Oblivion de Joseph Kosinski. La ciencia ficción del olvido.

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El cine de ciencia ficción de la última década, en términos generales, ha decidido alejarse premeditadamente de los esquemas de la space opera o la fantasía científica apostando aparentemente por una visión más humanista, ofreciéndonos un reflejo de nuestra desapegada sociedad, en constante lucha por la supervivencia de la identidad del individuo frente a la vorágine de la comunidad o a su pretendida alienación por parte de los poderes facticos. Pero, en muchos casos, en el cine de ciencia ficción reciente estos temas son apenas visibles entre propuestas definidas por la acción estética y los efectos especiales de última generación, creando historias que en realidad funcionan como piezas intercambiables entre sí, sin personalidad o carisma, en las que un autor como Philip K. Dick ha sido continuamente vejado y ninguneado con adaptaciones como Paycheck (2003) de John Woo, Next (2007) Lee Tamahori, el remake de Desafío Total (2012) de Len Wiseman o, posiblemente la única rescatable, A Scanner Darkly (2006) de Richard Linklater. No ha sido el único escritor que ha padecido esta moda, pero sí el más significativo, en una industria como la de Hollywood capaz de engendrar regularmente producciones tan espectaculares como realmente olvidables, sean dramas mesiánicos apocalípticos como las Señales del Futuro (2009) Alex Proyas, reinterpretaciones de viejos clásicos vanamente existencialistas y de mensaje ecológico como Ultimátum a la Tierra (2008) de Scott Derrickson o simples aparatos de pirotecnia futurista como el Yo, Robot (2004) protagonizado por Will Smith y nuevamente con Alex Proyas en el sillón de director que nunca rentabilizó mejor que en sus prometedores inicios en filmes de culto como El cuervo (1994) y Dark City (1998).

El cine de ciencia ficción de gran presupuesto poco puede aportar al género hoy en día, su mastodónticas estructuras, sus habituales repartos de lujo en los que sus estrellas temen ensuciarse el traje, sus guiones políticamente correctos y oportunistas con guiños de cara a la galería tocando levemente temáticas de actualidad relacionadas con el medioambiente o la degeneración democrática, caen por su propio peso, la capacidad de aunar una trama sólida e inteligente y el entretenimiento puro y duro parece hoy una especie en vías de extinción. Este panorama lleva, sobre todo a los espectadores veteranos, a valorar más si cabe la ciencia ficción clásica, marcada por piezas indispensables como 2001 Una Odisea en el Espacio (1968) de Stanley Kubrick, El Planeta de los Simios (1968) de Franklin J. Schaffner, Blade Runner (1982) de Ridley Scott y, otras genialidades mal llamadas menores o de culto, como Regreso al Futuro (1985) de Robert Zemeckis, Robocop (1987) de Paul Verhoeven o Depredador (1987) de John McTiernan. No obstante, en los últimos años también hemos podido disfrutar de pequeñas joyas, ligadas normalmente a producciones más modestas y austeras, con una mayor libertad creativa, casos como Hijos de los Hombres (2006) de Alfonso Cuarón, la inédita en España The Man from Earth (2007) de Jerome Bixby y Richard Schenkman, Moon (2009) de Duncan Jones, Distrito 9 (2009) de Neill Blomkamp o incluso la más reciente Looper (2012) de Rian Johnson, títulos en los que descubrimos el valor de la perspectiva y la visión más intimista capaz de ofrecernos el género cuando se apuesta más por el fondo que por la forma.

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Tom Cruise disfrutando de las vistas en una escena de Oblivion

