Sachs and Violens de George Pérez y Peter David

Reseñamos uno de los cómics más peculiares de George Pérez a modo de homenaje del grandioso dibujante neoyorquino.

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Portada Sachs and Violens

Edición original: Sachs and Violens 1-4 USA (Epic Comics, 1993 – 1994)
Edición nacional/España: Sachs and Violens (Dolmen editorial, 2017)
Guion: Peter David
Dibujo: George Pérez
Entintado: George Pérez, Arn Starr y Arte Nicholls
Color: John Stracuzzi, Martin Thomas y Tom Smith
Traducción: Jaime Alba
Realización técnica: Juan Manuel Peña
Formato: Rústica. 128 páginas. 15,95€

Un cómic de culto de George Pérez.

«She in some kinda trouble, Rambo?»

El camarero ideal es aquel del que no notas su presencia. Los platos llegan puntuales a cada comensal sin preguntas quién a pedido qué, no falta pan, las copas están llenas, etcétera. Lo que distingue a un buen camarero es la voluntad de servicio. Una persona que conozco que trabajaba mucho en hostelería decía que es muy difícil encontrar un buen camarero porque es difícil encontrar a alguien cuya vocación sea servir a los demás.

La narrativa en el cómic es como un buen camarero. Tiene que estar al servicio de la historia. Debe ayudar a explicar mejor la trama, nos debe llevar donde quiere el autor sin que perdamos el tiempo en fijarnos en pirotécnias y trucos. No debemos darnos cuenta ya que su objetivo es servir al cómic.

La capacidad narrativa de George Pérez es así. Permite la lectura fluida, cómoda y no ahorra recursos pero siempre con el objetivo de servir a la historia. No se trata de una narrativa rígida de 3 x 3, ni supone romper los márgenes para maravillarnos con planteamientos experimentales. No busca que los ojos nos hagan chiribitas. Tiene el punto justo de innovación y discreción. Equidistante con el clasicismo y la modernidad. El punto justo para explicar la historia de la mejor manera posible.

A mi modo de ver, George Pérez es el tipo de narrador más eficaz. Y eso es lo más meritorio y difícil. Tiene una ventaja y es que se trata de un dibujante extraordinario. Puede dibujar cualquier cosa desde cualquier perspectiva, de cualquier tamaño, en cualquier posición. Es una ventaja ya que con su capacidad puede adoptar cualquier recurso narrativo sin problema. No hay plano imposible. No hay reto inalcanzable.

Sachs and Violens

Sobra decir que se trata de uno de los dibujantes de superheroes más queridos y valorados. Su detallismo y la capacidad de dibujar personajes y hacerlos distinguibles, siempre proporcionados, siempre en posturas armoniosas, sin clonar, dotándoles de expresividad han hecho las delicias de los aficionados durante décadas.

Quizás el punto en el que mejor se ve y también tiende a pasar desapercibido lo enorme dibujante que es George Pérez es en el dibujo de fondos. No escatima detalles, perspectivas bien tiradas, pequeños objetos en un rincón oscuro de la viñeta. Pérez dedicó su tiempo para poner un detalle allí que quizás no vieron más que una decena de obsesos.

El cómic que nos ocupa es una oportunidad para valorar estos aspectos menos apreciado del dibujante.

¿Porqué?

Bueno, se trata de un cómic de trama realista, sin superhéroes, sin disfraces. No tiene el aliciente de buscar versiones y variaciones de los personajes clásicos. Se trata de una oportunidad para fijarnos en otros aspectos.

Sachs & Violens se publicó en la línea Epic de Marvel. Esta línea fue uno de los intentos de la editorial, apadrinado por Jim Shooter, para que grandes autores pudieran publicar en la editorial proyectos más personales de los que conservarían los derechos. Engelhart, Starlin, Moench, Gulacy, Miller, Gerber, Sienkiewicz o Sergio Aragonés fueron algunos de los nombres que publicaron bajo este sello con resultados desiguales.

George Pérez y Peter David eran amigos y decidieron colaborar para publicar bajo el sello Epic un comic más adulto que no estuviera sujeto a las limitaciones y autocensuras propias de los cómics habituales de superheroes. La mujer de George Pérez era fan de las novelas de Star Trek escritas por Peter David y le propuso a su marido que trabajara con el guionista. De ahí salió su primera colaboración, Hulk: Futuro Imperfecto, una auténtica gozada con un Pérez desatado y un David en su pico.

La segunda colaboración fue Sachs and Violens.

La colaboración se antojaba jugosa. David, sin las limitaciones autoimpuestas por la editorial, podría dar rienda suelta asu humor más sarcásticos, a los diálogos mas afilados. Mientras que era una incógnita ver como George Pérez adaptaría su estilo sin limitaciones sobre sexo y violencia.

