Edición original: Sam And Twitch Case Files 1-8 USA (Image Comics, 2024)
Guion: Todd McFarlane (con Jon Goff)
Dibujo: Szymon Kudranski
Entintado: Szymon Kudranski
Color: FCO Plascencia
Rotulación: Tom Orzechowski
Formato: Rústica. 208 páginas. $15,99

Un crimen contra el buen cómic

Creados por Todd McFarlane en el primer número de Spawn, Sam y Twitch, un peculiar duo de policias, conquistaron a los lectores desde su primera aparación. Era sólo cuestión de tiempo que tuvieran su spin-off, y eso sucedió en el cada vez más lejano año 1999. Escrita por Brian Michael Bendis, por aquel entonces una joven promesa del cómic noir, y dibujada por los mejores dibujantes de la plantilla de Todd McFarlane Productions, Sam And Twitch fue todo un éxito de ventas y crítica (nuestro jefazo supremo Raúl López nunca se cansará de recomendarla). Los personajes tuvieron un segundo volumen titulado Case Files: Sam And Twitch, publicado entre 2003 y 2006, y una miniserie en 2010. Después ningún otro cómic… hasta 2024. Catorce años tuvieron que pasar para que los dos detectives más famosos de Image Comics volvieran a tener una nueva serie.

Portada del cuarto número de Case Files: Sam And Twitch

Contra todo pronóstico, el universo Spawn resurgió comercialmente en 2021 a través de la iniciativa «New Universe», que ha expandido la franquicia a cuatro series mensuales principales y muchísimos spin-offs, tantos que son material perfecto para una artículo muy largo. Los fans veteranos de la franquicia mostraron mucho entusiasmo, pero también se preguntaron dónde estaban Sam y Twitch. Tantas veces le hicieron esta pregunta a McFarlane que el autor comprendió que ya iba siendo hora de publicar más historias de este dúo. A finales de 2024 llegó a las tiendas estadounidenses el primer número de Sam And Twitch: Case Files, subtítulo que, siendo honestos, invita a confusiones con el anterior volumen de estos personajes.

El primer arco argumental de Sam And Twitch: Case Files está escrito por nada más y nada menos que el mismísimo McFarlane con una pequeña ayuda de Jon Goff, guionista ocasional de algún relato de Spawn. Completan el equipo creativo Szymon Kudranski, ilustrador habitual de Spawn, y Tom Orzechowski, rotulista de Spawn y la Patrulla X de Chris Claremont. En definitiva, un equipo creativo con mucha veteranía, capaz de ofrecer un cómic cuando menos entretenido y bien hecho. ¿O no?

Seré sincero y directo: este primer arco argumental es probablemente el peor cómic que nos ha dado la franquicia Spawn desde que comenzó la iniciativa «New Universe».

Mucho se ha dicho y escrito sobre el talento de McFarlane para la escritura. Hasta sus más acérrimos defensores reconocen que su prosa no es precisamente literatura de primer nivel. Ahora bien, su contribución al volumen original de Sam And Twitch, una historia titulada «El Caso John Doe», resultó ser muy decente. Uno esperaría que el autor canadiense volviera a ofrecer una historia al mismo nivel, lo que tristemente no ha sucedido.

El guion de McFarlane tiene una premisa en principio interesante. Hastiado del comportamiento errático de Sam, quien está sucumbiendo a la presión de su trabajo, Twitch acepta ayudar a un antiguo compañero policía a atrapar a un asesino en serie en una pequeña ciudad. Sin embargo, este compañero parece ocultar un oscuro secreto que podría estar relacionado con el asesino…

Otro guionista podría haber construido una historia muy entretenida, pero en manos de McFarlane los resultados son deficientes. El principal problema es que condiciona todo su guion a unos cliffhangers y a un acto final a los que no sabe cómo llegar sin hacer que todos los personajes excepto Sam y Twitch se comporten de manera ilógica y contradictoria, enmarañando así todo el misterio y su resolución. Esto se nota especialmente con los dos personajes más importantes del caso: nunca queda claro por qué el antiguo compañero de Twitch está dispuesto a arriesgar que Twitch descubra su secreto; ni tampoco queda del todo claro cuál es la motivación del asesino en serie, cuyos planes parece cambiar en función de la escena que quiere escribir McFarlane y además requieren una sucesión de coincidencias altamente inverosímil.