En definitiva, producciones más alejadas del canon predominante definido por la trilogía distópica moderna formada por las, por otro lado indispensables, Matrix (1999) de Lana Wachowski y Andy Wachowski, Minority Report (2002) de Steven Spielberg y V de Vendetta (2006) de James McTeigue, auténticos blocksbuster que han definido la ciencia ficción de principios del siglo XXI. La influencia de estas, lamentablemente, ha engendrado y alentado una tipo de cine de género de gran presupuesto verdaderamente estéril y totalmente maniatado en sus planteamientos. De esto no se puede desentender el Oblivion de Joseph Kosinski, aunque esa hubiese sido su intención, y la película protagonizada por Tom Cruise, tan deudora de sus colaboraciones con Steven Spielberg en la mencionada Minority Report o en La Guerra de los Mundos (2005), no puede escapar a la tendencia y maquinaria orquestada por Hollywood en los últimos tiempos. Pero, antes de hacer leña del árbol caído, pongámonos en situación, Joseph Kosinski es un director de origen judío polaco, llegado desde el mundo del videojuego donde ha estado ligado a proyectos como Halo 3 y Gears of War, y que saltaría a la gran pantalla en 2009 de la mano de Disney con el inesperado éxito de Tron: Legacy. Pero antes de esto, Joseph Kosinski estuvo trabajando en una novela gráfica para Radical Books titulada, como bien adivináis, Oblivion, en la que Arvin Nelson le ayudaría en los guiones y Andrée Wallin se encargaría del apartado gráfico aunque, a día de hoy, es difícil conocer más datos sobre este proyecto. En todo caso, Joseph Kosinski había decidido llevar su historia al cine, proponiéndoselo primeramente a Disney pero esta, al no ponerse de acuerdo con su autor para reinterpretar la historia de cara a una calificación para todos los públicos, cedió sus derechos a Universal Pictures que elaboró un guión escrito por William Monahan y revisado por Karl Gajdusek y Michael Arndt.

La historia del cómic de Joseph Kosinski, la misma que encontraremos en la película protagonizada por Tom Cruise, se sitúa en el año 2073, en un futuro postapocalíptico provocado por la guerra sostenida contra unos invasores extraterrestres, los scavengers -no confundir con los más peligrosos escraches-, a los que se acabó derrotando a costa de perder el planeta después de la destrucción de la Luna que cambiaría para siempre y de forma definitiva la fisionomía del planeta Tierra. La población superviviente fue evacuada hacía una colonia en Titán, la mayor de las lunas de Saturno, sólo Jack Harper y su compañera Victoria permanecen en la Tierra encargándose de patrullar y reparar drones de combate que deben defender las grandes estaciones de extracción de recursos vitales del planeta. Todo cambiará el día que Jack Harper sea testigo de la llegada de una nave espacial de la que consigue rescatar a una desconocida que le obligará a hacerse preguntas y cuestionarse su misión. En esta sinopsis de la historia ya se puede intuir que no todo es lo que parece, Oblivion nos vuelve a hablar de un mundo oculto a nuestros ojos, no cibernético y de corte steampunk como en Matrix pero sí uno lleno de mentiras y engaños y falsos dioses. Este es mostrado por Joseph Kosinski de una manera visual espectacular, uno de los puntos fuertes de la película, su recreación de un planeta Tierra desolado, desértico, con sus mares secos y carentes de vida, en el que perviven los vestigios de la antigua civilización. En la medida de lo posible los efectos especiales no intentan atosigar al espectador, sino hacerle partícipe de la aventura, deslumbrarle con una ambientación realista e incluso intimista, en contraste con la residencia tecnificada y futurista en la que los personajes protagonistas viven a todo lujo.

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Tom Cruise y Morgan Freeman -¿Neo y Morpheo?- frente a frente

En esta primera parte de la película, cuando esta juega con el misterio, nos embauca con su grandilocuente banda sonora y nos rinde ante su factura visual la cinta funciona, aunque con un ritmo demasiado mortecino y con unas interpretaciones algo acartonadas de Tom Cruise y Andrea Riseborough. Luego, la trama intenta volverse compleja, busca hacernos reflexionar e implicarnos pero, por desgracia, no lo consigue debido al que el armazón queda demasiado a la vista y la trama se vuelve predecible e incluso algo tediosa. El problema de Oblivion es jugar con elementos y conceptos que ya hemos visto en otras películas de ciencia ficción, algo que intenta disimular, y lo consigue hasta cierto punto, hasta que finalmente queda patente, en sus evidentes vueltas de tuerca, la simpleza del conjunto frente a todo lo que este intentaba abarcar. Llegados al final sí se nos plantean preguntas, pero no sobre las posibles e interesantes interpretaciones o matices que se podrían haber derivado del relato, sino sobre las inconsistencias y debilidades del guión que intenta mezclar la acción futurista de Minority Report (2002) de Steven Spielberg, la propuesta metafísica y existencialista de 2001: Una Odisea en el Espacio (1968) de Stanley Kubrick o la introspección humanista del Moon (2009) de Duncan Jones. Todo esto no impide disfrutar de la película como entretenimiento ligero, superando el escollo de su ritmo, pero haciendo el juego de palabras fácil, sí resulta fácilmente olvidable al inclinarse por esa modélica ciencia ficción despersonalizada de la que Joseph Kosinski no es capaz de rehuir para dotar a su cinta de unas señas de identidad propias. Formalmente correcta, eficaz como insiste en recordar cierto personaje de la película, pero no lo suficiente para hacernos olvidar sus defectos.

