Lluvia

El planeta no puede esperar ni un segundo más.

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Edición original:Rain UK, Jonathan Cape
Edición nacional/ España:La Cúpula
Guion:Mary M. Talbot y Bryan Talbot
Dibujo:Bryan Talbot
Formato:Rústica, 160 Páginas
Precio:20,50€

¿Salvar el planeta? Yo prefiero verlo como salvar a los nietos.

Lluvia es la cuarta colaboración entre Mary M. y Bryan Talbot tras La niña de sus ojos, Sally Heathcote. Sufragista y La virgen roja. Todas se ha caracterizado por ser obras comprometidas que abordan distintos problemas sociales como la lucha por la igualdad entre hombre y mujeres, las relaciones familiares o las enfermedades mentales. Sin embargo, Lluvia es diferente puesto que es la primera ocasión en que se trata de una obra contemporánea y con protagonista ficticias en lugar de figuras históricas como Lucia Joyce, las primeras sufragistas inglesas o Louise Michel que protagonizaron las primeras obras de la pareja. Pero a pesar de tratarse de una obra completamente ficticia es dolorosamente realista. Esta novela gráfica es un necesario grito de alerta ante las catastróficas consecuencias que está tenido el cambio climático para el planeta que compartimos todos. Como todas las obras de la pareja la edición española es de La Cúpula.

Mary M. Talbot es una académica especializada en análisis de discurso crítico y guionista de cómic nacida en 1954 en Wigan (Inglaterra). Entre sus trabajos como académica destacan las siguientes obras Language and gender: an introduction, Fictions at work: language and social practice in fiction y The construction of gender in a teenage magazine. Sus trabajos en el cómic siempre los ha realizado junto a su marido Bryan Talbot. En la segunda entrega de Más allá de la Galia, la sección mensual sobre cómic europeo de Zona Negativa, dedicamos un artículo a su figura que podéis leer en este enlace.

Cath y Mitch son una pareja que lleva un año de relación a distancia ya que Cath es una periodista que vive en Londres y Mitch una profesora de literatura que vive en las tierras altas de Inglaterra, en territorio Brontë como ella dice. Mitch es una ecologista convencida que trata de vivir de acuerdo a sus ideales, participa en los movimientos en favor de la conservación del medio ambiente de su zona, Cath, por el contrario, no tiene conciencia ecológica. Sin embargo, su relación con Mitch la llevara a madurar tanto sentimentalmente como políticamente adquiriendo una nueva conciencia del mundo que la rodea. Algo que no sucede de la noche a la mañana, sino que es progresivo gracias a lo que aprender de Mitch y sus amigos.

Como en las obras anteriores de los Talbot las protagonistas son dos mujeres, algo de agradecer, aunque no sea algo relevante para la historia que quieren contar, lo mismo que sucede con su sexualidad. Es una narración que se mueve a la perfección entre la denuncia, la obra didáctica y el drama cotidiano. Consigue hacerte reflexionar, pero sin olvidar que estamos ante una obra de ficción, no un manifiesto ecologista. Un equilibro perfecto que la convierte en una obra imprescindible que debería estar presente en todos los colegios. Lo mismo que debería suceder con toda obra de carácter realista de Bryan Talbot.

Desde un caso pequeño, como es la destrucción de las ciénagas de las Tierras Altas para favorecer la cría y posterior caza del urogallo por los ricos terratenientes, nos muestran como la manipulación del hombre sin control del medio ambiente acaba por tener consecuencias terribles. Esa manipulación se viste muchas veces de motivos económicos y justificaciones legales, sin hacer ascos a los métodos ilegales como se ve en el cómic, obviando que las consecuencias a largo plazo son más costosas. Lluvia nos habla de una pequeña parte del problema, pero es algo que se repite en diferentes ámbitos y localizaciones, todos esos problemas juntos acaban por generar un problema global e incontrolable. No hay que olvidar que la naturaleza está interconecta y toda acción tiene una reacción. El germen de la obra surgió con las inundaciones que se arrasaron esa zona en 2015, uno de los múltiples desastres que vemos diariamente en las noticias directamente relacionados con el cambio climático. Pero como no es algo tangible seguimos ignorando el problema esperando a que mágicamente se solucione. Sin embargo, es algo que no va a suceder mientras no tomemos conciencia del problema, no solo deben hacerlo los dirigentes y los empresarios, puesto que es algo que nos compete a todos. Y que no se puede prorrogar por mucho que algún infame presidente de color naranja lo intente.

