MundoManga: El Demonio, de Seok Jeong-Hyun

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Desde hace tiempo, cada vez que voy a comprar material para acumularlo en mis estanterías (porque leerlo es otra historia!), me ha tentado la idea de sacar a relucir en mi humilde sección ciertos títulos que podrían pasar de incógnito ante lo ojos de los abrumados seguidores de otro tipo de cómic cuando por fin se lanzan a comprar algo del Lejano Oriente. El manga se nutre de grandes títulos, Narutos, Bleaches, los shonen y/o shojo del momento, pero también de un nutrido grupo de publicaciones en su segunda fila, esos títulos que los buenos aficionados piden y que son como una buena masa de pizza, capaz de contener mil y un sabores. Pero más allá, hay una serie de publicaciones que, por poca publicidad o por haberse quedado a la sombra de otros títulos, encontramos con sorpresa no solo los neófitos en el manga sino los propios lectores habituales. Y eso pensé al ver y comprar el título que nos ocupa hoy. Tenía muy buena pinta y además un solo tomo auto conclusivo, que podía pedir más?

EL DEMONIO, de Seok Jeong-Hyun

 

Edición original: The Demon COR
Fecha de edición: marzo de 2008
Guión y dibujo: Seok Jeong-Hyun
Color: Color
Formato: 200 págs.
PdA (7)

 

Sinopsis: Una serie de desastres naturales ha diezmado la población en un 60%. El resto de humanos se ha juntado bajo una misma bandera y país, y el concepto de guerra y ejército han cambiado radicalmente. Pero al no haber noticias las TV pierden fuelle y audiencia. Una periodista novata se meterá donde no debía en el momento equivocado. Es posible que TV y ejército crean enemigos donde no hay? Hasta dónde puede llegar la TV para manipular a la gente?

Entre líneas: Es de las primeras veces que me ocurre lo siguiente: compro rápido un tomo para su reseña en la web (lo veo interesante, es corto por lo que me irá bien al no disponer de mucho tiempo, etc), y los mensajes que me arroja el propio cómic desde la portada y contra portada son totalmente distintos a los que tengo cuando me inmerso en la lectura. Viendo la portada, pensé “Podría ser una Lara Croft coreana? Hhhmmm, interesante”. Pues nada más lejos de la realidad.

La historia nos explica que, en un futuro próximo, varios desastres climáticos habrán matado a más de la mitad de la población mundial. Nos encontramos con un nuevo Jacarandá? Caramba, no era lo que había planteado al coger el tomo de una estantería secundaria de mi tienda habitual (“majodio” media reseña la muy marrana). La naturaleza vuelve a ser el peor enemigo del hombre, que deja de lado sus rencillas estúpidas y se agrupa para hacerle frente. Los ejércitos se transforman en Grupos de Seguridad Ciudadana. Es esa “seguridad” por la que velan los actuales grupos militares, la sensación de colocar cámaras por todos los sitios en pos de nuestra “seguridad”. No es más que un eufemismo para no decir que nos controlan a todos.

Bajo esta premisa, han aparecido ciertos grupos terroristas. Por casualidad, una periodista novata y su cámara sufren un atentado terrorista y son los primeros en obtener imágenes de la catástrofe. Pero entonces llega el GSS y todas las cintas son requisadas. Motivo? No pertenecen al guión original. Qué guión? Pues el que impone la TV. Qué TV? La que tiene la exclusiva para seguir los movimientos del GSS y filmar todas su heroicas acciones.


Los ejércitos odian la paz, con ella ellos pierden sentido. Solución? Inventarse un enemigo, aunque sea de tus propias filas. Un pelotón de las GSS pasará de ser cazador a ser cazado para mantener las audiencias de la TV.