Mientras, el plantel reducido de actores, se pierde aquí en el desierto supliendo sus carencias a base de glamour, con Tom Cruise haciendo de sí mismo, sin ver las diferencias de matices entre este Jack Harper y el Ethan Hunt de cualquiera de las entregas de Misión Imposible protagonizadas por el actor, un par de actrices como Andrea Riseborough y Olga Kurylenko que desfilan más que afrontan sus respectivos y opuestos personajes, un Morgan Freeman que parece de paso y un Nikolaj Coster-Waldau -el Jaime Lannister de la serie Juego de Tronos– cuyo carisma es premiado con un rol plano y totalmente inocuo. Curiosamente, la mejor librada de la experiencia es la veterana Melissa Leo, la ganadora en 2010 del Oscar a la Mejor Actriz de Reparto por The Fighter de David O. Russell, teniendo en cuenta que su interpretación se limita en todo momento a su aparición a través de una pequeña pantalla de ordenador repitiendo, una y otra vez, tono, órdenes y directrices al personaje de Andrea Riseborough. En cualquier caso, la auténtica protagonista de Oblivion es la banda sonora del grupo de música electrónica M.8.3. formado por Nicolás Fromageau y Anthony Gonzalez, con arreglos de Joseph Trapanese, configurando aquí una vibrante y épica partitura que aporta toda la pasión que le resta al filme de Joseph Kosinski y consiguiendo incluso meternos en algunas partes de la historia mientras, en ocasiones, por el contrario, la música parezca seguir su propio rumbo o ir algo a contracorriente respecto a las correrías de Tom Cruise en la pantalla. En definitiva, Oblivion es una película cuya factura nos incita a aprobar su meritorio intento pero que acaba dejando un regusto amargo, por un ritmo demasiado pausado y por una trama que acaba siendo demasiado referencial de otras cintas del género, conformándose con seguir la línea impuesta por otros en lugar de apartarse de ella e intentar algo diferente.

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Tom Cruise armado y dispuesto a descubrir la verdad

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Barcelona (Septiembre, 1980). Mordido por una viñeta adquirí un asombroso interés por el mundo del cómic y sus galaxias cercanas. Los Clásicos Ilustrados que adaptaban novelas de misterio y aventuras fueron mi primer pasaje a este universo. Luego llegarían Mortadelo y Filemón, Superlópez, Spider-Man, Dragon Ball y V de Vendetta. Para comienzos del siglo XXI había desarrollado una ecléctica pasión por el medio. En la actualidad, disfruto especialmente del cómic independiente estadounidense y el manga. En está, mi segunda casa, colaboro como reseñista y articulista hablando de cómics, cine y series.

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Damián González
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Damián González

A mi me gustado, puede sobrar fácilmente una media hora, pero está muy bien los efectos especiales y son excelentes los paisajes. El argumento y el desarrollo puede beber de otras películas pero a mi sinceramente me ha gustado, menos el final que me ha dejado una sensación rara.

Yo le daría un 7, no es una obra maestra pero cumplía mis expectativas.

bowler02
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bowler02

Arranca bien y termina mal, desperdicio de Olga K. y otros actores.

jorgenexo
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jorgenexo

Mira, leyendo el primer párrafo, cuando hablas de las vejaciones a Philip K. Dick, creía que te habías olvidado de (mi querida hasta la escena final) Minority Report, pero luego ya he visto que no: buena crítica. No he visto la peli, pero tenía toda la pinta de ser el bluf excelentemente empaquetado que describes. Pena de ambientación sin orientación.

Ocioso
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Ocioso

Ni historia, ni personajes ni interpretaciones, el mayor atractivo de las películas postapocalipticas o de catástrofes es disfrutar de los decorados. Salvo raras excepciones es ahí donde se concentra la creatividad.

Damián González
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Damián González

Bueno Jordi, te doy la razón que la escena final sobra, lo peor de la película diría yo.

