Portada Perramus. Edición integral, de Juan Sasturain y Alberto Breccia

Edición original: Perramus (Astiberri, 2025)
Guion: Juan Sasturain
Dibujo: Alberto Breccia
Corrección: Soraya Pollo
Maquetación: Alba Diethelm
Edición: Laureano Domínguez
Formato y precio: Cartoné. 480 páginas. 45€

Un grito de protesta en forma de cómic.

«Al quererme a mí, querías el olvido. Lo tienes.»

Durante toda su carrera Alberto Breccia (Montevideo, 1919 – Buenos Aires, 1993) fue una de las figuras que más hicieron por conseguir sacar al cómic de la consideración de medio únicamente pensado para albergar historias de puro escapismo y con muy poco espacio para la experimentación gráfica. Trabajos como Mort Cinder (Astiberri), su versión de El Eternauta (Reservoir) o sus adaptaciones de obras literarias habían sido la prueba palpable de sus ansias por abrir nuevos caminos plásticos y narrativos en un medio que tenía que madurar para que fuera posible abordar cualquier temática tal y como sucede con la literatura o el cine. Un interés por hacer que en el medio tuvieran cabida historias más maduras y complejas que compartía con el escritor y periodista argentino Juan Sasturain (Chaves, 1945) al que le pidió guiones para colaborar en una serie pensada para vender en el mercado europeo y que incluyera una crítica a la situación política de Argentina sumida en la infame dictadura militar. El resultado fue Perramus, una de las obras maestras indiscutibles del cómic mundial premiada por Amnistía Internacional por su denuncia de todos desmames del régimen dictatorial argentino. Desde finales de 2025 podemos disfrutar del espectacular integral editado por Astiberri que reúne los cuatro volúmenes que componen la saga (El piloto del olvido, El alma de la ciudad, La isla del guano y Diente por diente) con una reproducción perfecta que deja ver el enorme trabajo visual con todos los matices entre negros y grises de un Alberto Breccia en estado de gracia.

Estamos ante una serie concebida durante la última dictadura militar argentina (1976-1982) que no se pudo publicar en su país de origen hasta 1985 dentro de las páginas de la revista Fierro. Como era habitual en la época se trataba de una obra concebida para ser serializada en capítulos de una extensión breve que tuvo una vida editorial bastante complicada hasta que en 1989 vio la luz su final.
Perramus está protagonizada por un hombre sin memoria al que le ofrecen escoger entre el placer, la suerte o el olvido, y, por cobardía y temor, escoge olvidar todo lo que ha visto para acabar convertido en un hombre vacío, en la nada. Pero no podrá escapar a esos recuerdos, ya que poco después se ve envuelto en un viaje que en el que recorrerá la historia y geografía de una Sudamérica imaginada y recreada a través de sus mitos, pero con ecos de una realidad llena de dolor, tiranía y muerte. Un viaje lleno de alegorías culturales, sentimentales y políticas que nos revelan el alma de un continente herido, pero que todavía alberga con fuerzas para revelarse y alzar la voz contra todas las injusticias que ha vivido. Un certero retrato, en ocasiones desgarrador, que es un perfecto testimonio de todo lo que sucedió en la dictadura argentina. Un periodo marcado por la represión, los asesinatos y todo tipo de abusos e injusticias constatados con cientos de pruebas y condenas que debería ser incuestionable. Por desgracia, parece que hoy en día hay que recordarlo más que nunca ante el intento de blanqueo de esa época por parte del actual gobierno de Argentina lleno de necios sin escrúpulos herederos de todos esos corruptos asesinos que ejercieron el poder durante la dictadura.

Nuestro protagonista, al que todos llaman Perramus por ser la marca de la gabardina que viste, se cruza a lo largo de las diferentes historias breves que componen la historia con personajes reales como Fidel Castro, Carlos Gardel, Gabriel García Márquez, Frank Sinatra, un Henry Kissinger que representa todas las injerencias de los EE.UU. en la zona, y un largo etcétera. Pero sobre todos ellos está un Jorge Luis Borges que se convierte en unas de las figuras centrales de la serie. No solo por su importancia como personaje, también con la decisiva influencia que ejerce su forma de narrar en la forma de contar las historias que componen Perramus. Un ejercicio de narrativa que entremezcla sin complejos la ficción, la realidad y la metanarrativa dando como resultado una fusión entre los relatos densos y maduros para adultos y el lenguaje del cómic más complejo y experimental que era uno los objetivos que buscaban sus autores con esta serie.

En Perramus nos encontramos con historias que podríamos clasificar en diferentes géneros como el noir, la aventura o el western, pero todas se ven atravesadas por esa fina frontera que separa la fantasía de la realidad que las carga de matices y oscuridad para dotarlas de una cualidad casi fantasmagórica de pesadilla que potencia todo el simbolismo que esconden. Nuestro protagonista es todo lo contrario a un héroe clásico, ya que ante el peligro para su vida elige la senda de los cobardes, la misma decisión que tienen que hacer todas las personas que viven bajo gobierno totalitarios y que no estamos habilitados para cuestionar. Y no hablamos solo de dictaduras, ya que como podemos ver en las páginas del cómic a finales del siglo pasado también abundaban algunas democracias fallidas con gobernantes llenos de dejes autoritarios, algo que, por desgracia, se ha vuelto el pan nuestro de cada día y vemos todos los días en noticias sobre Estados Unidos, China, Rusia y demás gobiernos ultranacionalistas. Un mundo lleno de grises y pesadillas que Breccia supo mostrar con acierto gracias al uso de las aguadas y unas imágenes expresionistas capaces de crear unas atmósferas densas que exudan la putrefacción de esos gobiernos y el terror diario de quienes viven bajo su régimen. Un terror que representan las figura amenazadores de los Mariscales, personificación de los dictadores militares de la época como Pinochet, Jorge Videla o Leopoldo Galtieri, que Breccia dibuja como unas criaturas cadavéricas.

Como decía Alberto Breccia Perramus fue el arma que tuvieron Juan Sasturain y él mismo para protestar y rebelarse contra los crímenes de la dictadura, pero también nos encontramos con completo catálogo de todas las armas que tenía como narrador y dibujante. Un trabajo con un apartado plástico excepcional que sigue resultando moderno y actual. Tan actual como unos guiones que son una completa crónica política, histórica y social de Sudamérica y nos invita a reflexionar sobre nuestra responsabilidad con los actos más abyectos de quienes nos gobiernan. Algo que hoy en día visto la proliferación de gobiernos afines ideológicamente a esas dictaduras que se denuncia en el cómic hacen de su lectura algo totalmente necesario.

Lo mejor

• El Dibujo de Breccia.
• La denuncia de la historia.
• El repaso por la memoria sentimental, histórico y cultural de Sudamérica.

Lo peor

• Que no hayamos aprendido nada de lo que denuncia la obra y el mundo siga en manos de Mariscales como Trump, Putin o Kim Jong Un.

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Diego García Rouco
Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
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Nippur
Nippur
Lector
5 febrero, 2026 11:36

Gracias por tu reseña, Diego, así como por tu conocimiento de la política actual y pasada en Sudamérica. Quisiera agregar que el guionista de esta obra, Juan Sasturain, ha sido y es un gran divulgador de la historieta argentina tanto en la gráfica como en la televisión. Fue además el director de las dos etapas de la citada revista Fierro.