Nave Prisión

Recuperamos otra de las obras de Esteban Maroto recuperadas por Planeta Comic en una edición maravillosa, publicada hace dos años. Compuesta con los originales de Maroto en blanco y negro.

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Edición original: Incluida en la revista 1984.
Edición actual: Nave prisión. Planeta Cómic.
Guión: Bruce Jones.
Dibujo: Esteban Maroto.
Color: Blanco y negro original de Maroto. Portada coloreada por Santi Casas.
Formato: Cartoné. 112 páginas.
Precio: 18,95€

 

En 1981 Esteban Maroto recibió el encargo de Josep Toutain de dibujar una historia que había escrito Bruce Jones. Se trataba de Nave Prisión, cuyo guión ya estaba dividido en doce capítulos de ocho páginas cada uno, esperando para ser publicado en la revista 1984, a partir de su número 30. Maroto llevaba un tiempo sin trabajar para Toutain y, como él mismo cuenta en el prólogo de esta obra, la editorial había recibido numerosas peticiones de los lectores pidiendo su vuelta. Y ésta fue concedida. Como suele pasar, más en aquella época, entre guionistas y dibujantes, Maroto y Jones nunca llegaron a tener ningún trato personal. Simplemente el dibujante dio vida a los guiones del autor quien hoy es conocido, sobre todo, por su etapa en Hulk.

Nave prisión es un relato de aventuras de ciencia ficción. La protagonista, Faye, es la única tripulante humana de una nave encargada de llevar reos interestelares de todos los lugares de la galaxia a la Tierra, para que sean juzgados. La historia está enmarcada en un futuro no concretado, en el que los seres humanos hemos explorado los confines del universo. Un sueño muy en boga en los años en que fue escrita la obra, pues la ciencia ficción literaria vivía grandes momentos. No en vano, estamos hablando de 1981, época en la Star Wars estaba en pleno auge, Star Trek estaba resucitando gracias a la franquicia televisiva y en la pequeña pantalla iban apareciendo otras series como Battlestar Galactica (1978) y The Six Million Dollar Man (1974-78), que triunfaban en Estados Unidos.

Echando un ligero vistazo al mundo de la literatura, los años 70, previos a la publicación de este cómic, fueron la edad de oro de la ciencia ficción. En el cómic, concretamente podemos encontrar títulos como Barbarella (creado en 1962, por Jean-Claude Forest y popularizado en los 70, después de la película del 68), personaje del que puede beber algo Faye, por ser también una mujer atractiva que viaja en solitario por el espacio, encontrándose con un sin fin de aventuras. Dentro de este género fantaerótico, tenemos tamién similitudes con Supernova, de Víctor Mora, título que debutó en 1972 de la mano de la editorial Bruguera. En la propia revista 1984, fueron muy populares las historias de Ghita de Alizarr (1979) de Frank Thorne, Zora y los hibernautas (1980-82) de Fernando Fernández, así como Den (1973) de Richard Corben, todas series fantásticas con aires eróticos.

Volviendo a Nave prisión, Faye se encuentra en plena misión de transporte, llevando a un grupo de siete prisioneros, todos asesinos en serie, que viajan dormidos en cámaras de hibernación. Su única compañía es Alice, un robot parlante (recuerda a Kelex, los robtos de la fortaleza de Superman) que le aconseja y hace las veces de asistente. También mantiene contacto por radio con Harry, personaje al que nunca vemos, un compañero que se encuentra en la Tierra y aconseja e informa a Faye de todo lo que necesita. En plena travesía choca con un meteorito que daña la nave, provocando numerosos destrozos y activando las cámaras que mantenían la vigilia de los reos. Éstos escapan, yendo cada uno a un lugar distinto del universo en unas pequeñas lanzaderas individuales, que no llegan demasiado lejos, pero se alejan lo suficiente para emprender una huida espacial.

Faye debe darles caza, pero se encuentra malherida y juega en su contra el hecho de que nunca ha tenido que perseguir a un preso, sino que su labor, como ella misma indica, ha sido siempre de chófer. Además, el robot Alice ha quedado destruido por el impacto. Siguiendo las instrucciones de Harry emprende un recorrido por varios planetas, encontrándose con dificultades distintas en cada uno de ellos, ya sea por las condiciones climatológicas o las razas alienígenas que en ellos habitan. Todo ello sumado al hecho de que nunca ha tenido que empuñar un arma. Sin embargo, la suerte le sonríe y puede ir avanzando en su misión, hasta que se encuentra con Frank Branner, un preso del que le cuentan que le acusan de cuatro homicidios y tiene un virus contagioso. Sin embargo, resultará que no es como dicen que es a priori.