Lluvia comienza con unas reflexiones sacadas del libro Viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente hecho en 1799 hasta 1804 de Alexander von Humboldt, el precursor del ecologismo, en las que nos advertía por primera vez de la malsana influencia del hombre en el equilibrio del ecosistema de la Tierra. Sus enseñanzas cayeron en saco roto en la sociedad de su época y por eso hoy estamos como estamos. A lo largo de la historia los Talbot nos van mostrando las diferentes corrientes de activismo, desde los más radicales que abogan por acciones violentas hasta los que tratan de educar a la sociedad. Pero también nos muestran los pequeños gestos que podemos hacer en nuestro día a día.

Bryan Talbot opta por un estilo lo más realista posible para contar esta historia con el trazo tan limpio al que nos tiene acostumbrado, tanto en los personajes como en los escenarios naturales que se convierten en otros protagonistas de la novela gráfica. En El cuento de una rata mala ya había demostrado lo bien que refleja el paisaje de las tierras altas con su flora y fauna, pero aquí cuenta con el formato apaisado que le permite recrearse en vista panorámicas que le permiten reflejar toda la belleza del lugar o la terrible destrucción de las inundaciones. Hace un uso muy interesante del color ya que varía la gama para reflejar tanto las emociones de las distintas escenas como el marco temporal en el que transcurren. Un trabajo esplendido como es habitual en todos sus cómics.

La Cúpula hace una gran edición con gran formato y reproducción, además han optado por una portada bastante más bonita que la de la edición inglesa. El tomo cuento con un texto de los autores explicando el origen de la obra y las fuentes que han utilizado.

Ojalá llegue una tromba de lluvia que arranque de las mentes más estrechas la idea de que el cambio climático es una invención y que los desastres naturales de los últimos años son una casualidad. Lluvia es aquí y ahora, aborda un problema que no puede esperar, como dicen la novela gráfica toca dejar de ser el problema y empezar a ser parte de la solución.

Edición original:Rain UK, Jonathan Cape Edición nacional/ España:La Cúpula Guion:Mary M. Talbot y Bryan Talbot Dibujo:Bryan Talbot Formato:Rústica, 160 Páginas Precio:20,50€ ¿Salvar el planeta? Yo prefiero verlo como salvar a los nietos. Lluvia es la cuarta colaboración entre Mary M. y Bryan Talbot tras La niña de sus ojos, Sally…
Guión - 8.5
Dibujo - 8.5
Interés - 10

9

Lluvia es una obra que te emociona, te cabrea y te hace pensar a partes iguales. Una necesaria reflexión sobre el cambio climático de la mano de una pareja de autores que siempre garantiza la calidad y el compromiso en sus obras.

Vosotros puntuáis: 6.2 ( 7 votos)
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Nacido en Barakaldo en 1977 donde sigo viviendo. Descubrí los cómics en una librería de barrio con Tintin, Asterix, SuperLopez y los personajes de Ibáñez. En 1989 descubrí los superheroes de la mano de Stern y Buscema con el numero 73 de la edición de Forum de Los Vengadores. A estas lecturas se fueron incorporando la novela gráfica y el manga, de los cuales, a diferencia de los superheroes, nunca me cansé. Todavía sueño con ser agente Espacio-Temporal y de Planetary, con visitar mundos de fantasía con el señor T., Philemon, Lord Morfeo, Arale y Thor. Viajar con Reed, Ben, Susan y Johnny al futuro y pasear por el cuartel de la Legión. Recorrer la antigua Roma con Alix y una cantimplora de poción mágica. Buscar Mú, perderme en un viaje al corazón de la tormenta, contemplar el Olmo del Cáucaso mientras paseo por un Barrio Lejano leyendo El almanaque de mi padre. Conseguir beber la sangre del Fénix. Leer, al fin, algún articulo de Tintín y de Fantasio sin que me molesten los absurdos inventos de Gastón. Perderme por las murallas de Samaris, mientras de la pirámide flotante de los inmortales cae John Difool. Enamorado de la chica de los ojos rojos y de Adele. Y cabalgar hacia el amanecer con Buddy Longway, Red Dust y el teniente Blueberry. Con un poco de humo azul en los labios...
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