Aún hay más, y de hecho es el meollo de la cuestión pero a la vez el punto negativo: la historia nos intenta explicar como la TV puede controlar las personas, mediante imágenes concretas, programadas secuencialmente, o con ataques epilépticos como los famosos de Pokémon, o mediante otros métodos. Curiosamente una gran multinacional de los refrescos de Cola está rememorando en un anuncio actual lo bien que les fue ese método hace bastantes años. Estos métodos permiten convertir gente anónima en grandes artistas, soldados o intelectuales. Pero a veces estos métodos fallan, y los experimentos fallidos deben ser eliminados, hasta que aparezca El Demonio. Sinceramente en una primera lectura esto es lo que deja más fuera de juego, le das vuelta al concepto de Demonio pero sin saber exactamente a qué juega o a qué se refiere. En principio es uno de los habitantes de la ciudad que, aislado para suministrarle los métodos para convertirle en un ser superior, se fracasó en el intento, pasando a ser de cara a la opinión pública un peligroso terrorista.


Tengo el convencimiento de que too este pastiche daba para más de un tomo. Tanto es así que la historia es tan corta que el tomo contiene más de 30 páginas de textos, bocetos, páginas descartadas etc. El autor nos explica más detalladamente el intríngulis de la historia, aparte de recordar sus experiencias en la mili y como se originó esta historia en su mente. Considero que podría haber dado para otro tomo perfectamente, pausando la narración, explicando en momentos clave puntos decisivos como el pasado, los desastres climáticos, la importancia de los media, el proceso de selección de individuos con capacidades por desarrollar, etc. Por suerte con un par de lecturas más y las explicaciones de final notas como el puzzle se va completando en tu mente, cosa que se agradece y valoras mejor el producto, teniendo mejor imagen del mismo.

No hace falta ser una eminencia para ver que lo que más atrae de este tomo es el grafismo. La portada cumple su misión de dejarnos ver un excelente dibujo, casi pinturas en cada viñeta, con colores estilo acuarela y un uso muy efectivo de efectos especiales como el refresco de los monitores y TV, fuentes de luz y oscuridad, coloridas explosiones etc Creo que los scans hablan por sí solos. Podéis ver una preview aquí. La casualidad ha hecho que sea el segundo manhwa que lea consecutivamente (después de Archlord el mes pasado), y una curiosidad que no se daba en esa historia de rol y brujería (por ser una ficción total), es que aquí los protagonistas parecen realmente coreanos. Suena a tontería, pero es de las cosas que te das cuenta al empezar a leer, gracias al detallado, colorido y preciosista dibujo.


La edición, con un precio algo alto antes de saber qué hay dentro (todas las páginas a color) es muy buena. Total, tiene las mismas páginas que un tankoubon (más grande incluso), con buen papel que soporta bien el color, todo por solo unos 4 o 5€ más que un tomo normal con unas pocas páginas a color. Una fantástica reproducción de los dibujos, incluso en los momentos más oscuros en túneles subterráneos, o en las espectaculares explosiones, cada una mejor que la anterior ya que así lo quiso el autor. Vemos distintos tipos de letra, según si se habla en directo, o a través de alguna radio o TV. La propia inclusión de los extras es bastante importante en sí misma, y curiosamente este es un manga que se empieza a leer en la solapa justo detrás de la portada.

Valoración: Una buena historia pero demasiada comprimida en un solo tomo. No es que no se desarrollen bien los personajes, pero un segundo tomo podría haber explicado con más calma de qué va todo esto. Es comprensible que, siendo un producto coreano, el país que mejor haya resistido los embistes de la naturaleza haya sido precisamente Corea. En los mangas pasa lo mismo, Japón siempre resiste, y en los USA son los que reciben las calamidades pero a la vez los que salvan el mundo. Hay un par de detalles en contra de los japoneses, quizá al autor le disgustan sus vecinos nipones? No lo sabemos. El tomo precisa quizá de una segunda lectura para comprender todo el argumento pero al final todo encaja. Para los que la conozcáis tiene algo de Jin Roh, esa buena película de anime que aún está esperando una buena reedición por parte de Jonu. También vemos la influencia de Ghost in the Shell, la magna obra de ciencia ficción de Masamune Shirow, concretamente en las unidades de ataque similares a arañas, deudoras de las curiosas Tachikomas, que añadían un toque de humor muy especial y paranoias sobre su propio ser y función en ciertos momentos de GITS. Buena edición por parte de PdA. Si queréis leer algo poco conocido, o os habéis topado con este tomo en alguna estantería de alguna tienda, y no teníais información, pues ya la tenéis. Aún con algún problema de guión, puede gustar a los fans de la ciencia ficción, los futuros apocalípticos (esto no es Akira y su forma de ver el futuro), con los media imponiendo su ley con el brazo armado del ejército.

