Viaje a Avilés (Juan Antonio Rodríguez Armas)

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Ninguno de los que conformamos el staff de Zona Negativa hemos tenido nunca la suerte de asistir al Salón del Cómic de Avilés. Tampoco este año fue una excepción. No obstante, gracias a un compañero de las Islas Canarias cosechado cuando los Comics Forum llevaban correos, os podemos ofrecer una crónica personal de lo acontecido durante este pasado Salón de Avilés. Con vosotros, las personales peripecias de Juan Antonio Rodríguez Armas en Avilés.

Viaje a Avilés


En un momento en que surgen como setas salones por todo el país ¿por qué Avilés ha cobrado tanta fama? solo puedo hablar por mi experiencia personal, que se limita al de Barcelona y al de Tenerife (que aquí también tenemos uno) y una vez al de Madrid. Además había tenido la ocasión de asistir en julio a la Semana Negra, en la que también colaboraban los organizadores de Avilés, así que sabía que me lo iba a pasar bien. Y es que una de las principales cualidades de estas jornadas fue el trato de los organizadores con todo el mundo: tanto invitados como visitantes pueden sentirse como en su casa, y es que la ventaja de un salón pequeño es el ambiente familiar que se respira: la proximidad con los invitados con los que puedes conversar tranquilamente, tomar algo o ir a cenar, asistir a todas las ruedas de prensa y charlas, algo impensable en un salón de las dimensiones de Barcelona.

Desde aquí solo puedo agradecer a Jorge Iván Argiz, Ángel de La Calle, Germán, Diego y todos los demás miembros de la organización el trato recibido durante esos días y los buenos ratos pasados juntos.

Un solo ejemplo de lo dicho: como conocía a Jorge Iván de otros salones, le escribí pidiéndole información sobre alojamiento en Avilés; pasaban los días y no me contestaba así que supuse que estaría demasiado atareado para poder contestarme, así que decidí buscar por mi cuenta y reservar en un hotel. Luego mandé un correo explicándole que entendía que no me pudiera contestar y que no se preocupara, que ya había buscado hotel; su respuesta fue decirme ¡que ya me había reservado habitación en un hotel con los invitados! Y mucho más barato y céntrico, por cierto. Me dejó sin habla.

Además de la gente de la organización, no puedo dejar de mencionar a los demás con los que compartí estos días, Ibrahim, Ángel o Álvaro, aficionados como yo, o autores como Víctor, Kenny (y señora), David Rubín o Sagar.

Otra cosa que me sorprendió de Avilés fue el gran número de autores que acudieron y no solo como invitados oficiales, si no por su cuenta, prueba de que quien viene, repite (si puede, claro).

Como todo salón que se precie, se montaron varias exposiciones con originales de algunos de los invitados:

La exposición de Enrique Ventura no sólo se centró en su trabajo más conocido hoy en día (“grouñidos del desierto”) si no que mostraba un resumen de toda su carrera.

Junto a ésta, se encontraba la exposición de Mike Ploog, en la que se mostraban páginas de historietas juntos a muestras de su trabajo para la industria del cine, donde ha diseñado personajes como “Shreck”; en este momento abro un paréntesis: la vena friki me pudo al encontrarme frente al story board de “La Cosa” de J. Carpenter; como devoto seguidor de las películas de este señor y de esta película en particular no puedo hacer otra cosa que quedarme sin habla ante estas páginas; cosas de aficionado tarumba ya les digo. Cierro paréntesis.

Por último la exposición dedicada a Jorge González, (“Hate Jazz”, ”Hard Story”) se encontraba en un centro comercial; resultaba irónico ver entre tiendas de electrónica y mantelerías al menos comercial y más personal de los tres autores expuestos.

La apertura oficial fue el lunes, pero no pude acudir al tomar el vuelo desde Tenerife a las 8 de la tarde. Como no encontré vuelo directo, tuve que hacer escala en Madrid, lo que supuso una espera de seis horas en la famosa T4, donde fui amenizado por megafonía con mensajes que me recordaban que tuviera cuidado con mi equipaje y que no estaba permitido fumar, mientras intentaba dormir infructuosamente en un banco diseñado por algún diseñador con tendencias sádicas.

Para no aburrirles más de lo necesario, me ahorraré mi odisea personal hasta Avilés (comenzando con que había dormido malamente una hora en el avión hasta Asturias y terminando con que no sabía donde estaba el hotel ni el teléfono de Jorge Iván), donde llegué el martes, pudiendo asistir a la presentación oficiales de los autores invitados que ya habían llegado (algunos se incorporarían más tarde): concretamente: Ángel Medina, Liam Sharp, Gene Ha, Doug Braithwaite, George Pérez, Rodney Ramos, Jorge González, Sagar Fornies y Lorenzo Díaz. Días más tarde llegarían los demás, algunos ya viejos conocidos de otros saraos como Víctor Santos o Kenny Ruiz (que se sigue desternillando cada vez que suelto algún canarismo), sin olvidar al gran Enrique Ventura.

