DIOSES Y ARAÑAS
«¡Muestra tu furia al Rey de los muertos!»
Reseñamos el número más reciente de la colección Miles Morales: Spiderman, en el que el guionista Cody Ziglar coloca un nuevo ladrillo en el camino a construir una etapa con Miles Morales que en USA ya sobrepasa los 30 números. Este hito ya la sitúa como la series regular activa más longeva de la editorial, siendo de hecho la única que supera la treinta de entregas después del relanzamiento de Los 4 Fantásticos, un logro que quizá no es tanto dado el estado actual de Marvel pero que sí denota cierto grado de confianza en el autor de Carolina del Norte por parte de la editorial. En esta ocasión panini cómics nos trae cinco números en el habitual formato de comic-book con lomo.

Estos cinco números corresponden al cierre del arco que vimos comenzar en la entrega anterior, además de incluir el arco posterior en su totalidad. Presenciamos el final del enfrentamiento entre Miles y El Buitre, y sus consecuencias para la relación de Miles con Tiana Toomes, mientras Spiderman tiene que luchar contra la infección vampírica que sufrió allá por Caza Sangrienta. Para esta tarea el número anterior ya adelantaba que el grupo más cercano de Miles había acudido a T’Challa en busca de ayuda, teniendo en cuenta que él mismo fue víctima del vampirismo en aquel evento.
El guion de Ziglar en esta entrega me parece más acertado y original que en arcos argumentales previos. El autor se muestra con algo más de confianza y a la serie y al personaje le sientan bien. El cierre de la batalla contra Buitre, y su arco correspondiente, nos enseñaban una caracterización de Miles un poco más débil de lo que podemos encontrar en el segundo arco que se incluye en esta entrega. El mayor acierto de Ziglar es que, a pesar de que el ritmo de la acción a veces es un poco torpe, en estas páginas sabe encontrar un mejor equilibrio entre todas las facetas del personaje que se notaba que el autor quería destacar. Tenemos el aspecto familiar, las relaciones, los aliados… todos con una parte de protagonismo. Además, es de agradecer que la dinámica de Miles convertido en vampiro, que fue uno de los momentos más impactantes de su evento, no fuera resuelto de golpe y porrazo, aunque en mi opinión sí que ha sido un poco desaprovechada hasta el momento.

En el aspecto artístico podemos encontrar como es habitual al dúo formado por Federico Vicentini a los lápices y tintas, y Bryan Valenza a los colores. Aunque el italiano presenta sus puntos flacos más comunes, es cierto que aquí no son tan notables como en alguno de los números de la última entrega. A pesar de una ligera inconsistencia me parece indudable que estas páginas componen uno de los mejores trabajos que he visto del italiano en la colección, con un nivel de detalle superior a lo que nos tiene acostumbrados. En este caso viene acompañado de Daniele Di Nicuolo, que completa una trilogía de números bastante correcta y con un estilo que sigue la línea marcada por Vicentini, aunque su toque particular no va muy de acuerdo con mis gustos más allá de unos pocos momentos durante el clímax.
En definitiva, una entrega más que correcta de la colección. La parte que más ilusiona de cara al futuro es, en mi opinión, la aparente mejoría en la estructura y el ritmo de la narración de Ziglar, un autor que recordemos acumula muy pocos créditos en el mundillo. En la siguiente entrega todo apunta a que encontraremos un cruce con la otra colección de Ziglar en Marvel, Masacre, como el autor ha venido anticipando desde el especial Annual. Por otro lado, la inclusión y protagonismo de Pantera Negra en estos números me hace pensar si esta no es una especie de audición de Ziglar para tomar las riendas de un personaje casi abandonado por la editorial, aunque sólo el tiempo lo dirá.
Lo mejor
• La mejoría en el guion.
Lo peor
• Aún hay que pulir varios detalles.
Prometedor
Guión - 6.5
Dibujo - 6.5
Interés - 6
6.3
Una entrega más que correcta de la colección.