El cómic nos presentaba a la modelo Juanita Jean Sachs y al fotógrafo Ernie Schultz (homenaje a Ernest Borgnine). Ambos unían sus fuerzas para investigar la muerte de una actriz durante la grabación de una Snuff Movie. La investigación les llevaría al submundo neoyorquino donde se enfrentarían a una suerte de organización criminal que se dedicaba a la pornografía.

La historia tenía un primer arco de tres números y un cuarto número que suponía el inicio de un nuevo arco que no continuó.

El resultado fue desigual.

Por una parte, la trama era de una sordidez chocante. Snuffs movies, pederastia, asesinanto y torturas se desarrollaban con una naturalidad a la que no estábamos habituados en un sello mainstream. A Peter David le resultó muy difícil ser gracioso y ocurrente con una historia tan oscura. De hecho, los diálogos parecían los de su época más decadente, (que estaba por venir) puramente funcionales y su humor más negro y cáustico que nunca apenas consigue una leve sonrisa. A David se le notan las ganas de hacer daño y deja de ser divertido como el caso de ese participante del Carnaval de Nueva Orleans que ofrece el primer número de Spawn a cambio de un polvo.

Pero aquí hemos venido a hablar de George Pérez. No se trata de su mejor trabajo. Pero es de lejos, lo mejor del cómic. Su estilo clásico, perfeccionista y armonioso contrasta con la negrura de la trama. Muestra sus composiciones de página habituales, mezclando lo clásico con una narrativa más moderna. Los detalles y las proporciones equilibradas permiten que nos distraigamos repasando minuciosamente las viñetas.

No deja su estilo habitual superheroico. Las viñetas en las que se muestran una violencia y un sexo (bastante recatado, a fin de cuentas) más explícitos, no dejan de ser versiones un poco más subidas de tono de lo habitual en sus comics de superhéroes. A día de hoy, nos parecerían cómics bastante neutros.

El poco carisma de los personajes y la historia mucho más próxima al noir no le benefician. Se echa de menos la luminosidad y las viñetas repletas de personajes coloridos, sin embargo el dibujo de Pérez es el plato fuerte. Su trabajo es de tanta calidad como siempre, a pesar de las dificultades. El lastre es el guión de Peter David que sin límites parece encontrarse desorientado y con tantas ganas de impactar que parece un niño que busca llamar la atención. Y no es que el cómic haya quedado «blanco» respecto a la actualidad, ya que en los noventa la industria ofrecía productos que trataban el sexo y la violencia de manera más adulta y profunda.

La serie cerró después de cuatro números, por lo que nos quedamos con la duda de si más adelante los autores le hubieran encontrado el tono y habríamos podido disfrutar de una gran obra. Pérez era lo que en deporte se llama un jugador de rendimiento inmediato, David, por otra parte, ofrecía mejor resultado en colecciones a largo plazo.

Se trata en definitiva de una rareza en la carrera de ambos autores y de una oportunidad perdida de mostrar un trabajo diferente, original y personal.

Por suerte, George Pérez no decepciona y sus página continúan vigentes. Queda como un trabajo de culto.

Lo mejor

• El dibujo de George Pérez en toda su dimensión.
• La curiosidad que supone ver a ambos autores con un tipo de cómic tan poco habitual en ellos.

Lo peor

Peter David no logra el tono.
• Su falta de continuidad para ver si la cosa remontaba.

Edición original: Sachs and Violens 1-4 USA (Epic Comics, 1993 - 1994) Edición nacional/España: Sachs and Violens (Dolmen editorial, 2017) Guion: Peter David Dibujo: George Pérez Entintado: George Pérez, Arn Starr y Arte Nicholls Color: John Stracuzzi, Martin Thomas y Tom Smith Traducción: Jaime Alba Realización técnica: Juan Manuel Peña…

Curioso y fallido.

Guion - 5.5
Dibujo - 8.7
Interés - 8

7.4

Una rareza en la trayectoria de ambos autores en la que el dibujante tira de calidad para compensar un guión que no encuentra su punto.

Vosotros puntuáis: 7.16 ( 4 votos)
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Linkin Boy
Linkin Boy(@linkin-boy)
Lector
11 enero, 2022 21:08

Me llevé tal chasco con este cómic que incluso lo vendí… una pena con semejantes nombres.

Jaime Sirvent
Jaime Sirvent(@jaime-sirvent)
Lector
12 enero, 2022 20:39

No tengo mal recuerdo de este tebeo de cuando me lo leí hace ya unos cuantos años,tendría que revisarlo, de lo que sí tengo muy buen recuerdo es del arte de Pérez aquí.

Dieog
Dieog(@dieog)
Lector
12 enero, 2022 21:31

Por lo que ve en el aparte grafico Perez, muchas veces caigo en el error de encasillar a los dibujantes para ciertos comics, pero se puede apreciar el gran nivel de su trabajo, en otros campos, solo por eso bien vale la pena darle un vistazo.