No sé me habrá gustado porque no esperaba nada.

jorgenexo
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jorgenexo

Un día tenemos que hacer un top de pelis chulas, con planteamientos interesantes, ambientación cojonuda, decorados, efectos, vetuario, caracterizaciones, etc. expectaculares pero que, como pelis, son una puta mierda, básicamente por ser argumentalmente deleznables. Y para ponerlo un poco difícil nos tenemos que prohibir citar a Avatar, porque iba a ser un top one de cajón.

jorgenexo
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jorgenexo

Para quien no lo sepa, expectacular es como espectacular pero a lo bestia ¿ha colado?

Daniel Gavilán
Autor

El Imaginario del Doctor Parnaso

Mr. X
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Mr. X

A riesgo que me acusen de nuevo esta tarde de tener mal gusto, a mi me moló bastante -aún sin ser una gran peli- Señales del futuro.

Javié
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Javié

Pues venga, por un céntimo de euro, películas destacables en todos sus aspectos pero argumentalmente deleznables como, por ejemplo, Avatar.

Casablanca sin ninguna duda, una fotografía maravillosa, una ambientación que se presta para una buena space opera, pero nada, ni un marciano verde con antenas.

La sensación que comenta Jorge la encontré yo en 2012, aquella basura sobre el fin del mundo y los mayas, las escenas en la que se destrozan los países es a-co-jo-nan-te, unos efectos de la hostia, pero como peli es putrefacta.

Kravinoff
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Kravinoff

“Un día tenemos que hacer un top de pelis chulas, con planteamientos interesantes, ambientación cojonuda, decorados, efectos, vetuario, caracterizaciones, etc. expectaculares pero que, como pelis, son una puta mierda, básicamente por ser argumentalmente deleznables. ”

Kravinoff mira a la derecha. Kravinoff mira a la izquierda.

Drácula de Bram Stoker.

Kravinoff huye del lugar del crimen.

Ocioso
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Ocioso

Me gustaría puntualizar lo que dice Javié sobre 2012: Como peli es putrefacta, pero las escenas en las que destrozan los paises son acojonantes y los efectos son la hostia.
Que parece que hemos dicho lo mismo, pero no.
Coño, es que solo por ver como destrozan el Vaticano ya vale la pena pagar el precio de la entrada.

Jose Maria Vicente
Autor

El 99% de películas de acción made in Hollywood son argumentalmente deleznables.

Alá, ya os he ahorrado la molestia de nombrar chorrecientas mil pelis.

samanosuke
Lector

Joder Kravinoff, creía que estaba sólo en el mundo en cuanto al Drácula de Coppola, que mira que el libro es de mis favoritos pero con la película casi me quedo sopa…

Y mis aportaciones por 75 céntimos de euro: Prometheus, El libro de Eli, Soy Leyenda (no hay ni una adaptación buena todavía de esta maravilla de libro).

Jose Maria Vicente
Autor

¿Eso es que no has visto Soy Omega?

Louontherocks
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Louontherocks

Totalmente de acuerdo con Prometheus y Soy leyenda. Pensaba que era el único. Mucho ruido pero pocas nueces.

samanosuke
Lector

¿Soy Omega? ¿Esa es una adaptación italiana de la que oí hablar? Pues no, no la ví, ¿qué tal está?

PD: El libro de Eli cuando termina te acabas descojonando, no digo más.

Retranqueiro
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Retranqueiro

Pues yo la peli no la he visto, pero es que a mí Cruise me da kosinski. En lo referente a su calidad como actor, así, en general; luego, reconozco que es de los que dan el pego en las escenas de acción y que para eso es un profesional como la copa de un pino, que se cuida, se mantiene en forma y tal. Pero no puedo con él.

En cuanto a, por un céntimo de euro, películas destacables en todos sus aspectos pero argumentalmente deleznables como, por ejemplo, Avatar.
P’os la de El Hombre Lobo del Benicio del Toro.

Diomedes
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Diomedes

No es Soy Omega, es The Omega Man…o sea EL Hombre Omega (o el Ultimo Hombre ya que Omega es la última letra del alfabeto griego). Aquí se tradujo como El Último Hombre Vivo, y es la adaptación de Soy Leyenda con Charlton Heston ….finales de los 60 o inicios de los 70. Tiene su punto la película.

