Acabamos la semana especial de Action Comics (pero no os preocupéis, que habrá más muy pronto), con una reseña del séptimo tomo de la colección publicada en rústica por ECC Ediciones, que comprenden desde el número 985 al 988 de la edición americana, más una pequeña historia incluida en el número 975 y que no había sido recopilada en la edición de Superman Renacido. Aquí por fin nos metemos de lleno en El Efecto Oz, que promete revelarnos la identidad de este siniestro villano que ha estado manipulando en las sombras contra Superman y otros superhéroes del universo DC.
Antes que nada, de confesar que ya conocía la identidad de Mr. Oz, debido a mis inaguantables ganas de saberlo cuando se publicó en EEUU y a las que acabé cediendo, y sin evidentemente entrar en spoilers, no os preocupéis que no va a haber ninguno en esta reseña, he de decir que sentí una profunda decepción al conocerlo. Quizás porque no era lo que yo esperaba, o porque no me gustó la solución al misterio, que no voy a juzgar explícitamente ahora, pero el caso es que no es algo que necesariamente os tenga que ocurrir a los que aún no habéis leído este arco ni conocéis la verdadera identidad de este misterioso personaje. Además, los seres humanos tendemos a juzgar las cosas por lo que esperamos de ellas, o deseamos que sean, y no por lo que son, así que mi análisis durante esta reseña y la del siguiente tomo, que se publicará próximamente, será partiendo de una perspectiva lo más objetiva posible, analizando no solo el quién y qué opino de ello, sino también el cómo y en qué circunstancia se ha revelado la identidad de Mr. Oz.


Hay que decir que el tomo se divide en dos historias, más una especial de
Y es a partir del número 987 en donde empieza El efecto Oz, y en donde se nos muestra una vez más la misantropía del villano, que considera a los humanos una raza inferior, y tiene como objetivo demostrárselo a Superman, para que deje quizás de ser su protector. Es interesante ver cómo el plan de Oz se va trazando poco a poco a través de diferentes acciones puntuales a lo largo de la colección, de también otras como Detective Comics, o incluso durante este mismo número. Se nos cuenta además el origen secreto de este personaje, que es bastante inverosímil, salvo por sus motivaciones, que tienen una historia personal detrás bastante potente a nivel emocional y un final de número muy abierto y con un buen cliffhanger para incrementar la impaciencia del lector por leer el resto del arco. Como veis, a pesar de que la solución a uno de los dos grandes misterios que se planteaban al inicio de las dos colecciones de Superman, como es la identidad de Mr. Oz, no me ha resultado satisfactoria por lo conservador de su propuesta, por lo menos reconozco que las motivaciones del personaje están razonablemente bien planteadas, y son coherentes con sus acciones, a pesar de que aún se tengan que explicar en detalle ciertos aspectos de su origen. Habrá que esperar al siguiente tomo para ver si estas preguntas son respondidas y cómo se desarrolla y concluye esta importante trama.
Para finalizar, tenemos también la historia de Paul Dini que comentaba anteriormente con un excelente dibujo de

En el apartado artístico tenemos a








