Soy una matagigantes, de Joe Kelly y Ken Niimura

Una emotiva reflexión sobre los gigantes que nos atormentan.

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Edición original: I Kill Giants 1-7 USA (Image Comics, 2008)
Edición nacional/España: Soy una matagigantes (Norma Editorial, 2021)
Guion: Joe Kelly
Dibujo: Ken Niimura
Formato: Cartoné. 308 páginas. 23,95 €

No puedes matar a este gigante

Barbara Thorson no es una niña de diez años cualquiera. Ella no se preocupa por las modas o los cotilleos de turno, no se deja arrastrar por las mismas corrientes que el resto; disfruta de los libros, de los juegos de rol… y no le teme a la solitaria carga de ser una matagigantes. Acompañada de su fiel martillo de guerra Coveleski, profundiza en el conocimiento del mundo mágico que la rodea mientras se prepara para la inminente llegada de los gigantes. Pero parece que nadie más hace caso de sus advertencias. La gente trata de evitarla porque cree que tiene algún problema; ni el director ni la psicóloga de su escuela se le despegan, insistentes ellos siempre en hacerle las mismas preguntas comprometidas; y para colmo, el ambiente de su casa cada vez está más tenso. Inmersa en una situación que no hace más que empeorar, ¿será capaz Barbara de sobreponerse para cumplir con su sagrada misión? ¿Y qué pasará si, llegado el momento, no puede vencer a su aterrador enemigo?

Soy una matagigantes se publicó originalmente en 2008 por Image Comics para el mercado norteamericano. Un año después, en 2009, llegó a España de la mano de Norma Editorial. Escrita por Joe Kelly y dibujada por el español Ken Niimura, desde Norma han tenido a bien lanzar este marzo una reedición de esta obra ganadora de varios premios de gran relevancia como un Eisner por la categoría de “mejor cómic juvenil” en 2010 o el Premio Internacional de Manga de 2012, un certamen japonés en el que se premia a los mejores mangakas extranjeros.

Han pasado unos cuantos años desde que esta obra aterrizara por primera vez en las estanterías y, entre medias, su repercusión se ha hecho notar tanto en la industria del cómic como más allá. Prueba de ello es su película de 2017 que, aunque no provocase mucho entusiasmo en general, sirve como una firme muestra de lo lejos que ha llegado. Para condimentar esta nueva edición —cuya fecha de lanzamiento puede resultar algo sorprendente dado lo separada que está del estreno de la película—, se añaden extras como nuevas ilustraciones o los guiones originales del primer y del último capítulo.

Desde su primera página, Soy una matagigantes resulta una obra sorprendente. Relatos de épicas leyendas se se entremezclan con acontecimientos de lo más mundanos de una forma que confunde a la vez que maravilla al lector. De ahí, precisamente, nace uno de los principales fuertes de este cómic. Estamos ante una de esas historias que consiguen que todo parezca relevante e importante, sin importar que se narre una batalla titánica o la escena más costumbrista del mundo. Es en su habilidad para aportar una entidad insospechada a cada detalle expuesto donde el guion de Joe Kelly brilla con más fuerza. Vemos el mundo desde la perspectiva de la niña protagonista, con todo lo que ello implica. Como corresponde a alguien de esa edad, cosas a las que un adulto ya está muy acostumbrado pueden suponer una intensa experiencia para Bárbara. Ante sus ojos, todo resulta más desconocido, más gigantesco y más amenazante.

Barbara parece la única persona capaz de percibir la presencia de seres fantásticos como hadas, faunos, duendes… o gigantes. Ella conoce el peligro que suponen e intenta avisar a los demás, aunque no le hagan caso y la tachen de loca. Desde el principio, se desdibuja la línea que distingue realidad y fantasía. El lector desconoce hasta qué punto lo que ve está ocurriendo de verdad o es producto de la mente de Barbara. Esta duda es un elemento que se extiende por cada página del cómic, enriqueciendo la experiencia tanto desde el punto de vista del misterio como desde el punto de vista temático.

Se nota que Barbara es un personaje al que se le puso mucho mimo. Para empezar, la implicación emocional de Joe Kelly con Barbara ya va un poco más allá de lo habitual por el hecho de que la inspiración principal para crearla fue su propia hija, cuya personalidad intentó proyectar hacia una edad más avanzada (cuando estaba creando la serie, su hija iba a la guardería). Sin ir más lejos, su diseño es uno de los aspectos de la obra que más pueden llamar la atención a simple vista. Según cuentan sus autores, el plan original consistía en representarla con una ingobernable mata de pelo rojo rizado que mostrase la personalidad salvaje e impredecible de Barbara. Sin embargo, en la práctica no llegaba a funcionar y se llegó a la alternativa actual: sus orejas de animal. Aunque puede resultar un elemento un tanto inusual al principio, cumplen a la perfección su propósito de conferirle un aspecto único gracias al cual, de un breve vistazo, puedas saber que su personaje es muy distinto al resto. Algo curioso es que el guion no se retocó en ningún momento con el fin de adaptarlo a este cambio de diseño, por lo que el personaje lleva siempre el llamativo accesorio sin que a nadie más parezca extrañarle. Así nació uno de los elementos más emblemáticos de esta obra, todo a partir de una atrevida sugerencia de Ken Niimura.

Un Ken Niimura, por cierto, que para mí es quien aporta esa chispa que convierte Soy una matagigantes en algo tan especial. El abstracto guion de Joe Kelly podría haber sido un desastre si el dibujo no conseguía expresar todos sus matices con acierto. Porque esta historia funciona gracias a sus matices, gracias a lo que, en la mayoría de sus páginas, se cuenta implícitamente en el dibujo, en vez de en los diálogos o en las acciones directas de los personajes. Apoyado en su característico estilo manga, Niimura sabe ser espectacular y también costumbrista; sabe dotar de expresividad a sus personajes y también crear estampas tan imaginativas que resulta difícil describirlas. Y todo ello mientras se mantiene una pulcritud narrativa que solo flaquea en momentos muy determinados de la historia debido a la complejidad de lo que debe narrarse visualmente.

Lo mejor

• La fina línea que distingue realidad y fantasía.
• Cómo esa fina línea se aprovecha para tratar los temas de la historia.
• El dibujo de Ken Niimura

Lo peor

• …Que en los momentos más complejos puedes resultar un pelín confuso.
• Aunque la protagonista tiene 10 años, habla como si tuviera 30 y un par de doctorados.
• Otra obra que representa el bullying de una forma tan exagerada que, aparte de no corresponderse con la realidad general, resulta absurda por momentos.

Edición original: I Kill Giants 1-7 USA (Image Comics, 2008) Edición nacional/España: Soy una matagigantes (Norma Editorial, 2021) Guion: Joe Kelly Dibujo: Ken Niimura Formato: Cartoné. 308 páginas. 23,95 € No puedes matar a este gigante Barbara Thorson no es una niña de diez años cualquiera. Ella no se preocupa…
Guion - 8
Dibujo - 9
Interés - 8.5

8.5

Gigantesca

Soy una matagigantes es una obra capaz de cautivar y sorprender de principio a fin. Lo que parece empezar como cualquier otra historia juvenil se acaba convirtiendo en una emotiva reflexión sobre los gigantes que nos atormentan.

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