Javié
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Javié

El libro de Eli es una de la diez películas mas mierdas de lo que va de siglo, y lo digo así de tranquilo, conceptualmente es un caos y lo peor es que por lo que he podido hablar del tema con amigos, el libro está de puta madre, lo que tiene aun mas delito, es que ya no es que escribas mal, es que ni siquiera sabes adaptar.

Soy leyenda, sin ser la octava maravilla, de hecho no es ni la octava ni ninguna, no la calificaría como mierda completa, no es una buena película eso está claro, pero tiene un mínimo de sentido,un ritmo, un trabajo detrás, en fín…

jorgenexo
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jorgenexo

el libro está de puta madre

Javié: ¿al final del libro el libro de Eli es el mismo libro que vemos en la peli? Porque si es así, la novela estará escrita de puta madre, pero la historia seguirá siendo basura.

Más cosas: Drácula de Coppola es un ejemplo de manual en el que el hollywoodismo jode una buena peli. Su final es para matar a todo el equipo participante.

Yo quiero meter más pelis sagradas en esta terna de superproducciones con un soporte técnico de la de dios que son, de facto, deleznables: aquí tendríamos casi todo lo facturado por Michael Bay, comenzando por sus Transformers. Pero esto es ir a lo fácil, yo quiero hacer sangre: meto en la terna sin cortarme un puto pelo Inteligencia Artificial, sí, la de Spielberg y su no menos chorra última aproximación a Indiana Jones. Riddley Scott tiene unas cuantas para esta lista, pero me gustaría destacar dos que me tocaron especialmente los cojones: Gladiator y El reino de los cielos (a mí Prometheus, con lo bajas que tenía las expectativas, hasta me gustó). Otras dos algo más viejas, con destacados elementos orientados a atentar contra la inteligencia del espectador: Bailando con lobos y, sobre todo Braveheart, ejemplos ambos de las tonterías que puede llegar a hacer un personaje protagonista por quedar como dios en cada toma siempre y cuando coincidan director y protagonista. De verguenza ajena.
Me sorprende que no hayan salido a colación ciertas precuelas de cierta saga galáctica. O aquellas chuminadas de Wild wild west o la adaptación fílmica de la mítica teleserie de Los Vengadores, ambas con presupuestos, medios e incluso repartos de postín y que resultaron ser unos bodrios infames. Lo curioso es que todas estas pelis pasan por visionados de prueba ¿no? ¿Qué tipo de pandilla de gilipollas puede dar su aprobación mayoritaria a una energumenez como, no sé, Spiderman 3?

Mr. X
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Mr. X

Pues yo creo que El reino de los cielos podría haber sido una gran peli: tenía una cojonuda historia real, tenía un montón de secundarios de lujo -Jeremy Irons, Liam Neeson, Brendan Gleeson-, tenía a Eva Green para alegrarte la vida, tenía Edward Norton para interpretar a Balduino IV, el rey leproso que derrotó a Saladino, y hasta un guión medianamente respetuoso con la “verdad histórica” (muy bien en el tratamiento que se la da a Saladino), quitando un par de chuminadas al final.
Y, ¿a quién ponen de protagonista?
¡A Orlando BLoom!
Joder, he visto insectos aplastados en parabrisas con más carisma.

samanosuke
Lector

El último hombre vivo me pareció igual de mala que Soy Leyenda, lo siento. Nunca entenderé que se desvirtúe tanto el mensaje del libro (excepto en la ambientación, las adaptaciones son malas a rabiar y con argumento totalmente cambiado) con un final genial que se pasan por el forro porque por cojones en el cine hollywoodiense hay que dejar un rayito de esperanza, no se vayan a ir triste a sus casas los ceporros que lo vemos. Cagonlahostia…

Y encima pretenden hacer un Soy Leyenda 2, me cago en la puta, ¿no hay más libros que destrozar por ahí? No sé, ¿alguno de Ken Follett o Dan Brown?

samanosuke
Lector

Y, ¿a quién ponen de protagonista?
¡A Orlando BLoom!
Joder, he visto insectos aplastados en parabrisas con más carisma.

A Orlando Bloom, tras El señor de los anillos, lo tenían que haber puesto a trabajar en un McDonald’s, o dedicarse a interpretar papeles de este estilo, que es para lo único que tiene carisma: “Sus patatas, gracias.”

jorgenexo
Lector
jorgenexo

guión medianamente respetuoso con la “verdad histórica”

Claro, hombre: un aldeano centroeuropeo enseñandoles ¡a los árabes! a canalizar agua. Con dos cojones. Si el 11S hubiera sido posterior a 2005 habría sido en desagravio por esta peli.

