Master Keaton 3

Por
2
730
 
Master_Keaton_3_Naoki_Urasawa

Edición original:MASTER キートン, Shogakukan 1988.
Edición nacional/ España:Planeta DeAgostini.
Guión:Katsushika Hokusei (Hajime Kimura) y Naoki Urasawa.
Dibujo:Naoki Urasawa.
Formato:Tomo manga rústica con sobrecubierta 320 páginas.

 

Proseguimos una reseña más con las aventuras y desventuras de Taichi Hiraga-Keaton, el detective y arqueólogo creado por Naoki Urasawa y Katsushika Hokusei a finales de los años 80. Tras un segundo tomo con una elevada variedad temática y algún que otro problema en la elección del ritmo narrativo, descubrimos algo más del pasado de Keaton, al que dejábamos tras enfrentarse a un peligroso proxeneta de los bajos fondos alemanes. De esta manera nos presentamos en Master Keaton 3, la tercera entrega de esta apasionante serie.

El tercer volumen arranca con el capítulo El muro de la alegría, que nos sitúa en un antiguo monasterio en ruinas de Galloway, Escocia. Debido al afán arqueólogo del protagonista, los elementos históricos son muchas veces los catalizadores, la chispa necesaria para prender el fuego de la aventura. En este caso la historia se desarrolla en torno a una antigua leyenda que circula acerca del monasterio, levantado en el siglo XIII por San Francisco, y que sin embargo lleva unos años en desuso tras la muerte de su último benefactor, el padre Ryan. A estas alturas solo queda en buen estado de conservación una porción de la construcción, el llamado Muro de la alegría, que por desgracia tiene las horas contadas debido a la intervención de la multinacional del petróleo Maxton. Este tema de la conservación natural o cultural o el problema que traen consigo los vertidos y residuos no es algo inherente a activistas, sino que es un tema muy japonés, en el sentido de que la población, y especialmente los autores japoneses de toda índole, tienen una sensibilidad especial hacia el respeto al medioambiente y el problema que trae consigo la contaminación indiscriminada, fruto de los miedos atómicos que atormentaron a la generación anterior a los autores y con los que se vieron obligados a crecer. De este modo el capítulo se convierte en un bonito canto a la naturaleza y los milagros que puede traer, revestido con el caparazón de una fábula con moraleja, que nos cuenta que más allá de religiones es la bondad y la unión del ser humano la que trae consigo cosas extraordinarias.

Master_Keaton_3_Capítulo_2

El segundo y el tercer capítulo llevan por título Las normas de los negociadores y Las normas del rescate, respectivamente, y ciertamente son dos de los capítulos más interesantes y adictivos de los que han pasado por los, hasta ahora, tres tomos reseñados. Básicamente nos metemos de cabeza en toda una película de suspense en la que Keaton intercede en un secuestro siendo la cabeza de las negociaciones para liberar al Sr. Takita, un pez gordo de una empresa japonesa afincada en Cardiff (Gales) y a su chófer. Keaton acude al lugar en representación de la Lloyd’s, compañía aseguradora de la que depende parte del dinero del rescate que sufragaría la liberación de Takita, y colabora con la policía local y la mujer y el anciano cabeza de familia de los japoneses. Son capítulos frenético, en los que no solo vemos los momentos de acción de la negociación, con diversos giros y sorpresas hasta su resolución, sino que se da una imagen fidedigna de los distintos estadios psicológicos por los que atraviesan todos los personajes involucrados y también un reflejo del sentido del honor japonés y su compromiso con la familia y los negocios. Aparte muestra ciertos aspectos de la economía y la situación empresarial de Reino Unido a finales de los 80. El segundo de los capítulo ahonda algo más en el aspecto sentimental de los involucrados y tiene mucho uso del flashback, pero sin resentir el ritmo, y ayudando a poner cada elemento en su contexto antes de dar el definitivo giro de guión que resuelve el caso. En resumen, uno de los arcos de varios capítulos más redondos hasta ahora, que si bien no revela nada de la trama coral que guía la obra (Keaton, su pasado y su familia), es muy redondo por sí solo.

El cuarto capítulo vuelve de nuevo a las fábulas. El héroe volador nos sitúa en Aberdiff, un pueblecito de Gales en el que se cuenta la leyenda de Osborn, un hombre que fue capaz de volar con una catapulta para rescatar a su amada de una torre en la que estaba encerrada. Roy Abbott es un lugareño de la zona muy aficionado a esta historia que quiere llevar a cabo una hazaña similar para impresionar a su novia. Abbott es un veterano de la Guerra de las Malvinas, donde sufrió una herida en la cabeza y desde entonces tiene ciertos problemas mentales, lo que junto a su exacerbado interés en el historia de Osborn y que solo se junta con niños del pueblo, llevan a la gente a tacharle de tonto. Keaton se encuentra en el pueblo después de los eventos de la historia de los capítulos anteriores y asiste con estupefacción a la construcción que está realizando Abbott, que pretende lanzarse con una catapulta contra la torre del pueblo. La historia está narrada de manera muy liviana, introduciendo al hermano pequeño de la novia de Abbott como si fuese el espectador, viendo los intentos fútiles del pobre chico de intentar volar como su héroe de la infancia. Pero pese a esa capa superficial de inocencia e infancia perdida, se esconden temas espinosos como el estado de los soldados que vuelven del frente con heridas de guerra y la manera en la que les tratan la gente por los que ha luchado, algo similar a lo que pasó en USA tras la Guerra de Vietnam. Como no podía ser de otra manera en un manga de Urasawa, al final la historia tiene una explicación totalmente lógica y científica para que un hombre pueda volar. En definitiva, una historia sencilla, pero con un gran trasfondo detrás.