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Fidel
Fidel
Lector
24 septiembre, 2008 12:13

¿sentido de lectura?…es que desde que se empezaron a publicar los mangas en sentido de lectura oriental he dejado de comprarlos y leerlos. Si este se lee normal a lo mejor lo pillo pero si es en plan al revés, paso.

Darío
Darío
24 septiembre, 2008 12:35

No tenga nadie prejuicios a la hora de entrar en el manga por el sentido de lectura oriental. La primera vez que lees un manga así, es raro. La segunda vez ya estás totalmente acostumbrado.
Es muy fácil.

Miguel
Miguel
24 septiembre, 2008 13:05

No es por nada pero este título no es manga, es manhwa, es decir, coreano. Por eso, por ejemplo, se lee occidental. Que veo que se está metiendo en el mismo saco que el manga y no lo es.

Daniel Santos
Lector
24 septiembre, 2008 14:19

Me compre este comic atraido por el dibujo y por el argumento y poco mas saque..

La historia es confusa y rapida. El Demonio es un comic con un argumento y unas ideas muy interesantes pero que le podrian haber sacado muchisimo mas de juego

Ian
Ian
Lector
24 septiembre, 2008 16:17

A mi también me tira para atrás el sentido de lectura de los cómics manga, y no creo que sea una cuestión baladí: ese sentido de lectura, al igual que el nuestro, proviene directamente del sentido de lectura y escritura propios de cada lengua, y así no sólo se rompen muchos años de costumbre de lectura de cómics (proceso que, por otro lado requiere cierto aprendizaje), sino toda una vida de lectura en general. Creo, que al igual que no se editan los mangas (ni ningún otro cómic) en su idioma original (salvo excepciones cada vez más numerosas), deberían “traducir” también este aspecto, que es parte de la estructura de la lengua escrita de un país que no coincide con la nuestra, y que además no altera demasiado la estructura real ni el discurrir del cómic.

Dicho esto, decir que me da mucha rabia perderme títulos manga por este aspecto, pero creo que hay muchísimos títulos de cómics en general (digamos, “occidental”)que leer, que no presentan tantas dificultades, con lo que… a otra cosa mariposa.

Blade Runner
Blade Runner
Lector
24 septiembre, 2008 18:16

Muy buena reseña, la verdad es que me ha sacado bastante de dudas, porque cuando lo encontré en mi librería habitual lo que más me llamo precisamente la atención fue el dibujo. Pero de momento no me atreví a comprarlo porque el argumento no lo tenía tan claro… Después de leer tu reseña seguramente le de una oportunidad. En cuanto pase el Salón, que viene fino…

Por cierto, Jordi, ahora no recuerdo el título, pero creo que Planeta ha editado otro manhwa de este mismo autor… si lo lees, agradecería una futura reseña (por pedir que no quede ^_^U )

zay
zay
25 septiembre, 2008 2:41

pues realmente me agrada que se respete el estilo de lectura del manga, asi como se respeta al comic, solo que aunque el manga se lee al reves, me gustaria que el empastado fuera de mejor calidad…

al menos en mexico

saludos!!!

Darío
Darío
25 septiembre, 2008 2:59

No estoy en absoluto de acuerdo con Ian, sinceramente creo que pretendes decir muchoy no dices nada.
Yo el primer comic que lei en sentido oriental me chocó. Al segundo ya estaba totalmente acostumbrado y a día de hoy he disfrutado de cientos de mangas en sentido oriental de lectura y absolutamente a la perfección. Despreciar un manga por esta tonteria del sentido de lectura ES un completo desperdicio y para mi dice muy poco del criterio de esa persona.
Es como los que desprecian un libro porque prefieren el tecto de un libro en tapa dura en lugar de uno de bolsillo o viceversa.