Mr. X
Lector
Mr. X

“jorgenexo
ha comentado el 24 abril, 2013 a las 10:54h
guión medianamente respetuoso con la “verdad histórica”

Claro, hombre: un aldeano centroeuropeo enseñandoles ¡a los árabes! a canalizar agua. Con dos cojones. Si el 11S hubiera sido posterior a 2005 habría sido en desagravio por esta peli.” Eso entra dentro de las chuminadas con: el final en el que vuelve a su poblacho a hacer de herrero – el discurso pro derechos humanos al final del asedio de Jerusalén – y alguna otra que me olvido.En pro: tratamiento que se le da a la corte del Reino de Jerusalén, muy acertado, visión que se da de Saladino, que era un tipo tan grandioso que lo admiraban sinceramente sus mismos adversarios cristianos, muy acertado, visión de esos asesinos fanáticos que eran los templarios, también acertado, y memorables escenas del asedio de Jerusalén.
Echo en falta una buena batalla de Hattin, pero con lo distorsionada que suele aparecer la historia medieval yo, personalmente, me doy por satisfecho.

Elokoyo
Lector
Elokoyo

Pues venga, por un céntimo de euro, películas destacables en todos sus aspectos pero argumentalmente deleznables como, por ejemplo, Avatar.

Apuntar la 2ª y la 3ª The Matrix. Técnicamente me parecen buenas, pero el argumento es malo con ganas.

Han sido las primeras que me han venido a la cabeza.

Elokoyo
Lector
Elokoyo

Y coincído con “2012” que la parte de destrucción y explosiones es muy buena, pero que el resto es un bluff considerable.

Y del mismo director metería también “Independence Day” y “Godzilla”.

Y “La Guerra de los Mundos” de Spielberg, que lo tiene todo en el apartado técnico, pero se me hizo enormemente pesada.

Deke Rivers
Lector
Deke Rivers

Skyfall, que técnicamente es lo suficiente resultona como para engañar a media humanidad, incluido críticos, pero la peli hace aguas por todos los lados.

jorgenexo
Lector
jorgenexo

Ya te digo, a mí todo el momento páramo me sacó totalmente de la peli. Floja de cojones, el último Bond. Peeeroo… las hay mucho peores, hombre.

Deke Rivers
Lector
Deke Rivers

Bueno, no sé yo si es mejor que Avatar 🙂

No es difícil encontrar bluffs en el cine actual porque desde hace unos años Hollywood se ha dado cuenta de que llega con “aparentar ser buena”.

Es sorprendente la cantidad de películas que “fingen” ser buenas a base de comprar a los mejores profesionales de la industria para darle prestigio al asunto.

Jose Maria Vicente
Autor

Para los que preguntan por Soy Omega, les respondo con dos palabras: The Asylum.. 😀

Ziggy
Lector

A mi Oblivión me entretuvo. Tenía buena fotografía, aunque confieso que desde el principio acerté con respecto de adonde iba la película, es decir, estaba cantado. Aunque … quizas haber visto el trailer influyó en mi percepción. Eso debo analizarlo más detenidamente.
El punto es que aunque me entretuve reflexionando sobre el papel de las mujeres en películas de ciencia ficción y fuera de Alien (donde la feminidad/hembrismo es el tema principal del subtexto), cuando una mujer representa el papel de esposa, usualmente es más como obstáculo que como apoyo, representando el status quo perfecto que o bien atrapa al protagonista o bien es el estado perfecto que se busca alcanzar.
Las cosas que uno piensa en el cine.

samanosuke
Lector

Coño Diamons eso se avisa antes xDDDD Pues nada, si es de The Asylum habrá que visionarla con el consecuente consumo antes y durante de cigarritos de la risa, faltaría más.

Amra
Lector
Amra

Es sorprendente la cantidad de expertos y sabios que con sus grandísimos conocimientos y experiencia saben hacerlo mejor que cualquier director de Hollywood!

samanosuke
Lector

Curioso comentario Amra, teniendo en cuenta que en otro hilo estás criticando Iron Man. Por tu regla de tres podríamos responderte lo mismo. 😉

Amra
Lector
Amra

Claro! Yo tambien soy uno de esos “expertos”! No conoces el refrán de “donde fueres haz lo que vieres”?