El otro problema del guion es que la investigación del asesino en serie resulta ser al final innecesaria y, lo que es peor, aburrida y monótona. En las historias de Bendis buena parte de la investigación también resultaba ser una pérdida de tiempo para los protagonistas, pero la historia lo retrataba como parte del trabajo de policía y mantenía al lector aun así entretenido con excelentes diálogos, una buena atmósfera noir y la tensión de que cada paso en falso de los protagonistas podría impedir la resolución del caso. Nada de eso ofrece McFarlane, quien se limita a seguir el procedimiento estándar de las historias de policías (una escena peinando la escena del crimen, una visita a la morgue, etc.) con diálogos rutinarios y personajes poco interesantes. Lo que sí intenta es profundizar en los problemas familiares de Twitch, pero al segundo número se ha olvidado ya de ellos y no los vuelve a mencionar

Hablando de personajes, Sam brilla por su ausencia en esta historia. Como decía previamente, al empezar la historia el policía rechoncho está teniendo dificultades para gestionar la presión del trabajo. Esto lleva a la ya clásica escena del comisario anunciando su suspensión y a que desaparezca de la historia a partir del segundo número, no sin antes pelearse también con Twitch. Su ausencia se nota demasiado; por sí solo, Twitch no es capaz de liderar siete números, y menos aún cuando todos los otros personajes son tan anodinos como los de esta historia.

He dejado claro que el guion dista mucho de ser perfecto, pero comparado con el dibujo de Kudranski es hasta excelente. No me gusta hablar mal del trabajo de alguien cuyo talento está claramente coartado por las exigencias comerciales del cómic americano, pero, qué alternativa tengo, tampoco veo nada positivo que decir de su trabajo. Sus ilustraciones, que combinan modelados 3D, referencias fotográficas y efectos de Photoshop, son horrendas, feas, estáticas, carentes de cualquier atisbo de expresividad o de vida. Narrativamente, sus páginas son un despropósito incluso mayor. Por momentos, ni siquiera algo tan básico como el contexto espacial y temporal de la escena está bien definido, todo un logro. ¡El final de la historia no se entendería si la rotulación no hubiese indicado que se trata de dos escenas transcurriendo simultáneamente!

Lo más triste de todo es que en unas cuantas páginas McFarlane está inspirado y Kudranski parece haber tenido un poco más de tiempo para dibujar. En esos momentos uno puede ver el potencial de esta historia, lo mucho mejor que podría haber sido, lo bien que podría estar dibujando Kudranski… Pero son solo unas pocas páginas de un total de 200. Tantas páginas para un resultado global tan pobre.

La calidad de esta primer arco argumental no parece haber sido un obstáculo para las ventas de la serie. Tras la conclusión de este arco argumental, McFarlane acometió otro arco argumental junto al guionista Jordan Barel y el dibujante Thomas Nachlik, dejando luego la serie en manos de Thomas Healy, el editor-in-chief del universo Spawn, y Von Randal. Hace unas semanas se anunció el fin de la serie en el número 25, pero esto se debe únicamente a que Todd McFarlane Productions tiene demasiados cómics de Spawn en curso. Esperemos que las posteriores historias puedan permitir que Sam y Twitch se despidan de los lectores con algo de dignidad.

Los ocho números que comprenden el primer arco de Sam And Twitch: Case Files fueron recopilados recientemente por Image Comics en un asequible tomo recopilatorio. La descripción en la contraportada contiene un ejemplo de mala redacción en inglés que deja patente que, en efecto, McFarlane estaba editando quizás demasiados cómics de Spawn al año. Planeta Comics, la licenciataria de Spawn en España, no ha mostrado interés por este nuevo volumen de Sam y Twitch, prefiriendo reeditar la serie original de Brian Bendis y sus colaboradores; pero quién sabe, quizás se anima a publicar uno o dos tomos gordos cuando haya agotado material de Spawn más demandado.

Lo mejor

• La serie sólo puede ir a mejor en los siguientes números

Lo peor

• El dibujo
• El guion
• ¡¿Ocho números y 200 páginas para una historia tan insuficiente?!

Edición original: Sam And Twitch Case Files 1-8 USA (Image Comics, 2024)Guion: Todd McFarlane (con Jon Goff)Dibujo: Szymon KudranskiEntintado: Szymon KudranskiColor: FCO PlascenciaRotulación: Tom OrzechowskiFormato: Rústica. 208 páginas. $15,99 Un crimen contra el buen cómic Creados por Todd McFarlane en el primer número de Spawn, Sam y Twitch, un peculiar…

Insuficiente

Guion - 3.5
Dibujo - 3.5
Interés - 3

3.3

Decepcionante debut del nuevo volumen de Sam And Twitch. Lo peor que nos ha dado el universo Spawn en años.

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