La historia se desencadena a un ritmo trepidante. Es un auténtico tobogán de aventuras, pues Faye va pasando de un planeta a otro. La vemos madurar, pues va mejorando en el cumplimiento de su misión. Además, el personaje de Frank le aporta un giro interesante, que no desvelaré aquí por el peso que tiene en la trama. Sin embargo, la narración puede resultar demasiado rápida. Y es que se nota, sobremanera, que la obra original la componen, como decíamos al principio, doce capítulos de ocho páginas que Planeta ha tenido a bien recopilar, pero que al no incluir rótulos que indiquen el final de uno y el comienzo del siguiente puede resultar, en algunos momentos, chocante el ver que de pronto ha comenzado un nuevo viaje en busca de otro reo.

Los antagonistas están muy bien caracterizados, siendo cada uno diferente, con personalidades todas violentas, pero difieren en la forma de proceder, en el lugar en el que se han escondido, siendo cada planeta un nuevo lugar interesante por explorar. Pero, claro está, no hay tiempo para desarrollar con calma cada lugar y sumergir a Faye durante más páginas en la búsqueda. Eso sí, da tiempo suficiente para hacerle sufrir y someterla a momentos de auténtica tensión, logrando sintetizar la información para que el lector empatice con ella. Este es, sin duda, el punto fuerte del trabajo de Bruce Jones. Crea un personaje al que hace evolucionar a través de la épica de su aventura. Aunque el que no quiera leer en profundidad se encontrará con una protagonista sexualizada. Craso error, pues Faye va mucho más allá, se supera a sí misma. Sale adelante en los momentos de desesperación, asume las consecuencias de lo que pueda pasarle y avanza, a veces con ayuda, a veces sola, culminando un viaje de autosuperación.

En cuanto al trabajo de Maroto, está excelente en todas las páginas. Combina la sencillez de los fondos con una gran definición de los personajes. Crea paisajes estelares maravillosos, ya sean junglas, desiertos, zonas nevadas o fortalezas abandonadas, diseña las naves y los trajes siguiendo distintos patrones. Las caras transmiten sensaciones y el lector tiene en todo momento la sensación de estar viajando por el espacio, que es lo más importante. ¿Y Faye? Sí, cae en la sexualización del personaje, la vemos en la ducha, en viñetas innecesarias para la trama en general. Aunque interesante en algunos momentos pues también, además de otras muchas virtudes, llega a usar el encanto de su cuerpo en una única ocasión. Pero, insisto, el punto fuerte de Faye es cómo supera sus miedos y temores. Lo demás, un regalo para la vista.

Nave prisión es un cuento de aventuras. Una road movie espacial. Un viaje frenético sin apenas un momento de pausa. Pensando en el formato en que fue publicado originalmente, queda un cómic muy resultón. Y ese detalle hay que tenerlo en cuenta a la hora de abrir la primera página de la edición de Planeta Cómic, que publicó esta obra en 2017 y en ZN hemos querido incluirla ahora en nuestro archivo de reseñas. Hace algo más de un mes dedicamos un día a la obra de Esteban Maroto, pero aún hay muchas joyas suyas en el mercado para ir repasando y aprendiendo más de su gran trabajo.

La versión de Warren.

Como curiosidad, en el prólogo cuenta el propio Esteban que la Warren compró los derechos de Nave prisión y le dio un enfoque distinto. En lugar de hablar por radio con Harry, Faye, a quien además cambiaron el nombre por Diana Jacklighter, otro personaje de Maroto, hablaba con un pene flotante. En esta edición se incluyen al final algunas páginas mostrando esa versión. Interesante, cuanto menos, y triste al ver cómo una editorial puede machacar el trabajo de otra al comprarlo. Pero la Warren hizo muchas cosas buenas, se me hace extraño que hiciera algo así.

  Edición original: Incluida en la revista 1984. Edición actual: Nave prisión. Planeta Cómic. Guión: Bruce Jones. Dibujo: Esteban Maroto. Color: Blanco y negro original de Maroto. Portada coloreada por Santi Casas. Formato: Cartoné. 112 páginas. Precio: 18,95€   En 1981 Esteban Maroto recibió el encargo de Josep Toutain de…

Un relato entretenido

Guión - 6.5
Dibujo - 9
Interés - 7

7.5

Interesante historia escrita por Bruce Jones y genialmente dibujada por Esteban Maroto que, de haber contado con más tiempo u otro tipo de formato de publicación, podría haber sido mucho más intensa.

Vosotros puntuáis: 5.36 ( 4 votos)

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