Dicho esto y además de lo muy bien aportado por Jordi, diré que el sentido de lectura oriental es mucho más que una simple cuestión de contratos.
El sentido de lectura es igual de importante que el dibujo o el guión de la historia.
A estas alturas todos los que estamos aquì conocemos la importancia de una buena narración en un comic sea de la nacionalidad que sea.
El autor de un manga narra de derecha a izquierda y así es como él imagina la historia. Por lo tanto es de cajón que una historia debería salir lo más parecida posible al original. Está claro que lo ideal es que todos supiesemos japonés y pudiesen salir los mangas en el idioma original pero como esto no puede ser pues al menos es muy lógica que salga tal y como el autor la ha dibujado y en el sentido en el que él colocó las viñetas en las hojas. Si es de derecha a izquierda pues así.
Cuando tu espejas una página como se hacía antiguamente en España, estás invirtiendo el sentido de la narrativa del autor y aunque parezca una tontería, no es lo mismo. Un autor tiene un “deje” y si inviertes las páginas, ese deje, tono o estilo cambia. Comprobadlo con Dragon Ball mismo y vereis como no es lo mismo la edición actual en sentido de lectura oriental que la edición antigua de grapa con las páginas espejadas. Hay un “algo” en las figuras que se nota cambiado y eso es mejor que no pase.

Luego están los lógicos problemas que conlleva el no respetar el sentido de lectura oriental. Si un personaje es diestro y publicas el manga en sentido de lectura nuestro, ese personaje se convierte en zurdo. Esto a priori parece una tontería pero no lo es: el personaje es diestro y punto, así debe ser y así debemos percibirlo. El problema es más gordo si el tema de “zurdo-diestro” tiene relación directa con la historia y me viene a la mente cierto caso de Detective Conan en la que este cambio daba problemas con el argumento del caso.

No, Ian, mantener el sentido de lectura de un comic es una simple cuestión de respeto hacia el autor y hacia la forma en que concibió la obra.
Cambiarlo es la misma falta de respeto que Planeta cometía con las Bibliotecas Marvel. Que mucho fardar del gran invento que había ideado Viturtia (mentira podrida, las copió de la Biblioteca Manga, formato ideado por Ana María Meca) pero eran una atrocidad porque mutilaban el color de la obra original ofreciendole al público un producto “castrado” y encima reducido de tamaño. Pero claro, era así o nada y Viturtia venga a echarse flores… en fin, eso es otro tema y ya me he enrollado demasiado.

franking
25 septiembre, 2008 12:28

Para todos aquellos que se quejan del sentido de lectura de los manga, a mi la verdad no me importa una vez acostrumbrado la lectura es fluida, ademas esta bien salir de la rutina, como esos comics en formato apaisado que de vez en cuando publica la Marvel, la verdad prefiero leerlo en el sentido original como se publico el comic que leerlo en PLAN CHAPUZA como publico Planeta la serie MONSTER que podias leerlo en plan occidental ose de izqda a dcha pero TE JODIAN CON EL EFECTO ESPEJO osease que todos los dibujos estaban del rebes como si los miraras a traves de un espejo, cosa que se notaba bastante sobre todo por que veias a to quisqui zurdo al coger las cosas

Blade Runner
Blade Runner
Lector
25 septiembre, 2008 17:48

¡Jajaja, gracias por el comentario y la información, Jordi! Esperaremos a ver qué pasa con Expression.

Y en cuanto a lo de respetar o no el sentido de lectura original, estoy de acuerdo con que no se inviertan las páginas. Una vez acostumbrados al sentido derecha-izquierda, se le coge el tranquillo enseguida y se disfruta igual de la lectura (la verdad es que a mí no me costó nada acostumbrarme)Por otra parte, sí influye mucho en aspectos como la narración, y a veces incluso en el propio argumento como dicen en algunos de los comentarios más arriba…

Adgalo
Adgalo
5 octubre, 2008 14:51

Pues a mí, al contrario que a Ian o Fidel, me tiran para atrás los mangas con sentido de lectura occidental. Y que conste que yo no soy ningún fanático del manga, de hecho compro más bien poco, pero coñe, es que el efecto espejo es una atrocidad contra la obra original, y no cuesta nada acostumbrarse a la lectura en sentido oriental.