Inauguración de las Jornadas con Jorge Gonzalez, Mark Andreyko, Lorenzo Diaz, Sagar Fornies, Rodney Ramos, Angel Medina, Liam Sharp, Gene Ha, Doug braithwaithe y George Pérez

La presentación se celebró en la Casa de la Cultura de Avilés y me cogió de sorpresa, ya que no esperaba que hicieran desfilar a los autores como modelos de pasarela; en el caso de Rodney Ramos la comparación no puede ser más ajustada, ya que demostró que no todos los dibujantes son personas reservadas y tímidas ¡como se exhibía, el tío! (para que se hagan una idea, alguien lo calificó como “Boris Izaguirre Heterosexual”)

Al terminar la presentación, comenzaron las charlas coloquio; para ilustrarlas, al tiempo que presentaban al autor, proyectaban en una pantalla muestras de su trabajo. La primera fue de Liam Sharp; como ya expliqué, tan solo había dormido una hora, así que poco puedo decir de ésta, salvo que vi algo de su trabajo entre cabezada y cabezada, mientras intentaba disimular mi sueño poniendo cara de entendido, o algo; en cualquier caso me gustó más su faceta de ilustrador que de historietista. A continuación fue la charla de Jorge González, (Hate Jazz, Hard Story) a la que decidí no quedarme por temor de interrumpirlo con mis ronquidos.

Acudíamos juntos aficionados e invitados tanto a las comidas como las cenas, así que aprovechabas para regoler (que dicen en mi tierra) enterándonos de proyectos, viendo trabajos de los autores…, hasta que empezamos a ser demasiados, por lo que los visitantes acabábamos en las llamadas “mesas pateras” donde te lo pasabas igual de bien, por cierto.

Junto con las charlas hubo presentación de novedades editoriales, pero como sabe cualquiera que haya ido un salón, más de una conferencia o mesa redonda es olvidada cuando estás intentando que te firmen un ejemplar, buscando algún tebeo de segunda mano o simplemente descansando en una terraza con los amigos. Así que solo puedo hablar de aquellas a las que asistí.

Estuve presente en la charla de David Rubín (“la Tetería del Oso Malayo”), autor que cada vez me interesa más, que tuvo a bien explicar a santo de qué tanto hablar de Esparta en su trabajo (nada que ver con el tebeo de Miller ni con cordeles, palabra).

También habló de su faceta como animador, estando pendiente de finiquitar la segunda parte de “El bosque animado”, David Aja, (cuyo primer trabajo para EEUU “Puño de Hierro” es verdaderamente impresionante) el cual comentaba que era su primer salón como invitado, mientras ponía cara de no creérselo todavía.

Habló de su carrera Mike Ploog, que como ya he mencionado, ha alternado historieta y cine, al tiempo que hablaba de sus futuros proyectos.

Pero sin duda, la charla más curiosa fue la realizada con Michael Golden y Berberian: imagínense: el dibujante de los Micronautas, The Nam y señores en pijama varios y el coautor de Sr. Jean, las inquietudes de un treintañero en crisis: no se me puede ocurrir pareja de dibujantes más antitética. Eran realmente la extraña pareja, con Diego, el supertraductor, con cara de “¿cómo arreglo esto?”, pasando del inglés al francés y al español y no necesariamente por ese orden.

Víctor Santos presentó “Al mejor postor”, Enrique Vegas “600”, su parodia cabezona de la obra de Miller, y los dos antes mentados “Guerreros Urbanos” de Pere Perez.

Se celebró un taller de historieta impartido por Lorenzo Díaz y Sagar Fornies, así como una clase magistral sobre entintado impartida por Rodney Ramos; ni a una ni a otra pude asistir por la costumbre de quedarme hasta las tantas de cháchara; por cierto, me pregunto en qué estado impartiría Sagar el susodicho taller, ya que más de una noche cerramos juntos el bar. Eso le valió el premio “Brian Azarello” al más trasnochador.

Como ya he explicado, una de las características de Avilés es que se asalta a los autores en cualquier momento y lugar; era todo un espectáculo ver a los dibujantes trabajar a destajo mañana tarde y noche, y madrugada, en la carpa de actos, en la terraza de un bar o en un restaurante: vi a George Pérez dedicar un dibujo tras la cena, mientras estaba de copas, sin perder la sonrisa ni calidad en su trazo; Gene Ha se paseaba con una maleta que causaría hernias a un descargador de muelle, cargada con sus útiles de dibujo para poder hacer ilustraciones a los aficionados; incluso Golden, del que se rumoreaba que solo hace dibujos previo estipendio, dibujaba como el que más. Realmente llegaba a dar pena y algo de vergüenza pedirles una simple firma, rodeados como estaban siempre por una nube de aficionados, pero al final, la tentación me pudo y volví con algunos dedicatorias, como la de Matt Broker, alias “D´Israeli”, con el que tuve ocasión de charlar largo y tendido.

