si mismo en historias de un solo número. En este caso tenemos a Superman y Diana que van a comprar un regalo de cumpleaños a Batman a un centro comercial intergaláctico (no kidding). King suele usar estos números para darle cotidianidad a los personajes, para hablarnos de sus gustos personales… no es la primera vez que vemos este tipo de historias por parte del guionista (la doble cita de Bruce, Selina, Clark y Lois es otro ejemplo) que, a pesar de la originalidad de la idea, suele saber a poco.

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También tenemos a la granadina Belén Ortega en una historia de complemento sobre Trinity. Estas historias ayudan a demostrar la capacidad de la dibujante ya que el guion de King es mucho más superficial y con el piloto automático. Es una pena porque el estilo de Ortega puede y ha de ser un gancho para las nuevas generaciones de lectores, los que flipan con las pelis de superhéroes pero prefieren leer One Piece.

Respecto a la edición, la idea de Panini ha sido no “cortar” la serie como ha pasado con Green Arrow o Green Lantern. En este caso es entendible ya que la colección es continua desde Amanecer DC. Para ponerse al día con crossovers y eventos, Panini ha apostado por grapas dobles de periodicidad quincenal (en un inicio) para hacer feliz a la legión de cincuentones (compuesta por tres personas). Grapas a 6,50. Esto sí que es el Paraíso y no Themyscira.

Lo que sí es de agradecer por parte de Panini es la enorme labor pedagógica de intentar ampliar, dar conocimiento, poner contextos y explicar antecedentes de la princesa amazona. Más allá del artículo de rigor presente en casi todas las colecciones (DC Connect) con declaraciones de los autores, apariciones anteriores de los personajes, etcétera, tenemos una columna de Lidia Castillo (Isla Paraíso) en la que nos da más información mezclando intenciones literarias, mitología griega y superhéroes.

Lo mejor

Daniel Sampere.

Lo peor

• Las obligaciones editoriales en forma de crossovers

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Linkin Boy
Linkin Boy
Lector
18 octubre, 2025 11:13

Me ha encantado este primer arco. Es muy emocionante, muy divertido y también muy trágico. Me encanta todo lo que escribe Tom King (salvo Heroes en Crisis que me parece una ida de olla la resolución) y esta etapa no está siendo una excepción. Sampere y Ortega están enormes.

Me cuesta decidir cuál es mi colección favorita actual de DC entre ésta y la mini de Canario Negro (aún no he leído el último número)

PD: A mi el número del centro comercial galáctico me encantó.

Aprendiz
Aprendiz
Lector
En respuesta a  Linkin Boy
18 octubre, 2025 21:25

Coincido. La serie de Canario Negro es muy recomendable. De lo mejor de King que de ha publicado recientemente.

Rafajimot
Rafajimot
Lector
18 octubre, 2025 11:14

Buena serie. No entiendo el comentario de “para hacer feliz a la legión de cincuentones (compuesta por tres personas)”. El precio hace feliz…?

Linkin Boy
Linkin Boy
Lector
En respuesta a  Román de Muelas
18 octubre, 2025 11:42

A mi el formato grapa me encanta, de toda la vida. Me gusta poder saborear los números mes a mes, quedarme esperando la resolución al mes siguiente… Tampoco me gusta hacerme maratones de series, creo que una cosa explica la otra xD

Linkin Boy
Linkin Boy
Lector
En respuesta a  Román de Muelas
18 octubre, 2025 12:14

Ya, te entiendo, que para eso podían haber escogido el formato que utilizan con Action Comics. Bueno, ¿a partir de ahora quizá sigan la estela de Detective Comics y sea grapa unitaria?

Por cierto, ¿cuándo sale Amanecer DC Green Lantern 2?

Aprendiz
Aprendiz
Lector
18 octubre, 2025 21:02

Tengo que confesar una gran preocupación que tengo. Batman y Superman llevan desde el primer número atrapados en un bucle de lucha y dolor. ¿Cuándo les van a liberar? En serio, llevo toda la serie preocupado

sparkyal
sparkyal
Lector
20 octubre, 2025 15:22

Trinity ha sido todo un descubrimiento y sus historietas con Jon y Damian una delicia.