Master_Keaton_3_Capítulo_6

Los 14 escalones continúa la narración del tomo. Viajamos a París para encontrarnos con el señor Roca, un ex-mercenario chileno que solicita los servicios de Keaton para solucionar un problema con un antiguo compañero de armas. No es una historia que ahonde mucho en nada, lo más destacable es el contexto en el que se sitúa, haciendo un retrato fidedigno de la situación que se vivía en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet y la de los exiliados de aquel país. Es un tema espinoso para tratar teniendo en cuenta que el manga se publicaba a finales de los 80, época en la que el dictador aun gobernaba con mano de hierro y además tenía unas excelentes relaciones con Margaret Thatcher, la dirigente británica en esos mismos momentos, y recordemos que Gran Bretaña es el escenario que más se repite en la obra de Urasawa. De aquí pasamos a Una muerte plácida, otro capítulo que de nuevo no nos cuenta nada profundo, pero que tiene presente uno de las grandes temáticas que vertebra Master Keaton: el terrorismo del grupo irlandés IRA. En este caso Keaton se verá obligado a colaborar con un terrorista del IRA que ha puesto una serie de artefactos prácticamente imposibles de desactivar pero que a última hora sufre un arrebato de mala conciencia tras la muerte de su abuelo y pretende abortar el atentado. El capítulo tiene un gran ritmo, a la altura de las grandes películas de acción de los 80/90 (recuerda mucho en este sentido a Jungla de Cristal).

El capítulo 7, Un día largo y caluroso, nos presenta a un personaje con un diseño que recuerda mucho a El Bebé, el malvado personaje que posteriormente Urasawa desarrollaría en Monster. Tenemos en este capítulola particular versión de Cujo (la novela de Stephen King) de Urasawa, en el que Keaton se ve obligado a huir de un perro entrenado militarmente que pretende matarlo. El capítulo 8 se titula Instante familiar y como su propio nombre indica se inicia con la vuelta de Taichi Keaton a la casa de su padre. De nuevo tenemos a Keaton volviendo a Japón para reencontrarse con su padre Taihei, su hija Yuriko y optando a un puesto de lector en la Universidad de Kurumizawa. Sin embargo la historia gira en torno a Taihei y su amistad con una anciana viuda de un profesor universitario, con alzheimer y un gran sentimiento de culpa por la muerte de su marido. Una historia familiar que trata temas como la desconfianza, los remordimientos, la soledad y la enfermedad, con una curiosa mezcla de momentos hilarantes y extremadamente dramáticos.

Master_Keaton_3_Capítulo_7

En La diosa blanca volvemos a tener a Keaton viajando a un pueblecito inglés con ruinas históricas que pretenden ser destruidas por una malvada multinacional en pos de construir una carretera. Allí Taichi se reencuentra con una antigua compañera de la facultad, Anna Husak, que está investigando los túmulos de la zona y parece constituir la última línea de defensa contra la destrucción del conjunto histórico. La narración vuelve a ser similar a la del capítulo que abría el primer tomo, con Keaton y su compañera creando una serie de inteligentes trampas para impedir la labor de sus rivales, con el añadido del gran peso que tiene la figura femenina en toda la trama que gira en torno a la presencia de una sociedad matriarcal en la antigüedad, a la que le otorga tanto poder intelectual como efectivo y real, siendo Anna y la madre del representante de la empresa que pretende acabar con los túmulos los elementos claves para resolver el asunto. Mención especial en el diseño de Anna al gran parecido que guarda con la actriz Sigourney Weaver, otro icono cultural del poder femenino.

Charlie, el capítulo 10, es un punto de inflexión importante en la historia, ya que se trata de un flashback de la infancia de Keaton en Reino Unido. Debido al exotismo familiar de este y a su curiosidad por la historia, algo raro en un niño de su edad, a Keaton le resulta difícil intimar con los niños del pueblo en el que vive, y se ve obligado a sufrir cierto acoso y a superar pruebas de valor para ganarse su respeto. Aquí conocemos a Charlie Chapman, con el que Taichi tiene una relación de amistad-enemistad desde pequeño por motivos que conoceremos más adelante, y que ya en su edad adulta es uno de los detectives más prestigiosos del mundo. Keaton tiene poca presencia en esta historia, más allá de hacer de presentador del personaje de Charlie que es el que lleva el peso de la trama en la que tiene que llevar a cabo una serie de investigaciones para resolver unos asesinatos. Capítulo importante por la presentación de esta dicotomía, este alter ego de Keaton.

