Madre Pánico #01

Llega el momento de analizar la segunda serie del sello Young Animal que llega a España.

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Edición original:Mother Panic: A work in progress USA (Mother Panic núms. 1 a 6 USA).
Edición nacional/ España: ECC Ediciones.
Guión: Jody Houser.
Dibujo: Shawn Crystal, Tommy Lee Edwards.
Entintado: Shawn Crystal, Tommy Lee Edwards.
Color: Jean-Francois Beauliu.
Formato:Rústica, 176 págs. A color.
Precio: 15,95 euros.

 

A estas alturas de recorrido de Renacimiento poco o nada hay ya que decir del sello que se creó, paralelamente, pero intrínsecamente unido, al Universo DC, denominado Young animal. Sin embargo, en España es bueno hablar de este sello con el que DC Comics busca lanzar al mercado series que se alejen del estándar superheroico y vayan un poco más lejos, tanto en la temática, como en la narrativa a la hora de contar historias. El sello, con Gerard Way al frente, empezó su andadura con series en las que se recuperaba al grupo más extraño del Universo DC, La Patrulla Condenada, seguido de Shade en una encarnación femenina, Cave Carson, el explorador del mundo subterráneo que disfrutaba de un ojo cibernético… y la que ahora nos ocupa, Madre Pánico.

Madre Pánico
es la segunda serie en llegar a España de este sello (antes le ha precedido la Patrulla Condenada) y lo hace recopilando los primeros seis números de los doce que componen la primera fase de la colección. Madre Pánico resulta toda una sorpresa para el mercado español donde llega como un personaje de nuevo cuño, sin historia anterior, con todo un mundo de posibilidades por descubrir, mientras se nos desgrana la trama que Jody Houser y Tommy Lee Edwards han querido desarrollar para sorprender a los nuevos lectores del Universo DC y a los no tan nuevos.

Madre Pánico es, si hablamos de temática, estilo y narrativa, la serie más convencional de Young Animal y la que más clava sus garras en el género superheroico, con un planteamiento que arranca en la ciudad de Gotham y ante la atenta mirada de Batman. Aún con todo, la serie se desmarca con su protagonista, sus motivaciones y su elenco de secundarios, que distan mucho de ser convencionales. Houser plantea la historia como in medias res en la que se entra de lleno para ir descubriendo la información de forma paulatina, sin apenas explicaciones, con analepsis que permiten vislumbrar las razones del presente, mientras se plantean más preguntas que respuestas. Violet, la protagonista, parece estar centrada en llevar a cabo una venganza personal contra aquellos que le arruinaron la infancia, una infancia atípica, con una madre aquejada de serios problemas mentales y un padre que no actuó de la forma que se espera de un padre.

Una premisa sencilla que en manos de Houser se va complicando al no quedar claro si de verdad lo que Violet cree que pasó es lo que realmente pasó. La duda queda sembrada en la cabeza del lector que ve como el entorno de Violet, con su madre recluida en unas dependencias que simulan el bosque de Alicia en el País de las Maravillas, no acaba de funcionar como debería hacerlo. La relación entre madre e hija resulta cautivadora, pues la situación mental de la madre no acaba de quedar definida, como todo lo demás, quedando esa sensación de que hay algo más detrás de la fachada de estar alejada de la realidad.

Madre Pánico juega con eso de manera constante, mientras investiga por Gotham el paradero de esos a los que quiere hacer sufrir, ¿o no? Esa doble impresión que se genera cuando se va leyendo va generando una extraña sensación de angustia, no por lo que se nos cuenta, sino por no saber muy bien que se nos está contando y hacia donde nos lleva la trama. Houser logra a la perfección meternos en este nuevo entorno insano, dentro de Gotham, sin caer en la tentación de insertar a la protagonista dentro del universo de Batman. El uso de ese microcosmos es esporádico y está bien racionado, un acierto, pues le da el justo apoyo al conjunto para que funcione por si mismo sin necesidad de nada más.

Aún con todo lo anteriormente expuesto, no se puede decir que Madre Pánico sea una serie especialmente relevante en la forma o en el tono, ya que Houser pierde el control de la historia a partir del tercer número, que coincide con el cambio de dibujante, en el que cuesta ya poder unir los puntos. La trama pasa a ser excesivamente compleja y artificial, hasta hacer que la dinámica narrativa de los primeros números se pierda por el camino. El nuevo dibujante, Shaw Crystal, experimenta con nuevas composiciones que poco o nada aportan al conjunto, al contrario que el trabajo de Lee Edwards que sí imprime una imagen fresca, rabiosa, aún con una narrativa más convencional, pero más efectiva, a cada página. Su estilo es más anguloso, recto, con trazo grueso, que se amolda a la perfección con lo que Houser va desgranando en los primeros números, mientras que Crystal, (no por falta de talento, pues es un dibujante de altas capacidades) no es capaz de encontrar su sitio en la serie y va haciendo que el trabajo de Houser se pierda entre las viñetas.

Weeks está espectacular.

Este primer tomo resulta ser una de cal y otra de arena, con grandes ideas, conceptos y personajes, que no se asientan bien al perder Houser el hilo de su propia historia. Estamos a mitad de serie y puede que se trate de un ardid narrativo, pero toda experimentación ha de llevar consigo una buena dosis de control narrativo que haga que el conjunto siga funcionando y resulte atractivo e interesante para el lector. Madre Pánico era la serie más complicada de escribir de las planteadas en el sello de Young Animal por no disponer del ya citado pasado argumental, pero también es la que más margen tenía para salirse de los cánones. Si no hay pasado al que rendir pleitesía uno puede ir hacia el futuro construyendo un presente con sólidos conceptos. De momento se intuye, pero no se siente.

¿Es Madre Pánico una serie fallida?

En absoluto, Madre Pánico prueba al lector y se quiere quedar con aquellos que demuestran un carácter paciente, que buscan algo diferente y que represente un reto, manteniéndose dentro del género de superhéroes. Madre Pánico es una lectura exigente, con notables cambios de ritmo e interés global que afectan al devenir fluido de la trama, pero que continúa recompensado al lector gracias a los sólidos personajes que Houser es capaz de componer. Los cimientos están colocados y solo queda ver como se construye encima el edificio. Seamos pacientes y continuemos a bordo de esta serie donde nada parecer ser lo que a primera vista es.

  Edición original:Mother Panic: A work in progress USA (Mother Panic núms. 1 a 6 USA). Edición nacional/ España: ECC Ediciones. Guión: Jody Houser. Dibujo: Shawn Crystal, Tommy Lee Edwards. Entintado: Shawn Crystal, Tommy Lee Edwards. Color: Jean-Francois Beauliu. Formato:Rústica, 176 págs. A color. Precio: 15,95 euros.   A estas…

Necesita mejorar.

Guion - 6
Dibujo - 7
Interés - 6

6.3

La serie más convencional del sello que necesita encontrar su estilo propio. Houser precisa de un objetivo para que todo se reestructure adecuadamente y de momento carece de metal alguna.

Vosotros puntuáis: 6.34 ( 9 votos)

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