El jueves fue mi última noche, (que no la del salón) ya que me tenía que ir por compromisos familiares, así que tras varias cervezas y estando bastante achispado me dediqué a sacarme fotos con todo el personal y a reunir dibujos dedicados aquí y allá y así acabé con la libreta llena de dedicatorias de David Rubín, Sagar Fornies o de George Pérez. (a lo tonto de más de uno hice dobletes: cosas, como ya dije, del compadreo en las comidas).

Un consejo: pasada una edad, si se emborracha, no se saquen fotos; el resultado es bastante bochornoso una vez vuelves en ti.

Por compromisos familiares no pude quedarme durante todo el salón, así que me perdí el famoso partido de fútbol entre aficionados y autores, así como la conferencia de varios autores.

Fueron en definitiva cuatro días de compadreo, cervezas y tebeos, que no pueden superar al consabido sexo, drogas y Rock and Roll, pero es lo que hay. Por el momento, yo ya estoy pensando en ir el próximo año. ¿Se apuntan?

Juan Antonio Rodíguez Armas

Enlaces de interés


Lo que dijeron sobre las jornadas

D´Israeli (post uno y dos)

Sagar Fornies

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“Me llamo Toni Boix y soy un DC-Adicto”. A pesar de que mi niñez esté inundada de Sal Buscema y mi adolescencia de Spirit, Metropol, Cimoc y Zona 84. Porque Zinco me devuelve al redil. Zinco y Wolfman y Perez y Moore y Totleben y Gibbons y Miller y Bolland y García López. Después, el ansía. La escasez. La falta absoluta de alegrías. Mueren las revistas de cómics y Zinco vegeta. Mi ilusión se marcha a hacer las Américas. Suerte del Previews… y de los cómics que se malvenden. Le pido a Raúl López que me deje escribir una reseña en Zona Negativa promocionando Fallen Angel… y el resto es esta historia.
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Rob
Rob
24 octubre, 2007 16:09

jajaja muy divertido tu resumen! La verdad es que espero poder ir el año próximo, que no he ido nunca… enhorabuena y gracias por compartir tu experiencia!
Saludos (con envidia!)

Meisenhauser
Meisenhauser
24 octubre, 2007 17:03

Servidor si fué (viviendo en una ciudad vecina no tenía excusa) y aunque no trasnoché como Juan Antonio, puedo confirmar todo lo que ha dicho sobre el sentimiento de camaradería y relajación entre autores y fans. El ambiente era tal y como lo describe… y no es de extrañar que haya autores que se inviten solos, es como una sensación de vacaciones. Y sí, también me sorprendió toparme con los story-boards de La Cosa en la expo de Mike Ploog.

Juanan
Juanan
Lector
24 octubre, 2007 21:05

Hola Rob:
Me alegra que te los hayas pasado bien con mi artículo, de eso se trataba :).
Si puedes ir algún año, no lo dudes; tras la experiencia te puedo asegurar que me lo he pasado mejor en Avilés que en Barcelona

Meinsenhauser:
Bonita tierra la tuya; no es peloteo, que he estado tres veces por allá en apenas un año.

predeitor
predeitor
24 octubre, 2007 21:28

Es curioso que pasado más de un més de las jornadas de Avilés aún hablemos de ellas. Para los que estubimos (yo tube ese enorme placer!) creo que seguiremos hablando de ellas hasta que volvamos, y los que no habeis estado…. ¿a que esperais? ¿pensais que estamos flipados simplemente porque la tinta de los comics coloca? Todo lo que os han contado es verdad. Para mí fue mi primera vez… ejem.. y puedo asegurar que repetire tantas veces como me sea posible porque desde el primer momento aquello era otra cosa totalmente diferente, nada que ver con otros salones en los que habia estado antes. Trato directo, familiar, casi intimo…. con contaros que Angel Medina, Gen Ha y otro autor que no recuerdo se fueron a comerse una Tortilla de Patatas a casa de uno de los fans creo que ilustra mucho la cosa. Tener una conversacion hasta la madrugada con un autor comentandote que le gusta dibujar, como, con quien… conocer un poco más del backstage de como se hace un comic… para mi no tiene precio. Tanto los autores como la organización fantastica.. es como estar una semana con amigos, disfrutando y charlando de lo que te gusta… COMICs. YO VOLVERE!!!!!!!!!!

JAPI
25 octubre, 2007 19:56

Pues vaya sorpresa ver a un canario desbordado escribiendo en la Zona Negativa.
Un saludote desde Japilandia y, como ya te comenté en privado … Qué envidia.

Juanan
Juanan
Lector
25 octubre, 2007 21:35

Saludotes, Pedro. Ya ves lo pequeño que es el mundillo éste.