Master_Keaton_3_Capítulo_9

El siguiente capítulo, El cadáver ignorado, es un capítulo con una carga de crítica social muy importante. Narra la historia de Alan, un joven que muere en mitad de la calle tras recibir una paliza de una banda callejera sin que nadie haga nada por auxiliarle. Alice Mitchell, una periodista londinense, utiliza el drama del muchacho y su familia para lanzar un mensaje de la deshumanización de la sociedad de las grandes ciudades, que solo se mira su propio ombligo. Sin embargo al final descubrimos que el chico murió por causas naturales, lo que lleva a Alice al conflicto de si contar la verdad a su público o no. Tenemos ante nosotros una trama que bien podría formar parte de un capítulo de Black Mirror, en el que observamos una enorme crítica social a, por un lado, esa deshumanización y falta de valores de la sociedad capitalista moderna, incapaz de ayudar a un joven moribundo, por mucho que la muerte finalmente fuese por motivos naturales. Por otro lado también vemos una alabanza al poder del periodismo a la hora de concienciar a la población sobre los temas sociales que necesitan visibilidad, llegándose a crear un movimiento vecinal a raíz de las noticias de Alice. Un gran resultado para su trabajo que sin embargo se enturbia si vemos que ella solo utiliza esta historia para ganar audiencia, viendo que en el fondo ella también mira por su propio interés, de ahí la duda final de si contar la verdad o no, de si el fin justifica los medios. Podemos ver también un breve reflejo del problema de las bandas callejeras que asolaba ciertas zonas de Gran Bretaña a finales de los 80. En resumen, un capítulo con mucha carga que hará pensar al lector y que pone de manifiesto realidades sociales que aun arrastramos a día de hoy.

El tomo finaliza con Tregua navideña, un capítulo en el que Keaton pasa la Navidad en Franckfurt cenando con tres amigos que a la postre son rivales empresariales entre ellos. El alcohol corre y provoca una de las típicas discusiones navideñas en las que todos se dicen entre sí lo que piensan de verdad, poniendo de manifiesto las diferencias culturales que hay en el trabajo de los occidentales y de los japoneses, un tema que ya se había abordado de soslayo en algún capítulo anterior, y que finaliza con una moraleja cercana al carpe diem, criticando el exceso de seriedad del japonés medio y la necesidad de tomarse la vida con más calma y disfrutar de las pequeñas cosas.

Master_Keaton_3_Capítulo_10

Este tercer tomo recupera el ritmo narrativo del primero y lo mejora, dando lugar a un volumen con muy buenas historias y que se lee con rapidez y facilidad. Además, pese a la apariencia de ligereza, ya hemos visto que toca temas bastante profundos y que estaban muy candentes en la época, como puede ser el terrorismo, el trastorno postraumático de los veteranos de guerra, los secuestros, la crisis de valores sociales… Mención especial a la aparición de dos temas que vertebran luego muchas de las obras de Urasawa: la presencia e importancia de la infancia y de la mujer. Ya dijimos que en cuestión de la autoría del guión siempre había habido conflicto entre Urasawa y Hokusei y que finalmente se resolvió con la confesión del trabajo conjunto. Podemos ver mucho del Urasawa que posteriormente deslumbraría con Monster o 20th Century Boys, pero también vemos otra manera de tratar los temas, de vertebrar la historia, lo cual hace evidente que, si bien el mangaka estaba poniendo aquí las bases de lo que sería su evolución posterior, bebió también mucho de Hokusei a la hora de mejorar y pulir su estilo. Lo que está fuera de toda duda es que este tercer volumen recupera el interés por la obra, está muchísimo mejor estructurado que el anterior y que pese a tener historias que no avanzan mucho la trama general, tienen el suficiente empaque como para ser de obligada lectura.

  Edición original:MASTER キートン, Shogakukan 1988. Edición nacional/ España:Planeta DeAgostini. Guión:Katsushika Hokusei (Hajime Kimura) y Naoki Urasawa. Dibujo:Naoki Urasawa. Formato:Tomo manga rústica con sobrecubierta 320 páginas.   Proseguimos una reseña más con las aventuras y desventuras de Taichi Hiraga-Keaton, el detective y arqueólogo creado por Naoki Urasawa y Katsushika Hokusei…

Valoración Final

Guión - 9
Dibujo - 8.6
Interés - 9

8.9

Un tercer tomo de Master Keaton que recupera el ritmo del primero y lo mejora, con unas historias interesantes y una temática apasionante.

Vosotros puntuáis: 6.92 ( 4 votos)
2 Comments
Antiguos
Recientes
Inline Feedbacks
View all comments
Nippur
Lector
13 mayo, 2017 17:16

Lo que más me gusta de esta serie es su diversidad temática. En pocos títulos se habla de la guerra de Malvinas o la dictadura de Pinochet; eso ya la hace distinta