UN VILLANO, UN CURA Y UN VENGADOR ENTRAN A UN BAR
«Claramente un hombre con gusto.»
Nos despedimos de una nueva serie de Marvel que no pasa de las diez entregas. Una vez más, la histórica cabecera de Los Vengadores Costa Oeste que una vez fuera considerada entre las mejores de la editorial vuelve a quedarse en el camino y se suma además a una gran cantidad de series que recientemente han encontrado el mismo destino. Iron Man, X-Force, X-Factor, NYX… son algunos de estos otros proyectos de La Casa de las Ideas que no llegaron a buen puerto, pero este caso me parece más llamativo. El guionista escogido para llevar a cabo este relanzamiento fue Gerry Duggan, que no es ni un recién llegado ni le falta rodaje con largos volúmenes. Larga fue su etapa en Masacre, Merodeadores o El Invencible Iron Man, por no mencionar su Patrulla-X responsable de cerrar Krakoa, mientras que aquí se le ha quedado corto.
Otro aspecto que encuentro interesante es la manera en que este volumen difiere de sus orígenes. Como ya comenté en la primera reseña de esta serie, aquellos primeros Vengadores de la Costa Oeste nacían como grupo de una manera orgánica dentro de la continuidad y su formación tenía claras y perceptibles consecuencias en su serie hermana, por ejemplo. Pero ya no son los 80 y Marvel ya no es la misma y esto queda reflejado perfectamente en estas páginas. Mientras que Ojo de Halcón abandonaba Los Vengadores para formar este nuevo grupo, aquí Iron Man es capaz de compaginar a la perfección el ser miembro de ambos grupos además de las responsabilidades exigidas por su particular serie regular; Ultrón reaparece una vez más y con un pequeño lavado de cara, pero se ignora casi por completo su estado la última vez que le vimos, y ahora que todo llega a su fin adivino que poca será la huella que esta serie deje tras de sí.

En este tomo se incluyen los últimos cuatro números de la serie, que se dedican a cerrar la historia de la Iglesia de Ultrón y algún otro cabo suelto que había quedado. Las diferentes versiones de Ultrón se reúnen y entran en conflicto, el líder religioso y el vengador participan en una batalla que pone en peligro no solo al resto de vengadores sino también a toda la ciudad de Los Ángeles. Además, regresa el Hombre Maravilla Simon Williams y lo hace cabreado después de que Thomas Watt, villano en rehabilitación con el grupo, decidiera de forma unilateral reclamar el título en la televisión nacional.
El guion como era de esperar se ve lastrado por una cancelación que es probablemente prematura para los planes de Duggan. La historia ha estado entretenida, pero tiene bastantes peros. Por un lado, lo que finalmente hace el guionista con Ultrón se convierte en algo mucho más convencional y predecible de lo esperado, hasta el punto de sentirse poco original. Estos números tienen en general poca capacidad de sorpresa, y la manera en la que se realizan las distintas revelaciones que tienen lugar provoca que se perciban como apresuradas. Por otro lado, el plantel de protagonistas da rendimientos irregulares, los menos conocidos han sido en general los más aprovechados, empezando por Thomas Watt, el personaje que más gana con esta serie. Sin embargo, otros personajes que también están rara vez bajo el foco acaban casi desaparecidos como es el caso de Máquina de Guerra o Firestar (Estrella de Fuego).

En el dibujo tenemos de nuevo a Danny Kim en solitario con colores de Arthur Hesli. El coreano parece estar más en forma que en el tomo anterior, donde se le llegaba a notar algo asfixiado. Su trazo fino resulta atractivo y en ocasiones muestra una buena capacidad para la narrativa visual, pero lo expresivo de sus personajes a veces se antoja excesivo. Algunas escenas pierden el impacto dramático que deberían porque la reacción de los protagonistas parece demasiado exagerada y muy poco genuina. Hesli a los colores hace un trabajo notable, con una gama de tonos bastante amplia y bien utilizada, y capaz de reflejar una notoria variedad de texturas.
En definitiva, un final algo insulso. Se pueden intuir algunas de las muchas ideas que se quedan en el tintero, una mayor exploración del Ultrón vengador, la evolución de Firestar como alcohólica y su relación con Vatio Asesino, la inclusión de Simon Williams al equipo, la ampliación de los candidatos a rehabilitación con el programa de Vengadores Costa Oeste… Todo esto se queda por el camino, y lo que recibimos, aun con cierto regusto a buenas ideas, es marcadamente soso. Los personajes menos utilizados volverán al cajón, e Iron Man regresará a sus serie propia y a la del equipo vengador principal como si no hubiera pasado nada, y el lector hará algo parecido.
Lo mejor
• El tratamiento que reciben algunos personajes.
Lo peor
• Algunos elementos resultan muy familiares.
Soso
Guión - 6
Dibujo - 7
Interés - 6.5
6.5
Un final algo insulso para una serie que tenía potencial.









Hombre, darle un 7 a este dibujo… Un 4 y gracias. De hecho, con un dibujo medianamente decente la serie podría haber estado más o menos bien, pero es que si siguen contratando dibujantes amateur, no vamos a ninguna parte.
Gracias por la reseña.
Nunca me terminó de convencer esta serie, para mi vino mal concebida desde el principio y no debió ver la luz.
Son esos proyectos que los editores aprueban y desde el vamos saben que no va a funcionar.
Para colmo el dibujo no ayuda en nada.